Imágenes mentales e imágenes hipnagógicas

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Imágenes mentales e imágenes hipnagógicas
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Las imágenes mentales se pueden definir como imágenes de la mente o representaciones visuales en ausencia de insumos ambientales. En otras palabras, las imágenes mentales son representaciones mentales de objetos físicos o eventos que ya no se encuentran presentes.

Según Francis Galton, no todos los individuos pueden evocar imágenes mentales a voluntad. Galton realizó una investigación en 1883, en la cual pidió a 100 personas (incluyendo científicos) que formaran una imagen de su mesa de desayuno de esa mañana; el resultado obtenido demostró que algunas personas tenían imágenes detalladas de su mesa de desayuno e informaban con detalles lo que contenía la misma, y otros, no informaron nada.

Según una investigación de escaneo cerebral, deja en evidencia que la imaginación mental, activa las mismas áreas cerebrales de la percepción normal. Por ejemplo, “pensar en un teléfono activa algunas de las mismas áreas cerebrales que ver un teléfono”. (Posner, 1993)

Imágenes mentales según Jean Piaget

En el desarrollo cognitivo desde la teoría piagetiana del conocimiento, la imagen mental es una de las funciones que se desarrolla de una manera especial en el período pre-operatorio (de 2 a 6 años) y que da lugar a la función simbólica.

En este período predominan imágenes estáticas, es decir, no tienen movimiento, no existe transformación, por eso si variamos determinado aspecto de la cosa, la imagen que percibe dice ser otra cosa, porque no logra ver el proceso, queda pegado al inicio y al fin, en otras palabras, va de lo particular a lo particular, no puede generalizar.

Piaget dice que son como diapositivas, cuadros que van pasando de a uno pero que se observa una coordinación.

¿Se pueden controlar las imágenes mentales?

Todo individuo tiene imágenes mentales durante los sueños, incluyendo las personas que padecen ceguera. Algunos individuos son capaces de alcanzar niveles profundos de hipnosis, por tanto pueden llegar a tener alucinaciones visuales de claridad onírica, pero esto es bastante inusual.

Para la mayoría de nosotros, las imágenes mentales durante los estados de vigilia son débiles, difíciles de controlar, mantener y manipular. La mejor manera de reforzar estas imágenes es imitando las condiciones del sueño. Cuando se está relajado o entre dormido, las imágenes mentales pueden ser muy vívidas.

Imagenes hipnagogicas

Imágenes hipnagógicas

Las imágenes hipnagógicas son imágenes percibidas en el primer estado del ciclo de sueño (estado hipnagógico). El estado hipnagógico es un pequeño fragmento del ciclo de sueño que se produce en los primeros minutos de somnolencia.

Las imágenes hipnagógicas tienen lugar cuando los pensamientos comienzan a desviarse a medida que lentamente se va perdiendo el control de la realidad. Si bien pueden ser definidas como parte del sueño, esto se encuentra aún en discusión, pues algunos científicos consideran que como ocurren en la primera etapa del ciclo de sueño, donde aún no estamos completamente dormidos y nos encontramos  lo suficientemente despiertos como para percibirlas, no serían consideradas parte de los sueños.

Efectos de las imágenes hipnagógicas

Un efecto interesante que puede tener lugar en el estado hipnagógico se llama “efecto Tetris”. Este efecto es el que nos ayuda a consolidar y reafirmar las habilidades aprendidas durante el día. El mismo ocurre cuando antes de dormirnos o durante el día, hemos realizado una tarea repetitiva reiteradas veces.

Un claro ejemplo de este efecto es el juego de Tetris, puesto que si jugamos al Tetris reiteradas veces durante el día o en un período prolongado antes de dormir, entonces es posible que veamos piezas del Tetris cayendo frente a nuestros ojos cuando comenzamos a entrar en la fase de sueño ligero.

La parálisis del sueño es otro de los efectos que experimentamos en el estado hipnagógico. Este efecto es considerado un trastorno de sueño y puede ocurrir en la primera fase de sueño o en la última. Dicho trastorno de sueño consiste en la inmovilidad, percepción sensorial activa y estado de vigilia. En otras palabras podemos decir que la parálisis del sueño ocurre cuando nos encontramos en parte despiertos, percibiendo estímulos auditivos y sensoriales, pero sentimos que no podemos hablar ni movernos. Algunos científicos indican que este trastorno ocurre porque el individuo se encuentra en un estado entre el sueño y la vigilia, pero aún no se encuentra totalmente despierto.

Las alucinaciones auditivas también tienen lugar en la etapa hipnagógica. Éstas son invenciones auditivas creadas por el cerebro. Pueden incluir juegos de palabras, sonidos y nombres inventados. También puede incluir la presencia de música y a veces, el sonido puede manifestarse a partir de la propia “voz interna” del individuo.

Investigaciones sobre el estado hipnagógico

Thore Nielsen (psicólogo del Hospital du Sacre-Coeur de Montreal) se interesó fervientemente por el estado hipnagógico. Y luego de realizar una serie de experimentos sin resultados exitosos, se propuso quedarse él mismo dormido en su computadora para poder despertarse cuando tuviera una imagen hipnagógica y registrar inmediatamente su contenido.

El experimento fue logrado con éxito, ya que el mismo grabó 240 imágenes hipnagógicas que había percibido. La mayoría de las imágenes se encontraban involucradas con el movimiento. Esto se debe a que en la fase del sueño en la que ocurren las imágenes hipnagógicas (fase de sueño ligero) las personas aún tienen percepciones del exterior, por ejemplo sonidos, y como los músculos comienzan a relajarse y el tono muscular disminuye, es normal que se presenten espasmos musculares, lo que nos puede dar la sensación de caída. Por este motivo, la imagen recurrente más común que presentó Nielsen fue la de caída al vacío, pues yendo a dormir frente a su computadora, Nielsen estaba en constante peligro de perder la tonalidad muscular y caer al piso, por tanto algunos de los espasmos musculares percibidos por el investigador podrían explicar las repetidas imágenes de caída al vacío.

Afantasía: la incapacidad de formar imágenes mentales

No todas las personas son capaces de generar imágenes mentales de forma voluntaria. La afantasía es una condición descrita formalmente por el neurólogo Adam Zeman en 2015, que se caracteriza por la incapacidad total o parcial de crear imágenes mentales visuales de forma consciente.

Las personas con afantasía pueden describir conceptos y hechos, pero no pueden “ver” imágenes en su mente. Aunque se estima que afecta a entre el 2 % y el 5 % de la población, no se considera un trastorno clínico, sino una variación natural del funcionamiento cognitivo.

En el extremo opuesto se encuentra la hiperfantasía, que se refiere a una capacidad de imaginación visual excepcionalmente vívida y detallada, experimentada por aproximadamente el 2,5 % de la población.

Aplicaciones clínicas de las imágenes mentales

Las imágenes mentales tienen importantes aplicaciones en el ámbito clínico y terapéutico:

En la terapia cognitivo-conductual

La reestructuración mediante imágenes (imagery rescripting) se utiliza para modificar recuerdos traumáticos o perturbadores. El paciente reimagina una situación dolorosa del pasado con un desenlace diferente, lo que puede reducir la carga emocional asociada.

En el tratamiento del trastorno de estrés postraumático

Las técnicas basadas en imágenes mentales se emplean para procesar recuerdos intrusivos y reducir los síntomas de flashbacks y pesadillas. La terapia EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares) hace uso extensivo de las imágenes mentales.

En el rendimiento deportivo

La visualización mental es una técnica ampliamente utilizada por los deportistas de élite. Consiste en imaginar de forma detallada la ejecución de un gesto técnico o una competición, activando las mismas redes neuronales que durante la práctica real.

En la rehabilitación neurológica

Las imágenes mentales de movimiento se utilizan como complemento en la rehabilitación de pacientes con ictus u otras lesiones neurológicas, ayudando a la neuroplasticidad y la recuperación funcional.

Bases neurológicas de las imágenes mentales

La investigación mediante neuroimagen ha demostrado que la creación de imágenes mentales activa muchas de las mismas regiones cerebrales que la percepción real:

  • Corteza visual primaria y áreas de asociación visual: se activan tanto al ver un objeto como al imaginarlo.
  • Corteza prefrontal: implicada en la generación y el mantenimiento voluntario de las imágenes mentales.
  • Hipocampo: participa en la creación de escenas e imágenes espaciales complejas.
  • Corteza parietal: contribuye a la representación espacial de las imágenes.

Estos hallazgos confirman que la imaginación mental no es un proceso abstracto, sino que comparte sustrato neurológico con la percepción directa.

Referencias

  • Zeman, A., et al. (2015). Lives without imagery – Congenital aphantasia. Cortex, 73, 378-380. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26115582/
  • Kosslyn, S. M., et al. (2001). Neural foundations of imagery. Nature Reviews Neuroscience, 2(9), 635-642. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11533731/
  • Pearson, J. (2019). The human imagination: the cognitive neuroscience of visual mental imagery. Nature Reviews Neuroscience, 20(10), 624-634. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31384033/
  • Nielsen, T. (1995). Describing and modelling hypnagogic imagery using a systematic self-observation procedure. Dreaming, 5(2), 75-94.
  • Piaget, J., & Inhelder, B. (1966). L’image mentale chez l’enfant. Presses Universitaires de France.
Melissa Bacigalupi

Escrito por

Melissa Bacigalupi

Editora jefe

Máster en Salud Pública

University of South Florida

Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.

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