Primera tópica de Freud: consciente, preconsciente e inconsciente

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Primera tópica de Freud: consciente, preconsciente e inconsciente
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Sigmund Freud, considerado el padre del psicoanálisis, describió la mente como un aparato psíquico y postuló que está compuesta por diferentes sistemas o instancias que interactúan entre sí. Para explicar este funcionamiento, Freud formuló dos modelos teóricos, conocidos como primera y segunda tópica.

En su primera tópica, publicada inicialmente en obras como La interpretación de los sueños (1900), Freud propuso que el aparato psíquico está compuesto por tres sistemas: consciente, preconsciente e inconsciente. Conviene señalar que este modelo es una construcción teórica propia del psicoanálisis, no una descripción anatómica del cerebro.

Consciente

Freud describió la mente consciente como el conjunto de todos los procesos mentales de los cuales el sujeto tiene conocimiento en un momento dado. La consciencia se sitúa en el presente y permite al individuo tener percepción de la realidad.

Según este modelo, la consciencia abarca las vivencias de las que el individuo se percata en el mismo instante en que están ocurriendo. En la mente consciente, el sujeto presenta conciencia de sí mismo y del mundo que le rodea.

Para Freud, el estado consciente es lo que permite al sujeto pensar y comunicarse de forma racional. La consciencia está relacionada con la memoria a corto plazo y presenta una capacidad limitada, ya que solo puede albergar una cantidad reducida de contenidos simultáneamente.

Preconsciente

En el sistema preconsciente se encuentra aquello que no está presente en la consciencia, pero que tampoco ha sido reprimido al inconsciente. En este nivel se sitúan los sentimientos y pensamientos de los cuales el sujeto no es consciente en un momento dado, pero que puede traer a la consciencia cuando lo desea.

El preconsciente comprende pensamientos, conocimientos y vivencias que no se encuentran activos en la consciencia en un instante determinado. En este sistema se produce la recuperación de recuerdos, trayendo a la superficie aquellas informaciones requeridas por la mente consciente.

A diferencia de los contenidos que se encuentran en el inconsciente, los que residen en el preconsciente no están reprimidos. Podemos decir que se encuentran en una especie de «sala de espera», de la cual saldrán cuando la consciencia centre su atención en ellos.

Un ejemplo de funcionamiento preconsciente sería el de una persona que vuelve a su casa: no tiene presente de forma consciente el recorrido que debe hacer, sin embargo, al dirigirse hacia su hogar, esa información almacenada en el preconsciente surge de manera automática.

En ocasiones, algunas experiencias emocionales pueden permanecer como contenidos preconscientes negativos. Sin embargo, determinadas experiencias traumáticas que se encontraron durante un tiempo en el preconsciente pueden llegar a ser reprimidas y enviadas al inconsciente, dejando de estar disponibles para el acceso voluntario.

Inconsciente

Inconsciente

Para Freud, la mente inconsciente comprende los procesos mentales que son inaccesibles a la consciencia. En su teoría, el inconsciente constituye la fuente primaria de la conducta humana.

En el inconsciente se encuentran deseos instintivos y primitivos que han sido reprimidos por resultar inaceptables para la consciencia.

La información reprimida en el inconsciente permanece retenida mediante los mecanismos de defensa. Estos mecanismos tienen la función de mantener los eventos traumáticos y los acontecimientos altamente perturbadores fuera del alcance de la consciencia.

Respecto a la relación entre las dos tópicas freudianas, puede establecerse la siguiente correspondencia aproximada: el ello se sitúa en gran parte dentro del inconsciente, mientras que el yo opera entre los tres sistemas (consciente, preconsciente e inconsciente) y el superyó tiene componentes tanto conscientes como inconscientes. Los pensamientos y sentimientos considerados inadecuados por el individuo son enviados al inconsciente, impulsados por el ello y reprimidos por el superyó.

Para Freud, las fuerzas que permanecen ocultas a la consciencia son las que ejercen la mayor influencia sobre la personalidad y el comportamiento. Por tanto, en su teoría, lo que se encuentra en el inconsciente constituye un conjunto de fuerzas que impulsan nuestro comportamiento y configuran nuestra personalidad.

La metáfora del iceberg

Freud comparó el aparato psíquico con un iceberg: la punta visible representaría la mente consciente, una pequeña franja intermedia correspondería al preconsciente y el resto del iceberg, la parte más grande y sumergida, pertenecería al inconsciente. Con esta metáfora, Freud pretendía ilustrar que, al igual que la mayor parte del iceberg se encuentra bajo el agua, la mayor parte de la vida mental ocurre fuera de la consciencia.

Críticas a la primera tópica freudiana y el inconsciente colectivo de Jung

La primera tópica de Freud ha recibido numerosas críticas a lo largo de la historia de la psicología. Muchos investigadores han cuestionado la existencia de la mente inconsciente tal como Freud la concibió. El estudio de la consciencia ya supone un desafío considerable para la psicología; por tanto, algunos autores consideran que resulta difícil verificar empíricamente los contenidos del inconsciente, ya que por definición escapan a la observación directa.

Desde la psicología cognitiva contemporánea, se reconoce la existencia de procesos no conscientes (como el procesamiento automático de información), pero estos se conciben de forma diferente al inconsciente dinámico y motivado que describió Freud.

Carl Jung discrepó de Freud en varios aspectos fundamentales. Jung consideró que el inconsciente no es únicamente individual, sino que posee también una dimensión colectiva compartida por toda la humanidad. Para Jung, el inconsciente colectivo está formado por los denominados «arquetipos». Estos arquetipos son potencialidades o predisposiciones que pueden encontrar un canal de expresión en experiencias universales como la búsqueda de pareja, la religión o el enfrentamiento con la muerte. El término arquetipo no pretende denotar una idea heredada, sino un modo de funcionamiento heredado que corresponde a una forma innata de organización psíquica.

Jung postuló que la psique es un sistema de autorregulación que, al igual que el cuerpo, busca mantener un equilibrio entre cualidades opuestas, al tiempo que se esfuerza constantemente por crecer. A este proceso lo denominó «individuación». Jung definió el inconsciente de la siguiente manera:

El inconsciente es todo lo que sé, pero de lo cual no estoy pensando en este mismo momento; es todo lo que alguna vez fui consciente pero que ahora he olvidado; es todo lo que perciben mis sentidos, pero no lo nota mi mente consciente; es todo lo que involuntariamente y sin prestarle atención, siento, pienso, recuerdo, quiero y hago; son todas las cosas futuras que se están formando en mí y que alguna vez llegarán a ser conscientes; a todo esto me refiero cuando hablo del contenido del inconsciente… Además de esto, debemos incluir todas las represiones más o menos intencionales del pensamiento y los sentimientos dolorosos. Toda la suma de estos contenidos es el inconsciente individual.

Referencias

  • Freud, S. (1900). La interpretación de los sueños. Amorrortu Editores (edición en español).
  • Freud, S. (1915). «Lo inconsciente». En Obras completas, vol. XIV. Amorrortu Editores.
  • Freud, S. (1923). El yo y el ello. Amorrortu Editores.
  • Jung, C. G. (1969). The Archetypes and the Collective Unconscious. Collected Works, vol. 9, parte 1. Princeton University Press.
  • Laplanche, J. y Pontalis, J.-B. (1996). Diccionario de psicoanálisis. Paidós.
  • Erdelyi, M. H. (1985). Psychoanalysis: Freud’s Cognitive Psychology. W. H. Freeman.
Melissa Bacigalupi

Escrito por

Melissa Bacigalupi

Editora jefe

Máster en Salud Pública

University of South Florida

Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.

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