Empatía: un gran paso para mejorar nuestras relaciones humanas

La empatía es la habilidad del ser humano para posicionarse en el lugar de la otra persona; poder compartir, pensar y sentir como el otro de tal forma que puedan encontrarse en sintonía y relacionarse de manera agradable.

En otras palabras podemos decir también que la empatía es el poder del ser humano de ver por un instante a través de los ojos de la otra persona. Es la raíz de la mayor parte del comportamiento bondadoso, la raíz de la compasión, cooperación, altruismo y caridad.

La empatía en las relaciones

Las personas con mayor poder de empatía son capaces de “leer’’ claramente las emociones de los demás; de este modo el individuo puede lograr conexiones más nutridas y la habilidad de ayudar y responder adecuadamente a las necesidades del otro. Esta capacidad humana es un componente clave para el buen funcionamiento de nuestras relaciones y de muchas situaciones que se viven a diario, pues motiva a las personas a ayudar a otros que lo necesitan.

La empatía es considerada uno de los grandes elementos para lograr relaciones humanas exitosas, pues además de permitirnos la comprensión a la otra persona desde el plano mental, también nos permite involucrar nuestros propios sentimientos y emociones.

La empatía es algo que desarrollamos primitivamente; en los primeros años de vida que luego con el transcurso de los años se va reforzando mediante nuestras relaciones y la podemos desarrollar con gran facilidad ya sea, con nuestros amigos, padres o quizás en ocasiones un total desconocido.

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El psicólogo social de la Universidad de Stanford, Jamil Zaki, junto a otros psicólogos descubrieron que cuando la gente cree que tiene la empatía bajo control y puede dominar dicha capacidad, es más probable que empatice.  Incluso estas personas pueden empatizar ante situaciones difíciles y lograr respuestas más asertivas que el resto.

La empatía se ha convertido en un arma fundamental para lograr la inteligencia emocional, y un rasgo característico de las relaciones interpersonales exitosas. Por lo tanto es saludable practicarla a diario y también experimentar a menudo las emociones de los otros como propias.

¿Cómo mejorar nuestra capacidad de empatía?

Como mejorar nuestra capacidad de empatia

La empatía requiere prestar atención a la otra persona, aunque varias veces esto se genera de forma involuntaria e inconsciente. Pero también es necesario ser consciente cuando practicamos nuestra empatía, pues esto nos dará una mayor lucidez de lo que pasa y por ende nos ayudará a comprender mejor nuestra emoción y ponernos más firmemente en los zapatos del otro.

También debemos ser capaces de percibir y entender que otras personas tendrán pensamientos y sentimientos diferentes a los nuestros, por lo que un gran paso para ser empáticos es ver con claridad que además de que podemos discrepar con la otra persona y tener percepciones diferentes, siempre podemos ponernos también en el lugar del otro. Al ser conscientes de eso tenemos un gran grado de empatía a nuestro favor. A la empatía podemos comenzar a cultivarla desde temprana edad, y además podemos incentivar a nuestros niños a practicar esta capacidad,  para así lograr relaciones interpersonales más nutridas y sanas.

Otra forma de mejorar nuestra habilidad empática en diversas ocasiones y siendo conscientes de ello, es ponernos en el lugar del otro; intentar sentir, observar con más detalle, prestando toda nuestra atención y así intentar pensar como si fuéramos la otra persona.

Aprender a escuchar es algo fundamental para lograr la empatía; pero no solo escuchar palabras en un vaivén; sino a escuchar atentamente y activamente desde un lugar más empático, desde el lugar del otro; para así estar en sintonía con los pensamientos y emociones de la otra persona, y poder ayudarlas desde nuestra posición.

Escuchar activamente implica mantener concentración en lo que la otra persona nos está compartiendo y transmitiendo; intentar darnos cuenta qué estado emocional puede estar sintiendo en ese momento.

Pero para lograr todo ello hace falta mucho más que solo saber lo que el otro siente: también implica centrarse en responder de manera adecuada a las necesidades y emociones de la otra persona. Implica responder de una manera apropiada a la emoción que la otra persona está sintiendo en ese momento.

La falta de empatía y los comportamientos antisociales

La falta de empatía o apatía es la ausencia o indiferencia hacia las emociones, sentimientos o preocupaciones de las demás personas. La apatía se encuentra directamente relacionada con los comportamientos antisociales. La incapacidad de empatizar con el otro, es la raíz del comportamiento más destructivo y violento; comportamiento que se encuentra dominado por la ira, el odio, la manipulación y la agresión.

Existe una fuerte conexión entre la apatía y los trastornos mentales. Un claro ejemplo de falta de empatía y los trastornos mentales, lo podemos encontrar con los homicidas -generalmente psicópatas, personas con trastorno antisocial o esquizofrenia- , quienes carecen de empatía. Ésta apatía hacia sus víctimas es lo que hace posible que el psicópata las trate cruelmente a un sujeto y llegue a ejecutar un crimen.

La apatía también le puede ocurrir a las personas que padecen depresión. Por ejemplo, las personas que presentan un trastorno depresivo mayor a menudo pueden sentirse insensibles e indiferentes ante los acontecimientos que ocurren a su alrededor.

Empatía: un gran paso para mejorar nuestras relaciones humanas
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