Dieta del limón
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La dieta del limón es una de las más populares en internet. También es una de las que promete mayores resultados: en algunos foros se asegura haber perdido hasta 40 kg de peso en solo 2 meses. No hace falta, por lo tanto, decir que se trata de una dieta milagro sin respaldo científico.
Si consideramos las calorías que contiene 1 kg de grasa corporal, que son aproximadamente 7700, y tenemos en cuenta que una persona gasta de media unas 2000 calorías al día, eso nos daría un total de 60 000 calorías al mes, el equivalente en grasa a unos 7,8 kg, y eso presuponiendo que no nos alimentásemos absolutamente de nada. Cuando encontremos dietas en las que comemos y encima perdemos más de 7 kg al mes, obviamente debemos cuestionar la dieta o preguntarnos qué otras sustancias del cuerpo estamos perdiendo aparte de grasa. Perder más de 4 kg al mes ya resulta muy sospechoso y puede indicar pérdida de masa muscular y agua.
En algunos foros se ha llegado a afirmar la supuesta efectividad de la dieta del limón guardando un frasco con orina durante veinte minutos en la nevera. Según se refiere, al cabo de ese tiempo se pueden observar gotitas de grasa en la superficie de la orina, lo cual se presenta como prueba de que la dieta funciona. Más adelante explicamos por qué este hallazgo, lejos de ser positivo, podría ser motivo de preocupación.
Supuestas propiedades de la dieta del limón
La dieta del limón se basa en una supuesta propiedad “quemagrasas” que conseguiría que quememos más calorías de las que consumimos, provocando una pérdida de peso significativa. Sin embargo, no existe evidencia científica sólida que respalde que el limón tenga la capacidad de “quemar grasa” de forma relevante ni de “desintoxicar” el organismo. El cuerpo humano ya dispone de órganos (hígado y riñones) que se encargan de eliminar toxinas de manera natural [1].
Cómo hacer la dieta del limón
| Días | Cantidad de limones |
|---|---|
| Día 1 | 1 |
| Día 2 | 2 |
| Día 3 | 3 |
| Día 4 | 4 |
| Así hasta el día 15 | 15 |
| Día 16 (se desciende) | 14 |
| Día 17 | 13 |
| Día 18 | 12 |
| Así hasta el día 28 | 1 |
Resultados de la dieta del limón
Los defensores de esta dieta afirman que se pueden perder unos 500 gramos al día, lo que equivaldría a unos 3,5 kg a la semana y 14 kg al mes. Estas cifras no son realistas ni saludables. Las guías clínicas recomiendan una pérdida de peso gradual de entre 0,5 y 1 kg por semana para que sea sostenible y segura [2]. Cualquier pérdida superior suele deberse a la eliminación de agua y masa muscular, no de grasa corporal.
Análisis de las afirmaciones sobre el limón
Todos conocemos las propiedades del limón, así como las de otros cítricos, principalmente por su contenido en vitamina C y su poder antioxidante. Sin embargo, como siempre, hay que saber dónde está el límite. Tomarse al día el zumo de quince limones es una cantidad excesiva, mientras que complementar una dieta equilibrada con el zumo de un limón diluido en agua, aliñar la ensalada sustituyendo el vinagre o utilizarlo como condimento es un hábito perfectamente razonable.
El limón puede ser un complemento dentro de una alimentación saludable por varias razones. Una de ellas es su contenido en fibra soluble (pectina), que puede contribuir a la sensación de saciedad. También es rico en minerales que le confieren un efecto ligeramente diurético. Además, favorece unos niveles adecuados de colesterol y contribuye a la salud de la piel, ya que la vitamina C interviene en la formación de colágeno [3].
¿Es realmente un quemagrasas?
Es cierto que la cáscara del limón contiene sinefrina, un compuesto con cierta actividad termogénica. No obstante, esta sustancia se encuentra preferentemente en la piel del limón, no en la pulpa ni en el zumo, que es lo que se consume en esta dieta. La cantidad de sinefrina que se obtiene al exprimir limones es insignificante y no tiene un efecto relevante sobre el metabolismo de las grasas [4]. La cafeína también tiene efecto termogénico y, sin embargo, nadie se plantea tomarse 15 cafés al día.
No existe evidencia científica de calidad que demuestre que el limón tenga propiedades “detox” o “quemagrasas” significativas. Las denominadas “dietas detox” carecen de respaldo en la literatura médica [5].
Riesgos del consumo excesivo de limón
El exceso a la hora de consumirlo es perjudicial. No debemos olvidar que es un ácido potente que obliga a nuestro organismo a utilizar sus sistemas de compensación (sistemas tampón), consumiendo oligoelementos. El limón está contraindicado en personas con problemas de reflujo gastroesofágico, acidez de estómago, ácido úrico elevado o estreñimiento.
Hay que tener presente que el ácido cítrico puro erosiona el esmalte de los dientes, aumenta la sensibilidad dental y puede provocar manchas. También puede contribuir a la formación de cálculos renales de oxalato, precipitar un cólico hepático, un ataque de gota y desencadenar una gastroenteritis con intensas diarreas [6]. En personas con déficit de G6PD puede provocar hemólisis (rotura de glóbulos rojos).
La grasa en la orina no es una buena señal
Vamos a suponer que, efectivamente, con la dieta del limón se observan gotitas de grasa en la superficie de la orina. Lejos de alegrarnos, un hallazgo así debería preocuparnos y mucho, pues indica que la función renal se está viendo afectada. La presencia de grasa en orina o lipiduria puede presentarse un día de forma puntual si ingerimos gran cantidad de grasa, como mecanismo compensador, pero cuando estamos siguiendo una dieta baja en grasas, la aparición de lipiduria es signo de daño renal. Lo que es peor: la lipiduria no suele presentarse sola; aunque no se vea a simple vista, probablemente al analizar la orina encontraríamos una gran cantidad de proteínas y de otras sustancias que no deberíamos estar perdiendo [7].
Conclusión
La dieta del limón carece de evidencia científica que respalde sus afirmaciones. Como la mayoría de las dietas milagro, promete resultados espectaculares que no son realistas ni seguros. El limón es un alimento saludable como complemento de una dieta equilibrada, pero no tiene propiedades “quemagrasas” ni “detox” clínicamente relevantes.
Con un limón o dos al día en forma de limonada basta. Visita nuestro artículo sobre el agua con limón y los beneficios que aporta para la salud.
Referencias
- Klein AV, Kiat H. Detox diets for toxin elimination and weight management: a critical review of the evidence. J Hum Nutr Diet. 2015;28(6):675-686.
- Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). Recomendaciones sobre pérdida de peso saludable. Disponible en: seen.es
- Carr AC, Maggini S. Vitamin C and immune function. Nutrients. 2017;9(11):1211.
- Stohs SJ, Preuss HG, Shara M. A review of the human clinical studies involving Citrus aurantium (bitter orange) extract and its primary protoalkaloid p-synephrine. Int J Med Sci. 2012;9(7):527-538.
- Obert J, Pearlman M, Obert L, Chapin S. Popular weight loss strategies: a review of four weight loss techniques. Curr Gastroenterol Rep. 2017;19(12):61.
- Reddy A, Norris DF, Momeni SS, Waldo B, Ruby JD. The pH of beverages in the United States. J Am Dent Assoc. 2016;147(4):255-263.
- Saha MK, Massidda O, et al. Lipiduria as a marker of renal disease. Clin Kidney J. 2019;12(3):338-341.

Escrito por
Dra. Marina HernándezDoctora
Doctora en Medicina
Doctora especializada en contenidos de salud y bienestar. Contribuye con su formación médica a la revisión y elaboración de artículos clínicos.