Teoría de las inteligencias múltiples

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Teoría de las inteligencias múltiples
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La inteligencia ha sido a lo largo de los años un concepto que ha creado mucha controversia. Con él se ha pretendido medir la manera en la que estamos capacitados para la resolución de problemas y la adquisición de conocimientos. El concepto de inteligencias múltiples, creado y desarrollado por Howard Gardner, abre un mayor abanico de posibilidades, dotando a la inteligencia de una mayor riqueza, ofreciendo una adaptación más próxima a la realidad de las personas.

Howard Gardner fue así el creador de un nuevo paradigma con respecto a lo que sabíamos acerca de la inteligencia. Este concepto se había quedado estancado, tenía muchas limitaciones y no disponía de las suficientes respuestas para atender a la realidad del ser humano.

Históricamente la inteligencia siempre había sido asociada al mundo académico, y más concretamente a la capacidad de adquirir conocimientos. Para ello se desarrolló el primer test de inteligencia, que fue creado por el psicólogo francés Alfred Binet y el psiquiatra también de la misma nacionalidad Théodore Simon, en 1905. El objetivo de este test consistía en determinar qué individuos tenían un déficit intelectual, para así considerar sus posibilidades educativas en relación al resto de la población. Para ello se basaban en una serie de pruebas con el fin de estipular una edad mental para el individuo.

Las grandes limitaciones que han tenido los test de inteligencia han sido que medían exclusivamente una serie de capacidades, considerando que estas eran las más importantes a la hora de valorar la inteligencia. El coeficiente de inteligencia era el resultado de la medición de habilidades aritméticas, memorísticas y lingüísticas. Sin embargo, gracias al nuevo paradigma de las inteligencias múltiples se consideran todas las áreas en las que puede desarrollarse una persona, de manera que se tienen en cuenta otra serie de factores a valorar en los que pueden destacar.

Qué son las inteligencias múltiples

El psicólogo estadounidense Howard Gardner (1943), profesor de la Universidad de Harvard, ofreció una nueva perspectiva que cambió el modo de ver la inteligencia. Bajo su teoría no había una única inteligencia, sino que existían las inteligencias múltiples.

En 1983, con su libro Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences («Estructuras de la mente»), Gardner intentó mostrar al mundo su descubrimiento acerca de lo que llamamos «inteligencia». En el libro, el autor remarca su postura acerca de que el concepto convencional de inteligencia es demasiado estrecho y restrictivo, y que en las medidas de coeficiente de inteligencia a menudo se pierden otras «inteligencias» que un individuo puede poseer. Para él, no existe la inteligencia generalizada; por el contrario, afirma que el ser humano presenta diferentes tipos de inteligencia.

La teoría de las inteligencias múltiples no se limita solo a la inteligencia académica, con la obtención de conocimientos y habilidades para ofrecer respuestas que ayuden al éxito académico. Se considera que la inteligencia que ha imperado hasta ahora en el sistema académico no es un factor decisivo, y que la inteligencia de la persona tiene muchas más vertientes.

Un ejemplo que podemos observar en multitud de ocasiones es el de la persona que, a pesar de obtener excelentes calificaciones académicas, presenta diversos problemas para enfrentarse al mundo y a las circunstancias de su día a día. Tampoco ha de darse más valor a una inteligencia que a otra, simplemente considerarse que son diferentes. Un científico prestigioso no ha de ser más inteligente que un excelente músico, por ejemplo. Simplemente cada uno destaca con respecto a un tipo de inteligencia.

Por lo tanto, Gardner, a través de las inteligencias múltiples, se adapta con su teoría más a lo que realmente representa el ser humano. En la complejidad del ser humano existen un conjunto de inteligencias en las que cada persona podría llegar a destacar.

Criterios de Gardner para definir una inteligencia

Gardner no se limitó a enumerar habilidades de forma arbitraria. Estableció ocho criterios que una capacidad debe cumplir para ser considerada una inteligencia independiente:

  1. Posibilidad de aislamiento por daño cerebral: una lesión en una zona concreta del cerebro puede afectar a una inteligencia sin alterar las demás.
  2. Existencia de individuos excepcionales: personas que destacan de forma extraordinaria en una inteligencia (savants, prodigios) sin brillar necesariamente en otras.
  3. Operación nuclear identificable: cada inteligencia tiene un conjunto de operaciones centrales que la definen.
  4. Desarrollo diferenciado: cada inteligencia sigue su propia trayectoria de desarrollo y tiene su propio período de maduración.
  5. Historia evolutiva: la inteligencia debe tener raíces en la evolución de la especie.
  6. Apoyo experimental: debe contar con evidencia proveniente de la psicología experimental.
  7. Apoyo psicométrico: debe ser susceptible de medición, aunque no necesariamente con los test tradicionales de CI.
  8. Codificación en un sistema simbólico: cada inteligencia se expresa a través de un sistema de símbolos propio (lenguaje, notación musical, código matemático, etc.).

Cuatro aspectos fundamentales de la teoría de las inteligencias múltiples son los siguientes:

  • No existe una sola inteligencia, sino distintos tipos de inteligencias.
  • Estas inteligencias pueden desarrollarse y potenciarse en cualquier momento de la vida de un individuo.
  • Cada persona es capaz de destacar en un tipo de inteligencia e incluso en varias.
  • No hay una inteligencia mejor que otra; simplemente son diferentes.

Cuáles son las inteligencias múltiples

Tipos de inteligencias múltiples

En la investigación sobre las inteligencias múltiples Howard Gardner logró identificar y definir hasta 8 tipos diferentes de inteligencias. A continuación veremos en qué se basa cada una de estas inteligencias y qué potencialidades van asociadas.

Inteligencia lógico-matemática

Esta capacidad ha sido desde siempre catalogada como la joya de la inteligencia. Siendo la más destacable en el concepto anterior de inteligencia, se ha empleado durante muchos años como baremo para reconocer la inteligencia de una persona. Sin embargo, para la teoría de las inteligencias múltiples es una inteligencia más.

Este tipo de inteligencia está relacionada con la capacidad para el cálculo, la resolución de problemas matemáticos complejos y el razonamiento lógico. La rapidez con la que un individuo ofrece respuestas a este tipo de problemas determina que tenga una mayor o menor inteligencia de este tipo. Académicamente, este tipo de inteligencia tiene un mayor prestigio y valoración. Grandes científicos de la historia destacaban en este tipo de inteligencia.

Áreas cerebrales implicadas: fundamentalmente el lóbulo parietal izquierdo y la corteza prefrontal.

Perfiles profesionales: científicos, ingenieros, matemáticos, programadores, economistas, analistas de datos.

Inteligencia corporal y cinestésica

Consiste en las habilidades que están relacionadas con el aspecto corporal y motor. En relación a poder manejar herramientas e incluso a modo de expresión artística con el objetivo de expresar emociones y sentimientos. Algo muy característico de los actores, deportistas y artesanos. Este tipo de inteligencia tiene un gran valor en el desarrollo de cada una de las culturas.

Áreas cerebrales implicadas: corteza motora, cerebelo y ganglios basales.

Perfiles profesionales: deportistas, bailarines, cirujanos, escultores, artesanos, mecánicos.

Inteligencia lingüística

Esta inteligencia está relacionada con la capacidad para dominar el lenguaje y poder comunicarse con los demás. Aunque todas las personas necesitamos comunicarnos, hay quienes tienen una mayor capacidad para aprender idiomas y utilizar el lenguaje, ya sea para expresarse de forma oral o escrita o incluso a través de los gestos.

Quienes destacan en este tipo de inteligencia saben comunicar de una forma mucho más eficaz, con una mayor claridad y soltura. Los profesionales que destacan en este tipo de inteligencia suelen ser: políticos, escritores, periodistas, poetas, etc.

Áreas cerebrales implicadas: áreas de Broca y Wernicke en el hemisferio izquierdo.

Inteligencia espacial

Tiene relación con el modo de observar el mundo. Las personas que destacan en este tipo de habilidades pueden ver los objetos de diferentes perspectivas, e incluso recrear imágenes mentales más consistentes y duraderas que cualquier otra persona. Suelen tener un mejor sentido de la estética y una gran habilidad para considerar cada detalle visual.

No es de extrañar, por lo tanto, que las personas que destacan en este tipo de inteligencia se dediquen profesionalmente a la pintura, escultura, el diseño y muchas de las artes visuales. También los ajedrecistas, fotógrafos y arquitectos tienen este tipo de inteligencia más desarrollada.

Áreas cerebrales implicadas: principalmente el hemisferio derecho, en especial las regiones posteriores.

Inteligencia interpersonal

Representa la capacidad que tiene una persona para lograr interaccionar y relacionarse con el resto de personas. Influye en las relaciones sociales, implicando la empatía, comprensión, tolerancia y respeto. Quienes destacan en este tipo de inteligencia mantienen relaciones más estables y duraderas; además, tienen una mayor facilidad para establecer relaciones íntimas.

También tiene que ver con la intuición para advertir y comprender a las demás personas. Esta inteligencia permite interpretar mejor los gestos, los tonos y la intencionalidad de nuestros interlocutores. Esta inteligencia es importante sobre todo para las personas que tienen que liderar o trabajar en grupos numerosos. También para aquellos que tienen que ofrecer una especial confianza y dedicación en ayudar a las personas a resolver sus problemas, como pueden ser los psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos.

Áreas cerebrales implicadas: lóbulos frontales, especialmente la corteza prefrontal.

Inteligencia intrapersonal

Explica la gran habilidad que tienen ciertas personas para adentrarse en profundidad en su propio conocimiento. Son personas que tienen una mayor consciencia y están capacitadas para identificar mejor sus emociones, sentimientos, y cualquier problema que les esté impidiendo avanzar en sus vidas. También tienen una mayor capacidad para expresar lo que sienten, lo que les sucede y experimentan a cada momento.

Esta inteligencia la suelen tener más desarrollada las personas espirituales, místicas y reflexivas, ya que requiere de un alto grado de introspección. Supone la capacidad también para distanciarse de situaciones con un alto contenido emocional, con el objetivo de atender a los propios sesgos y distorsiones del pensamiento.

Áreas cerebrales implicadas: lóbulos frontales y conexiones con el sistema límbico.

Perfiles profesionales: filósofos, escritores, psicólogos, coaches, líderes espirituales.

Inteligencia musical

El arte de la música es algo universal propio de todas las culturas. También es llamado el lenguaje universal, debido a que cualquier persona puede disfrutar de ella sin importar su lenguaje.

Las personas que destacan en este tipo de inteligencia pueden componer piezas musicales, leer y entender la música con una mayor facilidad. Suelen ser personas que cantan o tocan algún instrumento, y que tienen una gran sensibilidad para captar y entender el lenguaje musical.

Según Gardner y sus colaboradores, la inteligencia musical está latente en todas las personas, aunque hay quienes tienen una mayor facilidad para desarrollarla que otras.

Áreas cerebrales implicadas: lóbulo temporal derecho, especialmente la corteza auditiva.

Inteligencia naturalista

Las personas con este tipo de inteligencia más desarrollada destacan por su gran inquietud y capacidad de observación. Gozan de un gran interés por la adquisición de conocimientos y por aprender cómo funciona todo lo que les rodea. Se podría decir que tienen una curiosidad insaciable, como la que pueden tener los niños. Necesitan saber cómo funciona el mundo, la vida y todos los fenómenos naturales.

Puede considerarse a esta inteligencia como una de las esenciales en la supervivencia del ser humano. Puesto que impulsa nuestra curiosidad e interés para el aprendizaje y conocer todos los fenómenos naturales con los que tenemos que lidiar en nuestras vidas.

Según Gardner, disponemos de este tipo de inteligencia para hacer un uso creativo de lo que la naturaleza nos brinda. Este sería uno de los motivos de nuestra evolución.

Áreas cerebrales implicadas: regiones del lóbulo parietal izquierdo relacionadas con la categorización y clasificación.

Perfiles profesionales: biólogos, ecologistas, veterinarios, botánicos, geólogos, agricultores, cocineros.

¿Existe una novena inteligencia?

Gardner ha explorado la posibilidad de incluir una inteligencia existencial (o espiritual), definida como la capacidad de plantearse preguntas fundamentales sobre la existencia humana: el sentido de la vida, la muerte, el sufrimiento, el origen del universo. Aunque no la ha incluido formalmente en su modelo por considerar que no cumple todos los criterios (especialmente el de aislamiento por daño cerebral), la ha calificado como una «media inteligencia» y ha reconocido su relevancia.

Inteligencias múltiples y educación

Inteligencias múltiples y educación

Ya descritas las inteligencias múltiples, es conveniente que conozcamos su impacto en el sistema educativo. Hasta hace bien poco las inteligencias que más se potenciaban eran escasas: se valoraba sobre todo la inteligencia lógico-matemática y la lingüística. De tal manera que quienes no destacaban en este tipo de inteligencias no llegaban a conseguir un gran éxito académico.

Las asignaturas a las que se ha dado más importancia eran las que estaban relacionadas con este tipo de inteligencias. Esta injusticia es la que ha pretendido abordar Howard Gardner gracias a la teoría de las inteligencias múltiples. Bajo el contexto de la educación, atendiendo a que existen un mayor número de inteligencias y que, además, cada una de ellas es importante, los educadores han de adquirir una nueva perspectiva en la que se potencie y desarrolle la inteligencia en la que cada persona destaque. Ya no atendiendo a una inteligencia en concreto sino a la persona en sí, permitiéndole que desarrolle así todo su potencial.

Muchas personas han sido víctimas de este tipo de educación, y lo siguen siendo, en la que solo valoraban y potenciaban las capacidades de quienes destacaban en unas inteligencias específicas. Tras esta visión en la que se considera que existe un conjunto de inteligencias, se pretende salir de este error.

Además, la peculiaridad de esta teoría es que este tipo de inteligencias no son algo fijo y sin posibilidad de ser modificado. Es posible desarrollarlas y potenciarlas en cualquier momento del ciclo vital. Son algo dinámico que se está ejercitando constantemente.

De este modo se le proporciona a la educación una mayor riqueza, con el papel fundamental de que cada persona aprenda a identificar las inteligencias en las que más destaca, para ayudarle a desarrollarlas lo máximo que le sea posible. Entendiendo que la inteligencia es una interacción entre factores biológicos y ambientales. No se trata de aptitudes, sino de un conjunto de potencialidades listas para ser ejercitadas y desarrolladas, en un constante proceso de cambio y mejora.

Gardner defiende que todos poseemos los 8 tipos de inteligencias. Y que, sin embargo, unos tienen mayor facilidad para desarrollar unas que otras. Evidentemente, cuantos más tipos de inteligencia seamos capaces de desarrollar, dispondremos de mayores recursos para enfrentarnos a los retos diarios que supone nuestro desarrollo y supervivencia. Gracias a esta teoría de las inteligencias múltiples, la educación ha cuestionado su método de enseñanza, para adaptarse a las necesidades e individualidad de cada alumno. Algo que supone, sin duda, un cambio de paradigma que aún está por desarrollarse.

Aplicaciones prácticas en el aula

Algunos centros educativos han incorporado la teoría de Gardner mediante estrategias como:

  • Rincones de inteligencia: espacios diferenciados dentro del aula donde los alumnos trabajan actividades vinculadas a cada tipo de inteligencia.
  • Proyectos interdisciplinares: propuestas que integran varias inteligencias (por ejemplo, un proyecto sobre ecosistemas que combine investigación naturalista, redacción lingüística, representación espacial y trabajo en equipo interpersonal).
  • Evaluación diversificada: en lugar de valorar exclusivamente mediante exámenes escritos, se incorporan presentaciones orales, portafolios, trabajos artísticos, demostraciones prácticas y proyectos grupales.
  • Perfiles de inteligencia individualizados: herramientas que ayudan al alumno y al docente a identificar fortalezas y áreas de mejora para personalizar el itinerario de aprendizaje.

Críticas a la teoría de las inteligencias múltiples

A pesar de su enorme popularidad, especialmente en el ámbito educativo, la teoría de Gardner ha recibido críticas significativas desde la comunidad científica:

  • Falta de evidencia psicométrica: no existen test estandarizados y validados para medir cada una de las ocho inteligencias de forma independiente. Los estudios factoriales no apoyan la existencia de ocho factores separados.
  • Confusión entre inteligencia y talento: algunos investigadores, como Robert Sternberg, argumentan que Gardner redefine como «inteligencias» lo que tradicionalmente se ha considerado aptitudes, habilidades o talentos.
  • Factor g: la investigación en psicología diferencial ha acumulado abundante evidencia a favor de un factor general de inteligencia (g) que subyace a las distintas capacidades cognitivas. La teoría de Gardner no integra este hallazgo.
  • Poca investigación empírica directa: muchos de los programas educativos basados en las inteligencias múltiples carecen de estudios controlados que demuestren su eficacia frente a métodos tradicionales.
  • Reconocimiento del propio Gardner: el autor ha señalado en diversas ocasiones que su teoría no debe utilizarse para etiquetar a los alumnos ni para justificar la enseñanza de cada materia de ocho formas diferentes, un uso que considera inadecuado.

No obstante, el valor de la teoría reside en haber ampliado la mirada sobre la inteligencia humana y haber promovido una educación más inclusiva y personalizada, reconociendo que existen múltiples formas de ser competente y de contribuir a la sociedad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ser inteligente en todas las áreas?

Gardner sostiene que todas las personas poseen las ocho inteligencias, pero en grados diferentes. Aunque es teóricamente posible desarrollar un alto nivel en todas, lo habitual es que cada individuo destaque especialmente en dos o tres, y que las demás se encuentren en un nivel medio.

¿Las inteligencias múltiples se pueden medir con un test?

No existe un test estandarizado comparable al test de CI para medir las inteligencias múltiples. Existen cuestionarios orientativos y herramientas de autoevaluación, pero carecen de la validez psicométrica de los test de inteligencia clásicos.

¿La teoría de Gardner tiene base neurocientífica?

Gardner se apoyó en estudios de pacientes con lesiones cerebrales para fundamentar la independencia de cada inteligencia. Sin embargo, la neurociencia moderna ha mostrado que el cerebro trabaja de forma altamente interconectada, y las capacidades cognitivas rara vez dependen de una única región aislada.

¿Qué diferencia hay entre inteligencias múltiples e inteligencia emocional?

La inteligencia emocional, popularizada por Daniel Goleman, se solapa parcialmente con las inteligencias interpersonal e intrapersonal de Gardner. Sin embargo, Goleman la concibe como una inteligencia unitaria centrada en la gestión de las emociones propias y ajenas, mientras que Gardner las separa en dos tipos diferenciados.

Si quieres saber aún más sobre este tema, hay un vídeo muy interesante que te ponemos a continuación del programa Redes, de neurociencias y psicología.

https://www.youtube.com/watch?time\_continue=2&v=5dT2rMoVAXk

Referencias

  • Gardner H. Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences. Nueva York: Basic Books; 1983.
  • Gardner H. Multiple Intelligences: New Horizons in Theory and Practice. Nueva York: Basic Books; 2006.
  • Gardner H. Intelligence Reframed: Multiple Intelligences for the 21st Century. Nueva York: Basic Books; 1999.
  • Sternberg RJ. The Theory of Successful Intelligence. Review of General Psychology. 1999;3(4):292-316.
  • Waterhouse L. Multiple Intelligences, the Mozart Effect, and Emotional Intelligence: A Critical Review. Educational Psychologist. 2006;41(4):207-225.
  • Armstrong T. Multiple Intelligences in the Classroom. 4.ª ed. Alexandria: ASCD; 2018.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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