Trastornos de la personalidad: tipos, síntomas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son los trastornos de personalidad?
- 2.Causas de los trastornos de personalidad
- Factores genéticos y biológicos
- Factores ambientales
- Perspectiva psicoanalítica
- 3.Síntomas generales de trastornos de la personalidad
- 4.Clasificación de trastornos de personalidad
- Grupo A: trastornos excéntricos
- Grupo B: trastornos dramáticos, emotivos e inestables
- Grupo C: trastornos ansiosos y temerosos
- Otros trastornos de personalidad
- Nuevo modelo dimensional (CIE-11)
- 5.Comorbilidades frecuentes
- 6.Tratamientos para los trastornos de personalidad
- Psicoterapia
- Tratamiento farmacológico
- 7.Pronóstico
- 8.Cuándo buscar ayuda profesional
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿Los trastornos de personalidad se curan?
- ¿Las personas con trastorno de personalidad son peligrosas?
- ¿Se puede diagnosticar un trastorno de personalidad en niños?
- 10.Referencias
En la salud mental, la palabra “personalidad” se refiere a la colección de características o rasgos que desarrollamos a medida que vamos creciendo y hacen de cada uno de nosotros un individuo único. Estos rasgos incluyen las formas de pensar, sensaciones y comportamientos.
A finales de nuestra adolescencia, la mayoría de nosotros terminamos de desarrollar nuestra propia personalidad. Tenemos nuestras propias maneras de pensar, de sentir y de comportarnos. Esta personalidad permanecerá prácticamente estable para el resto de nuestra vida, con cambios sutiles a lo largo de las diferentes etapas vitales.
Hay personas que presentan ciertos tipos de alteraciones en su personalidad. Algunas de ellas cuentan con estas alteraciones desde su niñez o adolescencia y otras las descubren recién en la edad adulta. Cuando estos patrones son rígidos, persistentes y causan sufrimiento, se habla de trastornos de la personalidad.
¿Qué son los trastornos de personalidad?
Los trastornos de la personalidad constituyen un patrón permanente e inflexible de la experiencia interna y de comportamiento. Se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Comienza en la adolescencia fundamentalmente tardía y es estable a lo largo del tiempo. Producen malestar y perjuicio para el entorno, pues son egosintónicos, es decir, la persona los vive como parte natural de su forma de ser y no siempre los percibe como un problema.
Según el DSM-5, para diagnosticar un trastorno de la personalidad se requiere que el patrón se manifieste en al menos dos de las siguientes áreas:
- Cognición: formas de percibirse a uno mismo, a los demás y a los acontecimientos.
- Afectividad: variedad, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta emocional.
- Funcionamiento interpersonal: calidad de las relaciones con los demás.
- Control de impulsos: capacidad para manejar los propios impulsos.
Se estima que los trastornos de la personalidad afectan entre el 10% y el 15% de la población general, aunque muchas personas no reciben nunca un diagnóstico formal.
Causas de los trastornos de personalidad
Hay varias teorías acerca de las causas de los trastornos de personalidad. La evidencia actual sugiere que se originan por una acumulación de factores biopsicosociales.
Factores genéticos y biológicos
- Heredabilidad: los estudios con gemelos demuestran una heredabilidad significativa para la mayoría de los trastornos de personalidad, estimada entre el 40% y el 60%.
- Alteraciones neurobiológicas: se han identificado diferencias en los sistemas de neurotransmisión (serotonina, dopamina, noradrenalina) y en la estructura de regiones cerebrales como la amígdala y la corteza prefrontal.
- Temperamento: rasgos temperamentales innatos pueden predisponer al desarrollo de ciertos trastornos.
Factores ambientales
- Experiencias traumáticas: situaciones o eventos traumáticos durante la infancia, incluyendo maltrato físico, emocional o sexual.
- Estilos de crianza disfuncionales: negligencia, sobreprotección, inconsistencia en las normas o falta de límites.
- Apego inseguro: la calidad del vínculo con las figuras de apego durante los primeros años de vida influye significativamente en el desarrollo de la personalidad.
Perspectiva psicoanalítica
Para Freud la personalidad se desarrolla a través de la interacción entre la naturaleza, los procesos inconscientes y el entorno. En base a eso, afirmó que los trastornos de personalidad eran generados por conflictos no resueltos en la infancia. Las teorías psicoanalíticas más modernas enfatizan el papel de las relaciones de objeto tempranas y el desarrollo del self.
Síntomas generales de trastornos de la personalidad
Los trastornos de la personalidad se manifiestan de formas muy diversas según el tipo específico, pero comparten algunos síntomas generales:
- Dificultad para hacer o mantener relaciones cercanas
- Problemas en el trabajo o en la escuela
- Angustia prolongada o depresión
- Dificultad para mantenerse fuera de problemas
- Incapacidad para controlar sus sentimientos o comportamiento
- Falta de empatía
- Son propensos a exagerar el peligro potencial de las situaciones ordinarias
- Tendencia a formas alteradas de pensamiento, comportamiento impulsivo y problemas para controlar las emociones
- Padecen inseguridad emocional
- Dificultad para escuchar a otras personas
- Pueden padecer trastornos de ansiedad
- Pueden presentar baja tolerancia a la frustración
- Patrón de relaciones interpersonales conflictivas o empobrecidas
- Identidad inestable o poco definida
- Dificultad para adaptarse a los cambios
Clasificación de trastornos de personalidad

Los trastornos de personalidad se clasifican en tres grupos según el DSM-5:
Grupo A: trastornos excéntricos
Más cercanos al espectro psicótico. Son sujetos raros o excéntricos.
- Paranoide: presentan un patrón general de desconfianza generalizada y suspicacia hacia las demás personas. Sospechan sin motivo suficiente que los demás les van a hacer daño o les van a engañar.
- Esquizoide: presentan un patrón general de distanciamiento y desapego de las relaciones sociales, además de una gran dificultad para expresar sus emociones. No buscan ni disfrutan de las relaciones interpersonales.
- Esquizotípico: presentan un patrón general de capacidad reducida para las relaciones sociales, además de distorsiones perceptivas y cognoscitivas (pensamiento mágico, ideas de referencia) y comportamientos extraños.
Grupo B: trastornos dramáticos, emotivos e inestables
Son los trastornos de la personalidad más estudiados y diagnosticados.
- Antisocial: presentan un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás. Se caracterizan por la falta de remordimiento y la tendencia al comportamiento delictivo.
- Límite o borderline: presentan un patrón general de inestabilidad emocional, pensamiento dicotómico e inestabilidad en los estados de ánimo, las relaciones interpersonales y la autoimagen. El miedo al abandono es central.
- Narcisista: presentan un patrón general de grandiosidad, la cual puede verse en la imaginación del sujeto o en su comportamiento; una necesidad de admiración constante y falta de empatía.
- Histriónico: presentan un patrón de comportamiento con excesiva emotividad y búsqueda de atención constante. Utilizan la seducción y la dramatización como herramientas sociales.
Grupo C: trastornos ansiosos y temerosos
Los más cercanos al espectro neurótico. Sujetos ansiosos y temerosos.
- Obsesivo-compulsivo: presentan un patrón general de preocupación por el orden, perfeccionismo y control mental e interpersonal, a expensas de la flexibilidad y la eficiencia.
- Por dependencia: presentan un patrón general de excesiva sumisión, apego y necesidad de que se ocupen de ellos. Dificultad para tomar decisiones propias.
- Por evitación: presentan un patrón general de inhibición social, sentimientos de inferioridad e hipersensibilidad a la evaluación negativa o rechazo. Desean las relaciones pero las evitan por miedo.
Otros trastornos de personalidad
Además de los diez trastornos específicos, el DSM-5 contempla:
- Trastorno de la personalidad no especificado: cuando se cumplen criterios generales pero no se ajustan a ninguna categoría específica.
- Trastorno bipolar: aunque no es un trastorno de personalidad en sentido estricto, presenta patrones de inestabilidad emocional con oscilaciones entre estados de euforia y depresión, alegría y angustia, optimismo y pesimismo.
Nuevo modelo dimensional (CIE-11)
Es importante señalar que la Organización Mundial de la Salud, en la CIE-11, ha abandonado las categorías específicas de trastornos de personalidad en favor de un modelo dimensional que evalúa:
- Gravedad: leve, moderada o grave.
- Dominios de rasgos patológicos: afectividad negativa, desapego, disocialidad, desinhibición y anacastismo (similar al perfeccionismo obsesivo).
Este enfoque refleja una tendencia creciente en la investigación hacia la evaluación dimensional de la personalidad patológica.
Comorbilidades frecuentes
Los trastornos de la personalidad rara vez se presentan de forma aislada. Las comorbilidades más frecuentes incluyen:
- Trastornos del estado de ánimo: depresión mayor, distimia, trastorno bipolar.
- Trastornos de ansiedad: trastorno de ansiedad generalizada, fobia social, trastorno de pánico.
- Trastornos por uso de sustancias: alcohol, drogas.
- Trastornos alimentarios: anorexia, bulimia.
- Otros trastornos de personalidad: es frecuente cumplir criterios de más de un trastorno de personalidad simultáneamente.
Tratamientos para los trastornos de personalidad
El tratamiento para los trastornos de personalidad varía de acuerdo al tipo de trastorno que padezca el paciente y la severidad del mismo. Es importante señalar que el tratamiento suele ser a largo plazo y requiere un compromiso significativo por parte del paciente.
Psicoterapia
Generalmente se comienza con la psicoterapia de conversación, donde el paciente mantiene diálogo con su terapeuta para comprender mejor sus propios pensamientos, sentimientos y comportamientos, y conocer las herramientas necesarias para afrontar su trastorno de la mejor manera posible.
Los enfoques psicoterapéuticos más utilizados incluyen:
Terapia cognitivo-conductual (TCC): Uno de los tipos de psicoterapias más utilizados y efectivos. Se centra en identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento disfuncionales. Especialmente eficaz para los trastornos del grupo C.
Terapia dialéctica conductual (TDC): Desarrollada inicialmente para el trastorno límite de la personalidad, ha demostrado eficacia en otros trastornos. Se enfoca en cuatro módulos: regulación emocional, tolerancia al malestar, efectividad interpersonal y mindfulness.
Terapia de esquemas: Integra elementos de la TCC, la terapia gestáltica y la teoría del apego. Trabaja en los esquemas desadaptativos tempranos que subyacen a los trastornos de personalidad.
Terapia centrada en la transferencia (TFP): Basada en la teoría psicoanalítica de las relaciones de objeto. Especialmente indicada para los trastornos del grupo B.
Terapia basada en la mentalización (MBT): Desarrollada para el trastorno límite, se centra en mejorar la capacidad de comprender los propios estados mentales y los de los demás.
Terapia de grupo: La terapia grupal es una forma intensiva de terapia en la que se explora en profundidad la experiencia de tener un trastorno de la personalidad. En la terapia grupal cada participante cuenta su historia y sus sentimientos al grupo y, con ayuda de sus pares y terapeuta, se intenta llegar a una solución constructiva que le ayude al paciente a comprender y afrontar su afección. La efectividad de la terapia grupal ha sido comprobada para los trastornos de personalidad leves a moderados, pero hay que tener en cuenta que requieren de un alto nivel de compromiso y voluntad del paciente.
Tratamiento farmacológico
Otro de los tratamientos utilizados para disminuir y controlar los síntomas de los trastornos de personalidad es la medicación. Su profesional de la salud le podrá prescribir medicamentos para tratar los síntomas problemáticos asociados, como:
- Antidepresivos: para la depresión, la ansiedad y la impulsividad.
- Estabilizadores del ánimo: para la inestabilidad emocional y la agresividad.
- Antipsicóticos en dosis bajas: para la agitación, los síntomas cuasi-psicóticos y la desregulación emocional.
- Ansiolíticos: para la ansiedad aguda, con precaución por el riesgo de dependencia.
Es fundamental entender que no existe un medicamento que “cure” un trastorno de personalidad. Los fármacos se utilizan como complemento de la psicoterapia para manejar síntomas específicos.
Pronóstico
El pronóstico de los trastornos de la personalidad ha mejorado significativamente con los avances en psicoterapia. Aspectos importantes:
- Algunos trastornos (como el límite) tienden a mejorar con la edad, especialmente a partir de los 40-50 años.
- Otros (como el antisocial o el obsesivo-compulsivo de la personalidad) pueden ser más resistentes al cambio.
- La motivación del paciente es el factor pronóstico más determinante.
- La detección e intervención tempranas mejoran significativamente la evolución.
- Con tratamiento adecuado, muchas personas logran una mejora sustancial en su funcionamiento y calidad de vida.
Cuándo buscar ayuda profesional
Se recomienda consultar con un profesional de la salud mental cuando:
- Los patrones de comportamiento causan malestar significativo o deterioro en las relaciones.
- Se experimentan dificultades persistentes para controlar las emociones o los impulsos.
- Las relaciones interpersonales son constantemente conflictivas o insatisfactorias.
- Aparecen síntomas de depresión, ansiedad intensa o pensamientos suicidas.
- El comportamiento genera problemas legales, laborales o familiares recurrentes.
Preguntas frecuentes
¿Los trastornos de personalidad se curan?
Los trastornos de personalidad son condiciones crónicas, pero con tratamiento adecuado muchas personas experimentan una mejoría significativa. Los rasgos de personalidad pueden atenuarse y la persona puede aprender estrategias más adaptativas de afrontamiento.
¿Las personas con trastorno de personalidad son peligrosas?
La gran mayoría de las personas con trastornos de personalidad no son peligrosas. Aunque algunos trastornos (como el antisocial) pueden asociarse con mayor riesgo de comportamiento agresivo, la mayoría de los afectados son personas que sufren y que necesitan tratamiento.
¿Se puede diagnosticar un trastorno de personalidad en niños?
Generalmente, los trastornos de personalidad no se diagnostican formalmente antes de los 18 años, ya que la personalidad aún está en desarrollo. Sin embargo, se pueden identificar rasgos de personalidad problemáticos en la adolescencia que requieran intervención temprana.
Referencias
- American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
- Organización Mundial de la Salud. (2019). CIE-11: Clasificación Internacional de Enfermedades. https://icd.who.int/es
- Tyrer, P., et al. (2015). Classification, assessment, prevalence, and effect of personality disorder. The Lancet, 385(9969), 717-726.
- Livesley, W. J., & Larstone, R. (2018). Handbook of Personality Disorders. Guilford Press.
- MedlinePlus. Trastornos de la personalidad. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/personalitydisorders.html

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.