Depresión
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la depresión?
- 2.Causas de la depresión
- Factores genéticos y biológicos
- Factores psicológicos
- Factores ambientales
- 3.¿Cómo se diagnostica la depresión?
- 4.Síntomas de la depresión
- 5.¿Cómo se relaciona la depresión con otros trastornos mentales?
- 6.Tratamientos para la depresión
- Terapia cognitivo-conductual (TCC)
- Psicoterapia
- Tratamiento farmacológico
- Hospitalización
- 7.Si necesitas ayuda
- 8.Referencias
La depresión es mucho más que sentirse triste durante unos días. Se trata de un trastorno mental que interfiere significativamente en la vida cotidiana de quien la padece, afectando a su capacidad para trabajar, estudiar, relacionarse con los demás e incluso llevar a cabo tareas básicas del día a día.
¿Qué es la depresión?
La depresión (trastorno depresivo mayor) es una enfermedad mental grave que afecta negativamente a la forma de pensar, a los sentimientos y al comportamiento de una persona. No se trata de una debilidad ni de algo que se pueda superar simplemente con fuerza de voluntad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a aproximadamente 332 millones de personas en todo el mundo, lo que representa en torno al 4 % de la población global y el 5,7 % de los adultos. La depresión puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque suele manifestarse por primera vez durante la adolescencia tardía o la edad adulta temprana.
El género femenino presenta mayor prevalencia: la depresión es aproximadamente 1,5 veces más frecuente en mujeres que en hombres. Además, más del 10 % de las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz experimentan depresión.
Quienes padecen depresión generalmente se sienten tristes, vacíos o desesperanzados la mayor parte del tiempo y pierden el interés por sus actividades habituales. Estos síntomas deben estar presentes durante al menos dos semanas consecutivas para que se considere un episodio depresivo.
Causas de la depresión
La depresión tiene un origen multifactorial, en el que intervienen factores biológicos, psicológicos y ambientales.
Factores genéticos y biológicos
Las investigaciones indican que la depresión tiene un componente hereditario significativo. La heredabilidad se estima entre el 40 % y el 50 %, lo que significa que los factores genéticos explican aproximadamente la mitad de la variabilidad en el riesgo de desarrollar el trastorno. Los familiares de primer grado (padres, hijos, hermanos) de una persona con depresión tienen aproximadamente el triple de probabilidades de padecerla en comparación con la población general.
No obstante, heredar una predisposición genética no implica que la depresión vaya a manifestarse necesariamente. Los genes aumentan la vulnerabilidad, pero la aparición del trastorno depende también de otros factores.
Factores psicológicos
Las personas pesimistas, con baja autoestima y poca autoconfianza, que tienden a sentirse abrumadas por el estrés, son más vulnerables a desarrollar depresión. Rasgos de la personalidad como el neuroticismo también se han asociado con un mayor riesgo.
Factores ambientales
Los individuos que presentan una exposición continua a la violencia, la negligencia, el abuso o la pobreza pueden resultar más vulnerables a la depresión. También influyen los acontecimientos vitales estresantes como la pérdida de un ser querido, una ruptura sentimental, problemas laborales o enfermedades crónicas.
¿Cómo se diagnostica la depresión?

Para establecer un diagnóstico de depresión, un profesional de la salud debe seguir un proceso riguroso que incluye varias fases:
Examen físico: se realiza para descartar que los síntomas depresivos estén relacionados con un problema de salud física subyacente. Además, el médico revisará el historial clínico del paciente y podrá hacerle preguntas acerca de sus hábitos y estilo de vida.
Análisis de laboratorio: el profesional puede solicitar un análisis de sangre para comprobar que los niveles de tiroides se encuentren dentro del rango normal, ya que el hipotiroidismo es una de las afecciones físicas que puede provocar síntomas depresivos.
Evaluación psicológica o psiquiátrica: un profesional de la salud mental capacitado realizará preguntas acerca de los síntomas, sentimientos, estado de ánimo, pensamientos y evaluará el comportamiento del paciente.
Diagnóstico según criterios estandarizados: tras la evaluación, el profesional de la salud mental establecerá un diagnóstico de acuerdo con los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Para confirmar un trastorno depresivo mayor, el paciente debe presentar al menos cinco de los nueve síntomas descritos durante un mínimo de dos semanas consecutivas.
Síntomas de la depresión
Los principales síntomas del trastorno depresivo mayor, según el DSM-5, incluyen:
- Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días
- Pérdida marcada de interés o placer en todas o casi todas las actividades
- Cambios significativos en el apetito o el peso, incluyendo trastornos alimenticios
- Insomnio u otros trastornos del sueño
- Agitación o enlentecimiento psicomotor observable por los demás
- Pérdida de energía y fatiga física y emocional
- Sentimientos de inutilidad o culpabilidad excesiva
- Dificultades para pensar, concentrarse o tomar decisiones
- Pensamientos recurrentes de muerte o ideación suicida
- Aislamiento social y abandono de actividades cotidianas
- Baja autoestima, irritabilidad, frustración y pérdida de autoconfianza
Para que se diagnostique un episodio depresivo mayor, al menos uno de los síntomas debe ser el estado de ánimo deprimido o la pérdida de interés o placer.
¿Cómo se relaciona la depresión con otros trastornos mentales?
Los cuadros de depresión mayor se presentan con frecuencia junto a otras enfermedades mentales, como los trastornos de ansiedad, los ataques de pánico, diferentes tipos de fobias y trastornos de personalidad como el trastorno antisocial.
Cuando una persona desarrolla un cuadro depresivo, se observan cambios en la actividad de la corteza prefrontal medial del cerebro. En personas sanas, esta región se activa en niveles bajos o moderados cuando la persona piensa en sí misma o experimenta alguna preocupación. Sin embargo, en las personas diagnosticadas con depresión, el nivel de activación de la corteza prefrontal medial tiende a ser considerablemente más alto.
Investigaciones en neurociencia han demostrado que esa misma zona del cerebro se activa también ante la presencia de otros trastornos, como el trastorno de ansiedad. La depresión y la ansiedad suelen presentarse de forma conjunta: las personas con depresión tienden a manifestar síntomas de ansiedad y viceversa. De hecho, se estima que hasta un 60 % de las personas con depresión también presentan un trastorno de ansiedad comórbido.
Tratamientos para la depresión
El tratamiento de la depresión es eficaz en la mayoría de los casos, pero requiere tiempo y constancia. Existen diversas opciones terapéuticas basadas en evidencia científica.
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
Es uno de los tratamientos con mayor respaldo científico para la depresión. La TCC no intenta combatir directamente la depresión, sino que busca que los pacientes identifiquen y modifiquen patrones de pensamiento negativos y desarrollen estrategias prácticas para cambiar la forma en la que se sienten y actúan.
Psicoterapia
La psicoterapia abarca diferentes enfoques terapéuticos en los que el profesional indaga en los sentimientos, experiencias y recuerdos del paciente para comprender el origen del trastorno y trabajar en su resolución. Los tratamientos de psicoterapia para la depresión suelen tener una duración de entre 6 y 12 meses, con sesiones semanales de aproximadamente 50 minutos.
Tratamiento farmacológico
Cuando la psicoterapia por sí sola no es suficiente, el profesional puede derivar al paciente a un psiquiatra. El psiquiatra puede prescribir antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), para ayudar a aliviar los síntomas. Es importante seguir las indicaciones médicas y no interrumpir la medicación sin supervisión profesional.
Hospitalización
Si el paciente no mejora con la psicoterapia y los medicamentos, y presenta un cuadro de depresión grave con comportamientos que ponen en riesgo su vida, el profesional debe evaluar la hospitalización para garantizar la seguridad y el bienestar del paciente.
Si necesitas ayuda
Si tú o alguien cercano está atravesando una crisis emocional o tiene pensamientos suicidas, busca ayuda profesional de inmediato.
- Teléfono de la Esperanza: 717 003 717 (disponible las 24 horas, los 365 días del año)
- Emergencias: 112
- Acude a urgencias del hospital más cercano
La depresión es una enfermedad tratable. Pedir ayuda es el primer paso hacia la recuperación.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Trastorno depresivo (depresión). who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression
- American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5). 5.a ed. Arlington, VA: American Psychiatric Publishing; 2013.
- Sullivan PF, Neale MC, Kendler KS. Genetic epidemiology of major depression: review and meta-analysis. Am J Psychiatry. 2000;157(10):1552-1562.
- Kupfer DJ, Frank E, Phillips ML. Major depressive disorder: new clinical, neurobiological, and treatment perspectives. Lancet. 2012;379(9820):1045-1055.
- Cuijpers P, Berking M, Andersson G, et al. A meta-analysis of cognitive-behavioural therapy for adult depression, alone and in comparison with other treatments. Can J Psychiatry. 2013;58(7):376-385.
- Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Guía de Práctica Clínica sobre el Manejo de la Depresión en el Adulto. portal.guiasalud.es

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.