Familia en crisis y terapia familiar

Frente a la interrogante si la familia está en crisis, la pregunta no debería ser si está o no, sino ver cuáles son los modelos que se están desdibujando y cuáles son los que se ubican en lugar de ellos.

También hay que tener cuidado con asimilar el modelo nuclear de familia como el “normal y mayoritario”. Lo que sucede es que este modelo se hace sentir con mayor fuerza, quizás por su historia y por eso tiende a prevalecer ante otros modos de organización. La familia nuclear que conocemos y que hoy está en crisis -según varios autores- ha sido efecto de un proceso arduo e intenso de estrategias de familiarización que se integran a la biopolítica, al decir de Foucault, M.

La crisis en el modelo de familia

La crisis aparece como constitutiva de la familia y por tanto como constante en la misma, se transforman con el paso del tiempo las organizaciones familiares, pero la  familia como institución dista mucho de debilitarse, lo que no implica que atraviese por un periodo de mutaciones, innovaciones.

Es así que la familia nuclear, patriarcal, está difuminándose para dar paso a nuevas organizaciones familiares tales como las familias monoparentales, homoparentales, comunitarias, ensambladas, entre otras tantas.

En nuestros días asistimos a una notoria disgregación y diseminación del grupo familiar que se transforma poco a poco en un universo cada vez más abierto, aparece la competencia entre los integrantes, la desocupación del hombre, y el individuo – consumidor asciende al primer lugar en importancia, ya no se trata como en los comienzos de la Modernidad de que los integrantes de la familia trabajen y trabajen, sino que ahora hay que reunirlos y dejarles tiempo para el consumo en grupo.

En otras palabras, hoy en día, otros modelos organizacionales buscan imponerse sobre el clásico de la familia nuclear, a saber, familias homosexuales, monoparentales, mixtas. Lo que está en crisis hoy no es la institución familiar sino cierta forma organizativa hegemónica específica de pensar la familia.

La conformación familiar inserta en el “Capitalismo Mundial Integrado” al decir de Guattarí y en el “Imperio” de Hardt y Negri, está atravesada por divorcios, mujeres que trabajan fuera de casa, formación de nuevas parejas por transformaciones producidas por el proceso de envejecimiento, madres solteras, padres haciéndose cargo de sus hijos luego del divorcio, parejas homosexuales con o sin hijos.

Crece cada vez más la multiplicidad de formas de organizar las familias y la convivencias que dentro de ella tienen lugar,  lo cual puede ser vista como algo lamentable por algunos o como parte del proceso de mutación de la vida cotidiana donde la crisis transforma, entonces produce movimiento, innovación y creatividad social.

Crisis y terapia familiar

Terapia-familiar

Otra forma de crisis que padecen las familias es la crisis familiar. La crisis familiar a diferencia de la crisis que se vive en el modelo familiar, es una crisis que afecta la psiquis de todo el núcleo familiar directamente y a nivel emocional.

Para tratar la crisis familiar existen diversos tipos de psicoterapias, entre ellas la más utilizada es la terapia familiar.

La terapia familiar está diseñada para abordar asuntos específicos, tales como transiciones que ocurren en la vida o condiciones de salud mental, que afectan la salud psicológica de la familia y por ende su funcionamiento normal. Esta terapia puede ayudar a los miembros de la familia a mejorar la comunicación y resolver los conflictos que causen inquietudes y problemáticas familiares.

Las experiencias traumáticas, situaciones estresantes, dificultades financieras, pérdidas emocionales -como un divorcio o fallecimiento de un ser querido- o simplemente algunos cambios inesperados, pueden modificar notoriamente el funcionamiento familiar.

La terapia familiar también funciona como un eficaz tratamiento para tratar condiciones salud mental que afectan a la familia, por ejemplo: familiar que padece un trastorno psicológico como la depresión, trastornos alimenticios,  enfermedades crónicas, problemas con el abuso de sustancias, conflictos en la adolescencia o conflictos dentro del ámbito familiar.

Las sesiones de terapia familiar

Las sesiones de terapia familiar a menudo se realizan una vez por semana y no pasan de 10 sesiones. La mayoría duran unos 50 o 60 minutos maximo y se centran en la resolución de problemas a corto plazo, pues si se quisiera solucionar un problema a largo plazo, requeriría que cada uno de los integrantes asistiera a una psicoterapia individual, para poder encontrar de esta manera el foco que afecta a cada individuo y por ende al grupo familiar.

Estas sesiones pueden enseñarle habilidades para profundizar las conexiones familiares y superar tiempos estresantes, incluso después de que haya terminado de ir a las sesiones de terapia. Además les brindará herramientas a  los miembros de la familia para mejorar la confianza familiar y la autoconfianza de cada integrante.

Una terapia familiar pretende:

  • Ser inclusiva y considerar las necesidades de cada miembro de la familia u otras relaciones clave que afecten el funcionamiento familiar.
  • Ayudar a cada integrante de la familia a que reconozca las fortalezas y debilidades propias y de los otros integrantes.
  • Ser sensible a diversas tipos y formas de relaciones familiares, creencias y culturas.
  • Ayudar a los miembros de la familia en la comunicación. Incentivarlos a expresarse juntos o individualmente, a menudo sobre temas difíciles o angustiosos, de manera que respeten sus experiencias.
  • Brindarle herramientas para aumentar la asertividad y la seguridad emocional.
Familia en crisis y terapia familiar
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3 comentarios en “Familia en crisis y terapia familiar

  1. No soy psicólogo, en mi caso soy médico, pero creo coincidimos mucho en nuestra forma de pensar, o al menos, así fue lo que percibí cuando leí su artículo. Estoy totalmente de acuerdo en que el mundo vive en total evolución, y que con ello es obvio que el núcleo de la sociedad también se ve sujeta a movimientos de adaptación, aún así, considero en mi muy particular punto de vista que hay puntos que no pueden romperse, mientras que otros de serán más flexibles a los cambios.

    Yo no creo que la estructura familiar esté en crisis como tal, pero si creo que no sólo es el núcleo de la sociedad, sino que al mismo tiempo se convierte en un espejo de la misma, receptora de los cambios, positivos y negativos que puedan vivirse en ella, de este modo, la función de la familia y de la sociedad es de un intercambio recíproco, con lo que ambas “estructuras sociales” se verán modificadas según las necesidades, económicas, culturales, laborales, etc.

  2. Hola Roberto:
    Me pereció muy interesante el comentario que realizaste del artículo. Creo que como profesionales de la salud es importante darle lugar a los movimientos de adapatación de las “estructuras sociales” -como usted lo mencionó-, para poder entender a ese sujeto que se pone frente a uno y que tan complejo se presenta.
    Creo que es interesante a su vez, poder entender como esas lógicas disciplinarias que apuntan justamente a la visualización del modelo hegemónico de familia como lo bueno y normal, mientras que a los otros tipos de conformaciones se los considera como lo malo y anormal.Formas de relacionamiento que a mi entender dejan los espacios para el prejuicio y el sentimiento de culpa.

  3. Es bastante interesante este tema. Yo creo que la familia no se encuentra en crisis, más bién se encuentra evolucionando y por lo tanto transformandose. Considero que los cambios que vemos en la actualidad como son matrimonios Gay por ejemplo. se verán incluidos por completo en la estructura familiar clasica con todo el respaldo de padres y hermanos de los involucrados y que se extenderá a los amigos de la misma.

    saludos.

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