Dishidrosis: qué es, causas y tratamiento

Dishidrosis qué es causas y tratamiento

La dishidrosis es una enfermedad recurrente que se presenta en forma de brotes. Los pacientes desarrollan vesículas llenas de líquido en la zona de las manos y los pies que llegan a causar mucha picazón. Esto provoca una fuerte necesidad de rascarse, siendo necesario evitarlo para que el cuadro no se complique.

Cuando se habla de recurrente quiere decir que en cualquier momento puede aparecer un brote. Las personas sufren de períodos de exacerbación donde se observa la aparición de los síntomas, para luego pasar a un periodo de remisión. Sin embargo, un tratamiento adecuado puede ayudar a sobrellevar los cuadros.

Índice
  1. ¿Qué es la dishidrosis?
    1. ¿Cómo se manifiesta?
  2. Causas
  3. Diagnóstico
  4. Tratamiento
  5. Prevención

¿Qué es la dishidrosis?

Se le denomina también como eczema dishidrótico o ponfólix. Destaca como una afección de la piel o dermatológica que produce la aparición de ampollas o vesículas en las plantas de las manos y los pies, así como en los dedos. Pertenece al grupo de enfermedades conocidas como dermatitis. En el caso de la dishidrosis, se trata de un eczema de causa interna, que se origina por estrés, cambios de temperatura, infecciones y otras causas desconocidas.

Dishidrosis

Se presenta inflamación de la piel afectada, lo cual es ocasionado por la aparición de pequeñas vesículas llenas de líquido. Estas se agrupan formando ampollas y provocan una comezón intensa. Una vez que se revientan, la piel se nota seca y adquiere una textura escamosa. Además, también tiende a engrosarse lo que ocasiona que aparezcan fisuras en la piel. Todo esto se debe a que el tejido se reseca o se deshidrata.

Se trata de una patología no contagiosa. Sin embargo, existen periodos de remisión y otros donde los síntomas se agravan. Además, se ha considerado como una enfermedad estacional ya que aparece con mayor frecuencia durante la primavera y el verano

Si bien se habla de que tiene un origen endógeno, de la misma manera se relaciona con factores externos. En este sentido, existen ciertas situaciones que pueden desencadenar un cuadro de estrés. También puede ser producida por ciertas alergias como la dermatitis atópica. Al entrar la piel en contacto con ciertas sustancias se da a lugar una reacción alérgica que provoca el eczema.

Se considera que afecta en partes iguales tanto a hombres como a mujeres. Sin embargo, la evidencia asegura que tiene mayor incidencia en los jóvenes. Se observa en personas de edades comprendidas entre 15 y 30 años, representando del 5% al 20% de los eczemas en manos.

¿Cómo se manifiesta?

El eczema se inicia en los dedos y luego se extiende a la zona de las palmas, donde aparecen vesículas. Su tamaño varía entre 1 a 2 milímetros. No se observan ampollas en otras partes del cuerpo. Si se produce de esta manera, entonces puede tratarse de otra afección de la piel. Incluso puede ocurrir que afecte a las manos y a los pies al mismo tiempo. También es posible que aparezcan ampollas en los laterales.

Las ampollas contienen líquido que al secarse produce la descamación de la piel, y como consecuencia la deshidratación del tejido. Estos cambios producen una erosión dolorosa. En los casos donde la dishidrosis se presenta de forma crónica, es posible que se produzca una infección secundaria, sobre todo si la persona se rasca. Existe una mayor incidencia de infección por la bacteria Staphylococcus aureus. Pueden observarse lesiones supurantes, lo cual dificulta el tratamiento.

En general se trata de un cuadro que desaparece por sí solo tras 3 o 4 semanas. Aun así, existe el riesgo de que vuelvan a aparecer los síntomas. El periodo de remisión puede durar semanas o meses, siendo una enfermedad recurrente cuyos episodios aparecen y desaparecen durante años. 

Puede variar en cada persona, incluso llegando a ser crónica. En este caso, los síntomas se atenúan pero no desaparecen del todo. Los cuadros más graves pueden llegar a interferir en la calidad de vida de la persona, dificultando la realización de actividades diarias. Las ampollas pueden aparecer incluso en la matriz ungueal, lo cual puede afectar el desarrollo de la uña presentando alteraciones. Sin embargo, a medida que avanza la edad, el paciente puede lograr la remisión completa.

Causas

Hablar de la dishidrosis es hacer referencia a una enfermedad cutánea bastante compleja. Aunque se han identificado algunas causas que provocan su aparición, en otros casos se desconoce su desencadenante. 

Eczema dishidrótico

Entre los factores que se han definido se conocen:

  • Predisposición genética: se ha comprobado que si existen antecedentes familiares de patologías dermatológicas, aumenta el riesgo de padecer dishidrosis, sobre todo en casos de dermatitis atópica. Se ha relacionado que la herencia de ciertos genes puede aumentar la susceptibilidad de la piel así como del sistema inmunitario.
  • Reacciones alérgicas: la exposición a agentes alérgenos o sustancias irritantes puede provocar la aparición de ampollas en manos y pies. Aquí también se contempla el contacto con con cobalto y níquel, incluso es común en personas que consumen tabaco.
  • Piel sensible: algunas personas presentan una mayor sensibilidad al entrar en contacto con ciertas superficies o sustancias. Por lo que desarrollan con facilidad ampollas, sobre todo en las manos.
  • Ciertas infecciones: es muy común que se produzca en caso de infección por hongos.
  • Factores ambientales: los cambios drásticos de clima, sobre todo cuando se trata de humedad, pueden desencadenar la aparición de ampollas de este tipo. También ocurre si se trata de un ambiente contaminado, donde existe presencia de sustancias irritantes en el aire.
  • Estrés y ansiedad: los factores emocionales se han relacionado estrechamente con reacciones de la piel. Estas emociones figuran como un factor detonante de variedad de problemas orgánicos, sobre todo a nivel de la piel. Es común que el estrés favorezca la aparición de eczema y ampollas.
  • Trastorno de sudoración: cuando las glándulas sudoríparas sufren alguna alteración puede ocurrir que el sudor se acumule bajo la piel, lo cual provoca que se originen las ampollas. Es común que ocurra si se obstruyen los conductos, permitiendo que se den las condiciones para que se desarrolle la dishidrosis.
  • Enfermedades autoinmunes: el sistema inmune se ve afectado durante el curso de estas patologías, un factor que incide sobre la salud de la piel. Se ha comprobado que ciertas enfermedades contribuyen a desarrollar este tipo de eczema.

Diagnóstico

Un médico será el único capacitado profesional para diagnosticar la dishidrosis. En primera instancia se construirá la historia clínica, indagando los antecedentes familiares y médicos, además de los síntomas que se presentan. Luego realizará un examen médico para estudiar las lesiones y su localización.

Esta afección puede confundirse con otras patologías, por lo que se procederá a realizar el diagnóstico diferencial. Además, será necesario realizar algunos análisis de laboratorio que permitan indagar si no existe algún hongo o bacteria implicado en la aparición de las lesiones. También se realizará pruebas de alérgenos para ver la reacción de la piel a las sustancias. Esto servirá para determinar la causa del eczema.

Tratamiento

Hasta el momento no se conoce una cura para esta enfermedad. Por lo que el tratamiento contra la dishidrosis estará dirigido a controlar los síntomas y los brotes. En este sentido se recetarán los siguientes fármacos:

  • Corticosteroides: se utilizan cremas o ungüentos a base de corticosteroides para eliminar las vesículas. Se debe aplicar de forma tópica sobre la zona afectada para luego cubrirla con algún vendaje que favorezca la absorción del medicamento. En cuadros graves, se complementa el tratamiento con esteroides orales para potenciar su acción. Suele recetarse la prednisona.
  • Fototerapia: el médico puede recomendar esta opción si el tratamiento indicado no tiene el efecto esperado. Se utiliza luz ultravioleta con banda de rayos UBV sobre la zona afectada.
  • Ungüentos inmunosupresores: no debe ser utilizado si se está aplicando fototerapia. Es recomendable la aplicación de tacrolimus, un inhibidor de calcineurina, en combinación con los corticosteroides, evidenciándose un menor riesgo de padecer efectos secundarios. Aun así, también se ha considerado este fármaco adecuado en casos de pacientes que no responden adecuadamente a los corticosteroides. 
  • Control de la sudoración: una sudoración excesiva favorece el desarrollo de dishidrosis. En estos casos el médico puede pautar el uso de antitranspirantes o inyección de toxina botulínica. De esta manera se reducirá la cantidad de sudor que se produce en manos y pies.

Tratamiento de la dishidrosis

Los pacientes deben entender que, aunque el tratamiento ayudará a desaparecer las lesiones, la dishidrosis volverá a aparecer. La remisión total puede observarse muchos años después, pero previa a esto se cursan varios periodos de exacerbación. Una vez diagnosticado, es necesario saber identificar cada uno de los síntomas para poder aplicar oportunamente el tratamiento en cada brote. 

Prevención

Al ser una enfermedad crónica, se pueden emplear algunas recomendaciones para reducir los brotes o los síntomas. En este sentido, se recomienda:

  • Evitar rascarse ya que puede agravar las lesiones o provocar infecciones. Además, favorece el engrosamiento de la piel, un cuadro que dificulta el tratamiento.
  • Lavarse las manos y los pies con mucho cuidado, utilizando un jabón neutro o suave. Evita usar agua caliente y recuerda siempre secar bien la piel sobre todo entre los dedos.
  • Aplicar cremas sobre la piel de las manos y los pies para mantener la zona bien hidratada siempre. Revisa que no contengan alcohol o cualquier sustancia que pueda irritar. Se recomienda aplicar cuando la piel esté húmeda.
  • Lavar bien los pies siempre que se haga ejercicio, actividad física o algún deporte.
  • Si se sufre de alguna alergia, evitar el contacto con níquel.
  • Al momento de realizar tareas de limpieza como trapear el piso, lavar el baño o lavar los platos, utilizar guantes de vinilo. Revisar que no estén mojados o con agujeros. Además, el agua que se use debe ser fría o tibia.
  • Utiliza calcetines de algodón para mejorar la transpiración.
  • Aprende a gestionar las emociones y realizar técnicas que ayuden a relajarse. Se puede practicar técnicas de meditación, respiración o yoga.

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