¿Cómo ser una persona optimista?

El optimismo es una capacidad que nos permite valorar positivamente cada aspecto de la vida, ya sea bueno o malo; de este modo ayuda al individuo buscar soluciones y verle el lado positivo a las cosas. Las personas con gran capacidad de optimismo logran afrontar los obstáculos con más ánimo y perseverancia.

¿Cómo incide el optimismo en nuestro bienestar?

El optimismo se ha destacado como una parte evolutiva importante de la supervivencia humana. Se ha demostrado que no podemos tener pensamientos negativos, de enojo o deprimidos por mucho tiempo sin que se vean consecuencias en nuestra salud psíquica y física. Por otro lado, cuando hacemos la práctica de ser optimistas, comenzamos a iluminarnos, a encontrar soluciones y respuestas, en vez de estancarnos en problemas sin solución, esto nos permite gozar de una buena salud y nos aumenta la vitalidad.

Shelley E. Taylor (profesora de psicología de la Universidad de California) en su libro “Iluciones Positivas”, argumentó que las distorsiones positivas de los atributos personales, el dominio y la evaluación del futuro son generalizadas y en realidad el  verdadero signo de personas sanas, son el optimismo y el deseo de avanzar.

Estudios recientes han comprobado que las personas con mentalidad optimista tienen el doble de probabilidades de gozar de una salud psíquica y cardiovascular ideal. Estos estudios también confirman la relación entre el optimismo y el buen estado de salud, con resultados que van desde las madres optimistas que dan a luz bebés saludables hasta los pacientes con VIH que son optimistas y se ven menos afectados con el virus.

El optimismo se relaciona con resultados positivos que van desde una mayor esperanza de vida, hasta cambios positivos en la salud física y la salud mental de un sujeto. También se encuentra correlacionado con el mayor éxito en áreas deportivas, laborales, escolares, mayores tasas de recuperación de las operaciones del corazón y mejores estrategias de afrontamiento ante la adversidad.

Se estima que el bajo nivel de optimismo en las madres primerizas que han dado a luz recientemente, puede ser un factor determinante de la depresión posparto. Este tipo de depresión surge cuando las madres no pueden afrontar el cambio radical que conlleva la llegada de un nuevo ser, por este motivo se agobian y comienzan a ver todo de manera pesimista; pero hay que saber que el pesimismo y la depresión generalmente van de la mano. Lo mismo ocurre en pacientes con condiciones clínicas severas, donde el pesimismo reduce la calidad de vida del paciente y lo hace más propenso a agravar enfermedades o contraerlas. Estos ejemplos se basan en la directa relación que existe entre la salud psíquica y la salud física, donde la mente influye en el cuerpo y el cuerpo influye en la mente. Por este motivo, al tomar con un mínimo de optimismo las cosas que nos pasan, podemos estar cambiando de forma positiva nuestro interior.

Relación entre optimismo y pesimismo

Relacion entre optimismo y pesimismo

Como bien sabemos, el optimismo y el pesimismo son opuestos. Por tanto, si el optimismo tiende a definirse como un estado de ánimo positivo que genera en las personas esperanza, motivación y ganas de avanzar; el pesimismo tenderá a definirse como un estado de ánimo negativo que genera en los individuos ganas de rendirse, sentimiento de estar estancado, desmotivación y desesperanza. 

Según Seligman (psicólogo estadounidense) en su libro “El niño optimista”, el pesimismo es un hábito mental arraigado que tiene consecuencias radicales y desastrosas: ánimo deprimido, baja autoestima, resignación, bajo rendimiento e incluso salud física inesperadamente deficiente.

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A diferencia de las personas optimistas, que generalmente intentan resolver situaciones y buscar soluciones de la mejor manera, las personas pesimistas tienden a ver todo negro, se estancan en sus pensamientos negativos y solo ven problemas sin soluciones; incluso, a veces se niegan a buscar soluciones -aunque saben que existen-.

Las personas pesimistas son más propensas a presentar alteraciones ánimicas y en su personalidad –trastornos de personalidad-.

Se ha demostrado que los pacientes optimistas gozan de una mejor calidad de vida que los pacientes pesimistas, También se ha visto que los pacientes con enfermedades severas que presentan la capacidad de ver su situación de forma positiva, se recuperan más rápidamente que los pacientes pesimistas, los cuales se sumergen en un estado anímico depresivo y desesperanzado.

¿Cómo ser una persona optimista?

A continuación te detallaremos una lista de habilidades que de seguro eres capaz de realizar para que tus días estén llenos de energía positiva.

Piensa en positivo

Puedes mantener una actitud positiva sin hacer la vista gorda a los malos momentos de la vida. Con esto quiero decir que se puede mantener el optimismo sin mirar para otro lado. Debes ser consciente de lo que pasa y tener esperanza y auto-confianza durante los malos tiempos.
Después de todo, la esperanza es un componente necesario para lograr la felicidad y ayudar a iluminar tu mente.

Busca soluciones

Para lograr ser optimista debes concentrarte en encontrar soluciones y no en buscar problemas; problemas podrás encontrar millones, pero lo importante es buscarle las soluciones y centrar tu energía en encontrarlas.

Cree en ti mismo

Cambia tu mentalidad y motívate. Es de suma importancia si quieres lograr cualquier objetivo que cambies tu forma de pensar, debes dejar la inseguridad de lado, pues solo si lo deseas realmente y tienes fe en ti mismo podrás lograrlo satisfactoriamente. Pero también recuerda que el pensamiento positivo no sirve de nada si no tienes verdadera motivación y constancia.

Disfruta al máximo

Cada momento de tu vida es especial, disfruta de las grandes y pequeñas cosas, pues a veces en los pequeños placeres podemos encontrar grandes momentos de felicidad. Ábrete a recibir amor y brindarlo a quienes te rodean, también realiza actividades que te llenen de alegría y buena energía.

Persevera y triunfarás

Debes ser consciente que cualquier cosa que te propongas podrás lograrla si tienes perseverancia y fe en ti mismo. Se paciente, concéntrate en lo que deseas lograr y cree en ti, la esperanza es lo último que se pierde.

Comienza tu día con un propósito

Valora lo que tienes y agradece por ello. Al terminar el día piensa en todo lo que has logrado y realiza diariamente una introspección, que te ayude a mantener una buena auto crítica y a ser mejor persona.

Celebra tus logros y acepta tus fracasos

Se consciente de tus logros, disfrútalos, celebrarlos y valora el esfuerzo realizado para llegar a ellos. También acepta tus fracasos, pues no existe persona que no haya fallado en sus propósitos, aprende de tus errores y úsalos para construir sobre ellos.

No aceptes criticas destructivas

No permitas que las personas con pensamientos negativos piensen por ti o tomen decisiones por ti; somos seres únicos e independientes y no todos pensamos igual. Por tanto pueden fracasar al intentar comprenderte, guiándote con consejos que quizás no te ayudan a construir.

Tu mente es única en el mundo, deberás apreciarla y hacerla valer.

Sé feliz

Decídete a querer ser feliz sin ponerte barreras en el medio, sé consciente de que la única persona que puede interferir en tu vida eres tú mismo, tú decides ser feliz o no serlo.

 

¿Cómo ser una persona optimista?
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