Dependencia emocional: definición, síntomas y tratamientos
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Es natural que exista cierto grado de dependencia emocional en nuestras relaciones. Sin embargo, cuando una persona se encuentra controlada por la necesidad constante de la otra, estamos ante un problema que requiere atención. Es aquí donde cobra importancia el concepto de dependencia emocional.
¿Qué es la dependencia emocional?
La dependencia emocional es un patrón psicológico caracterizado por una necesidad afectiva excesiva y persistente hacia otra persona, acompañado de un miedo intenso a la pérdida, a la soledad y al abandono (Castelló, 2005).
Esta dependencia se manifiesta en distintos ámbitos relacionales, como la familia y las amistades, pero es especialmente frecuente en las relaciones de pareja. Conviene recordar que el amor sano no implica control, compasión condescendiente ni sujeción; se fundamenta en el respeto mutuo, en quererse a uno mismo y en querer al otro de manera constructiva. La dependencia emocional en las relaciones suele originarse en un vacío interior que se genera cuando la persona se abandona a sí misma y, a partir de ahí, espera que su pareja llene ese vacío y le proporcione amor y seguridad.
Quienes presentan dependencia emocional suelen mostrar un comportamiento sumiso y subordinado hacia la otra persona, generalmente la pareja o las amistades cercanas. Este patrón de conducta puede asociarse con diversos trastornos, como ataques de pánico, trastornos de ansiedad, inseguridad emocional, depresión y trastorno de la personalidad por dependencia.
La dependencia emocional lleva a una persona a someterse a la otra, no solo cuando esta le proporciona afecto y seguridad, sino incluso en situaciones en las que el rechazo y el desprecio se vuelven cotidianos (Moral y Sirvent, 2008).
Hay personas que recurren a la dependencia emocional para satisfacer sus necesidades de seguridad y protección, mientras que otras lo hacen por obsesión, intentando poseer a la otra persona.
Síntomas de la dependencia emocional
- Tienen una marcada tendencia a idealizar a las personas y las relaciones.
- Proyectan sobre los demás cómo desean que sean, en lugar de aceptar cómo son realmente.
- Presentan baja autoestima y escasa autoconfianza.
- Hacen a sus parejas responsables de su felicidad, su valía personal y su seguridad.
- Se aterrorizan ante la idea de perder a la persona que les genera dependencia y creen que no podrán vivir sin ella (miedo al abandono).
- Muestran sumisión y adhesión excesiva.
- Pueden presentar episodios de depresión.
- Son personas ansiosas y temerosas.
- Tienden a tener dificultad para asumir responsabilidades.
- Se muestran celosas y posesivas con su pareja o con la persona que les genera dependencia.
- Con frecuencia dejan que otros tomen la iniciativa y asuman las responsabilidades en las principales áreas de su vida.

Diferencia entre enamoramiento y dependencia emocional
El amor implica dar y compartir sin esperar necesariamente algo a cambio. Cuando se ama de verdad, se valoran las cualidades esenciales de la persona, aquellas que no desaparecen con el tiempo: no las cualidades superficiales ligadas a la apariencia, el dinero o el poder, sino las que no se perciben a simple vista, las que son duraderas y constituyen la esencia misma de cada individuo. Cuando se está enamorado, no se intenta controlar ni poseer a la otra persona; simplemente se desea que se encuentre bien y se sienta amada.
A veces puede confundirse la dependencia emocional con el enamoramiento, pero es fundamental saber diferenciarlos, ya que estos dos conceptos distan mucho de ser equivalentes. Cuando una persona se encuentra bajo el control de la dependencia emocional, cree que no puede vivir sin la otra persona porque está enamorada; pero, en realidad, no consigue desapegarse de ella por miedo a la soledad o al abandono (Castelló, 2005).
¿Cómo se produce el enamoramiento?
Cuando una persona se enamora, el cerebro activa la liberación de dopamina, un neurotransmisor encargado de generar sensaciones de placer. La dopamina influye en diversas funciones corporales, como las glándulas sudoríparas y los sentidos, y además regula los circuitos de recompensa y placer del cerebro. Cuando estos circuitos se activan, pueden afectar al estado de ánimo, las emociones y el estado físico de la persona. La liberación de dopamina es la responsable de esa sensación de emoción que se experimenta al ver o pensar en la persona de la que nos hemos enamorado (Fisher et al., 2005).
Otros neurotransmisores que se activan durante la etapa de enamoramiento son la norepinefrina y la feniletilamina. La norepinefrina es un estimulante que genera pensamientos recurrentes sobre la persona amada y es responsable de las alteraciones del sueño propias de la etapa de enamoramiento, como la dificultad para conciliar el sueño pensando en alguien. La feniletilamina, por su parte, es un neurotransmisor asociado a la producción de emociones positivas y placenteras; en ocasiones, estas emociones pueden ser tan intensas que llegan a provocar pérdida de apetito.
Tratamientos para la dependencia emocional
Si crees que has caído en un patrón de relaciones emocionalmente dependientes, puede ser útil tomarte un tiempo a solas para reencontrarte contigo mismo y reflexionar sobre tus necesidades afectivas.
Si consideras que eso no es suficiente y no consigues desprenderte de ese sentimiento de dependencia e inseguridad, es recomendable consultar con un profesional de la salud mental de confianza. El psicoterapeuta intentará comprender tu historial de relaciones y vínculos, especialmente los establecidos durante la primera infancia. También te orientará y ayudará a comprender el porqué de tu situación, te acompañará en el proceso de mejorar tu autoestima, manejar la inseguridad y el miedo al rechazo, y te aconsejará sobre cómo afrontar esa situación de manera saludable.
Entre los abordajes terapéuticos más utilizados se encuentran la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar y modificar los pensamientos distorsionados asociados a la dependencia, y la terapia centrada en las emociones, que trabaja sobre los patrones de apego inseguros (Lemos Hoyos et al., 2012).
Referencias
- Castelló, J. (2005). Dependencia emocional: características y tratamiento. Alianza Editorial.
- Fisher, H. E., Aron, A., & Brown, L. L. (2005). Romantic love: An fMRI study of a neural mechanism for mate choice. Journal of Comparative Neurology, 493(1), 58-62.
- Lemos Hoyos, M., Jaller Jaramillo, C., González Calle, A. M., Díaz León, Z. T., & De la Ossa, D. (2012). Perfil cognitivo de la dependencia emocional en estudiantes universitarios en Medellín, Colombia. Universitas Psychologica, 11(2), 395-404.
- Moral, M. V., & Sirvent, C. (2008). Dependencias sentimentales o afectivas: etiología, clasificación y evaluación. Revista Española de Drogodependencias, 33(2), 150-167.

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.