Crisis adulta

Todo lo que necesitas saber sobre la crisis adulta. Veremos las preocupaciones típicas de este periodo, sus consecuencias y cómo superarlas.

El adulto está pasando por momentos críticos, por una crisis evolutiva que se puede equiparar a la crisis adolescente. No se puede pensar la adultez como antes, se está transformando. A este proceso evolutivo le llamamos crisis adulta.

Cambios en la adultez

El sujeto que esta empezando a envejecer puede ver esta etapa como algo caótico y angustioso. Cuando entramos en la adultez podemos ver que estamos envejeciendo rápidamente. Podemos verlo en nuestra cara, y sentirlo en nuestros músculos y articulaciones, esas articulaciones que ni siquiera sabíamos que existían hace unos años atrás.

Nuestro cuerpo y nuestra mente nos comienza a pasar factura y nos comenzamos a preguntar porqué no hicimos tantas cosas que hubiéramos querido hacer de “jóvenes”.  Aunque sintamos que tu nuestra vida se dirige hacia el camino equivocado y que nos hemos quedado con varias cosas sin resolver, debemos relajarnos, pues nada esta perdido aún, recién estamos a medio camino.

Antes sostenía la adultez que los años traen sabiduría que debía enseñarse. Hoy esa idea se ha desdibujado. Esa tarea social intergeneracional de transmisión de ideas y valores -religiosos, filosóficos, culturales, estéticos, políticos,etc- se rompe. En tanto el adulto está en crisis porque el mandato que sostenía no existe más. En esta etapa de adultez, algunas personas pueden comenzar un cuadro depresivo, sentirse temerosas, angustiadas e incluso pueden comenzar a tener trastornos de ansiedad, fobias y comportamientos diferentes. Esto ocurre a causa de la crisis que atraviesan en la adultez.

Erik Erikson (psicoanalista alemán), en su teoría de desarrollo psicosocial postuló que, la personalidad es influenciada por la sociedad. Y como bien sabemos, la cultura de cada sociedad y el medio ambiente que nos rodea son la base del comportamiento y la personalidad de las personas, por este motivo el sujeto tiende a variar su comportamiento con el transcurso de los años.

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La adultez se divide en tres etapas:

  1. adulto joven (de 28 a 35 años aproximadamente).
  2. adulto medio (de 35 a 50 años aproximadamente).
  3. adulto tardío o maduro. ( de 50 a 65 años aproximadamente)

Cabe remarcar que las categorías evolutivas están centradas en las condiciones económicas. En este sentido, el fin de la adultez entra en los parámetros jurídicos, cuando se pasa de la actividad a la pasividad en materia laboral.

La adultez según Barry Schwartz

El psicólogo estadounidense Barry Schwartz investigo extensamente acerca de la adultez y llego a la conclusión de que lo que ocurre en la llamada “crisis adulta”es en realidad una paradoja de elección. La paradoja es que en una época en la que se nos presentan muchas más opciones que las generaciones anteriores (desde bienes de consumo, residencia geográfica, opciones de carrera, etc), este conjunto de posibilidades deja a muchas personas incapacitadas para tomar una decisión duradera y satisfactoria.

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Al igual que Schwartz, otros investigadores han identificado un umbral en el que emerge la “fatiga de la decisión”, un punto en una serie de elecciones en las que la energía y el entusiasmo de una persona para evaluar las concesiones disminuyen precipitadamente. En pocas palabras: nos cansamos de tomar decisiones.

La incidencia socio cultural en la crisis adulta

La incidencia socio-cultural en la crisis adulta

Se habla de la adolentización de la adultez, es decir, la existencia de ideales culturales que se transforman en una especie de mandato y hacen que el adulto se tenga que parecer al adolescente, lo cual es ayudado por los medios de comunicación. Este fenómeno genera un traslape generacional, el adolescente busca saber quien es y para eso sabe quien no es -un adulto-, pero si el mundo adulto vive una adolentización, ¿de quién se diferencia el adolescente?.

Se da una inversión de la deuda simbólica, lo que genera culpa. Los padres dependen afectivamente de sus hijos, por lo que se encuentran frustrados en su narcisismo. El niño enseña al padre, al que no desea parecerse. El joven no se quiere parecer al adulto, sino viceversa. La autoridad ya no se sostiene, los adultos ya no son ideales y llegar al mundo adulto no es deseado. Se da una transformación de los roles y funciones paternas y maternas y de las representaciones sociales sobre la parentalidad, una pérdida de los ideales de género.

La revolución del Siglo XX, tal como coinciden muchos autores, es la transformación de la mujer, ayudado ésto por la píldora anticonceptiva, logrando separar la sexualidad de la reproducción, transformándose en este sentido el rol materno.

Otro de los aspectos que hacen a la crisis de la adultez es el mundo del trabajo que ya no está organizado tan fijamente como antes. A su vez el fracaso de la pareja matrimonial, pues si el amor es el sentimiento más irracional ¿cómo vamos a poder sostener algo racional como es la conformación de la pareja, en algo irracional?. Antes las parejas no se configuraban por amor sino por convenio, por eso duraban. También se da el amor confluente, dos personas que se encuentran para sentir placer, para acompañarse, hasta que se termine, sin mediar nada político y menos religioso. Se da la falta de cumplimiento de la expectativas respecto del otro, las fallas en encarnar los aspectos del ideal del yo o yo ideal depositados en el otro.

Han cambiado también los juegos de poder y de posesión. Antes era el hombre sobre la mujer y el rol del padre proveedor y protector, si bien es un mandato muy fuerte, también se está desdibujando.

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