Relación madre – bebe

Para hablar de salud en un niño hay que hablar de madurez adecuada a su edad. Recalcando que si no hay tropiezos y distorciones en el proceso del desarrollo del niño hablaremos de un niño sano. Pero sin cuidados externos ningún bebé puede crecer y convertirse en un adulto sano. Investigaciones sugieren que los vínculos entre madres y bebés, o la falta de vínculo, puede predecir el comportamiento de los niños en relaciones sentimentales de su adultez.

La historia del ser humano comienza antes del nacimiento, pues cada niño que nace en un mundo que le pre-existente (contexto, familia, deseos, etc.), y nadie puede llegar a conocer a un bebé tan bien como su madre o como aquella persona que cumple la función de madre; fundamentalmente al comienzo, ya que la mamá será todo el mundo para el bebe, a tal punto que se llega a plantear que “no hay una cosa tal como un bebe”.

La madre es necesaria como una persona viva, el bebé debe poder sentir el calor de su piel, su aliento, saborearla y verla. Los investigadores encontraron que los bebés que tenían un vínculo más cercano y apegado a sus madres, de adultos lograron resolver conflictos de relación, recuperarse de esos mismos conflictos y disfrutar de lazos estables y satisfactorios con sus parejas.

¿Qué papel cumple la madre en el desarrollo del bebé?

Qué papel cumple la madre en el desarrollo del bebé

La madre es la primera persona a la que ve, escucha y siente, por tanto la relación madre bebé comienza desde el útero. La madre cumple un papel fundamental en el desarrollo del bebé, pues es necesaria para presentarle el mundo a su pequeño. Durante los primeros 3 meses, se crea una relación muy estrecha entre la madre y el bebé, caracterizadas por un intercambio íntimo de señales y respuestas entre madre e hijo. La capacidad empática del bebé de imitar y regular la estimulación visual y auditiva se modela gradualmente y se apoya en la respuesta empática de la madre. En algunos casos , donde la relación madre-bebé no es suficiente en los primeros meses de vida, se ve interrumpida o se presenta una falla activa en la respuesta de la madre, se desarrolla en el bebé un patrón de abstinencia emocional, donde el bebé evita el contacto visual, no participa con el resto y se altera fácilmente cuando se le ofrece contacto social.

También te puede interesar:  Los 10 mejores libros de autoayuda y superación personal

En los próximos meses el bebé comenzará a desarrollar su motricidad, tomará objetos e intentará moverse. En estos meses el bebé espera que la madre adivine y cumpla sus deseos y la madre tiende a adaptarse, estimular y apoyar las capacidades y necesidades en expansión del bebé. A partir de los 10 meses, el bebé podrá moverse tratando de manejar y examinar todo lo que esté dentro de su rango. A esta edad, los bebés sanos con relaciones afectivas nutritivas son capaces de sentir que existen otras personas con otras mentes además de las suyas.

Según Winnicot el bebe se creará la ilusión de haber creado lo deseado, lo que lo satisface: justamente el pecho materno. Pero una vez que la madre le ha dado al bebe la ilusión de que el mundo puede crearse a partir de la imaginación, tendrá que hacer pasar al bebe por el proceso de desilusión, el cual constituye sin lugar a dudas un proceso mucho más amplio que el destete. Gradualmente la madre capacita al bebe para aceptar que, si bien el mundo puede proporcionarle algo parecido a lo que necesita y desea, y que por lo tanto podría crearse, no se hace automáticamente, ni el el momento mismo en que se experimenta el deseo o surge la necesidad.

No hay nada más poderoso en las relaciones humanas que el vínculo entre un bebe y su madre. La relación del bebe con su madre durante la mamada es intensa e incluye la excitación de la anticipación, la experiencia misma de la actividad, así como también el sentimiento de gratificación con el alivio de la tensión instintiva que trae aparejado la mamada.

Relación madre – bebe
Valore este artículo


Te podría interesar

Publicidad