Dieta FODMAP para colon irritable
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son los FODMAP?
- 2.Tipos de FODMAP y alimentos que los contienen
- Oligosacáridos (fructanos y galactooligosacáridos)
- Disacáridos (lactosa)
- Monosacáridos (fructosa en exceso)
- Polioles (sorbitol y manitol)
- 3.¿Cuándo se recomienda la dieta baja en FODMAP?
- 4.Las tres fases de la dieta FODMAP
- Primera fase: eliminación (2-6 semanas)
- Segunda fase: reintroducción (6-8 semanas)
- Tercera fase: personalización
- 5.Alimentos permitidos en la dieta baja en FODMAP
- Frutas bajas en FODMAP
- Verduras y hortalizas bajas en FODMAP
- Cereales y granos bajos en FODMAP
- Proteínas bajas en FODMAP
- 6.Beneficios de la dieta baja en FODMAP
- 7.Posibles efectos adversos y precauciones
- Impacto en la microbiota intestinal
- Riesgo de déficits nutricionales
- Relación con trastornos de la conducta alimentaria
- 8.Conclusión
- 9.Referencias
La dieta baja en FODMAP es una de las estrategias nutricionales con mayor respaldo científico para el manejo del síndrome del intestino irritable (SII). Desarrollada por investigadores de la Universidad Monash (Melbourne, Australia), esta intervención dietética ha demostrado ser eficaz para reducir los síntomas gastrointestinales en un porcentaje significativo de pacientes. A continuación, explicamos en qué consiste, cómo se lleva a cabo y qué evidencia la respalda.
¿Qué son los FODMAP?
FODMAP es un acrónimo en inglés que corresponde a Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols (oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables). Se trata de un grupo de hidratos de carbono de cadena corta que se absorben de forma deficiente en el intestino delgado.
Cuando estos carbohidratos no se absorben correctamente, llegan al intestino grueso, donde son fermentados por las bacterias del colon. Este proceso de fermentación genera gases y atrae agua hacia la luz intestinal por efecto osmótico, lo que puede provocar síntomas como:
- Distensión abdominal y sensación de hinchazón.
- Dolor abdominal.
- Flatulencias y meteorismo.
- Estreñimiento.
- Diarrea o alternancia entre diarrea y estreñimiento.
Estos síntomas son característicos del síndrome del intestino irritable. La dieta baja en FODMAP plantea reducir temporalmente la ingesta de estos carbohidratos fermentables para aliviar la sintomatología y, posteriormente, identificar los desencadenantes específicos de cada persona.

Tipos de FODMAP y alimentos que los contienen
Oligosacáridos (fructanos y galactooligosacáridos)
Los oligosacáridos incluyen los fructanos y los galactooligosacáridos (GOS). El ser humano carece de las enzimas necesarias para hidrolizarlos, por lo que siempre llegan intactos al colon, donde son fermentados. Entre los alimentos con mayor contenido en oligosacáridos se encuentran:
- El trigo, el centeno y la cebada.
- La cebolla y el ajo.
- Las legumbres (lentejas, garbanzos, alubias).
- La berenjena y la remolacha.
- Los espárragos y las alcachofas.
Disacáridos (lactosa)
En el contexto de la dieta FODMAP, el disacárido relevante es la lactosa, formada por la unión de glucosa y galactosa. Las personas con déficit de la enzima lactasa presentan malabsorción de lactosa, lo que genera los síntomas descritos. Los alimentos con mayor contenido en lactosa son:
- La leche de vaca, oveja y cabra.
- Los helados y las natillas.
- El yogur (aunque su contenido en lactosa suele ser menor).
- Los quesos frescos y blandos.
Monosacáridos (fructosa en exceso)
El monosacárido implicado en la dieta FODMAP es la fructosa, pero únicamente cuando se encuentra en exceso respecto a la glucosa en un alimento. Este desequilibrio dificulta su absorción. Algunos alimentos con exceso de fructosa libre son:
- La manzana y la pera.
- El mango y la sandía.
- Las cerezas.
- La miel y los siropes de maíz alto en fructosa.
- Los espárragos.
Polioles (sorbitol y manitol)

Los polioles son alcoholes de azúcar que se absorben lentamente en el intestino delgado. Se encuentran de forma natural en ciertos alimentos y también se utilizan como edulcorantes artificiales (sorbitol, manitol, xilitol, maltitol). Alimentos ricos en polioles:
- Las ciruelas y las moras.
- El aguacate y los melocotones.
- La coliflor y los champiñones.
- Los chicles y caramelos sin azúcar.
Cada persona tiene un umbral de tolerancia diferente para cada grupo de FODMAP, lo que hace imprescindible un abordaje individualizado.
¿Cuándo se recomienda la dieta baja en FODMAP?
La dieta baja en FODMAP está indicada principalmente para el manejo del síndrome del intestino irritable, cuando los síntomas afectan de manera significativa a la calidad de vida del paciente. En ocasiones, estos pacientes recurren también a estrategias complementarias para la salud del colon. Según diversas revisiones sistemáticas, entre el 50 % y el 80 % de los pacientes con SII experimentan una mejoría sintomática con esta intervención.
También puede resultar útil en otras situaciones clínicas como la enfermedad inflamatoria intestinal en fase de remisión, siempre bajo supervisión profesional.
Es fundamental que la dieta sea pautada y supervisada por un dietista-nutricionista cualificado, ya que su aplicación incorrecta puede conducir a déficits nutricionales o a restricciones innecesarias a largo plazo.
Las tres fases de la dieta FODMAP
La dieta baja en FODMAP no consiste simplemente en eliminar alimentos de forma permanente. Se estructura en tres fases diferenciadas, diseñadas originalmente por el equipo de la Universidad Monash.
Primera fase: eliminación (2-6 semanas)
Durante esta fase se eliminan todos los alimentos con alto contenido en FODMAP de la alimentación. El objetivo es lograr una reducción significativa de los síntomas gastrointestinales. Esta etapa no debe prolongarse más de seis semanas, ya que una restricción excesiva puede afectar negativamente a la microbiota intestinal. Durante este período puede ser recomendable la suplementación con probióticos específicos.
Segunda fase: reintroducción (6-8 semanas)
Conocida como la fase de provocación, consiste en reintroducir de forma sistemática y controlada cada grupo de FODMAP, uno por uno, en cantidades crecientes. Esto permite identificar qué tipos y qué cantidades de FODMAP tolera cada persona. El proceso se lleva a cabo durante un período de entre seis y ocho semanas y requiere un registro detallado de síntomas.
Esta fase es esencial porque permite determinar el umbral de tolerancia individual, evitando restricciones innecesarias.
Tercera fase: personalización
En la fase final se elabora una dieta a largo plazo adaptada a las tolerancias individuales identificadas en la fase anterior. El objetivo es mantener una alimentación lo más variada y equilibrada posible, incluyendo todos los alimentos que el paciente pueda tolerar sin que se desencadenen los síntomas.

Alimentos permitidos en la dieta baja en FODMAP
A pesar de las restricciones iniciales, existe una gran variedad de alimentos con bajo contenido en FODMAP que pueden consumirse libremente.
Frutas bajas en FODMAP
- Fresas y arándanos.
- Kiwi y uvas.
- Piña y papaya.
- Naranja, mandarina y limón.
- Melón cantalupo.
- Granada y plátano (no muy maduro).
Verduras y hortalizas bajas en FODMAP
- Tomate, pepino y pimientos.
- Espinacas, acelgas y lechuga.
- Calabacín y calabaza.
- Brócoli (en pequeñas cantidades).
- Patata y boniato.
- Zanahoria y nabos.
Cereales y granos bajos en FODMAP
Muchos cereales contienen fructanos, pero existen alternativas seguras:
- Arroz (blanco e integral).
- Quinoa y mijo.
- Avena (en pequeñas cantidades).
- Maíz.
Proteínas bajas en FODMAP
Las proteínas de origen animal son naturalmente bajas en FODMAP:
- Carne de ternera, cerdo, pollo y pavo.
- Pescado y marisco.
- Huevos.
Además, el café, el té, el chocolate negro y los aceites vegetales también son opciones compatibles con la dieta.
Beneficios de la dieta baja en FODMAP
El principal beneficio demostrado es la reducción significativa de los síntomas del síndrome del intestino irritable, incluyendo:
- Disminución del dolor y la distensión abdominal.
- Reducción de la frecuencia e intensidad de la diarrea y las flatulencias.
- Mejoría del estreñimiento.
- Mejor calidad de vida general.
Según la evidencia publicada por la Universidad Monash y múltiples ensayos clínicos aleatorizados, la dieta baja en FODMAP es actualmente la intervención dietética con mayor nivel de evidencia para el manejo del SII.
Posibles efectos adversos y precauciones

Impacto en la microbiota intestinal
Una restricción prolongada de FODMAP puede reducir la ingesta de prebióticos (fructooligosacáridos y galactooligosacáridos), que son el sustrato del que se alimentan las bacterias beneficiosas del intestino. Esto puede provocar una disminución de las poblaciones de bifidobacterias, con posibles consecuencias negativas para la salud intestinal a largo plazo. Por este motivo, la fase de eliminación no debe prolongarse más de lo necesario.
Riesgo de déficits nutricionales
La eliminación de grupos amplios de alimentos puede conducir a una ingesta insuficiente de calcio, fibra, hierro y vitaminas del grupo B, especialmente si la dieta no está bien planificada. La supervisión por un dietista-nutricionista minimiza este riesgo.
Relación con trastornos de la conducta alimentaria
Algunas investigaciones sugieren que las dietas restrictivas pueden favorecer la aparición de conductas alimentarias disfuncionales, como la ortorexia nerviosa, especialmente en personas con predisposición. La ansiedad asociada a la restricción alimentaria y las limitaciones en el ámbito social también pueden afectar al bienestar emocional del paciente.
Conclusión
La dieta baja en FODMAP es una herramienta terapéutica eficaz y respaldada por la evidencia científica para el tratamiento del síndrome del intestino irritable. Sin embargo, debe realizarse siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud cualificado, preferiblemente un dietista-nutricionista con experiencia en trastornos digestivos.
No se trata de una dieta de eliminación permanente, sino de un proceso estructurado en tres fases que permite identificar los desencadenantes individuales y alcanzar una alimentación lo más variada posible. Si experimentas síntomas compatibles con el SII, consulta con un especialista antes de iniciar cualquier modificación dietética por tu cuenta.
Referencias
- Monash University. The Monash University Low FODMAP Diet. Disponible en: https://www.monashfodmap.com
- Halmos EP, Power VA, Shepherd SJ, Gibson PR, Muir JG. A diet low in FODMAPs reduces symptoms of irritable bowel syndrome. Gastroenterology. 2014;146(1):67-75. doi:10.1053/j.gastro.2013.09.046
- Staudacher HM, Whelan K. The low FODMAP diet: recent advances in understanding its mechanisms and efficacy in IBS. Gut. 2017;66(8):1517-1527. doi:10.1136/gutjnl-2017-313750
- Varney J, Barrett J, Scarlata K, Catsos P, Gibson PR, Muir JG. FODMAPs: food composition, defining cutoff values and international application. Journal of Gastroenterology and Hepatology. 2017;32(S1):53-61. doi:10.1111/jgh.13698
- Hill P, Muir JG, Gibson PR. Controversies and recent developments of the low-FODMAP diet. Gastroenterology & Hepatology. 2017;13(1):36-45.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.