Tipos de psicoterapia
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la psicoterapia y cómo funciona?
- 2.Diferentes tipos de psicoterapia
- Terapia cognitivo-conductual
- Psicoterapia psicoanalítica
- Psicoterapia psicodinámica
- Terapia gestalt
- Terapia humanista centrada en la persona
- Terapia sistémica
- Terapia de aceptación y compromiso (ACT)
- EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares)
- 3.Formatos de las psicoterapias
- 4.¿Cuánto dura una psicoterapia?
- 5.Cómo elegir el tipo de psicoterapia adecuado
- 6.Cuándo acudir a psicoterapia
- 7.Referencias
La psicoterapia es un tratamiento psicológico que tiene como objetivo ayudar a comprender y mejorar pensamientos, sentimientos y comportamientos. Es un proceso centrado en ayudar a un individuo a conocerse mejor y aprender maneras constructivas de lidiar con los problemas.
Los enfoques de la psicoterapia son variados. Muchos se basan en la evidencia y fundamentos científicos, y otros se basan en teorías o en pruebas anecdóticas. En la actualidad, la comunidad científica reconoce varios tipos de psicoterapia con eficacia demostrada para diferentes trastornos y problemas emocionales.
Durante una sesión de psicoterapia, el sujeto que padece una psicopatología habla con su terapeuta de confianza sobre los sucesos que pueden estar causando una alteración en su conducta; luego de escuchar atentamente al paciente, el terapeuta le brindará las bases necesarias para comprender su comportamiento, y le ayudará a identificarse y trabajar a través de los factores que pueden desencadenar la psicopatología.
Hay que tener en cuenta que la selección de un psicoterapeuta adecuado es indispensable para que la terapia funcione correctamente y se logren resultados positivos. A continuación se presenta una guía con los diferentes tipos de psicoterapia, sus fundamentos y aplicaciones, para que puedas conocer qué tipo de terapia puede ser la mejor opción según cada necesidad.
¿Qué es la psicoterapia y cómo funciona?
La psicoterapia, también conocida como terapia psicológica o terapia de conversación, es un proceso colaborativo entre el paciente y un profesional cualificado (psicólogo o psiquiatra) que utiliza técnicas basadas en la evidencia para abordar problemas emocionales, cognitivos y conductuales.
El mecanismo de acción de la psicoterapia se fundamenta en varios principios:
- Alianza terapéutica: la relación de confianza entre el paciente y el terapeuta es uno de los factores más determinantes del éxito del tratamiento, independientemente del enfoque utilizado.
- Toma de conciencia: el proceso terapéutico ayuda a la persona a identificar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a su malestar.
- Aprendizaje de nuevas habilidades: la terapia proporciona herramientas concretas para gestionar emociones, resolver conflictos y afrontar situaciones difíciles.
- Reestructuración cognitiva: permite modificar creencias y pensamientos disfuncionales que generan sufrimiento.
Diferentes tipos de psicoterapia
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual (TCC) combina distintos métodos derivados de la terapia cognitiva y de la terapia conductual, y se focaliza en ayudar a un individuo a entender cómo el cambio de su comportamiento puede conducir a cambios en su forma de sentir y su forma de pensar.
Se cree que diferentes tipos de trastornos, incluyendo la depresión, son el resultado de pensamientos y creencias erróneas, por tanto el objetivo de esta terapia se encuentra centrado en aumentar el compromiso de la persona en actividades positivas, que le ayuden a superar sus debilidades, pues se ha comprobado que si se cambia la percepción de la persona ante distintos eventos, el estado emocional tiende a mejorar.
La terapia cognitivo-conductual utiliza un método estructurado que mide cuidadosamente lo que la persona está haciendo y busca aumentar las posibilidades de experiencia positiva.
Las diferentes etapas del tratamiento son:
Automonitoreo: En esta etapa se le pide al individuo que anote todas las actividades realizadas durante el día. Luego se las mostrará a su terapeuta en la sesión y este analizará la lista detalladamente.
Se establecen rutinas diarias: El terapeuta le muestra al paciente que hay otras actividades que podría realizar que le proporcionarán oportunidades de experiencia positiva, y trabajan en conjunto para crear un nutrido itinerario de actividades.
Juego de roles: El juego de roles es un método que utilizan los psicoterapeutas para ayudar a la persona a desarrollar nuevas habilidades y anticipar los problemas que pueden surgir en las interacciones sociales.
Cambio de comportamiento: Esta es la última etapa de la terapia, en esta se le refuerza al paciente por participar en un comportamiento positivo.
La TCC es uno de los tipos de psicoterapia con mayor respaldo científico. Según la Asociación Americana de Psicología (APA), ha demostrado eficacia en el tratamiento de trastornos de ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastornos de la conducta alimentaria e insomnio, entre otros.
Psicoterapia psicoanalítica

La psicoterapia psicoanalítica tiene sus orígenes en la teoría del psicoanálisis de Freud. Esta teoría muestra cómo los conflictos inconscientes originados en la infancia tienen repercusión en el comportamiento de un individuo.
En la sesión de terapia psicoanalítica, el terapeuta se encargará de sacar a flote sus deseos y experiencias reprimidas que generan un conflicto interior.
Las técnicas psicoanalíticas utilizadas en esta terapia son: la interpretación de los sueños, actos fallidos y la asociación libre.
La psicoterapia psicoanalítica se utiliza para tratar diferentes tipos de trastornos psicológicos, pero también es utilizada para ayudar a personas que se sienten fuera de lugar y experimentan una pérdida de sentido en sus vidas.
Este tipo de terapia suele ser un proceso de larga duración, con sesiones frecuentes (a menudo varias veces por semana), y se centra en explorar patrones emocionales profundos y conflictos internos que pueden estar arraigados desde la infancia.
Psicoterapia psicodinámica
La psicoterapia psicodinámica se basa en teorías y prácticas de la psicología analítica y el psicoanálisis.
En este proceso terapéutico se les brinda a los pacientes ayuda para entender y resolver problemas y conflictos ocultos, haciendo que estos sean conscientes de su mundo interior y de la influencia que tienen sobre sus relaciones, tanto pasadas como presentes.
Esta terapia se utiliza a menudo para reducir los síntomas en pacientes que padecen diferentes tipos de traumas y trastornos psicológicos severos.
A diferencia del psicoanálisis clásico, la terapia psicodinámica suele ser más breve y focalizada, centrándose en un conflicto o problema concreto. Las sesiones suelen ser semanales y el terapeuta adopta un papel más activo que en el psicoanálisis tradicional.
Terapia gestalt
La psicología gestalt se basa en la observación de la unión entre la mente humana y el comportamiento. Por esto el principio básico de esta corriente psicológica es que “el todo es más que la suma de las partes”.
Dentro de la terapia gestalt, los terapeutas y los pacientes utilizan técnicas creativas y experimentales para aumentar la conciencia, libertad y la autodirección del paciente.
La terapia de gestalt utiliza los mismos métodos que la terapia centrada en la persona. Los psicoterapeutas gestálticos utilizan la empatía y la comprensión del paciente para lograr mayor efectividad en el tratamiento.
Entre las técnicas más características de la terapia gestalt se encuentran la técnica de la silla vacía, el trabajo con polaridades, la focalización en el aquí y ahora, y los ejercicios de conciencia corporal. Su objetivo es que la persona se haga responsable de sus emociones y decisiones en el momento presente.
Terapia humanista centrada en la persona
Desarrollada por Carl Rogers, la terapia centrada en la persona parte de la premisa de que cada individuo posee la capacidad innata de crecer y desarrollarse de forma saludable si se le proporcionan las condiciones adecuadas.
El terapeuta ofrece un espacio de aceptación incondicional, empatía y autenticidad, permitiendo que el paciente explore sus sentimientos y pensamientos sin miedo al juicio. No se utilizan directivas ni consejos directos; el papel del terapeuta es acompañar y facilitar el proceso de autoconocimiento.
Esta modalidad es especialmente útil en problemas de autoestima, dificultades en las relaciones interpersonales y procesos de crecimiento personal.
Terapia sistémica
La terapia sistémica entiende al individuo como parte de un sistema más amplio, generalmente la familia, y analiza cómo las dinámicas relacionales influyen en el bienestar de cada miembro. Se centra en los patrones de comunicación, los roles familiares y las reglas implícitas que rigen el funcionamiento del grupo.
Es especialmente eficaz en la resolución de conflictos familiares, problemas de pareja, trastornos de conducta en adolescentes y situaciones de crisis familiar. El terapeuta trabaja con varios miembros del sistema para identificar y modificar las interacciones disfuncionales.
Terapia de aceptación y compromiso (ACT)
La terapia de aceptación y compromiso es un enfoque de tercera generación dentro de las terapias conductuales. Se basa en la aceptación de las experiencias internas (pensamientos, emociones, sensaciones) y el compromiso con acciones coherentes con los valores personales del paciente.
La ACT utiliza técnicas de mindfulness, metáforas y ejercicios experienciales para ayudar a la persona a dejar de luchar contra sus pensamientos y emociones desagradables, y en su lugar, centrarse en vivir una vida significativa. Ha demostrado eficacia en el tratamiento del dolor crónico, la ansiedad, la depresión y las adicciones.
EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares)
El EMDR es un tipo de psicoterapia desarrollada por Francine Shapiro para el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. Utiliza estimulación bilateral (generalmente movimientos oculares guiados) mientras el paciente recuerda eventos traumáticos, lo que facilita el reprocesamiento de la información emocional asociada al trauma.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el EMDR como un tratamiento eficaz para el TEPT. Además, se ha extendido su uso a fobias, duelo complicado, ansiedad y otros trastornos relacionados con experiencias adversas.
Formatos de las psicoterapias

Las psicoterapias pueden ser ofrecidas en una variedad de formatos, los cuales detallaremos a continuación:
Terapia individual: Esta terapia está centrada en la persona y solo involucra al paciente y al terapeuta. Es el formato más habitual y permite abordar en profundidad los problemas específicos del individuo.
Terapia grupal: Esta involucra a dos o más pacientes que participan en la terapia al mismo tiempo. Dichos pacientes pueden compartir experiencias y sentimientos, y aprender de las experiencias de los demás. El grupo ofrece un espacio de apoyo mutuo y permite trabajar habilidades sociales en un entorno seguro.
Terapia de parejas: Esta terapia brinda apoyo psicológico a parejas y matrimonios, y les ayuda a comprender qué cambios y comportamientos deben adoptar para mejorar su relación o cómo pueden ayudar a su pareja, si esta padece un trastorno mental.
Terapia de familia: La terapia de familia se utiliza generalmente cuando un individuo de la familia padece un trastorno psicológico. A los miembros de la familia se les ayuda a entender por lo que su ser querido está pasando y se les brinda asesoramiento psicológico para ayudarlos a hacerle frente al conflicto, y se les ofrecen herramientas para que puedan ayudar a su familiar.
Terapia online: En los últimos años, la psicoterapia a distancia ha experimentado un crecimiento significativo. A través de videollamadas, el paciente puede acceder a sesiones terapéuticas desde su hogar. Diversos estudios han demostrado que la terapia online puede ser tan eficaz como la presencial para muchos trastornos, especialmente cuando se utiliza terapia cognitivo-conductual.
¿Cuánto dura una psicoterapia?
La duración de la psicoterapia varía considerablemente según el enfoque utilizado, la naturaleza del problema y las características individuales del paciente:
- Terapias breves: entre 6 y 20 sesiones. Es habitual en la TCC focalizada en un problema concreto, como una fobia específica o un trastorno de ansiedad leve.
- Terapias de duración media: entre 6 meses y 1 año. Es frecuente en terapias psicodinámicas breves y en tratamientos de trastornos moderados.
- Terapias de larga duración: más de 1 año. Típica del psicoanálisis y de trastornos graves de personalidad que requieren un trabajo profundo y prolongado.
Las sesiones suelen tener una duración de entre 45 y 60 minutos, y la frecuencia más habitual es semanal, aunque puede variar según la fase del tratamiento y las necesidades del paciente.
Cómo elegir el tipo de psicoterapia adecuado
La elección del tipo de psicoterapia depende de varios factores:
- Naturaleza del problema: algunos trastornos responden mejor a determinados enfoques. Por ejemplo, la TCC tiene una eficacia ampliamente demostrada para los trastornos de ansiedad, mientras que la terapia psicodinámica puede ser más adecuada para conflictos emocionales profundos.
- Preferencias personales: algunas personas se sienten más cómodas con un enfoque directivo y estructurado (como la TCC), mientras que otras prefieren un espacio de exploración más libre (como la terapia humanista).
- Disponibilidad y accesibilidad: la oferta de terapeutas especializados en cada enfoque puede variar según la ubicación geográfica.
- Recomendación profesional: un psicólogo o psiquiatra puede orientar sobre el enfoque más adecuado tras una evaluación inicial.
Cuándo acudir a psicoterapia
Es recomendable buscar ayuda psicoterapéutica cuando se presentan las siguientes situaciones:
- Malestar emocional que interfiere en la vida cotidiana (trabajo, relaciones, ocio).
- Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad o vacío.
- Dificultades para afrontar situaciones de pérdida o cambio.
- Problemas recurrentes en las relaciones interpersonales.
- Comportamientos que la persona no puede controlar (adicciones, compulsiones).
- Síntomas físicos sin causa médica aparente (somatizaciones).
- Deseo de conocerse mejor y mejorar la calidad de vida.
Es importante señalar que acudir a psicoterapia no implica necesariamente padecer un trastorno mental grave. La terapia es también una herramienta valiosa para el desarrollo personal, la gestión del estrés y la mejora de las habilidades emocionales.
Referencias
- American Psychological Association (APA). Understanding psychotherapy and how it works. Disponible en: https://www.apa.org/topics/psychotherapy/understanding
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Trastornos mentales: tratamiento. Disponible en: https://www.who.int/es
- Consejo General de la Psicología de España. Guía de tratamientos psicológicos eficaces. Disponible en: https://www.cop.es
- Beck, J. S. (2011). Cognitive Behavior Therapy: Basics and Beyond (2.ª ed.). Guilford Press.
- Shapiro, F. (2001). Eye Movement Desensitization and Reprocessing: Basic Principles, Protocols, and Procedures. Guilford Press.
- Lambert, M. J. (2013). Bergin and Garfield’s Handbook of Psychotherapy and Behavior Change (6.ª ed.). John Wiley & Sons.

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.