Clinofilia: causas, síntomas y tratamiento
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En ciertas ocasiones tenemos dificultad para salir de la cama por las mañanas, o queremos quedarnos descansando todo el día. Si bien puede ser algo puntual, cuando es una situación frecuente se considera un caso de clinofilia. Se trata de una dificultad psicológica en la que la persona desarrolla una obsesión por permanecer en la cama durante todo el día.
Se presenta como un problema de salud mental estrechamente relacionado con afecciones como la depresión o la ansiedad, siendo un síntoma habitual de estos cuadros. A la larga puede tener un impacto negativo sobre la calidad de vida de la persona, pudiendo afectar a su trabajo o a sus relaciones sociales.
¿Qué es la clinofilia?
La clinofilia, también conocida como clinomanía, es el término con que se define un fenómeno psicológico en el que a la persona le cuesta levantarse de la cama. Esto provoca que quiera estar la mayor parte del día acostada. En general no está asociada a un problema de salud física, aunque no está exenta de ello. Si bien es un término utilizado con frecuencia en psicología y psiquiatría, no suele ser reconocido como entidad diagnóstica independiente en otros ámbitos de la medicina.
Para muchas personas puede parecer un caso de pereza. Sin embargo, es una condición real que afecta a la calidad de vida de quien la padece. El individuo deja de participar en sus actividades diarias y evade responsabilidades. La cama se convierte en un espacio agradable y reconfortante. Incluso puede interferir en sus relaciones sociales y provocar aislamiento del mundo exterior.

Para muchos especialistas de la salud mental, es posible que se trate de un trastorno de ansiedad. Permanecer en cama se transforma en una obsesión y la persona no considera tener otras necesidades importantes. No busca dormir; la cama le crea un entorno de protección.
Debido a que existe mucho desconocimiento respecto a esta condición, estas personas suelen ser juzgadas por otros de su entorno, como familiares, amigos y compañeros de trabajo.
También se ha relacionado con otros trastornos de salud mental como la depresión. Es habitual observar que pacientes deprimidos sienten la necesidad de dormir durante mucho tiempo o de estar acostados en la cama. Por ello, los profesionales de la salud logran relacionar ambas condiciones, pudiendo presentarse la clinofilia como un síntoma de la depresión.
Síntomas
Es normal en ciertas ocasiones sentir pereza y querer descansar todo el día sin preocuparse de nada. Sin embargo, en el momento en que este comportamiento empieza a interferir con la calidad de vida, es posible que se esté ante un caso de clinofilia. Por lo general, se trata de un patrón repetitivo que ocurre todos los días. Permanecer en cama se transforma en una necesidad.
Entre los síntomas que se observan en esta condición psicológica se encuentran:
- No existe motivación para salir de la cama. Es habitual que en temporadas frías sea más difícil despertar, pero si es una sensación persistente y que ocurre todos los días, es posible que haya algún problema.
- Resulta difícil cumplir con las rutinas y compromisos.
- Se incluye dormir entre los pasatiempos favoritos.
- Se evitan o posponen todo tipo de responsabilidades, así como ciertos eventos sociales.
- Se busca adaptar las actividades a la cama, como comer o ver la televisión.
- Estar en cama se transforma en una costumbre. Cuando se está fuera de ella, se tiende a pensar en estar acostado.
- Después de realizar alguna tarea, como trabajar, la persona se dirige directamente a la cama.
- Se experimenta ansiedad cuando llega el momento de levantarse.
¿Cómo saber si se padece clinofilia?
El comportamiento del individuo es la clave para analizar si se padece o no de esta condición. En algunos casos podemos sentirnos de mal humor porque ha llegado el momento de levantarnos. Pero cuando pasa a ser una actitud persistente y que se presenta todos los días, sí podemos hablar de clinofilia.
Las personas suelen transformar su tiempo libre o de ocio en el momento de estar en cama. Solo sienten la necesidad de levantarse para ir al baño. Se pierde el interés en ver a otras personas, no se hacen planes ni citas. Esto provoca que no quieran formar ningún vínculo con nadie, incluida su familia. Y, del mismo modo, desarrollan una aversión al exterior.
Empiezan a mostrar interés en los elementos de la cama como almohadas, sábanas, edredones y similares. Es posible que realicen compras de este tipo de artículos.
Aunque les genera placer estar acostados en cama, también pueden sentirse solitarios al provocar que las personas se alejen debido a la falta de interés en otras actividades. La tristeza, la desmotivación, la ansiedad y la depresión son detonantes para que nazca la necesidad de permanecer en cama. Se ha observado que las situaciones estresantes se convierten en excusas para realizar solo esta actividad durante todo el día.
Al producirse un deterioro de la calidad de vida tanto social como laboral al dejar de cumplir con las responsabilidades, se genera un sentimiento de culpa que se transforma en tristeza y depresión. Por lo que la desmotivación provoca que tampoco se quiera salir de la cama.

Causas
Aunque no existe una causa exacta, se ha relacionado con otros problemas de salud mental como la depresión, la ansiedad y el estrés crónico. Puede presentarse como un mecanismo de defensa para evadir situaciones que afectan a la calidad de vida de la persona. Entre otras causas frecuentes se encuentran:
- Padecer ciertos trastornos crónicos que provocan una sensación persistente de cansancio o somnolencia, como el síndrome de fatiga crónica.
- Determinados hábitos de vida pueden fomentar este comportamiento, como la escasa interacción social o la poca actividad física. Ambos factores aumentan la necesidad de permanecer en cama.
- Cambios vitales que pueden generar estrés, como la pérdida de empleo o una ruptura sentimental.
¿Quiénes se encuentran en mayor riesgo de padecer clinofilia?
Diversas situaciones pueden provocar que una persona quiera pasar el día en cama. Pero son eventos aislados y que no se repiten de forma frecuente. La clinofilia puede aparecer de forma aguda ante situaciones estresantes; se estima que una proporción significativa de los casos se desencadenan por este tipo de circunstancias. Aun así, sigue interfiriendo en las actividades y el desarrollo de la vida diaria de la persona.
Existe un alto riesgo en aquellas mujeres que han dado a luz recientemente y han desarrollado depresión posparto. En estos casos se requiere atención por parte de un profesional de la salud para lograr resolver el cuadro.
También se considera población de riesgo a las personas con baja autoestima, que padecen fobias o hipocondría, pacientes diagnosticados con trastorno de ansiedad o depresión, y quienes tienen dificultades para relacionarse con otras personas.
Diagnóstico
Para diagnosticar un caso de clinofilia, se necesita la intervención de un profesional de la salud mental. Se puede acudir a consulta con un psicólogo o un psiquiatra. Es conveniente recibir atención médica cuando se enfrenta una fuerte dificultad para salir de la cama o levantarse. Además, cuando no se tiene interés o se evita realizar actividades que forman parte de la vida diaria.
Recibir un diagnóstico no solo permitirá saber si se padece o no esta condición. También será posible conocer la causa subyacente que provoca el cuadro, pudiendo establecerse un plan de acción para tratar el problema.
Las formas en que el profesional de salud puede abordar el caso son:
- Entrevistas: Se suelen realizar entrevistas para indagar en los síntomas y si alguno está asociado a algún trastorno que esté provocando la clinofilia. También es posible que se formulen preguntas acerca del historial médico, los antecedentes familiares y los hábitos de sueño o rutinas para dormir.
- Evaluación psicológica: Permite evaluar la gravedad del cuadro de clinofilia y cómo ha impactado en la vida del paciente. Estos métodos se utilizan también para diagnosticar otros trastornos de salud mental como la ansiedad o la depresión, considerados como posibles causas subyacentes de la clinofilia.
Tratamiento
El tratamiento puede tener varios enfoques. En primera instancia se ofrece un abordaje terapéutico que permita tratar la causa subyacente y le permita al paciente recuperar su calidad de vida. También se establece un protocolo de cambios en la rutina diaria para comprobar si el cuadro presenta mejoría.
Es posible que el profesional de la salud que esté llevando el caso recomiende:
- Terapia cognitivo-conductual: Es una de las primeras opciones de tratamiento a implementar, ya que se considera la más efectiva. A través de esta terapia se busca identificar y cambiar aquellos pensamientos y conductas que fomentan la obsesión por permanecer en la cama. Se establecen nuevas rutinas, incluidas las referentes a la hora de dormir, y se ofrecen mecanismos y estrategias para ayudar a enfrentar los temores y tratar la ansiedad.
- Terapia de exposición: Se centra en incentivar a la persona a levantarse de la cama. Someter con regularidad al paciente a esta situación le permite reducir la ansiedad al mismo tiempo que adquiere mecanismos para la gestión de las emociones y los conflictos. Debe realizarse de forma progresiva.
- Medicamentos: Suele ser el abordaje recomendado cuando se trata de un caso crónico y que está relacionado con otros trastornos de salud mental como la depresión o la ansiedad. El tratamiento farmacológico solo puede ser indicado por un psiquiatra.

Medidas para mejorar el cuadro
Cuando se trata de casos agudos de clinofilia o se detecta en etapas tempranas, no siempre se requiere la atención de un profesional de la salud. Si uno mismo nota que está teniendo dificultades para salir de la cama, se pueden aplicar las siguientes recomendaciones para mejorar la situación:
- Analizar y realizar cambios en los hábitos de sueño. Crear una rutina que favorezca el sueño reparador. Se necesitan al menos 7 horas consecutivas de descanso.
- Establecer una rutina relajante. Practicar ejercicios de yoga y tomar alguna infusión que ayude a relajarse. Darse un baño con agua tibia cuando se acerque la hora de dormir.
- Evitar el uso de aparatos electrónicos como ordenadores, teléfonos inteligentes o tablets antes de acostarse.
- Mantener una buena salud sexual también contribuye a mejorar la calidad de sueño.
Referencias
- American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.). American Psychiatric Publishing.
- American Psychological Association. (s.f.). El estrés crónico. Recuperado de https://www.apa.org/topics/stress/estres-cronico
- Saghir, Z., Syeda, J. N., Muhammad, A. S., & Balla Abdalla, T. H. (2018). The Amygdala, Sleep Debt, Sleep Deprivation, and the Emotion of Anger: A Possible Connection? Cureus, 10(7), e2912.
- Staner, L. (2003). Sleep and anxiety disorders. Dialogues in Clinical Neuroscience, 5(3), 249-258.
