Alteraciones de la memoria
Tabla de contenidos
- 1.El modelo multialmacén de la memoria
- 2.Principales funciones de la memoria
- Fijación
- Conservación
- Evocación
- 3.Principales tipos de alteraciones de la memoria
- Alteración de la memoria relacionada con las funciones ejecutivas
- Alteraciones en la memoria prospectiva
- Alteraciones en la memoria de trabajo
- Alteraciones de la metamemoria
- Alteraciones de la memoria en relación con la cronología
- Alteraciones de la memoria por una patología física concreta
- 4.Referencias
La memoria es, sin lugar a dudas, uno de los recursos más preciados de los que dispone el ser humano. Gracias a ella nuestra inteligencia es capaz de avanzar y evolucionar. Las alteraciones de la memoria son, por desgracia, más comunes de lo que imaginamos. A continuación veremos a lo largo de este texto qué tipos de alteraciones de la memoria existen y analizaremos algunos ejemplos para una mayor comprensión.
Fijamos recuerdos a través de las diversas memorias que existen a nivel cerebral, y cuando alguna de ellas falla nuestro mundo se disloca. Las alteraciones de la memoria se pueden clasificar en alteraciones de evocación y fijación. Desde el punto de vista temporal, estas alteraciones pueden ser anterógradas o retrógradas.
Resulta evidente que la memoria representa una de las actividades psíquicas más importantes en nuestras vidas. Esta función mental es de vital importancia para la formación de aprendizajes y para poder desarrollarnos en cualquier ámbito de nuestra vida cotidiana. Tenemos, por así decirlo, una gran dependencia de esta función, que nos ayuda a comprender el mundo que nos rodea y a desarrollar todas nuestras habilidades y potenciales.
¿Qué sucede cuando hay alguna alteración asociada con la memoria? Al estar esta capacidad vinculada con los aspectos y vivencias anteriores, y con el asentamiento de todas las experiencias por las que pasamos, cuando hay una alteración al respecto nuestro mundo cambia radicalmente, limitándonos en multitud de aspectos básicos.
¿Cuáles son las causas que provocan una alteración en la memoria? Las causas pueden ser muy diversas, ya que pueden ser orgánicas o producidas por un accidente en el que haya resultado afectada una estructura del cerebro asociada a un tipo de memoria.
Para comprender mejor cómo afecta una alteración en la memoria, cómo se produce y qué implicaciones tiene, veamos a continuación en profundidad lo que representa la memoria y cómo funciona.
El modelo multialmacén de la memoria
Uno de los marcos teóricos más influyentes para comprender la memoria es el modelo multialmacén de Atkinson y Shiffrin (1968). Este modelo propone que la información pasa por tres almacenes sucesivos: el registro sensorial, que retiene brevemente los estímulos del entorno; la memoria a corto plazo, con capacidad limitada y duración de segundos; y la memoria a largo plazo, de capacidad prácticamente ilimitada y duración potencialmente permanente. Cada uno de estos almacenes puede verse afectado de forma selectiva por distintas patologías, lo que da lugar a los diferentes perfiles de alteración que se describen a continuación.
Principales funciones de la memoria

Tal y como hemos indicado anteriormente, la memoria tiene un papel fundamental en nuestras actividades cotidianas y en el día a día de la persona que somos. Algunas de las principales funciones más básicas de la memoria son las siguientes:
Fijación
A través de los sentidos percibimos todo tipo de información presente en nuestro entorno. Esta información que llega a nosotros somos capaces de captarla, elaborarla y fijarla gracias a nuestra memoria. Esta actividad da lugar a la experiencia y, por lo tanto, al aprendizaje. Es así como podemos guardar, retener y elaborar la información que recibimos de nuestro entorno.
Conservación
Esta función de nuestra memoria nos permite conservar la información que hemos captado anteriormente. Su principal característica es que nos ayuda a retener lo que hemos percibido y captado, para que pueda posteriormente servirnos de algún modo.
Evocación
La capacidad de fijar y conservar ha de tener algún fin; ese fin es el de la evocación. Es la función de la memoria que nos permite tener acceso a nuestros recuerdos, para poder reproducirlos, actualizarlos y asimilarlos, de modo que resulte útil tenerlos almacenados. Pueden pasar muchos años y esos recuerdos siguen ahí, y nos damos cuenta cuando hay un estímulo que nos hace evocarlos. Uno de los estímulos que nos produce una mayor evocación son las emociones y los sentimientos.
Principales tipos de alteraciones de la memoria

Alteración de la memoria relacionada con las funciones ejecutivas
Este tipo de alteración en la memoria no afecta al contenido en sí, sino al uso que hacemos de la memoria, es decir, a la estrategia. Las investigaciones han relacionado un daño frontal del cerebro con déficits específicos de la memoria:
- Amnesia de la fuente.
- Dificultades en la memoria prospectiva.
- Afectación en la memoria de trabajo.
- Problemas de metamemoria.
Amnesia de la fuente
Esta es una de las alteraciones que tienen una mayor relación con el funcionamiento del córtex prefrontal. En los casos clínicos se observa cómo los pacientes son capaces de recordar una información concreta o algo que ya sucedió. Sin embargo, no logran recordar cuándo ni cómo sucedió la adquisición de ese conocimiento. El contexto de lo que recuerdan no tiene una estructura. Estos pacientes no saben en qué momento aprendieron lo que recuerdan.
Lo que está alterado es la memoria explícita declarativa. Esto nos indica que existe una diferenciación entre la memoria para el contexto y la memoria para los hechos. Ambas se hallan dentro de la memoria explícita. La memoria episódica es la encargada de recoger el contexto específico de las experiencias por las que pasamos, mientras que la memoria semántica es la que nos aporta la información sobre el mundo, acerca de lo que conocemos, reflejando nuestro conocimiento en general. Gracias al estudio de estos pacientes, a los que se diagnosticó con amnesia de la fuente, se apoyó la idea de que la memoria semántica y la memoria episódica están separadas y forman parte de distintas estructuras cerebrales.
Alteraciones en la memoria prospectiva
Como bien sabemos, la memoria no consiste solo en recordar eventos del pasado; es mucho más que eso. También nos permite almacenar planes, generar ideas y manifestar intenciones de futuro. En este aspecto, la memoria prospectiva tiene como función recordar lo que se debe hacer en un momento concreto del futuro y la ejecución de un plan que ha sido previamente considerado. Este tipo de memoria forma parte de la memoria episódica, dividiéndose tanto en prospectiva (hacia el futuro) como en retrospectiva (hacia el pasado). Este tipo de memoria nos hace aprender de nuestro pasado para llevar a cabo planes de futuro. Podría decirse que es la memoria asociada con nuestra autoconsciencia.
Es de una gran utilidad e importancia, ya que además nos permite incorporar acciones novedosas, como resultado de intenciones previas, proporcionándonos el control y una planificación para dar el paso a nuevas experiencias.
Alteraciones en la memoria de trabajo
Este tipo de memoria es de gran importancia para retener dígitos, nombres, palabras y otra serie de ítems durante espacios breves de tiempo. A esta memoria también se la conoce como memoria a corto plazo; sin embargo, es mucho más compleja. El modelo de memoria de trabajo propuesto por Baddeley y Hitch (1974), y ampliado posteriormente por Baddeley (2000), distingue varios componentes: el ejecutivo central, que actúa como sistema de control atencional; el bucle fonológico, responsable del almacenamiento temporal de información verbal; la agenda visoespacial, que gestiona la información visual y espacial; y el búfer episódico, que integra información de distintas fuentes en representaciones coherentes.
Podríamos definir la memoria de trabajo como la capacidad para realizar tareas que implican una simultaneidad entre el almacenamiento y la manipulación de la información. Un ejemplo claro lo tendríamos en algo tan cotidiano como leer y entender lo que leemos.
Alteraciones de la metamemoria
Con la metamemoria se hace referencia a la capacidad que tenemos de poseer conocimiento sobre nuestra propia memoria. Implica aspectos complejos como entender cómo aprendemos y las estrategias que utilizamos para memorizar lo que nos interesa. Es la propia conciencia sobre lo que conocemos y lo que no, y también sobre las propias creencias que tenemos acerca de nuestra memoria. Se trata, sobre todo, del conocimiento que poseemos acerca de cómo funciona nuestra memoria, las estrategias que empleamos y su autoeficacia.
Se puede ver un claro ejemplo de esta alteración en el síndrome de Korsakoff, donde los pacientes presentan una marcada anosognosia que les impide reconocer la magnitud de sus propios déficits mnésicos.
Alteraciones de la memoria en relación con la cronología
Tras un traumatismo cerebral se pueden presentar dos tipos de alteraciones que están relacionadas con la cronología. Se trata de aspectos que no se consigue recordar, ya sean los que forman parte del pasado o del futuro. Estos son los dos tipos de alteraciones mnésicas relacionadas con estos aspectos básicos:
Amnesia anterógrada
Este tipo de alteración de la memoria es bastante particular. Consiste en que los recuerdos nuevos no son almacenados por la memoria a largo plazo, por lo que todo lo que se va experimentando se va olvidando. Los recuerdos a largo plazo no se almacenan, lo cual da lugar a una gran limitación para enfrentarse a la vida, perdiendo toda autonomía.
En la práctica clínica, uno de los casos más documentados de amnesia anterógrada fue el del paciente H.M. (Henry Molaison), estudiado durante décadas tras una resección bilateral del lóbulo temporal medial. Su caso fue determinante para establecer el papel del hipocampo en la consolidación de nuevos recuerdos. Un ejemplo divulgativo de amnesia anterógrada queda reflejado en la película Memento, en la que el protagonista padece esta alteración y se ven claramente las dificultades por las que tiene que pasar para sobrevivir con ella.
Se trata de un trastorno neurológico producido por determinadas lesiones en el cerebro, más concretamente en el hipocampo y las estructuras del lóbulo temporal medial. Estas lesiones pueden haber sido provocadas por un traumatismo craneoencefálico, aunque también por algunos medicamentos como las benzodiacepinas o por un consumo excesivo de alcohol. En estos casos se puede producir un periodo de amnesia temporal.
Amnesia retrógrada
La amnesia retrógrada es lo contrario a la amnesia anterógrada. Se caracteriza por una pérdida de memoria relativa a los acontecimientos previos al traumatismo. Muchas de las cosas que ya se habían aprendido son olvidadas. En los casos graves sucede que todo lo aprendido anteriormente ha sido olvidado, y todas las experiencias pasadas también. No obstante, lo que se olvida suele corresponder sobre todo a los años más recientes (memoria reciente) respecto al traumatismo, ya que los recuerdos más antiguos (memoria remota) se suelen conservar mejor en estas circunstancias. Este fenómeno se conoce como ley de Ribot, que establece que los recuerdos más antiguos son más resistentes a la pérdida que los más recientes.
En estos casos, algunos pacientes han logrado recuperar algo de la memoria de sus experiencias anteriores, recordando personas o lugares de circunstancias concretas, e incluso siguiendo rutinas que antes llevaban.
Alteraciones de la memoria por una patología física concreta
Afectación de la memoria asociada a la edad (AMAE)
Esta afectación de la memoria está asociada al paso del tiempo. La memoria se ve afectada con el envejecimiento. Aparecen dificultades para recordar datos concretos y rememorar fragmentos de la propia experiencia, aunque la memoria lejana es la que mejor se preserva.
Por lo general, la persona afectada suele ser consciente de esta dificultad que tiene con su memoria, y por ello se muestra con cierta preocupación.
Esta afectación de la memoria es leve y solo puede ser diagnosticada cuando la persona tiene más de 50 años de edad y presenta quejas subjetivas de frecuentes pérdidas de memoria en su vida cotidiana. Una de las capacidades que más se ve afectada mediante esta alteración es la de fijar nueva información, haciéndose más difícil la tarea de asociar nombres con caras.
Es importante señalar que el concepto de AMAE ha sido progresivamente sustituido en la práctica clínica por el de deterioro cognitivo leve (DCL o MCI, por sus siglas en inglés). El DCL, propuesto por Petersen y colaboradores (1999), permite identificar a personas que presentan un rendimiento cognitivo inferior al esperado para su edad y nivel educativo, pero que mantienen su autonomía en las actividades de la vida diaria. Este concepto resulta clínicamente más útil porque permite diferenciar subtipos (amnésico, multidominio, no amnésico) y valorar el riesgo de progresión hacia una demencia.
Demencia
La demencia es una de las principales causas de las alteraciones de memoria. A diferencia del AMAE o el DCL, la demencia suele estar originada por enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer. Se presentan dificultades cognitivas que repercuten en el lenguaje, en el reconocimiento de objetos e incluso en ciertas habilidades motoras.
Este tipo de alteración tiene un carácter irreversible. Una vez que aparece se vuelve crónica y va aumentando progresivamente. Los fallos de la memoria cada vez van siendo más graves, afectando inicialmente a la memoria episódica reciente y extendiéndose de forma gradual a otros dominios cognitivos.
Síndrome de Korsakoff
Esta amnesia está producida por un déficit de tiamina (vitamina B1), siendo frecuentemente el resultado de una ingesta crónica y excesiva de alcohol. Los principales síntomas de este síndrome son:
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Amnesia retrógrada, con una pérdida de la memoria más concretamente de los episodios cercanos al inicio del cuadro.
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Amnesia anterógrada severa.
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Contenido escaso de conversación.
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Anosognosia (falta de conciencia de su alteración y problemática).
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Confabulaciones.
Amnesia global transitoria
Este tipo de amnesia se caracteriza por padecerse durante un periodo concreto de horas, desde 3 hasta 24 horas, con una media de 6 horas. La presentan sobre todo personas que tienen una edad comprendida entre los 50 y 70 años, siendo más proclives a padecerla los hombres que las mujeres. Mediante esta alteración aparece un tipo de amnesia anterógrada de predominio verbal.
Queda ligeramente afectada la memoria más lejana y se preserva el conocimiento general. Este tipo de alteración aparece de forma repentina y su recuperación es paulatina. Sus causas no están del todo esclarecidas, aunque los investigadores proponen una explicación basada en alteraciones del tono vascular en las arterias del territorio vertebrobasilar y en la arteria cerebral posterior.
Estos que hemos repasado son algunos de los tipos de alteraciones de memoria más frecuentes. Gracias a la memoria somos capaces de tener una vida con sentido, llena de experiencias y buenas sensaciones. Tanto las emociones como los sentimientos y las percepciones forman un entramado donde la memoria se hace indispensable. Como bien decía Aristóteles: “Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia”.
Referencias
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Atkinson, R. C. y Shiffrin, R. M. (1968). Human memory: A proposed system and its control processes. En K. W. Spence y J. T. Spence (Eds.), The psychology of learning and motivation (Vol. 2, pp. 89-195). Academic Press.
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Baddeley, A. D. y Hitch, G. (1974). Working memory. En G. H. Bower (Ed.), The psychology of learning and motivation (Vol. 8, pp. 47-89). Academic Press.
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Baddeley, A. D. (2000). The episodic buffer: A new component of working memory? Trends in Cognitive Sciences, 4(11), 417-423.
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Petersen, R. C., Smith, G. E., Waring, S. C., Ivnik, R. J., Tangalos, E. G. y Kokmen, E. (1999). Mild cognitive impairment: Clinical characterization and outcome. Archives of Neurology, 56(3), 303-308.
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Scoville, W. B. y Milner, B. (1957). Loss of recent memory after bilateral hippocampal lesions. Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry, 20(1), 11-21.
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Squire, L. R. (2004). Memory systems of the brain: A brief history and current perspective. Neurobiology of Learning and Memory, 82(3), 171-177.
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Kopelman, M. D. (2002). Disorders of memory. Brain, 125(10), 2152-2190.
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Tulving, E. (1972). Episodic and semantic memory. En E. Tulving y W. Donaldson (Eds.), Organization of memory (pp. 381-403). Academic Press.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.