Seres humanos y construcción de la identidad

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Seres humanos y construcción de la identidad
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En la década del ´60 Mc. Luhan habla de que el mundo se convierte en una aldea global. Si bien de alguna manera ésto es así, sobre todo por el influjo de los medios masivos de difusión, ésto es paradójico puesto que  por un lado estamos globalizados, masificados a nivel mundial, y por otro lado ignoramos al que tenemos al lado.

El ser humano es el único animal de la escala zoológica que no puede sobrevivir por sí mismo al nacer,  lo que condiciona su inserción social porque viene  a configurarse como un potencial biológico que sin un ambiente no llega a desarrollarse. Ya lo decía Aristóteles, sin sociedad no hay hombres, sino algo menos: un monstruo, o algo más: un Dios.

La individuación conduciría a la construcción del sí mismo, tal como la socialización al ser social, siempre en un continuo proceso de reciprocidad, es decir, el tema es como se van desarrollando los vínculos, y justamente que es lo que va pasando en este proceso de desarrollo, donde partimos de la dependencia absoluta hacia la independencia. Porque en definitiva, nunca somos totalmente independientes. Van variando las formas de dependencia y de independencia, pero siempre estamos en un contexto social que nos condiciona.

Todos los individuos reclaman identidades particulares dados sus roles en la sociedad, los grupos a los que pertenecen y las características que describen a sí mismos. Lo importante, es que como sujeto se reconozcan en una historia y los demás los conozcan en esa historia, ésto es la identidad precisamente, la continuidad de mí mismo a lo largo del tiempo. O sea que, de alguna manera el proceso de individualización lleva a la construcción de la identidad. El proceso de socialización está directamente vinculado a la ideología. La adquisición de la identidad implica que uno se reconozca a sí mismo en el tiempo. Y parafraseando a Bruner, J., somos lo que podemos narrar de nosotros mismos y lo que el otro puede decir que somos.

Identidad social

Identidad social

La teoría de la identidad es una teoría psicológica que intenta comprender las identidades, sus fuentes en la interacción y la sociedad, sus procesos de operación y sus consecuencias para la interacción y la sociedad.

El psicólogo social Henri Tajfel (1979) en su teoría de la identidad social, propuso que los grupos (clase social, familia,  ​​etc) a los que pertenecían las personas eran una fuente importante de autoestima. Los grupos nos dan un sentido de identidad social: un sentido de pertenencia al mundo social.

Cuando el sujeto se identifica con un grupo comienza a cambiar su propia manera de actuar, vestir, hablar e incluso pensar, para comenzar a hacerlo como los otros miembros del grupo. Como consecuencia de su identificación con ese grupo, desarrollará una significación emocional para esa identificación, y su autoestima dependerá de ello.

La teoría de la identidad social establece que el grupo interno discriminará al grupo externo para mejorar su autoimagen. La hipótesis central de la teoría de la identidad social es que los miembros del grupo dentro de un grupo buscarán encontrar aspectos negativos de un grupo externo, mejorando así su autoimagen. Esto ocurre a nivel grupal y a nivel individual, pues el sujeto siempre intentará aumentar y mejorar la imagen de su grupo, para así aumentar su propia autoimagen.

Tajfel propone que los estereotipos de grupos y categorías se basan en un proceso cognitivo normal: la tendencia a agrupar cosas. Este es un proceso que inicia en la fase anal del desarrollo afectivo-sexual (de 18 meses a 3 años). Al agrupar usualmente tendemos a exagerar: las diferencias entre grupos y las similitudes de cosas en el mismo grupo.

Consideramos que el grupo al que pertenecemos es diferente de los demás y que los miembros del mismo grupo son más similares de lo que lo son realmente. Esto es a lo que Tajfel llamó categorización. La categorización social es una explicación para las actitudes de prejuicio, es decir, la mentalidad “ellos” y “nosotros”, que lleva a que los grupos se dividan en  internos y externos y no un grupo total. Tendemos a categorizar a los individuos en distintas categorías que nos ayudan a comprender cosas sobre nosotros mismos, y los demás y, podemos definir un comportamiento apropiado de acuerdo a los grupos a los que pertenecemos nosotros y los demás sujetos. En el área de la salud mental tendemos a categorizar a los pacientes de acuerdo a su afección mental o a su grado de neurosis.

La teoría de la identidad social no es algo extraño o artificial que se adhiere a la persona, es una parte real, verdadera y vital que hace a la persona.

Identidad personal vs. identidad social

Es importante distinguir entre estos dos conceptos complementarios:

  • Identidad personal: se refiere a las características que nos hacen únicos como individuos: nuestra personalidad, nuestros valores, nuestras experiencias, nuestros recuerdos y nuestras metas personales. Es lo que nos diferencia de los demás.
  • Identidad social: se refiere a las características que compartimos con los miembros de los grupos a los que pertenecemos. Es lo que nos une a otros y nos sitúa dentro de un contexto social.

Ambas dimensiones de la identidad se construyen de forma simultánea y se influyen mutuamente. Como señaló Erik Erikson, la construcción de la identidad es una tarea que se desarrolla a lo largo de toda la vida, con periodos críticos especialmente durante la adolescencia.

La identidad en la era digital

En la actualidad, la construcción de la identidad se ve influida de forma significativa por las tecnologías digitales y las redes sociales. Las personas construyen identidades digitales que pueden complementar, reflejar o incluso contradecir su identidad fuera de la pantalla.

Este fenómeno plantea nuevos desafíos psicológicos:

  • La comparación social constante puede afectar a la autoestima.
  • La gestión de múltiples identidades digitales puede generar estrés.
  • El ciberacoso puede dañar gravemente la identidad en formación de los adolescentes.
  • La necesidad de validación a través de “likes” y seguidores puede alterar los procesos naturales de construcción identitaria.

La identidad y la salud mental

La construcción de una identidad sólida y coherente está estrechamente relacionada con la salud mental. Las crisis de identidad pueden manifestarse como:

  • Confusión sobre los propios valores y metas.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Sensación de vacío o falta de propósito.
  • Ansiedad ante el futuro.
  • Problemas en las relaciones interpersonales.

Cuando estas dificultades se vuelven persistentes e interfieren con el funcionamiento cotidiano, puede ser beneficioso acudir a un profesional de la salud mental para trabajar en la exploración y consolidación de la identidad personal.

Referencias

  • Tajfel, H. & Turner, J. C. (1979). An Integrative Theory of Intergroup Conflict. En W. G. Austin & S. Worchel (Eds.), The Social Psychology of Intergroup Relations. Brooks/Cole.
  • Erikson, E. H. (1968). Identity: Youth and Crisis. W. W. Norton.
  • Bruner, J. (1990). Acts of Meaning. Harvard University Press.
  • Bauman, Z. (2005). Identidad. Buenos Aires: Losada.
  • Turkle, S. (2011). Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other. Basic Books.
Melissa Bacigalupi

Escrito por

Melissa Bacigalupi

Editora jefe

Máster en Salud Pública

University of South Florida

Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.

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