Palpitaciones en el estómago

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Palpitaciones en el estómago
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Si eres de los que se preocupan mucho por su cuerpo y son muy minuciosos con cada detalle, seguro que alguna vez habrás notado una sensación similar a palpitaciones en el estómago en ciertas ocasiones. Esto, a simple vista, pudiera preocupar a muchos, puesto que en algunos casos da la sensación de que se tratase de algo anormal o patológico, cuestión que termina angustiando a quien lo padece.

Lo cierto es que estos latidos en el estómago, la mayoría del tiempo, suelen ser normales. Y es que estos provienen, más precisamente, de la arteria aorta en su porción abdominal y es mucho más fácil visualizarlos en personas de constitución delgada. Sin embargo, existen otras causas en las cuales podremos ver estos latidos. En tal sentido, hoy te hemos traído las principales causas por las cuales puedes llegar a sentir latidos en tu estómago.

¿Por qué me palpita el estomago?

Las palpitaciones en el estómago a menudo son descritas como una sensación de latidos o movimientos involuntarios en la región abdominal. Aunque pueden ser alarmantes, generalmente son inofensivas y pueden ser causadas por espasmos musculares o movimientos intestinales naturales relacionados con la digestión.

En algunos casos, la sensación de palpitaciones en el estómago puede estar relacionada con el estrés o la ansiedad. Durante períodos de tensión emocional, el cuerpo libera hormonas como la adrenalina, que pueden provocar una variedad de reacciones físicas, incluyendo este tipo de palpitaciones abdominales.

Otra posible causa de las palpitaciones estomacales es el consumo de estimulantes como la cafeína o la nicotina. Estas sustancias pueden aumentar la actividad del sistema nervioso y provocar sensaciones inusuales en diferentes partes del cuerpo, incluido el estómago.

Es importante considerar que las palpitaciones estomacales también pueden ser un síntoma de condiciones médicas subyacentes. Afecciones como el síndrome del intestino irritable (SII) o incluso el reflujo gastroesofágico pueden manifestarse a través de estas sensaciones. Por ello, es recomendable consultar a un médico si las palpitaciones son persistentes o preocupantes.

Finalmente, es esencial prestar atención a otros síntomas que puedan acompañar las palpitaciones en el estómago. Si se presentan junto a dolor, malestar, náuseas o cambios en los hábitos intestinales, es fundamental buscar asesoramiento médico para descartar cualquier problema de salud más serio.

Latidos en el estómago por gases

Una de las principales causas de esta sensación pulsátil en el abdomen tiene que ver con ciertos problemas digestivos. En este caso, vamos a hablar de la acumulación de gases.

La acumulación de gases en el estómago puede llegar a ocasionarnos algunos pinchazos o puntadas y algunos espasmos según la gravedad del asunto.

Latidos en estómago por gases

También, dependiendo de cada persona, en estos casos se pueden llegar a visualizar palpitaciones leves en la región abdominal producto del proceso de indigestión subyacente.

Por ansiedad, nervios y estrés

Tanto la ansiedad como el nerviosismo y el estrés juegan un papel fundamental en la aparición de ciertas patologías a nivel multi-sistémico. A esto le llamamos somatización, lo cual implica transformar un problema psicológico en uno físico u orgánico.

Sucede que la ansiedad, los nervios y el estrés son el catalizador perfecto para que el cortisol en nuestra sangre se eleve, siendo esta una hormona que nos ayuda a mantenernos alerta. Esto, a su vez, eleva la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria.

Como consecuencia de toda esta cascada de acontecimientos, todas las arterias de nuestro cuerpo empezarán a palpitar más de lo normal, incluyendo la arteria aorta en su porción abdominal. Y, es por ello, que notaremos más sus palpitaciones en estas situaciones.

Palpitaciones en el lado izquierdo del estómago

Existen muchas personas que aseguran llegar a sentir y observar latidos en el estómago en el lado izquierdo de su abdomen, justo debajo de las costillas.

Estas palpitaciones, según aseguran algunos, pueden llegar a sentirse como si se tratase de los latidos de un corazón. Y lo cierto es que no están muy alejados de la verdad.

A esto se le conoce como latido epigástrico y es bastante habitual en personas muy delgadas. Su origen se encuentra en la aorta abdominal que, al ser de tan gran calibre y pasar muy cerca de esta zona, puede llegar a proyectar sus palpitaciones hasta la zona mencionada.

En cualquier caso, este tipo de palpitaciones para nada llegan a ser patológicas, por lo que no deberías preocuparte en absoluto si llegaras a notarlas en algún momento determinado.

Por aneurisma de la aorta

Un aneurisma vendría siendo un ensanchamiento progresivo de una arteria que hace que sus paredes se debiliten, aumentando las probabilidades de que esta reviente y produzca un sangrado importante.

Usualmente esta patología se presenta en los grandes vasos sanguíneos, como es el caso de la arteria aorta abdominal.

Sensación latidos estómago aneurisma de la aorta

Precisamente, uno de los síntomas que más se asocian a esta enfermedad tiene que ver con las palpitaciones a nivel abdominal, donde también puede llegar a sentirse punzadas constantes o intermitentes.

Por suerte, esta patología no es tan frecuente, aunque te recomendamos que, si las molestias llegan a prolongarse demasiado, consultes a un médico lo antes posible.

Palpitaciones en el vientre bajo

El tema de las palpitaciones en el vientre bajo en mujeres puede ser multifactorial. En cualquier caso, la mayoría del tiempo tiende a deberse a procesos fisiológicos más que nada.

En mujeres embarazadas, estas palpitaciones se deben al aumento de la presión y el volumen sanguíneo que se produce en el embarazo, por lo que las pulsaciones en todo el cuerpo se hacen más evidentes.

En mujeres no embarazadas, por su parte, estas palpitaciones las lograremos ver más que nada en las épocas de ovulación.

Por mala postura

Muy poco se sabe de las repercusiones que una mala postura puede acarrear en nuestro cuerpo. Una de ellas es, precisamente, las palpitaciones abdominales.

En este caso, su origen no es tanto de origen arterial, sino más bien de origen muscular. Por ejemplo, si sueles adoptar una mala postura al estar sentado o acostado, es normal que al cabo de un tiempo empieces a experimentar contracciones musculares en la región abdominal.

Esto es lo que muchos pueden llegar a confundir con latidos, cuando en realidad se trata de contracciones involuntarias debido al agotamiento de los músculos.

¿Por qué me late la panza cuando estoy acostada?

Cuando una persona está acostada, puede notar palpitaciones en el estómago debido a la posición horizontal que facilita la percepción de los movimientos intestinales. Esta sensación puede intensificarse con el silencio y la falta de distracciones propias de la noche.

Las palpitaciones estomacales en reposo podrían estar relacionadas con la digestión. Tras consumir alimentos, la actividad gastrointestinal incrementa y puede causar sensaciones pulsátiles que se sienten más cuando se está en posición horizontal y el entorno está tranquilo.

El estrés y la ansiedad son factores que pueden provocar palpitaciones en el estómago al acostarse. La relajación del cuerpo a veces contrasta con una mente activa, lo que puede traducirse en una mayor conciencia del latido de nuestras arterias en el abdomen.

En algunos casos, las palpitaciones abdominales pueden ser la manifestación de una afección denominada síndrome de la arteria mesentérica superior, donde la arteria comprime parte del intestino, generando una serie de síntomas, incluida la sensación de latidos.

Es importante considerar que aunque las palpitaciones estomacales suelen ser inofensivas, si se acompañan de otros síntomas o son persistentes, se debe consultar a un profesional de la salud para descartar posibles condiciones médicas subyacentes que requieran atención.

Palpitaciones abdominales tras comer

Después de las comidas, especialmente si son copiosas, el organismo desvía una mayor cantidad de sangre hacia el sistema digestivo para facilitar la absorción de los nutrientes. Este aumento del flujo sanguíneo en la región abdominal puede hacer que se perciban con mayor claridad las pulsaciones de la aorta abdominal.

Además, el estómago lleno puede comprimir los vasos sanguíneos abdominales, intensificando la percepción de los latidos. Esto es especialmente frecuente en personas delgadas con poca grasa abdominal.

Cuándo consultar al médico

Aunque en la mayoría de los casos las palpitaciones abdominales son benignas, existen signos de alarma que deben motivar una consulta médica urgente:

  • Pulsación visible y palpable en el abdomen, especialmente si se acompaña de una masa pulsátil (puede indicar un aneurisma de la aorta abdominal)
  • Dolor abdominal intenso de inicio brusco, especialmente si se irradia a la espalda
  • Mareo, sudoración fría o bajada de tensión asociados a la palpitación abdominal
  • Palpitaciones abdominales en personas mayores de 65 años, fumadores, hipertensos o con antecedentes de enfermedad vascular
  • Palpitaciones que se acompañan de pérdida de peso inexplicable
  • Sensación de masa abdominal que no existía previamente

Aneurisma de la aorta abdominal: una emergencia

El aneurisma de la aorta abdominal (AAA) merece especial atención porque, aunque es poco frecuente, puede ser potencialmente mortal si se rompe. Los factores de riesgo incluyen:

  • Edad superior a 65 años
  • Sexo masculino (los hombres tienen una prevalencia 4-6 veces mayor)
  • Tabaquismo (es el factor de riesgo más importante)
  • Hipertensión arterial
  • Antecedentes familiares de aneurisma aórtico
  • Aterosclerosis

El cribado mediante ecografía abdominal está recomendado en varones de 65 a 75 años que hayan sido fumadores. La detección precoz permite un seguimiento adecuado y, si el aneurisma alcanza un tamaño crítico (generalmente 5,5 cm), la reparación quirúrgica programada.

Diagnóstico

Cuando el médico considera necesario investigar la causa de las palpitaciones abdominales, puede solicitar:

  • Exploración física: palpación del abdomen en busca de masas pulsátiles o soplos vasculares
  • Ecografía abdominal: prueba de imagen no invasiva que permite visualizar la aorta abdominal y descartar aneurismas
  • Angio-TAC: tomografía computarizada con contraste que ofrece imágenes detalladas de los vasos abdominales
  • Análisis de sangre: para descartar causas metabólicas o endocrinas
  • Pruebas de función tiroidea: el hipertiroidismo puede causar palpitaciones generalizadas

Cómo aliviar las palpitaciones abdominales benignas

Si las palpitaciones abdominales se deben a causas benignas (ansiedad, gases, mala postura), las siguientes medidas pueden ayudar a reducirlas:

  • Técnicas de relajación: respiración diafragmática, meditación y mindfulness para reducir el estrés y la ansiedad
  • Evitar comidas copiosas: comer porciones más pequeñas y más frecuentes
  • Reducir el consumo de estimulantes: limitar la cafeína, el alcohol y la nicotina
  • Ejercicio físico regular: ayuda a mejorar la función digestiva y a reducir el estrés
  • Corregir la postura: adoptar posturas correctas al sentarse y al dormir
  • Evitar ropa ajustada: las prendas que comprimen el abdomen pueden intensificar la percepción de los latidos
  • Tratar los problemas digestivos: si se padecen gases frecuentes, estreñimiento o síndrome del intestino irritable, su tratamiento puede reducir las palpitaciones abdominales

Referencias

  • MedlinePlus. Aneurisma aórtico abdominal. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/aorticaneurysm.html
  • Sociedad Española de Cardiología (SEC). Guía sobre enfermedades de la aorta. Disponible en: https://secardiologia.es
  • Chaikof, E.L., et al. The Society for Vascular Surgery practice guidelines on the care of patients with an abdominal aortic aneurysm. Journal of Vascular Surgery. 2018;67(1):2-77.
  • Lederle, F.A., et al. Screening for abdominal aortic aneurysm in the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2019;322(22):2211-2218.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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