Vejez y envejecimiento
Tabla de contenidos
- 1.El prejuicio hacia la vejez
- Manifestaciones del viejismo
- 2.Diferencia entre vejez y envejecimiento
- Envejecimiento biológico vs. envejecimiento psicológico
- 3.Cambios fisiológicos en la vejez
- Cambios en los principales sistemas del organismo
- 4.Beneficios del ejercicio en la vejez
- Tipos de ejercicio recomendados
- 5.Salud mental y bienestar emocional en la vejez
- 6.Referencias
La vejez es un tema existencial de la humanidad. Incluso los antiguos papiros (2000 a.C.) ya hablaban del tema de la vejez. Pero no podemos comprender la vejez sin pensar en el envejecimiento. Mientras que la vejez hace referencia a una etapa concreta del ciclo vital, el envejecimiento es el proceso continuo de cambios biológicos, psicológicos y sociales que se produce a lo largo de toda la vida.
Desde el paradigma positivista podemos pensar que el destino de la vejez es la demencia por el deterioro neuronal. Desde otra postura, la vejez es una etapa evolutiva normal, en donde algunas patologías son más frecuentes, pero que también ofrece oportunidades únicas de crecimiento personal y sabiduría.
El prejuicio hacia la vejez
Hace varias décadas, después de la Segunda Guerra Mundial, la vejez comienza a considerarse un fenómeno colectivo, con el alargue de la expectativa de vida, debido en gran parte a la píldora anticonceptiva, los antibióticos y la disminución de las guerras masivas.
Cabe remarcar que tal como lo dice el Lic. Robert Pérez, la ONU ha investigado la vejez en forma generalizadora, por un tema fundamentalmente económico, lo que si bien permite generar políticas, no hacen a la individualidad de cada anciano en particular.
La población de ancianos es muy heterogénea, pero su homogeneización se sostiene desde los prejuicios sociales que lamentablemente muchas veces se instalan en el campo científico y académico.
Muy unido con lo anterior, creo pertinente traer el término “viejismo” (del inglés ageism), introducido en 1969 por Robert Butler, quien se dedicó al estudio de las conductas prejuiciosas y discriminatorias que hay hacia los ancianos en la sociedad. Este fenómeno incluye estereotipos negativos, actitudes de rechazo y prácticas discriminatorias basadas exclusivamente en la edad avanzada de una persona.
Manifestaciones del viejismo
El viejismo se manifiesta en múltiples ámbitos de la vida cotidiana:
- En el lenguaje: expresiones despectivas o infantilizantes dirigidas a las personas mayores.
- En el ámbito laboral: discriminación por edad en los procesos de selección o promoción profesional.
- En el sistema sanitario: menor acceso a tratamientos o actitudes paternalistas por parte de los profesionales.
- En los medios de comunicación: representación estereotipada de las personas mayores como dependientes, frágiles o una carga social.
Combatir el viejismo es fundamental para promover un envejecimiento digno y respetuoso con los derechos de las personas mayores.
Diferencia entre vejez y envejecimiento

La vejez es una etapa marcada por pérdidas y ganancias. Desde el punto de vista neuropsicológico y cognitivo se van perdiendo cosas como por ejemplo: memoria de trabajo (working memory), memoria episódica y la atención. Sin embargo, si el anciano está con las necesidades básicas cumplidas y emocionalmente bien, la memoria semántica se ve incrementada. Como en toda etapa evolutiva cuentan los rasgos de personalidad, y es en la vejez sobre todo donde estos rasgos y las patologías se rigidizan, es decir, un adulto histérico será un viejo histérico.
En el envejecimiento lo biológico y lo social marcan claramente el paso del tiempo, pero en lo psicológico el paso del tiempo es más complejo, no es tan lineal. Los seres humanos somos definidos por el tiempo y por el significado que a este le damos, significado que es a la vez individual y colectivo. Existe un tiempo identitario que tiene que ver con los procesos naturales y un tiempo imaginario que hace a los procesos subjetivos e inconscientes.
A lo que me pregunto, ¿cuándo nos damos cuenta de que el tiempo ha pasado? Aparece una nueva forma de nombrarse, hay un desfasaje entre el esquema corporal y el cuerpo en sí y empezamos a ver más cuánto tiempo queda para la muerte y no desde el nacimiento, entre otros cambios. La vejez es un momento privilegiado para encontrarnos a nosotros mismos. Hay que simbolizar lo imaginario para poder invertir las cosas.
La vejez desde una perspectiva de salud tendría que ver con el aceptar el paso del tiempo, que la vida conlleva pérdidas y ganancias, implicaría recomponer la autoestima en proyectos cotidianos, en construir un proyecto autónomo.
Envejecimiento biológico vs. envejecimiento psicológico
Es importante distinguir entre estos dos procesos:
- Envejecimiento biológico: se refiere a los cambios fisiológicos progresivos que afectan a todos los sistemas del organismo. Es un proceso universal, aunque su velocidad varía entre individuos.
- Envejecimiento psicológico: implica cambios en las funciones cognitivas, la personalidad y la adaptación emocional. A diferencia del envejecimiento biológico, el psicológico no sigue necesariamente una trayectoria de declive, ya que ciertas capacidades pueden mantenerse o incluso mejorar.
- Envejecimiento social: hace referencia a los cambios en los roles, las relaciones y la posición social que experimenta la persona a medida que envejece.
Cambios fisiológicos en la vejez
La mayoría de las funciones biológicas relacionadas con la edad comienzan a disminuir gradualmente a partir de los 30 años.
En muchos casos, la disminución de las funciones biológicas que ocurren con el envejecimiento pueden deberse, en parte, al estilo de vida, el comportamiento del individuo, la alimentación y su relación con el medio ambiente, por lo tanto, es algo que se puede modificar para mejorar la calidad de vida.
A medida que se envejece, los vasos sanguíneos y arterias se vuelven más rígidos. El corazón tiene que trabajar más duro para bombear sangre, por eso es necesario estimularlo para que este trabajo no sea tan arduo. Si el corazón se encuentra más exigido y trabaja más para bombear sangre, puede ocasionar presión arterial alta y otros problemas cardíacos.
La piel se vuelve más seca y menos flexible. Por eso es necesario hidratarse más y cuidarse de la exposición solar.
Se ha comprobado que el ejercicio es uno de los factores que contribuyen en la longevidad, y que solo alrededor del 10% de quienes transitan la etapa de la vejez participan en actividad física regular. La actividad física siempre es necesaria para mantener una buena calidad de vida y evitar problemas de tipo cardiovascular, una causa común de muerte en la vejez.
Las personas ancianas tienden a ser menos activas que otros grupos por muchas razones, sobre todo porque los trastornos físicos o mentales que padecen al llegar a la vejez limitan su actividad física.
Cambios en los principales sistemas del organismo
- Sistema cardiovascular: aumento de la rigidez arterial, menor capacidad de respuesta del corazón al esfuerzo, mayor riesgo de hipertensión.
- Sistema respiratorio: disminución de la capacidad pulmonar y de la eficiencia del intercambio gaseoso.
- Sistema musculoesquelético: pérdida progresiva de masa muscular (sarcopenia), disminución de la densidad ósea y degeneración articular.
- Sistema nervioso: reducción del número de neuronas y de la velocidad de conducción nerviosa, aunque el cerebro conserva cierta capacidad de plasticidad.
- Sistema inmunitario: fenómeno conocido como inmunosenescencia, que implica una menor eficacia de las defensas frente a infecciones y enfermedades.
Beneficios del ejercicio en la vejez
Es normal que cuando las personas llegan a la etapa de la vejez se sientan desanimadas por los problemas de salud, dolores o molestias mismas de la edad. Pueden encontrarse temerosas para comenzar a realizar ejercicios, por miedo a lesionarse o por miedo a las caídas. Pero eso no debe ser tomado como una excusa.
Los beneficios de realizar actividad física en la vejez superan ampliamente sus riesgos. Entre estos beneficios podemos destacar:
- Reduce problemas cardiovasculares
- Ayuda a mantener o reducir peso y reducir problemas de salud como la obesidad
- Mejora la capacidad de las funciones biológicas
- Preserva la densidad ósea y la fuerza del músculo esquelético (previene enfermedades como la osteoporosis)
- Mejora la movilidad, la flexibilidad y el equilibrio (ayuda a equilibrar, coordinar y reducir el riesgo de caídas)
- Mejora de la sensación de bienestar
- Previene situaciones de estrés
- Ayuda a mantener mayor control sobre la respiración
- Previene enfermedades como la diabetes, colesterol y cáncer de colon
- Mejora el estado de ánimo y la capacidad de autoconfianza
- Puede ayudar a prevenir la pérdida de memoria, el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer.
- Previene trastornos mentales, como: depresión, trastornos de ansiedad o ataques de pánico
- Evita los trastornos del sueño y mejora la calidad del sueño
No hay límite de edad que impida realizar actividad física; de hecho, esta debería estar incluida en la rutina diaria de todas las personas. Se trata de agregarle un poco más de movimiento a la vida, incluso en formas sutiles. Nunca es tarde para mejorar la calidad de vida e incorporar el ejercicio es uno de los factores claves para eso, siempre y cuando no esté contraindicado.
Tipos de ejercicio recomendados
La OMS recomienda que las personas mayores de 65 años realicen al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada o 75 minutos de actividad vigorosa. Los tipos de ejercicio más beneficiosos incluyen:
- Ejercicio aeróbico: caminar, nadar o montar en bicicleta estática mejoran la capacidad cardiovascular.
- Ejercicios de fuerza: el trabajo con pesas ligeras o bandas elásticas ayuda a prevenir la sarcopenia y mantener la autonomía funcional.
- Ejercicios de equilibrio: el tai chi, el yoga o ejercicios específicos de equilibrio reducen significativamente el riesgo de caídas.
- Ejercicios de flexibilidad: los estiramientos suaves mantienen la movilidad articular y previenen la rigidez.
Salud mental y bienestar emocional en la vejez
Uno de los aspectos más importantes del envejecimiento es el bienestar emocional. Contrariamente a lo que muchos piensan, numerosos estudios muestran que las personas mayores pueden experimentar niveles de satisfacción vital iguales o superiores a los de personas más jóvenes, fenómeno conocido como la paradoja del bienestar en la vejez.
Sin embargo, existen factores de riesgo para la salud mental en esta etapa:
- Soledad y aislamiento social: especialmente tras la jubilación, la viudedad o la institucionalización.
- Duelo: las pérdidas sucesivas de seres queridos pueden generar un duelo complicado.
- Pérdida de autonomía: la dependencia para las actividades cotidianas puede afectar gravemente a la autoestima.
- Dolor crónico: presente en muchas enfermedades propias de la vejez, puede generar depresión y ansiedad.
La detección temprana de la depresión y la ansiedad en personas mayores es fundamental, ya que estos trastornos son frecuentemente infradiagnosticados e infratratados en esta población.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. 2015.
- Butler RN. Age-ism: another form of bigotry. Gerontologist. 1969;9(4):243-246.
- Carstensen LL, Isaacowitz DM, Charles ST. Taking time seriously: A theory of socioemotional selectivity. Am Psychol. 2000;54(3):165-181.
- Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). Tratado de geriatría para residentes.
- MedlinePlus. Envejecimiento saludable. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/healthyaging.html

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.