Divorcio: cómo afecta a los niños

Algunos padres están tan preocupados por las consecuencias que puede generar el divorcio en la salud psíquica de sus hijos que permanecen en matrimonios infelices, creyendo que protegerán a sus hijos de algún tipo de trauma post-divorcio, pero a fin de cuentas terminan cometiendo un grave error.

Los niños dentro del divorcio

Cuando los padres se divorcian, la mayoría de los niños sienten que el mundo se desmorona, sienten que pierden identidad como familia y que perderán la relación con alguno de sus progenitores. Esto puede crear una angustia muy profunda y sentimientos de inseguridad y abandono.

Según una investigación llevada a cabo por la psicóloga E. Mavis Hetherington de la Universidad de Virginia los niños sufren cuando las mamás y los papás se separan.  En la investigación encontraron que muchos niños experimentan efectos negativos a corto plazo por el divorcio, especialmente ansiedad, ira, shock e inseguridad.

 

Los estudios afirman que sólo un pequeño porcentaje de los niños experimentan serios problemas a raíz del divorcio o, estos continúan en la edad adulta.

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Efectos del divorcio en los niños

Algunos de los síntomas que experimentan los niños a causa del divorcio de sus padres son los siguientes:

  • Se enferman con mayor frecuencia y se recuperan de la enfermedad más lentamente
  • Son más propensos a sufrir abusos o maltrato infantil
  • Pueden volverse agresivos
  • Presentan ansiedad y angustia psicológica
  • Son propensos a sufrir ataques de pánico
  • Presentan inseguridad emocional.
  • Presentan alteraciones en la conducta y en la personalidad
  • Pueden presentar episodios de depresión y padecer estrés
  • Cambios en el apetito y trastornos alimenticios
  • Tienden a presentar baja autoestima
  • Pueden presentar trastornos de sueño como por ej: insomnio
  • En la adolescencia, pueden crear adicción a diferentes tipos de drogas y verse implicados en situaciones de violencia, o ser partícipes de eventos delictivos.

Hijos rehenes

Hijos rehenes

Un divorcio puede ser un evento traumático para los niños si se actúa de manera incorrecta. Siempre es preferible separarse antes de que las cosas se pongan peores cuando hay una mala relación.

Cuando el divorcio sucede en malos términos, además de todos los trámites y papeleos que éste exige, se los pone a los niños en una situación muy incomoda. Algunos padres optan por utilizar a los hijos para sacar partido dentro del divorcio, poniéndolos en contra del otro progenitor, obligándolos a inventar cosas acerca de éste, incluso tomándolos de rehén e impidiéndoles ver a su otro padre. 

En algunos países, las leyes a favor de las mujeres les permiten tomar a sus hijos de rehén sin posteriores consecuencias, tanto así, que algunas optan por extorsionar a la otra parte poniendo por delante a sus hijos, quienes terminan siendo víctimas de sus padres. También están los padres que piden la custodia de sus hijos a causa de infamias y difamando a la otra parte. Esto usualmente ocurre cuando los divorcios terminan en malos términos.

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Siempre es necesario tener en cuenta que los hijos NUNCA deben ser rehenes de sus padres. Para un niño, el padre siempre es padre, y la madre siempre es madre. No hay reemplazos. Esto debe ser aceptado y abordado.

Usualmente los niños se identifican con el padre del mismo sexo. Las hijas se identifican con sus madres y los hijos se identifican con sus padres, independientemente de si los padres están divorciados o no.

Si los niños reciben el mensaje “no seas como tu padre” o “no seas como tu madre”, su desarrollo puede verse estancado. Incluso si el ejemplo de este padre o madre ha sido “malo”, los niños se identificarán y actuarán de manera similar, pero luego, tal vez, tratarán de remediar la parte “mala” de sus padres, la misma parte que ellos creen que fue la causa de la separación.

Cuando el niño se encuentra dentro de un “secuestro emocional”, su salud psíquica tiende a desestabilizarse; esto puede actuar como disparador de trastornos de ansiedad, depresión o incluso trastornos de personalidad graves. Los niños a menudo padecen los divorcios o separaciones, pero dependerá exclusivamente de los padres la intensidad con la que lo padezcan, el tiempo que les llevará procesarlo y los daños psicológicos posteriores que puedan ser originados por esta causa.

Consejos para lograr un divorcio saludable

Primero que nada, se debe comprender que el divorcio no tiene porque ser un evento traumático si se trata de la manera adecuada.

Es necesario que los padres tengan en cuenta que el bienestar emocional de sus hijos ante esta situación depende de como ellos traten el asunto, por eso, es necesario que sea manejado de forma pacífica y constructiva.

Lo mejor para los niños es que los padres mantengan una buena relación como padres y el divorcio se realice en buenos términos. Los padres pueden dividirse el tiempo con sus hijos, de forma tal, que la ausencia de uno de los progenitores en el hogar no sea tan abrupta para los menores.

Hay que tener en cuenta que siempre puede utilizarse la terapia de familia para ayudar a manejar los asuntos relacionados al divorcio o separación. Estas terapias generalmente son de gran ayuda para los hijos, puesto que los ayuda a comprender mejor la situación y les brinda un lugar confiable donde poder expresar sus sentimientos.

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