La memoria
Tabla de contenidos
- 1.Qué es la memoria
- 2.Funciones básicas de la memoria
- Codificación
- Almacenamiento
- Recuperación
- 3.Tipos de memoria humana
- Memoria sensorial
- Memoria ecoica
- Memoria icónica
- 4.Memoria a corto plazo
- 5.Memoria a largo plazo
- 6.Trastornos de la memoria
- 7.Neurobiología de la memoria
- 8.Factores que afectan a la memoria
- Factores que mejoran la memoria
- Factores que perjudican la memoria
- 9.El olvido: un proceso necesario
- 10.Estrategias para mejorar la memoria
- 11.Cuándo consultar a un profesional
- 12.Referencias
La memoria humana es un proceso mental y una de las funciones de la corteza cerebral más importantes de nuestro cerebro; es ocasionada por la conexión sináptica entre neuronas y se define como la capacidad para recordar.
Qué es la memoria
Si bien la memoria no es completa ni absoluta -de hecho, muchos de nuestros recuerdos son erróneos o distorsionados de la realidad-, la supervivencia de cada individuo depende de la capacidad de la memoria para recordar, por tanto, la importancia de la misma no debería ser subestimada.
Para la supervivencia segura, un individuo debe recordar: quién es, quiénes son los otros, las experiencias pasadas, lo que es peligroso y lo que es seguro…
Sin un recuerdo del pasado, no podemos operar en el presente o pensar en el futuro, por tanto, una persona sin memoria podría ser comparada con un vegetal.
Funciones básicas de la memoria

Podemos encontrar tres funciones básicas y diferentes tipos de memoria: codificación, almacenamiento y recuperación.
Para formar nuevas memorias, la información debe cambiarse a una forma utilizable, que se produce a través del proceso conocido como codificación.
Luego que la información fue codificada, debe ser almacenada en la memoria para su uso posterior. La memoria que fue almacenada se encuentra fuera de nuestro conocimiento la mayor parte del tiempo, pero podemos traerla a la consciencia cuando realmente necesitamos usarla mediante el proceso de recuperación.
Conozcamos estos procesos de la memoria en forma más detallada:
Codificación
Codificación: es el proceso por el cual la información es preparada antes de ser almacenada. La información puede ser codificada de diferentes formas: información sensorial de tipo visual, acústica, o semántica, a través de imágenes, sonidos, o experiencias.
Almacenamiento
Almacenamiento: se le llama a la etapa continua a la codificación; cuando la información ya fue codificada, esta puede ser almacenada en la memoria a corto plazo o a largo plazo.
Recuperación
Recuperación: es el proceso final de la memoria, el que nos permite encontrar la información deseada en el momento que la necesitamos. Mediante el recuerdo podemos encontrar información de acontecimientos que fueron guardados en nuestra memoria en el pasado.
Dentro de la complejidad de la memoria podemos encontrar tres tipos, con sus respectivas divisiones.
Tipos de memoria humana
La memoria cuenta con distintos tipos de memoria, al principio es algo peculiar, pero no es complicado de entender, echa un vistazo y descubre la memoria humana:
Memoria sensorial
La memoria sensorial tiene la capacidad de registrar por un breve lapso la información que percibimos mediante nuestros sentidos.
Dentro de la memoria sensorial podemos identificar dos tipos: memoria ecoica y memoria icónica.
Memoria ecoica
La memoria ecoica, también llamada sensorial auditiva, se encarga de almacenar por breves instantes los primeros segmentos del estímulo auditivo; este tipo de memoria es la requerida para llevar a cabo una conversación y por ende para hablar.
Memoria icónica
La memoria icónica, también denominada sensorial visual, se encarga en conservar durante un breve periodo de tiempo las imágenes percibidas durante la fijación ocular.
Esta memoria se encarga de captar el movimiento de las imágenes, y que las mismas permanezcan un tiempo en nuestra memoria antes de que estas se desvanezcan.

Memoria a corto plazo
La memoria a corto plazo o también denominada memoria operativa, retiene la información generada por el medio que nos rodea, pero con una capacidad limitada. La información obtenida desaparece en un lapso de hasta 45 segundos aproximadamente, a menos que esta sea conservada en nuestra memoria con ayuda de la función de recuperación.
Según la teoría “lapsus de juicio absoluto” de Miller, en la memoria a corto plazo sólo podemos almacenar siete ítems, con una variación de aproximadamente +/-2, esto se debe a que la memoria a corto plazo tiene una capacidad limitada para procesar los estímulos que han sido generados mediante la percepción de un elemento determinado.
En la psicología freudiana, la memoria a corto plazo sería referido como la mente consciente.
Una de las consecuencias más comunes de la memoria a corto plazo es la pérdida de los recuerdos (el olvido).
Memoria a largo plazo
Este tipo de memoria puede almacenar permanentemente la información. Dicha información está fuera de nuestra conciencia, pero puede ser llamada a la memoria de trabajo para ser utilizada cuando sea necesario. Este tipo de memoria presenta una capacidad ilimitada para el almacenamiento de información.
En la psicología freudiana, la memoria a largo plazo sería referida como mente preconsciente o inconsciente.
Dentro de la memoria a largo plazo podemos encontrar varias divisiones: memoria declarativa, procedimental, episódica, semántica, explícita e implícita.
Memoria declarativa: se encarga de almacenar información sobre los acontecimientos; por ej: nombres, fechas, etc.
Memoria procedimental: es la encargada en almacenar el conocimiento de las habilidades motoras y de los procedimientos realizados en el entorno. Nos muestra recuerdos que hemos almacenado mediante la práctica; por ej: como peinarnos, cómo escribir, etc.
Memoria episódica: este tipo de memoria almacena (en ciertas ocasiones detalladamente) nuestras experiencias. Nos permite recordar vivencias y episodios ocurridos en un determinado lugar.
Memoria semántica: este tipo de memoria almacena el conocimiento necesario para el uso del lenguaje, hechos relacionados con el mundo y conocimientos generales que no están por lo general basados en experiencias propias, por ejemplo: un recuerdo de un lugar específico puede desencadenar recuerdos sobre cosas relacionadas que ocurrieron en esa ubicación.
Memoria implícita: está almacena información en el inconsciente sobre hábitos, habilidades y nos permite de esta forma aprender a hacer ciertas cosas sin estar conscientes de ello. Por ej: andar en bicicleta.
Memoria explícita: a diferencia de la memoria implícita, con este tipo de memoria si sabemos que contamos con dicha información. La memoria explícita almacena información sobre hechos, aprendizajes y vivencias propias, de las que somos totalmente conscientes.
La capacidad de acceder y recuperar información de la memoria a largo plazo nos permite usar estas memorias para tomar decisiones, interactuar con otros y resolver problemas.
Trastornos de la memoria
Los trastornos de memoria son alteraciones que perturban la memoria del individuo, interfieren en su desarrollo psicológico y afectan sus actividades cotidianas. Estos trastornos pueden variar de leves a severos, pero todos son el resultado de algún tipo de daño neurológico en las estructuras cerebrales. Este daño dificulta el almacenamiento, la retención y la memoria de los recuerdos.
Hay diversos tipos de trastornos que afectan la memoria, pero no todos afectan las mismas estructuras. Entre los trastornos de memoria podemos encontrar: alzheimer, amnesia, hipermnesia, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, afasia de wernicke, entre otros.
Alzheimer: El alzheimer es un trastorno de la memoria que surge con el envejecimiento. Este se caracteriza por la pérdida de memoria y otras habilidades del razonamiento como deterioro del lenguaje, confusión, cambios en el comportamiento y disminución del razonamiento.
Amnesia: Amnesia es una condición en la cual la memoria se altera o se pierde por un corto o largo período de tiempo. Quienes sufrieron de amnesia, en ocasiones ya no vuelven a recobrar esos recuerdos perdidos por lo que que pierden una parte de su pasado.
Hipermnesia: La hipermnesia es definida como una exaltación anormal e incontrolable de la memoria, generada por el intento de recuperar un recuerdo. Quienes padecen esta condición presentan una capacidad de recuerdo superior al resto de las personas y son capaces de recordar información de forma muy detallada.
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad se encuentra caracterizado por la incapacidad de mantener la atención, inquietud, impulsividad y problemas en la organización tareas. Este trastorno afecta la parte de la memoria encargada en la concentración.
Afasia de Wernicke: La afasia de Wernicke también conocida como afasia sensorial o afasia receptiva, es una afección neurológica en el lenguaje oral. Este trastorno se caracteriza por la falta de comprensión del lenguaje, la falta de memoria del mismo y la verborragia.
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Neurobiología de la memoria
La formación de recuerdos implica cambios físicos y químicos en el cerebro. Las principales estructuras cerebrales involucradas en los procesos de memoria son:
- Hipocampo: estructura del lóbulo temporal medial esencial para la consolidación de la memoria a largo plazo. Lesiones en el hipocampo, como las documentadas en el célebre caso del paciente H.M., provocan una incapacidad para formar nuevos recuerdos declarativos.
- Amígdala: participa en el procesamiento emocional de los recuerdos. Los eventos con carga emocional intensa se recuerdan con mayor facilidad gracias a la activación de la amígdala.
- Corteza prefrontal: implicada en la memoria de trabajo, la planificación y la recuperación estratégica de recuerdos.
- Cerebelo: fundamental para la memoria procedimental y el aprendizaje motor.
- Ganglios basales: participan en la formación de hábitos y la memoria implícita.
A nivel celular, el mecanismo principal de formación de memorias es la potenciación a largo plazo (LTP), un fortalecimiento persistente de las conexiones sinápticas entre neuronas que se produce cuando estas se activan de forma repetida y simultánea. Este proceso fue descrito por primera vez por Terje Lømo y Timothy Bliss en 1973 y constituye la base neurobiológica del aprendizaje.
Factores que afectan a la memoria
Numerosos factores pueden influir positiva o negativamente en la capacidad de memoria:
Factores que mejoran la memoria
- Sueño adecuado: durante el sueño, especialmente en las fases de sueño profundo y REM, se produce la consolidación de los recuerdos. Dormir entre 7 y 9 horas es esencial para una buena memoria.
- Ejercicio físico: la actividad física regular aumenta el flujo sanguíneo cerebral y estimula la producción de factores neurotróficos como el BDNF, que favorecen la neuroplasticidad.
- Alimentación equilibrada: una dieta rica en ácidos grasos omega-3, antioxidantes, vitaminas del grupo B y polifenoles (dieta mediterránea) se ha asociado con una mejor función cognitiva.
- Estimulación cognitiva: el aprendizaje continuo, la lectura, los juegos de estrategia y las actividades intelectualmente estimulantes fortalecen las redes neuronales.
- Vida social activa: las interacciones sociales estimulan múltiples áreas cerebrales y se han asociado con un menor riesgo de deterioro cognitivo.
- Gestión del estrés: técnicas como la meditación y la atención plena (mindfulness) mejoran la atención y la memoria.
Factores que perjudican la memoria
- Estrés crónico: el cortisol elevado de forma sostenida daña las neuronas del hipocampo y deteriora la memoria.
- Falta de sueño: la privación de sueño interfiere gravemente con la consolidación de recuerdos.
- Consumo excesivo de alcohol: el alcohol afecta al hipocampo y puede provocar lagunas de memoria (blackouts) e incluso daño cerebral permanente.
- Tabaquismo: se ha asociado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo.
- Depresión y ansiedad: estos trastornos afectan significativamente a la concentración y la memoria.
- Sedentarismo: la falta de actividad física reduce la neuroplasticidad.
El olvido: un proceso necesario
El olvido, lejos de ser un fallo de la memoria, cumple una función adaptativa. Olvidar información irrelevante permite al cerebro priorizar los recuerdos importantes y mantener la eficiencia del sistema. Las principales teorías sobre el olvido incluyen:
- Teoría del decaimiento: los recuerdos se debilitan con el paso del tiempo si no se refuerzan.
- Teoría de la interferencia: los recuerdos nuevos interfieren con los antiguos (interferencia retroactiva) o viceversa (interferencia proactiva).
- Fallo en la recuperación: la información está almacenada pero no se puede acceder a ella por falta de pistas de recuperación adecuadas.
Estrategias para mejorar la memoria
Existen técnicas mnemotécnicas y estrategias cognitivas respaldadas por la investigación que pueden mejorar la capacidad de memorización:
- Repetición espaciada: revisar la información a intervalos crecientes de tiempo. Es una de las técnicas de estudio más eficaces demostradas científicamente.
- Elaboración: relacionar la nueva información con conocimientos previos para crear conexiones significativas.
- Visualización: crear imágenes mentales vividas de la información que se desea recordar.
- Método de los loci (palacio de la memoria): asociar elementos a recordar con ubicaciones conocidas de un recorrido mental.
- Agrupamiento (chunking): organizar la información en grupos significativos para superar las limitaciones de la memoria a corto plazo.
- Enseñar a otros: explicar lo aprendido a otra persona refuerza enormemente la consolidación del recuerdo.
Cuándo consultar a un profesional
Es recomendable acudir al médico si se experimentan:
- Olvidos frecuentes que interfieren con las actividades cotidianas.
- Dificultad para recordar eventos recientes de forma reiterada.
- Desorientación en lugares conocidos.
- Problemas para seguir instrucciones o conversaciones.
- Cambios de personalidad o comportamiento asociados a problemas de memoria.
- Pérdida de memoria súbita o progresiva.
Estos síntomas pueden indicar desde problemas tratables (estrés, déficit de vitaminas, efectos de medicamentos) hasta condiciones que requieren evaluación neurológica especializada.
Referencias
- Squire, L. R. (2004). Memory systems of the brain: A brief history and current perspective. Neurobiology of Learning and Memory, 82(3), 171-177.
- Baddeley, A. (2003). Working memory: looking back and looking forward. Nature Reviews Neuroscience, 4(10), 829-839.
- Bliss, T. V. P., & Collingridge, G. L. (1993). A synaptic model of memory: long-term potentiation in the hippocampus. Nature, 361, 31-39.
- Miller, G. A. (1956). The magical number seven, plus or minus two. Psychological Review, 63(2), 81-97.
- MedlinePlus. Memoria. https://medlineplus.gov/spanish/memory.html
- Mayo Clinic. Memory loss: When to seek help. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/alzheimers-disease/in-depth/memory-loss/

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.