Trastorno de conducta: causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos
Tabla de contenidos
- 1.Causas del trastorno de conducta
- Factores biológicos
- Factores psicológicos y sociales
- 2.Síntomas del trastorno de conducta
- Agresión a personas y animales
- Destrucción de la propiedad
- Engaño o robo
- Violación grave de las normas
- Otros síntomas frecuentes
- 3.Diferencia entre trastorno de conducta y trastorno negativista desafiante
- 4.Diagnóstico del trastorno de conducta
- 5.Comorbilidades frecuentes
- 6.Tratamiento para el trastorno de conducta
- Psicoterapia
- Entrenamiento parental
- Terapia multisistémica (TMS)
- Tratamiento farmacológico
- 7.Pronóstico
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿El trastorno de conducta desaparece con la edad?
- ¿Cómo diferenciar un mal comportamiento normal de un trastorno de conducta?
- ¿Los padres son los culpables del trastorno de conducta de su hijo?
- 9.Referencias
El trastorno de conducta es un tipo de trastorno emocional y de comportamiento bastante serio. Quienes padecen este trastorno presentan alteraciones en el comportamiento y muestran un patrón de conducta disruptivo, ansioso y agresivo. Los trastornos de conducta afectan la concentración y la capacidad del sujeto para controlar sus emociones y sus impulsos.
Este trastorno puede ocurrir en niños y adolescentes, y permanecer en la edad adulta. Es normal que los niños y los adolescentes en el transcurso de su desarrollo tengan problemas relacionados con el comportamiento, pero cuando ese comportamiento va en contra de las normas aceptadas, es duradero y viola los derechos de los demás, podemos deducir que estamos frente a un trastorno de conducta. Dicho trastorno implica una serie de comportamientos problemáticos, que incluyen: conductas negativas y desafiantes, actividades antisociales como violencia y conductas sexualmente coercitivas.
Se estima que el trastorno de conducta afecta aproximadamente al 2-10 % de los niños y adolescentes, siendo más frecuente en varones. Es uno de los motivos de consulta más habituales en los servicios de salud mental infanto-juvenil. Puede clasificarse según la edad de inicio en tipo de inicio infantil (antes de los 10 años, con peor pronóstico) y tipo de inicio adolescente (después de los 10 años, con mejor pronóstico).
Este tipo de trastorno generalmente es confundido y comparado con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, pero cabe destacar que, si bien presentan síntomas similares, son dos tipos de trastornos diferentes. No obstante, ambos pueden coexistir en el mismo paciente.
Causas del trastorno de conducta
Muchos factores pueden contribuir a que un niño o adolescente desarrolle un trastorno de la conducta. Se desconocen aún las causas específicas que generan este trastorno, pero se estima que puede estar ocasionado por una combinación de factores biopsicosociales.
Factores biológicos
Algunos estudios han demostrado que uno de los factores de riesgo que pueden ser causantes de esta psicopatología son las lesiones cerebrales. Se ha comprobado que estas lesiones en ciertas áreas del cerebro pueden generar diferentes tipos de trastornos, entre ellos el trastorno de conducta.
Desde el punto de vista neurobiológico, se han identificado:
- Disfunción de la corteza prefrontal: que afecta la capacidad de planificación, toma de decisiones y control de impulsos.
- Alteraciones en la amígdala: reducción de la reactividad emocional ante el sufrimiento ajeno, lo que se relaciona con la falta de empatía.
- Niveles bajos de serotonina: asociados con mayor agresividad e impulsividad.
- Niveles elevados de testosterona: se han correlacionado con la agresividad en algunos estudios.
Otro de los factores biológicos que puede contribuir a este trastorno es la genética, pues se ha comprobado que si alguno de los padres o familiares cercanos padecen este tipo de trastorno, se es más propenso a desarrollarlo. La heredabilidad se estima entre el 40 % y el 70 %.
Factores psicológicos y sociales
En cuanto a los factores psicológicos y sociales, se ha visto que los problemas de conciencia moral y el no ser aceptado por sus compañeros o miembros de la familia son factores de riesgo para el desarrollo de trastorno de conducta. Otros factores relevantes incluyen:
- Maltrato infantil: el abuso físico, emocional o la negligencia aumentan significativamente el riesgo.
- Crianza inconsistente: alternar entre disciplina excesivamente severa y permisiva.
- Rechazo de los pares: la exclusión social puede reforzar los comportamientos antisociales.
- Exposición a la violencia: tanto en el hogar como en el entorno comunitario.
- Pobreza y marginación social: la falta de recursos y oportunidades puede contribuir al desarrollo de conductas problemáticas.
- Consumo de sustancias en el entorno familiar.
- Desestructuración familiar: divorcios conflictivos, abandono parental o múltiples cambios de cuidadores.

Síntomas del trastorno de conducta
El DSM-5 agrupa los síntomas del trastorno de conducta en cuatro categorías principales:
Agresión a personas y animales
- Comportamiento agresivo y destructivo.
- Intimidación, amenazas o acoso a otros.
- Inicio de peleas físicas.
- Uso de armas u objetos que pueden causar daño.
- Crueldad física hacia personas o animales.
- Robo con confrontación directa.
Destrucción de la propiedad
- Provocar incendios deliberadamente con intención de causar daño.
- Destruir deliberadamente la propiedad de otros.
Engaño o robo
- Allanamiento de morada.
- Mentiras frecuentes para obtener beneficios o evitar responsabilidades.
- Robo de objetos de valor sin confrontación directa.
- Alto nivel de manipulación.
Violación grave de las normas
- Permanecer fuera de casa por la noche a pesar de la prohibición parental (antes de los 13 años).
- Huir de casa durante la noche al menos dos veces.
- Faltas frecuentes a la escuela (antes de los 13 años).
Otros síntomas frecuentes
- Ansiedad.
- Dificultades de aprendizaje.
- Falta de empatía.
- Sentimientos de miedo.
- Poca tolerancia a la frustración.
- Episodios constantes de ira.
- Falta de culpa y remordimiento.
- Falta de concentración.
- Dificultad en relaciones interpersonales.
- Comportamiento irritable.
- Problemas de autoestima.
Diferencia entre trastorno de conducta y trastorno negativista desafiante
Es importante diferenciar el trastorno de conducta del trastorno negativista desafiante (TND), ya que aunque comparten algunos síntomas, son trastornos distintos:
- TND: se caracteriza por un patrón de comportamiento hostil, desobediente y desafiante hacia las figuras de autoridad, pero no implica violación de los derechos de los demás ni destrucción significativa de la propiedad.
- Trastorno de conducta: es más severo e implica violaciones graves de las normas sociales y los derechos de los demás, incluyendo agresión, destrucción y robo.
En algunos casos, el TND puede evolucionar hacia un trastorno de conducta si no se trata adecuadamente, aunque no todos los niños con TND desarrollarán un trastorno de conducta.
Diagnóstico del trastorno de conducta
Si se encuentran síntomas relacionados con un trastorno de la conducta, el especialista podrá comenzar una evaluación que se dividirá en varias etapas:
- Primero el especialista hará una revisión de las historias médicas y psiquiátricas del paciente.
- Luego se le pedirá un examen físico y pruebas de laboratorio para descartar alguna patología física que sea la causante de los síntomas.
- Si las pruebas de laboratorio y el examen físico demuestran que no hay una enfermedad física relacionada con los síntomas que presenta el paciente, el especialista derivará al mismo a un especialista de la salud mental.
- El especialista en salud mental comenzará a buscar los trastornos psicológicos relacionados con los síntomas que presente el paciente. Utilizará herramientas de entrevista y de evaluación especialmente diseñadas para evaluar a niños o adultos con trastornos mentales.
En caso de que el paciente sea un niño, el psicoterapeuta o psiquiatra además de entrevistar y evaluar al niño, entrevistará y evaluará a su familia y de ser necesario a personas de su entorno cercano, como maestros, amigos y compañeros escolares.
Para el diagnóstico, se utilizan escalas estandarizadas como el CBCL (Child Behavior Checklist) y entrevistas estructuradas que permiten una evaluación más objetiva de los síntomas.
Comorbilidades frecuentes
El trastorno de conducta rara vez aparece de forma aislada. Las comorbilidades más frecuentes incluyen:
- TDAH: presente en el 30-50 % de los casos. La combinación de ambos trastornos se asocia con peor pronóstico.
- Trastornos depresivos: la depresión puede coexistir y complicar el cuadro.
- Trastornos de ansiedad.
- Trastornos del aprendizaje: dificultades específicas en lectura, escritura o matemáticas.
- Trastorno por uso de sustancias: especialmente en adolescentes.
- Trastorno de estrés postraumático: en niños con antecedentes de maltrato.
Tratamiento para el trastorno de conducta
El trastorno de conducta es un trastorno difícil de superar, pero con el procedimiento adecuado y la voluntad del paciente se puede llegar a un resultado exitoso. Si un niño o un adolescente con trastorno de conducta no es tratado a tiempo, corre el riesgo de desarrollar como adulto otros tipos de trastornos mentales, como el trastorno antisocial de la personalidad.
Psicoterapia
Uno de los tratamientos más utilizados para este trastorno es la psicoterapia y la terapia conductual. Cuanto antes se diagnostica el trastorno, mayor será la efectividad de la terapia. Para cualquiera de las terapias es necesario el apoyo de familiares, amigos, maestros o cualquier vínculo cercano que pueda aportar a la recuperación del paciente.
La terapia cognitivo-conductual y la psicoterapia generalmente son utilizadas para ayudar al niño a expresar sus emociones y brindarle las herramientas necesarias para que pueda aprender a controlar la ira de manera apropiada.
Entrenamiento parental
Es una de las intervenciones con mayor evidencia científica para el trastorno de conducta, especialmente en niños menores de 12 años. Consiste en enseñar a los padres estrategias para:
- Establecer normas y límites claros y consistentes.
- Utilizar el refuerzo positivo para las conductas adecuadas.
- Aplicar consecuencias proporcionadas ante las conductas inadecuadas.
- Mejorar la comunicación familiar.
- Supervisar adecuadamente las actividades del niño.
Terapia multisistémica (TMS)
Es una intervención intensiva dirigida a adolescentes con trastorno de conducta grave. Trabaja simultáneamente con el joven, la familia, la escuela y la comunidad, abordando los múltiples factores que contribuyen al comportamiento problemático.
Tratamiento farmacológico
A veces el trastorno de conducta es diagnosticado junto con otra serie de condiciones que pueden ser tratadas farmacológicamente; en esos casos, y si el terapeuta lo cree necesario, la medicación puede figurar en los planes de tratamiento. Los fármacos más utilizados incluyen:
- Estimulantes (metilfenidato): cuando coexiste con TDAH.
- Antipsicóticos atípicos (risperidona): para la agresividad severa.
- Estabilizadores del ánimo (litio, ácido valproico): para controlar la impulsividad y la agresividad.
Pronóstico
El pronóstico del trastorno de conducta depende de varios factores:
- Inicio temprano vs. tardío: el inicio antes de los 10 años se asocia con un curso más grave y mayor riesgo de evolución hacia trastorno antisocial de la personalidad.
- Severidad de los síntomas: la agresividad severa y la falta de remordimiento se asocian con peor pronóstico.
- Presencia de rasgos de insensibilidad emocional: la ausencia de culpa y empatía empeora el pronóstico.
- Apoyo familiar y social: un entorno de apoyo mejora significativamente las posibilidades de recuperación.
- Intervención temprana: el tratamiento precoz es el factor más determinante para un buen pronóstico.
Los jóvenes y niños con trastorno de conducta pueden tener problemas continuos si ellos y sus familias no reciben un tratamiento temprano y completo. Sin embargo, con la intervención adecuada, muchos niños y adolescentes logran modificar sus patrones de comportamiento y desarrollar una vida adulta adaptada.
Preguntas frecuentes
¿El trastorno de conducta desaparece con la edad?
En algunos casos, especialmente en el trastorno de inicio adolescente, los síntomas pueden atenuarse en la vida adulta. Sin embargo, en el tipo de inicio infantil, sin tratamiento, existe un riesgo significativo de evolución hacia un trastorno antisocial de la personalidad. La intervención temprana es clave.
¿Cómo diferenciar un mal comportamiento normal de un trastorno de conducta?
Todos los niños pasan por fases de desobediencia y rebeldía como parte de su desarrollo normal. La diferencia radica en la intensidad, la frecuencia y la duración de las conductas, así como en el deterioro que causan en el funcionamiento social, académico y familiar. Un profesional es quien debe hacer esta distinción.
¿Los padres son los culpables del trastorno de conducta de su hijo?
No se trata de culpar a los padres. El trastorno de conducta tiene múltiples causas, incluyendo factores genéticos, neurobiológicos y ambientales. Sin embargo, las pautas de crianza influyen significativamente en la evolución del trastorno, por lo que la participación activa de los padres en el tratamiento es fundamental.
Referencias
- American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). Washington, DC: APA.
- MedlinePlus. Problemas de comportamiento. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/childbehaviordisorders.html
- Fairchild, G. et al. (2019). Conduct disorder. Nature Reviews Disease Primers, 5(1), 43.
- Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (AEPNyA). Guías clínicas sobre trastornos del comportamiento.

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.