Síntomas del SIBO: cómo identificarlos y cuál es el tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el SIBO?
- 2.Síntomas
- 3.Causas
- Baja acidez estomacal
- Medicamentos
- Dismotilidad del intestino delgado
- Problemas estructurales en el intestino delgado
- ¿Los alimentos pueden desencadenar SIBO?
- 4.Factores de riesgo
- 5.Diagnóstico
- 6.Tratamiento
- 7.Pronóstico
- 8.Cuándo acudir al médico
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿El SIBO se cura definitivamente?
- ¿La dieta baja en FODMAP ayuda con el SIBO?
- ¿El SIBO y el síndrome del intestino irritable están relacionados?
- 10.Referencias
Muchos problemas gastrointestinales muestran cuadros clínicos similares. Esto suele suceder con los síntomas del SIBO, que al ser similares a otras afecciones pueden conllevar a un mal diagnóstico. Incluso puede originarse por otra patología que provoque una alteración en la microbiota intestinal.
Aunque en la mayoría de los casos está relacionado con una causa subyacente, es posible que ciertos alimentos pueden desencadenar la proliferación de bacterias dañinas. Por lo que su eliminación de la dieta puede ayudar a mejorar los síntomas, algo muy que ocurre con frecuencia con el consumo de azúcar.
¿Qué es el SIBO?
El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, mejor conocido por siglas en inglés SIBO, es una afección que se caracteriza por un crecimiento descontrolado de bacterias en el intestino delgado. Se reconoce que en esta estructura hay una microbiota diversa de bacterias que favorecen la salud del organismo. Sin embargo, existe el riesgo que la población aumente excesivamente, provocando problemas de digestión. Y el cuadro puede ser más complicado cuando existe presencia de bacterias dañinas.

Cuando el intestino se encuentra habitado por patógenos, impide que las bacterias beneficiosas cumplan su función, lo cual altera el funcionamiento del sistema digestivo. En el intestino delgado, las bacterias se encargan de producir enzimas para digerir carbohidratos. Los descomponen en gases y ácidos grasos de cadena corta. Si se reproducen en grandes cantidades, existe el riesgo de que aumente la producción de gases, generando hinchazón.
Además, estos microorganismos se alimentan de proteínas y vitamina B12, por lo que el cuerpo no será capaz de digerirlos. Al mismo tiempo también utilizan sales biliares, por lo que se pueden desarrollar problemas para digerir las grasas. Este conjunto de factores puede producir malabsorción de nutrientes, existiendo un riesgo alto de crear deficiencias nutricionales.
En poco tiempo pueden aparecer los primeros síntomas del SIBO, destacando la distensión abdominal. Sin embargo, a largo plazo es posible que se produzca desnutrición. La dificultad para absorber nutrientes puede derivar en problemas de salud a nivel de los huesos y del sistema nervioso. Incluso puede causar daño permanente. Es común que produzca deficiencia de vitamina B12, relacionándose con cuadros de anemia y alteraciones del sistema nervioso.
Síntomas
Los síntomas del SIBO son similares a otras afecciones gastrointestinales, por lo que resulta fácil confundirlo y abordarlo con un tratamiento no adecuado al caso. Incluso es posible que este cuadro sea producido por otra patología del sistema digestivo.
Entre los síntomas más comunes que puede cursar un paciente se encuentran:
- Dolor abdominal.
- Distensión abdominal.
- Náuseas.
- Hinchazón.
- Indigestión.
- Gases.
- Diarrea.
- Estreñimiento.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Fatiga.

Debido a que el SIBO causa malabsorción de grasas, es muy común que produzca alteraciones en las características de las heces. En primera instancia se observa que adquieran un olor más fétido o que sean aceitosas. Es posible que esto ocasione que las deposiciones floten en el agua. Además, sus características pueden variar:
- Heces blandas, sueltas y de consistencia acuosa.
- Presencia de moco en las heces.
- Deposiciones finas, con forma similar a la de un lápiz.
- Deposiciones duras y grumosas.
Causas
Ciertas funciones del organismo están implicadas en el mantenimiento del equilibrio de la microbiota del intestino. Cuando ocurre alguna alteración en alguna de estas funciones, es posible que se desencadene el SIBO. Entre las causas más comunes por las que se produce esta afección se encuentran:
Baja acidez estomacal
Cuando se presenta baja acidez estomacal, el organismo pierde la capacidad para regular la proliferación de bacterias. Por lo general esto ocurre por las siguientes situaciones:
- Infección por Helicobacter pylori.
- Uso prolongado de antiácidos e inhibidores de la bomba de protones.
- Cirugía de bypass gástrico.
Medicamentos
Se ha comprobado que la administración de ciertos medicamentos puede provocar alteración de la microbiota intestinal. Es común observar este efecto en tratamientos a base de:
- Antibióticos.
- Narcóticos.
- Supresores de ácido gástrico.
Dismotilidad del intestino delgado
Para que se lleve a cabo la digestión el intestino produce movimientos que permiten el traslado de los alimentos a través del sistema digestivo. A su vez, están implicados en la absorción de nutrientes y la expulsión de desechos.
Cuando se habla de dismotilidad del intestino delgado se hace referencia a la dificultad de esta estructura de realizar los movimientos, lo cual provoca que el contenido permanezca retenido mucho tiempo antes de ser vaciado al intestino grueso. Cuando esto ocurre, el entorno es idóneo para la proliferación de bacterias. Incluso las bacterias del intestino grueso pueden ingresar al intestino delgado.
Algunos de los trastornos relacionados con la dismotilidad son:
- Gastroparesia.
- Seudoobstrucción intestinal.
- Hipotiroidismo.
Problemas estructurales en el intestino delgado
Los problemas estructurales son alteraciones en la estructura del intestino delgado que afectan su funcionamiento. Esto incide en la motilidad intestinal, lo que dificulta la eliminación de desechos del organismo. A su vez, favorece la acumulación de bacterias. Se ha relacionado a estos casos las siguientes patologías o afecciones:
- Diverticulosis del intestino delgado.
- Obstrucciones del intestino delgado.
- Adherencias abdominales.
¿Los alimentos pueden desencadenar SIBO?
Aunque no se reconoce como una causa principal, si existe el riesgo de que algunos alimentos pueden favorecer la proliferación de bacterias en el intestino delgado. Si se mantiene el consumo regular del alimento desencadenante, es posible que aparezcan más síntomas del SIBO. Por esta razón se recomienda reducir o limitar el consumo de:
- Azúcares y edulcorantes.
- Frutas y verduras ricas en almidón.
- Productos lácteos.
- Granos.
Para controlar el crecimiento de bacterias, se ha planteado restringir de la dieta cualquier alimento que sea de preferencia de las bacterias. Esto ha permitido crear planes de alimentación personalizados acorde a cada caso y necesidades del paciente.
Factores de riesgo
Se reconoce que en edades avanzadas existe un mayor riesgo de que una persona desarrolle SIBO. Muchas veces está relacionado a situaciones normales del envejecimiento que provocan cambios en el funcionamiento del organismo. Pero también se sabe que, sobre todo en adultos mayores, se registra un mayor consumo de medicamentos que pueden alterar la microbiota intestinal.
Un factor que también incide en este cuadro son las cirugías abdominales y la radiación. En ambos casos se ha observado como un posible efecto secundario alteraciones estructurales en el intestino delgado y cambios en el revestimiento, afectando la respuesta inmune del organismo.
Además, se ha encontrado relación entre ciertos trastornos y el SIBO, destacando:
- Diabetes.
- Lupus.
- Enfermedad celíaca.
- Enfermedades inflamatorias del intestino.
- Síndrome del intestino irritable.
- Pancreatitis.
- Cáncer de colon.
- Esclerodermia.
- Insuficiencia renal crónica.
- Cirrosis.
Diagnóstico
Es común que se confundan los síntomas del SIBO con otras afecciones. Por lo que el médico puede realizar un mal diagnóstico a primera instancia. En caso de que existan antecedentes que puedan indicar que padece de SIBO, es posible que se realice una prueba de aliento. A través de este estudio se miden los niveles de hidrógeno o metano, permitiendo determinar si existe proliferación de bacterias que produzcan gases. Si las concentraciones son elevadas, se asocia a un crecimiento excesivo de bacterias.
Para determinar la causa del SIBO se suelen solicitar las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre: Permite evidenciar si existen deficiencias de vitaminas y proteínas.
- Prueba de heces: Evaluar la presencia de grasas o ácidos biliares en las heces.
- Pruebas de imagen: Buscar la presencia de alteraciones estructurales.
Tratamiento
Por lo general el SIBO es un síntoma de otra patología que afecta el sistema gastrointestinal. Para poder tratar esta afección, es necesario abordar el crecimiento excesivo de bacterias, las complicaciones del cuadro y la causa subyacente.
Para regular la proliferación de bacterias se suelen recetar antibióticos y probióticos. En cuanto a las deficiencias nutricionales, el tratamiento está dirigido a establecer una dieta adecuada además de considerarse necesario suplementar. Se inicia con un primer plan de alimentación para reducir y controlar los síntomas, para luego implementar un plan a largo plazo para asegurar la obtención de nutrientes y mantener controlado el crecimiento de bacterias.

Es posible que los síntomas vuelvan a aparecer tras haber culminado el tratamiento siempre que exista una causa subyacente no tratada que desencadena los síntomas del SIBO. Cuando el problema es a nivel estructural, será necesario someter al paciente a una cirugía para tratar de mejorar la condición de salud.
Si no se logra determinar la causa que origina el SIBO, será necesario mantener una dieta personalizada de forma permanente. El médico también recomendará que consuma de forma regular probióticos que favorezcan la proliferación de bacterias beneficiosas para regular y combatir bacterias patógenas.
Pronóstico
La persistencia del cuadro estará relacionado con la cantidad de bacterias que han proliferado en el intestino delgado. En general se han observado resultados positivos al poco tiempo de haber iniciado el tratamiento contra el SIBO. Sin embargo, es necesario cumplir con todas las indicaciones a largo plazo para lograr que los síntomas desaparezcan por completo después de unos meses.
Dependiendo de la evolución del paciente y la causa subyacente, el pronóstico varía de una persona a otra. Se inicia con la eliminación de alimentos para limitar la fuente de alimentación de las bacterias y reducir su proliferación. Por lo general se eliminan los carbohidratos fermentables. Suele ser un abordaje a corto plazo para mejorar el cuadro clínico. Luego se irán añadiendo poco a poco los alimentos hasta recuperar una dieta balanceada.
Cuándo acudir al médico
Es recomendable consultar con un profesional de la salud cuando:
- Se experimentan síntomas digestivos persistentes (hinchazón, gases, diarrea, dolor abdominal) que no mejoran con cambios dietéticos.
- Existe pérdida de peso involuntaria o signos de malabsorción.
- Se detectan deficiencias nutricionales en análisis de sangre, especialmente de vitamina B12 o hierro.
- Los síntomas reaparecen repetidamente tras el tratamiento.
- Se padece alguna enfermedad de base que pueda favorecer el SIBO (diabetes, esclerodermia, enfermedad celíaca, etc.).
Preguntas frecuentes
¿El SIBO se cura definitivamente?
El SIBO puede tratarse eficazmente con antibióticos y medidas dietéticas, pero existe un alto porcentaje de recurrencia (hasta un 40-50 % en los primeros meses tras el tratamiento) si no se aborda la causa subyacente. Cuando la causa es identificable y corregible (por ejemplo, una obstrucción intestinal), la resolución puede ser definitiva.
¿La dieta baja en FODMAP ayuda con el SIBO?
La dieta baja en FODMAP (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables) puede ayudar a aliviar los síntomas del SIBO al reducir los sustratos que fermentan las bacterias. Sin embargo, no es un tratamiento curativo y debe utilizarse de forma temporal y bajo supervisión de un nutricionista, ya que es muy restrictiva.
¿El SIBO y el síndrome del intestino irritable están relacionados?
Sí. Existe una relación estrecha entre ambas condiciones. Se estima que hasta un 40-70 % de los pacientes diagnosticados de síndrome del intestino irritable (SII) pueden tener SIBO asociado. En estos casos, tratar el SIBO puede mejorar significativamente los síntomas del SII.
Referencias
- Pimentel, M. et al. (2020). ACG Clinical Guideline: Small Intestinal Bacterial Overgrowth. American Journal of Gastroenterology, 115(2), 165-178. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32023228/
- Rao, S.S.C. & Bhagatwala, J. (2019). Small Intestinal Bacterial Overgrowth: Clinical Features and Therapeutic Management. Clinical and Translational Gastroenterology, 10(10), e00078. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31584459/
- MedlinePlus. Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. https://medlineplus.gov/spanish/

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.