¿Cuáles son los tipos de amnesia?
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La amnesia es una afección que provoca la pérdida de memoria de forma temporal o permanente. Según el cuadro clínico del paciente se han podido definir varios tipos de amnesia. En muchos casos, la clasificación se establece en función de la causa que haya provocado la pérdida de recuerdos o la incapacidad de almacenar nueva información.
Las razones por las que se produce son muy variadas. Un traumatismo craneoencefálico puede desencadenar amnesia. Sin embargo, también se ha observado como un síntoma de ciertas enfermedades neurológicas degenerativas. Además, ciertos tipos de pérdida de memoria se consideran relativamente frecuentes en adultos mayores.
¿Qué es la amnesia?
La palabra amnesia es el término con el que se denomina a la pérdida de memoria, independientemente de su origen. Esto provoca que la persona pierda la capacidad, de forma parcial o total, de aprender y retener información nueva. De esta forma, se produce una interrupción en el proceso de acceso a los recuerdos. Aquí se incluye cualquier tipo de conocimiento, situaciones, hechos o incluso lugares. Suele aparecer segundos, minutos, horas o hasta días después de haber ocurrido el evento que provocó la amnesia.

Se ha clasificado como un trastorno ya que existe una alteración del funcionamiento del cerebro. Puede ser originado por daño cerebral como consecuencia de traumatismos, enfermedades metabólicas (incluyendo afecciones tiroideas), enfermedades o trastornos degenerativos como ciertos tipos de demencia o el síndrome de Korsakoff, alteraciones psicológicas, convulsiones, entre otras causas orgánicas. Se ha comprobado que el uso de ciertas sustancias puede generar amnesia, como algunos fármacos, drogas y alcohol.
Si bien se observa una alteración de la capacidad de acceder a los recuerdos, no se ven afectados el juicio ni la capacidad de razonamiento. En muchos casos se observa que el individuo se muestra lúcido aunque incapaz de recordar. Aun así, dependiendo de la causa subyacente, y presentándose la amnesia como un síntoma, es posible que sí se vean afectadas otras funciones del cerebro.
Debido a que el cuadro puede variar de una persona a otra, se han definido distintos tipos de amnesia, pudiendo llegar a presentar síntomas transitorios o permanentes. Sin embargo, aunque en la mayoría de los casos la persona no olvida su identidad, existe un riesgo de que no recuerde quién es. Incluso puede olvidar a otras personas de su círculo cercano, como familiares o amigos.
La duración de esta condición dependerá del origen de la misma, así como del daño que presente el cerebro.
Tipos de amnesia
Observando el comportamiento y los síntomas que presentan los pacientes, se han logrado definir los siguientes tipos de amnesia:
Amnesia retrógrada
También conocida como amnesia de conservación, es uno de los tipos de amnesia más conocidos. Se trata de un trastorno en el que no es posible recordar los eventos previos a lo que originó la pérdida de memoria, bien sea una situación traumática o una lesión en el cerebro. La información a la que no se puede acceder no es necesariamente reciente; puede corresponder incluso a muchos años atrás. No solo hablamos de olvidar detalles personales o experiencias, sino también conocimientos adquiridos.
Dependiendo de la gravedad del cuadro, es posible que en algún momento la persona recupere sus recuerdos y la información olvidada. Pero también existe la posibilidad de que nunca más pueda recuperar esos recuerdos o algunos de ellos. Las terapias y la ayuda psicológica se consideran esenciales para lograr la mejoría del paciente.
Amnesia anterógrada
Es una afección que impide que la persona sea capaz de generar nuevos recuerdos o retener información nueva tras haber sufrido una lesión o daño en el cerebro. Esto incluye afecciones psicológicas, pudiendo estar relacionada con un evento traumático. Sin embargo, quienes la padecen no tienen dificultad para recordar información del pasado. De esta forma, puede considerarse una alteración de la memoria a largo plazo.
En su mayoría está relacionada con ciertos trastornos frecuentes de la edad, aunque también puede aparecer por daño o lesiones cerebrales. Dependiendo de la causa, puede ser tratable o no, y es posible que sea temporal. Se considera un cuadro poco frecuente.
Amnesia postraumática
Se observa pérdida de la memoria a causa de una lesión o traumatismo cerebral, por lo que también se le conoce como amnesia postraumática contusional. Destaca porque el individuo se muestra confuso y desorientado. No solo puede olvidar recuerdos, sino que se le dificulta almacenar nueva información. El cuadro clínico puede ser similar al de otros tipos de amnesia.
Además, debido al traumatismo, es posible que la persona presente otros síntomas como dificultad para mantener la atención, problemas para expresarse de forma verbal, alucinaciones, cambios en el comportamiento, entre otros.
Amnesia global transitoria
Se trata de una afección temporal de la memoria. La persona presenta dificultad para recordar de forma transitoria, pudiendo tratarse de eventos del presente o del pasado. Por lo general, los síntomas suelen durar menos de 24 horas y no generan ninguna secuela. Además, en la mayoría de los casos no requiere tratamiento, a menos que exista una causa subyacente que lo necesite.
Se trata de un cuadro poco frecuente. Los síntomas aparecen de forma repentina y no se observa alteración de otras funciones cognitivas.
Amnesia infantil
Se hace referencia a la incapacidad para recordar eventos de la primera infancia. No está relacionada con la población infantil como tal, sino con los recuerdos de esa etapa. Se reconoce como una situación común, ya que la mayoría de la población adulta no suele recordar muchas cosas de los primeros años de vida, sobre todo anteriores a los 3 o 4 años de edad. Se ha asociado al desarrollo incompleto de las estructuras cerebrales responsables de la memoria episódica durante esa etapa.

Amnesia disociativa
Tiene su origen en situaciones que afectan la salud mental, por lo que se asocia a eventos traumáticos. Puede presentarse de la siguiente forma:
- Localizada: se olvida un evento en particular o un período de tiempo en concreto.
- Selectiva: dificultad para recordar aspectos específicos de un evento.
- Generalizada: se pierde la identidad o incluso todos los recuerdos de la vida de la persona.
- Sistematizada: no se es capaz de recordar información sobre un tema o una persona en particular.
- Continua: no se almacena información de nuevos eventos a partir de un momento determinado.
Síntomas
La amnesia se reconoce como un cuadro poco común asociado a daño cerebral, enfermedades o alteraciones psicológicas. En general, el cuadro clínico varía dependiendo del tipo de amnesia que se padece, aunque es frecuente que la persona experimente:
- Dificultad para recordar de forma precisa ciertos eventos.
- Incapacidad para recordar nombres o rostros.
- Dificultad para recordar direcciones o para orientarse hacia una ubicación conocida.
- Olvido de eventos que tenía agendados.
- Posibilidad de confabular o alterar involuntariamente los hechos.
Causas
Las razones por las que se produce la amnesia son variadas. Suelen clasificarse según su origen:
Causas neurológicas
Hace referencia a todos aquellos casos de amnesia que se han producido por una alteración o daño en el cerebro. Es frecuente en:
- Intoxicación por alcohol.
- Enfermedad de Alzheimer.
- Aneurisma cerebral.
- Tumor cerebral.
- Hipoxia cerebral.
- Administración de ciertos medicamentos.
- Uso de drogas.
- Epilepsia.
- Convulsiones.
- Demencia frontotemporal.
- Lesiones a nivel de la cabeza.
- Enfermedades degenerativas del sistema nervioso central.
- Exposición a toxinas.
- Síndrome de Wernicke-Korsakoff.
Causas psicológicas
Están relacionadas con situaciones o acontecimientos traumáticos que llegan a afectar la salud mental. Es frecuente en casos de trastorno de estrés postraumático. Suele considerarse como un mecanismo de defensa del cerebro para evitar que la persona reciba un fuerte impacto psicológico.
Diagnóstico
Si usted sospecha que sufre de amnesia, o lo sospecha de algún familiar o conocido, debe acudir a un médico. La primera parte del diagnóstico se basa en la entrevista clínica. El profesional sanitario indagará sobre sus síntomas, historial médico y antecedentes familiares. También le hará preguntas sobre su vida y cualquier evento relevante que haya vivido.

Dependiendo de la valoración, es posible que se soliciten algunas pruebas diagnósticas para confirmar el diagnóstico. De esta forma será posible determinar el tipo de amnesia según la causa. Incluso se evalúa el uso de otras pruebas que puedan ayudar a descartar otras afecciones. Es posible que se indique realizar:
- Examen físico y neurológico.
- Evaluación neuropsicológica.
- Tomografía computarizada.
- Resonancia magnética.
- Electroencefalograma.
- Análisis de sangre.
- Punción lumbar.
Tratamiento
Hasta el momento no se ha establecido un tratamiento específico para curar la amnesia. En general, se considera que esta afección es un síntoma de una causa subyacente. Por lo que el tratamiento se centra en tratar la enfermedad que esté provocando la pérdida de memoria. En este sentido, existe una variedad de tratamientos que se deben aplicar de forma personalizada. Incluso es posible que el cuadro mejore por sí solo dependiendo de la causa.
En muchos casos, los pacientes afectados con amnesia no son conscientes de lo que les sucede y pierden la capacidad de tomar decisiones a nivel médico. Será necesario contar con un cuidador para que gestione la situación y pueda tomar las decisiones necesarias para que el paciente reciba atención médica.
No en todos los casos se requiere un tratamiento farmacológico. Es posible que para el abordaje de la condición se opte por psicoterapia, terapia de rehabilitación cognitiva y terapia ocupacional que le ayude a recuperar sus capacidades. El apoyo puede extenderse a familiares y cuidadores para que reciban orientación sobre la situación y comprendan todo lo que sucede.
Pronóstico
El pronóstico varía de un paciente a otro. Algunos cuadros de amnesia son transitorios, mientras que en otros casos la pérdida es permanente. Es posible que la persona que lo sufre no sea consciente de que ha perdido la memoria, lo cual puede generar desorientación. Cuando se considera que es de carácter pasajero, no existe mayor preocupación y se mantiene en observación para evaluar su evolución.
En estos casos se solicitará el apoyo de familiares y amigos para que le ayuden a recordar todo aquello que ha olvidado. De la misma forma, la persona necesitará apoyo emocional para afrontar la situación. Sin embargo, cuando es producto de alguna enfermedad degenerativa, es posible que necesite asistencia las 24 horas del día. En tales circunstancias, es necesario asignar un cuidador que pueda estar atento a las necesidades del paciente.
Referencias
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- Mayo Clinic. (2024). Amnesia. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/amnesia/symptoms-causes/syc-20353360

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.