Trastorno esquizotípico de la personalidad

El trastorno esquizotípico de la personalidad es como todo trastorno, una alteración del comportamiento; éste se caracteriza por la dificultad para establecer y mantener relaciones estrechas con los demás.

Los sujetos con un trastorno esquizotípico de la personalidad tienen un patrón general de capacidad reducida para las relaciones sociales, distorsiones perceptivas y/o cognoscitivas y excentricidades en el comportamiento.

Características del trastorno esquizotípico de la personalidad

Las personas que presentan este trastorno son a menudo descritas como raras o excéntricas,  tienen pocas relaciones estrechas con otras personas y por lo general no entienden cómo se forman las relaciones o el impacto de su comportamiento en los otros. Estos problemas pueden conducir a una ansiedad severa que conlleva a que estas personas presenten una tendencia a volverse antisociales.

Las personas con el trastorno esquizotípico de la personalidad responden inapropiadamente a las señales sociales, puesto que en ocasiones suelen malinterpretar las motivaciones y comportamientos de los demás, lo que les lleva a generar una desconfianza significativa hacia el resto de las personas.

Causas

Las causas del trastorno esquizotípico de la personalidad son por el momento desconocidas, aunque existen diversas teorías sobre las posibles causas de dicha afección.  Las causas más observadas que se cree originan este trastorno son: factores genéticos, factores psicológicos y factores medioambientales o la combinación de estos factores biopsicosociales.

Factores genéticos

Se estima que una de las causas que originan este trastorno de personalidad es la genética. Esta estimación se debe a que se ha observado que dicha afección es más común en familias donde por lo menos un miembro padece trastorno esquizotípico o esquizofrenia.

Factores psicológicos

Algunas anormalidades cerebrales pueden causar fallas en la estructura y el funcionamiento del cerebro. Estas fallas cerebrales pueden causar diferentes alteraciones de los patrones de conducta de un individuo, entre esas alteraciones se encuentran los trastornos de personalidad -como el trastorno esquizotípico-.

Factores sociales o medioambientales

Algunos eventos perturbadores ocurridos en la infancia o situaciones traumáticas pueden actuar como disparadores de este trastorno de personalidad. También podemos adquirir dicho trastorno mediante la imitación, repitiendo el comportamiento que nos brinda nuestro entorno.

Síntomas del trastorno esquizotípico de la personalidad

Sintomas del trastorno esquizotipico

  • Déficit social, malestar importante
  • Ideas de referencia ( habla poco, viste raro, los demás hablan de él, autorreferencia)
  • Creencias raras o supersticiones que influyen en el comportamiento (clarividencia, leen el pensamiento, sexto sentido, fantasías extrañas)
  • Experiencias perceptivas inhabituales
  • Pensamiento y lenguaje “raro” (oscuro, difícil)
  • Corre el riesgo de pasar a una esquizofrenia o parafrenia
  • Puede creer que tiene un control mágico sobre los demás (lo que sucedió lo pensó horas antes)
  • Impulsivos, manipuladores
  • Suspicacia o ideación paranoide
  • Comportamiento y/o apariencia rara (falta de atención a las conductas sociales convencionales)
  • Falta de amigos íntimos (sin contar familiares más cercanos)
  • Ansiedad social que no disminuye con el conocimiento. temores paranoides, cuando conocen a alguien después de cierto tiempo pueden tener un vínculo
  • No se sienten cómodos relacionándose con los otros
  • Interpretan como problemáticas las relaciones sociales
  • Su comportamiento sugiere falta de deseo de contacto íntimo
  • Trastorno asociado al esquizofrénico pero de menor grado

¿Cuándo consultar con un doctor?

Si existe alguna sospecha de que un amigo o familiar puede presentar este tipo de trastorno de la personalidad, se le puede sugerir amablemente a la persona que busque atención médica, comenzando con un médico de atención primaria o un proveedor de salud mental.

Hay que tener en cuenta que las personas con trastorno esquizotípico son propensas a buscar ayuda solamente con sus amigos o familiares, por lo que pueden rehusarse a tomar ayuda médica y en ese caso se deberán de tomar las medidas que cada familiar o amigo crean necesarias para ayudar a su recuperación.

Es recomendable buscar lo más pronto posible un tratamiento para este tipo de trastorno, puesto que se ha comprobado que el potencial para el cambio de personalidad se vuelve menos flexible con la edad, por lo tanto si se deja transcurrir mucho el tiempo su tratamiento será menos efectivo.

Tratamientos del trastorno esquizotípico de la personalidad

Los tratamientos para el trastorno esquizotípico de la personalidad incluyen a menudo una combinación de medicamentos con uno o más tipos de psicoterapia.

La terapia cognitivo-conductual es la más utilizada para tratar los trastornos de personalidad, entre ellos el trastorno esquizotípico. Esta terapia puede ser muy efectiva; en ésta se busca identificar el foco que causa el trastorno y distorsiona los patrones de pensamiento del individuo. También le ayuda al paciente a comenzar a confiar en otros mediante la construcción de una relación de confianza con un terapeuta.

Los fármacos pueden ser recetados para controlar los impulsos y diminuir los síntomas generados por el trastorno esquizotípico. Algunos profesionales de la salud mental pueden prescribir antipsicóticos, estabilizadores del estado de ánimo, antidepresivos o ansiolíticos para ayudar a aliviar algunos síntomas, como alucinaciones, distorsión de pensamientos, depresión o ansiedad.

Trastorno esquizotípico de la personalidad
Valore este artículo


Te podría interesar

Publicidad