Asertividad: qué es y cómo aprender a ser una persona asertiva
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Existe una habilidad a la que se hace referencia regularmente en la formación en habilidades sociales y de comunicación: es aquella que reúne las conductas y pensamientos que nos permiten defender nuestros derechos sin agredir ni ser agredidos. Esta habilidad, fundamental en las relaciones interpersonales, es conocida en el ámbito de la psicología como asertividad.
El concepto de entrenamiento en asertividad fue introducido por Joseph Wolpe en 1958 dentro de su enfoque de terapia conductual, y desde entonces ha sido ampliamente desarrollado por autores como Alberti y Emmons (1970) y, en el contexto hispanohablante, por Vicente Caballo, cuyo modelo de habilidades sociales es uno de los más utilizados en España.
¿Qué es la asertividad?
Es el punto medio entre la agresividad y la pasividad, donde se pueden expresar de forma abierta y honesta los deseos de cada uno sin permitir que nos manipulen ni manipular al otro para que actúe en concordancia con lo que deseamos.
Según el modelo de Caballo (1993), la conducta asertiva es un conjunto de comportamientos emitidos por una persona en un contexto interpersonal que expresa los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones y derechos de esa persona de un modo adecuado a la situación, respetando esas mismas conductas en los demás.
Ser asertivos es un modo de comportarnos que favorece la atención y el respeto por parte de las otras personas. Significa ser capaz de defender los propios derechos o los derechos de otras personas de una manera tranquila y positiva. Es una herramienta de comunicación esencial en nuestros tiempos.
La persona asertiva expresa de manera directa pero adecuada sus puntos de vista y necesidades emocionales, siempre con respeto y sin ánimo de ofender.
La habilidad de ser asertivos permite a los individuos actuar en su propio interés, defender al otro y defenderse por sí mismos sin ansiedad indebida, expresar sentimientos honestos con comodidad y ejercer sus derechos personales sin negar los derechos de los demás.
Para conseguir ser personas asertivas se debe tener la capacidad de manejar los niveles de ansiedad, gestionar la frustración y controlar los pensamientos intrusivos, ya que estos son una de las causas más frecuentes de comportamientos agresivos en los individuos.
¿Cómo comunicarse de manera asertiva?
La comunicación asertiva se puede entrenar mediante diversas técnicas. Una de las más eficaces es la técnica DESC, desarrollada por Bower y Bower (1976), que proporciona una estructura clara para expresar necesidades de forma respetuosa y eficaz:
- Describir la situación de forma objetiva, sin juicios ni interpretaciones.
- Expresar los sentimientos y pensamientos que genera la situación, utilizando mensajes en primera persona (“yo siento”, “yo pienso”).
- Solicitar un cambio concreto y específico de comportamiento.
- Consecuencias: señalar los beneficios que el cambio supondría para ambas partes.
Además de la técnica DESC, existen una serie de pautas fundamentales para desarrollar la comunicación asertiva:
- Describir hechos concretos.
- Manifestar nuestros sentimientos y pensamientos, comunicando de forma contundente y clara cómo nos hace sentir aquello que ha ocurrido y qué pensamos sobre ello.
- Pedir de forma concreta y operativa lo que queremos.
- Especificar las consecuencias.
- Escuchar las opiniones de los demás y responder adecuadamente.
- Respetar los pensamientos, sentimientos y creencias de otras personas.
- Actuar de manera tranquila y positiva.
- Cuidar el lenguaje corporal: contacto visual, postura corporal no intimidante, gestos apropiados, una voz bien modulada y encontrar el momento justo para transmitir el mensaje.
- Trabajar los niveles de autoestima.
- Antes de expresar lo que se desea, estar seguro de ello.
- Aceptar responsabilidades y ser capaz de delegarlas.
- Reconocer las situaciones en las que es mejor guardar silencio.
- Expresar gratitud ante situaciones que lo ameriten.
- Saber admitir errores y tener la capacidad de disculparse.
- Mantener el autocontrol y la autoconfianza.
- Desarrollar una buena capacidad empática.
- Ser respetuoso y seguro de sí mismo.
- Saber controlar los niveles de ansiedad.

¿La asertividad aumenta el éxito laboral?
En el ámbito laboral, la asertividad es una habilidad sumamente necesaria. Ser asertivo en el lugar de trabajo es un concepto frecuentemente malinterpretado, ya que la mayoría confunde la asertividad con ser agresivo y dominante. En algunos casos, la asertividad es utilizada de forma incorrecta por las personas para sentirse reconocidas y empoderadas en su puesto de trabajo. Sin embargo, según diversas investigaciones, cuando esta falsa “asertividad” se aplica de forma inadecuada en el ámbito laboral, la mayoría de las personas del entorno se sienten impotentes y subyugadas, ya que no pueden expresarse con claridad y confianza.
En un lugar de trabajo, hay quienes son ignorados, y debido a su comunicación pasiva son percibidos como indecisos, con falta de confianza y débiles. También están quienes intentan remarcar el poder y dominar situaciones de manera agresiva, humillando y faltando al respeto a empleados con cargos inferiores. Algunas investigaciones sugieren que para ser un buen líder hay que hacerse respetar, pero la forma de hacerse respetar dista mucho de la agresividad, pues el respeto se gana y debe ser mutuo; de lo contrario, no estamos hablando de respeto, sino de miedo u obligación. Investigaciones recientes descartan la idea de que el líder deba ser una persona que infunda miedo en los demás empleados. Por el contrario, un buen líder debe saber comprender las necesidades de los demás empleados, las suyas propias y las necesidades de la organización.
Los profesionales del ámbito social necesitan desarrollar su asertividad y practicarla tanto con los usuarios del servicio como dentro de un equipo multidisciplinar. Estos profesionales pueden enfrentarse a situaciones de conflicto con los usuarios, lo que requiere una gran claridad acerca del papel que deben cumplir. La asertividad resulta especialmente útil en estas situaciones, dado que permite ser claro y preciso en la comunicación sin caer en la agresividad. Se ha demostrado que las personas asertivas suelen tener mayor éxito no solo a nivel laboral, sino también personal.
Referencias
- Alberti, R. E. y Emmons, M. L. (1970). Your Perfect Right: A Guide to Assertive Behavior. Impact Publishers.
- Bower, S. A. y Bower, G. H. (1976). Asserting Yourself: A Practical Guide for Positive Change. Addison-Wesley.
- Caballo, V. E. (1993). Manual de evaluación y entrenamiento de las habilidades sociales. Siglo XXI de España Editores.
- Wolpe, J. (1958). Psychotherapy by Reciprocal Inhibition. Stanford University Press.

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.