Escupir sangre: causas y tratamiento
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Escupir sangre es un signo que puede causar preocupación a cualquier persona. Sin embargo, todas las personas han sufrido de este cuadro al menos una vez en la vida. En realidad, cuando se presenta en pequeñas cantidades, no es considerada una afección grave, y muchas veces se resuelve por sí solo.
Cuando requiere tratamiento, muchas veces se trata de una infección, por lo que se indican antibióticos para resolver el cuadro. Aun así, existe el riesgo de que se trate de una causa subyacente que comprometa la salud del paciente y pueda ser mortal. Por lo que necesita evaluación médica si aumenta la cantidad de sangre que se expulsa o persiste el síntoma.
¿Qué es la hemoptisis?
La hemoptisis es el término médico con que se define a la acción de toser o escupir sangre. La saliva o el moco que se expulsa contiene sangre proveniente de las vías respiratorias inferiores. Es importante distinguirla de la sangre procedente de la boca, la nariz o el tracto digestivo. Se trata de un cuadro bastante común y las razones por las que se produce son muy variadas. Si bien puede generar mucha preocupación, en la mayoría de los casos no representa ninguna gravedad. En caso de que se expulse mucha cantidad de sangre, es necesario acudir a urgencias para evaluar.
Las características del contenido que se escupe tiene una apariencia espumosa o con burbujas. Además, su color varía entre rosa, rojo o tonos cobrizos. El volumen de sangre varía dependiendo de la causa subyacente. Si se pierde mucha sangre, puede que el paciente pierda la vida.
Muchas de las causas no representan un riesgo para la salud de la persona. Su origen puede ser una infección, que si no se trata a tiempo puede complicar el cuadro y afectar su calidad vida. También puede estar asociado al cáncer de pulmón, siendo necesario buscar atención médica inmediata. En cualquier caso, será el médico quien evalúe y determine la gravedad del cuadro y cómo abordarlo.
La hemoptisis no se debe confundir con la hematemesis, un término médico que hace referencia al vómito con sangre. En la hemoptisis, la sangre está mezclada con la saliva o el moco y suele tener un aspecto espumoso y de color rojo brillante. En la hematemesis, la sangre procede del tracto digestivo, suele ser más oscura (similar a los posos de café) y se acompaña de náuseas o vómitos.
Causas
Son muchas las afecciones que pueden provocar escupir sangre. La gran mayoría suelen ser cuadros benignos y que no significan ningún riesgo para la salud. Pero también su origen puede ser alguna patología grave, incluso puede llegar a ser mortal.
Las causas más comunes están asociadas a infecciones, destacando:
- Bronquitis.
- Neumonía.
- Tuberculosis.

Entre otras causas que no son tan frecuentes pero que son comunes se encuentran:
- Bronquiectasias.
- Fibrosis quística.
- Vasculitis.
- Consumo de drogas.
- Cuadros complicados de lupus.
- Insuficiencia cardíaca congestiva.
- Lesión en las arterias de los pulmones.
- Irritación por una biopsia de broncoscopia.
- Uso de anticoagulantes.
- Tos excesiva provocando irritación de la garganta.
- Coágulo de sangre en el pulmón, mejor conocido como embolia pulmonar.
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
- Aspiración pulmonar.
- Cáncer de pulmón.
- Sangre que ingresa a la garganta por una hemorragia nasal, de las amígdalas o los dientes.
- Cuerpo extraño u obstrucción en las vías respiratorias. Es un cuadro más común en la población infantil.
Diagnóstico
Las personas suelen buscar asistencia médica en cuanto notan sangre en su saliva. Les resulta un síntoma preocupante y consideran que puede poner en riesgo su vida. Durante la consulta el médico indagará sobre su historial médico, antecedentes familiares y realizará un examen físico. Durante la entrevista pueden hacer las siguientes preguntas:
- ¿Cuánta sangre has estado tosiendo o escupiendo?
- ¿Con qué frecuencia has estado expulsando sangre?
- ¿Cuánto tiempo llevas escupiendo sangre?
- ¿Cuánta sangre está mezclada con moco o saliva?

El médico también le preguntará acerca de sus hábitos. Algunos de estos pueden estar relacionados con la sangre en la saliva o moco, como fumar, consumir drogas o alcohol. Para determinar la causa de escupir sangre es necesario que notifique cada uno de los síntomas que presenta. Además, se le solicitarán algunas de las siguientes pruebas:
- Radiografía de tórax: Permite observar si existe algún tumor o presencia de líquido en los pulmones.
- Tomografía computarizada (TC): Se realiza a nivel del tórax. Puede utilizarse como prueba complementaria a la radiografía, lo cual ayuda a evaluar de forma más profunda el origen de la sangre. También es utilizada cuando se va a realizar algún procedimiento adicional, como una broncoscopia.
- Broncoscopia: Se evalúa si las vías respiratorias se encuentran limpias. En caso contrario, es posible localizar dónde se produce el sangrado.
- Hemograma completo: Los valores que arrojan permiten determinar si se ha perdido mucha sangre y si su origen es una infección.
- Cultivo de esputo: Se analizan las secreciones pulmonares para evaluar si existe alguna infección que ocasione que se expulse sangre en la saliva o mocos.
- Prueba de coagulación sanguínea: Determina si se padece algún trastorno hemorrágico que explique la pérdida de sangre.
- Arteriografía pulmonar: Es utilizado para evaluar el flujo de sangre a través de los pulmones.
El médico puede solicitar otras pruebas en caso de que sospeche cuál es la causa de escupir sangre.
Tratamiento
El tratamiento varía de un paciente a otro dependiendo de la causa subyacente y la gravedad de la misma. Cuando el volumen de sangre que se pierde es muy alto, es posible que sea internado en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El abordaje estará dirigido a estabilizar al paciente y detener el sangrado. Posterior a eso se procederá a realizar el diagnóstico.
Los principales tratamientos que se utilizan en estos casos son:
- Broncoscopia: Permite eliminar coágulos en las vías respiratorias, y evaluar el origen del sangrado.
- Angiografía y embolización de la arteria bronquial: Es un procedimiento utilizado para detener el flujo sanguíneo de los vasos donde se origina la hemorragia.
- Medicamentos: Se aplica un tratamiento farmacológico de ácido tranexámico, el cual permite detener el sangrado.
Una vez que se determina la causa subyacente que provoca que el paciente escupa sangre, es posible que se indique alguno de los siguientes tratamientos:
- Antibióticos: Cuando el paciente presenta neumonía, tuberculosis o alguna infección del sistema respiratorio.
- Esteroides: Existe alguna inflamación que produce sangre en la saliva o moco.
- Cirugía y tratamiento del cáncer: El origen del sangrado es un tumor canceroso. La cirugía puede también ser el abordaje más adecuado si se trata de un tumor benigno.
En aquellos casos donde la causa subyacente no represente un riesgo para la salud y tampoco se considere de gravedad, es posible que se recomiende la conducta expectante y que el cuadro se resuelva por sí solo. Es la causa más común cuando la expulsión de sangre es muy poca.
¿Cuándo acudir al médico?
Cualquier persona se puede alarmar cuando observa que hay sangre en la saliva. Pero en la mayoría de los casos no es un signo que debe preocupar si se expulsa poca cantidad. Sin embargo, si el síntoma es persistente por más de una semana o el volumen aumenta considerablemente, es indispensable que acuda con un médico. Será el profesional capacitado para determinar la causa del sangrado y cuál es el tratamiento más adecuado.
Será necesario acudir a urgencias cuando escupir sangre se acompañe de los siguientes síntomas:
- Fiebre.
- Dolor en el pecho.
- Sudores nocturnos.
- Dificultad para respirar.
- Pérdida de peso rápida o severa sin causa aparente.
- Mareos o aturdimiento.
- Sangre en la orina o en las heces.
Referencias
- Bidwell JL, Pachner RW. Hemoptysis: diagnosis and management. Am Fam Physician. 2005;72(7):1253-1260. PubMed
- MedlinePlus. Expectoración con sangre. MedlinePlus
- Sakr L, Dutau H. Massive hemoptysis: an update on the role of bronchoscopy in diagnosis and management. Respiration. 2010;80(1):38-58. PubMed
