Endoscopia

Endoscopia

La implementación de estudios invasivos para el diagnóstico de problemas a nivel gastrointestinal ha demostrado ser muy certero. En este sentido, la endoscopia se ha convertido en uno de los procedimientos más utilizados para examinar detalladamente el sistema digestivo del ser humano. 

Cualquier enfermedad que se produzca en el tracto gastrointestinal va a ocasionar síntomas o señales de alerta, que nos indicarán que algo anda mal en alguna parte de nuestro tubo digestivo. Y para determinar la presencia de enfermedades y su severidad, la endoscopia es el estudio más adecuado para descartar o diagnosticar algún padecimiento.

Índice
  1. ¿Qué es la endoscopia?
  2. ¿Para qué sirve?
  3. ¿Cómo se realiza?
  4. ¿Cuáles son los riesgos?
  5. Otras recomendaciones

¿Qué es la endoscopia?

La endoscopia es un procedimiento con fines diagnósticos y/o terapéuticos, que realiza el profesional de la medicina mediante un aparato llamado endoscopio que permite observar el revestimiento interno de todos los órganos que componen el aparato digestivo. Este dispositivo básicamente está conformado por un tubo flexible que cuenta con una cámara de video en uno de sus extremos, así se logra visualizar en una pantalla imágenes en tiempo real del tracto digestivo a medida que el endoscopio avanza a través de él.

Endoscopia que es

Dependiendo del segmento del tubo digestivo que se necesite observar, el médico indicará qué tipo de endoscopia es más recomendable. Teniendo en cuenta que para la mitad superior de este trayecto lo ideal sería una endoscopia superior y para visualizar los órganos de la mitad inferior se emplea la endoscopia inferior.

En la endoscopia superior se introduce el endoscopio en la boca del paciente y este recorre a partir de allí el esófago, estomago y el duodeno (como se conoce la primera parte del intestino delgado), también se le conoce como “esofagogastroduodenoscopia”.

La endoscopia inferior, por otra parte, consiste en la introducción del endoscopio a través del ano, este recorre la totalidad del colon y de ser necesario el íleon terminal (última parte del intestino delgado). Este procedimiento también recibe el nombre de “colonoscopia”.

¿Para qué sirve?

Como ya se mencionó, la endoscopia es un procedimiento que facilita la visualización directa del tracto digestivo, por lo tanto, de la lesión que produce las molestias al paciente. Las patologías que suelen ser diagnosticadas mediante este estudio son:

  • Úlceras del tracto gastrointestinal.
  • Hernias gástricas.
  • Cáncer de los órganos del aparato digestivo.
  • Obstrucciones.
  • Estenosis o estrechez esofágica.

Estas enfermedades están entre las más comunes, pero no son las únicas para las cuales se emplea este método. A su vez la endoscopia no solo se usa para diagnosticar. En algunos casos se utiliza como tratamiento, utilizando una serie de maniobras y en combinaciones con instrumentos como pinzas o catéteres especializados, que permiten curar algunas lesiones en forma definitiva o paliar otras para mejorar la calidad de vida y el pronóstico del paciente.

¿Cómo se realiza?

El médico le solicitará al paciente acudir en ayuno de 4 a 8 horas previas al estudio para garantizar que el estómago esté vacío en el momento de la endoscopia. 

Suspender algunos medicamentos como anticoagulantes los días previos al procedimiento ya que estos aumentan el riesgo de sangrado. 

Si el paciente sufre de alguna enfermedad crónica como diabetes o hipertensión, es pertinente notificar al médico para tomar las previsiones necesarias con relación a la medicación habitual.

Cómo se realiza la endoscopia

Este procedimiento se realiza de forma ambulatoria, en un consultorio médico o una unidad de imagen en la cual será citado. Además, deberá asistir acompañado de una persona adulta ya que usted estará bajo efecto de anestesia durante el estudio.

Se utiliza anestesia local en la faringe en caso de endoscopias superiores y en algunos casos se administra vía endovenosa si así lo solicita el médico tratante. De ser una endoscopia por vía inferior de la que estamos hablando, se necesitará una escasa cantidad de lubricante y anestésico en la región anal, para generar al paciente la menor molestia posible.

Una vez bajo los efectos de la anestesia el médico te solicitará acostarte en la camilla boca arriba o de lado y procederá a introducir de forma manual, con suavidad el endoscopio por la vía superior o inferior, avanzando lentamente por el tracto digestivo y visualizando así las estructuras a su paso.

Una vez terminado el procedimiento, se retirará el endoscopio y al despertar te llevará a la sala de recuperación en caso de haber sido puesto bajo sedación. Tras 2 a 3 horas aproximadamente estarás en condiciones de retirarte de la unidad de endoscopia.

¿Cuáles son los riesgos?

La endoscopia es una técnica con una tasa de complicación menor al 0.5%, por lo que se le puede considerar bastante segura, la mayoría de estas están relacionadas con la anestesia. En casos excepcionales y de alto riesgo es cuando se suele requerir una intervención de urgencia para salvar la vida del paciente.

Estos casos bastante raros, se da en aquellos que presentan:

  • Sangrado importante.
  • Perforación de la pared del tubo digestivo.
  • Infección del sitio donde se tomó la muestra.
  • Alergia a medicamentos usados antes, durante o después del procedimiento.
  • Hipotensión, arritmias o paros cardíacos.
  • Depresión o paro respiratorio.

A pesar de que las complicaciones existen, como en todo procedimiento médico, es importante comprender que el estudio es absolutamente necesario para el diagnóstico y tratamiento de algunas patologías y que estos casos representan la excepción y no la regla.

Riesgos de endoscopia

La no realización del estudio por falta de consentimiento del paciente puede retardar el diagnóstico de la enfermedad en curso, mientras esta progresa y posiblemente reduce la calidad de vida del paciente.

Otras recomendaciones

Es indispensable tener en cuenta que antes de someterse a una endoscopia, siempre será necesario tener en cuenta ciertos detalles para lograr realizarla con éxito:

  • Con suficiente anticipación, contacte con su compañía de seguros. Su póliza podría cubrir el coste del procedimiento.
  • Si tiene cualquier inquietud sobre el estudio, llame a la unidad de imagen donde se realizan estos, habrá una persona preparada para responder sus dudas.
  • Si tiene diabetes, consulte a su médico como tomar su tratamiento o administrarse insulina previo al estudio. Sugiera la realización del mismo a primeras horas de la mañana para evitar complicaciones asociadas a la diabetes.
  • Posterior al procedimiento estará impedido para conducir o tomar el transporte público sin la compañía de un adulto responsable. Los pacientes que no acudan con compañía no podrán utilizar sedación.
  • Lleve con usted su identificación, datos personales y de su acompañante. Evite el uso de joyas.

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