Dieta de los colores

La dieta de los colores es un plan de alimentación saludable que distribuye los alimentos en función de su color. Explicamos qué es y cómo funciona.

Los hábitos de alimentación han cambiado de manera radical en los últimos años. Cada vez son más las personas, tanto adultos como niños, que optan por el consumo de alimentos precocinados, los cuales tienen un alto contenido en grasas y otras sustancias nada favorables para la salud del organismo. Así, la obesidad es una de las principales enfermedades del Siglo XXI.

Pues bien, cuando las personas tienen un peso corporal mayor al recomendado, tienden a hacer dieta; el problema radica en que la gran mayoría de estas dietas son muy restrictivas, de modo que exigen un nivel de sacrifio extremo y, por tanto, se abandonan.

Es ahí donde nace la dieta de los colores. Su principal objetivo no es otro que hacer de la comida un acto placentero, lo cual es un gran punto a favor y, además, diferenciador del resto de dietas. Una propuesta nutricional que tiene un número cada vez mayor de adeptos a nivel mundial.

¿Qué es la dieta de los colores?

La dieta de los colores se basa en el hecho de que cuando se ve un plato de comida, se activan todos los sentidos, pero muy especialmente el olfato y la vista. Así, cuando se seleccionan los alimentos en función de su color, se proporcionan al organismo todos los nutrientes necesarios para el día a día.

Esta dieta se basa en incluir en el plan diario de comidas alimentos clasificados en función de su color. Según señala su autora, hay que dividir la distribución de estos colores de la siguiente forma; las mujeres deben tomar a diario tres alimentos del grupo rojo, tres alimentos del grupo marrón y tres alimentos del grupo amarillo, mientras que los hombres tomarán cuatro alimentos de cada grupo. Los alimentos incluidos en el color verde no tienen ningún tipo de limitación en ambos sexos.

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Alimentos de cada color

Color de los alimentos y dieta de los colores

El por qué se denomina la dieta de los colores es muy sencillo; cada uno de los colores incluye una serie de alimentos.

Verde

En el color verde, se agrupan todas las verduras y hortalizas; alimentos que se pueden comer de forma libre ya que son muy beneficiosos para la salud general del organismo.

Este tipo de alimentos tienen un alto contenido en vitaminas y minerales, así como en fibra para favorecer la salud del sistema digestivo. Además, las verduras y hortalizas proporcionan una gran cantidad de agua. Por supuesto, no hay que olvidar que son alimentos con muy bajo contenido graso, de modo que ayudan a reducir los niveles de colesterol en sangre y, por tanto, a cuidar la salud cardiovascular.

Rojo

En el color verde se encuentran todos aquellos alimentos que tienen un alto contenido en proteínas, tanto de origen animal como vegetal: huevos, legumbres, lácteos, mariscos, carnes…

No hay que olvidar que las proteínas son los principales componentes del organismo ya que se encuentran presenten en todas las células. Tienen un papel protagonista en la formación de órganos y distintos tejidos corporales; además, se encargan de llevar a cabo determinados procesos químicos del organismo.

Las proteínas se deben consumir en las cantidades diarias adecuadas a las necesidades de cada persona, en función de varios factores: actividad física, masa corporal…

Marrón

En el color marrón se engloban todos los alimentos oleaginosos, como los frutos secos, el aceite o las semillas, entre otros muchos.

Cuando hablamos de grasas, existe una concepción general a rechazarlas ya que se considera que fomentan la obesidad. No obstante, el truco está en escoger grasas insaturadas, las cuales tienen un amplio abanico de beneficios para el organismo, e incluso pueden favorecer la pérdida de peso. Por ejemplo, los ácidos grasos Omega 3 tienen propiedades antiinflamatorias, de modo que favorecen el funcionamiento del cerebro y protegen el sistema cardiovascular.

Amarillo

En el color amarillo se encuentran todos aquellos alimentos con un alto contenido en hidratos de carbono: fruta, cereales, arroz, pan, pasta…

Los hidratos de carbono son muy beneficiosos porque proporcionan energía al organismo. Además, aceleran el tránsito intestinal, evitando en gran medida enfermedades como el estreñimiento. No hay que olvidar que favorecen la síntesis de serotonina, la conocida como hormona de la felicidad.

Azul o morado

Y, por último, en el color azul se agrupan todos aquellos alimentos y bebidas como condimentos, especias, hierbas aromáticas, bebidas…

Varios estudios han demostrado que añadir con moderación determinadas especias a los platos, como por ejemplo la pimienta o el comino, favorecen la digestión y estimulan la producción de jugos gástricos. Además, crean un efecto termogénico que estimula el metabolismo, de modo que ayudan a quemar calorías.

En líneas generales, cualquier persona puede consumir todos los alimentos. No obstante, como el principal objetivo de esta dieta no es otro que reducir el peso corporal, resulta recomendable disminuir al máximo el consumo de alimentos que proporcionan una gran cantidad de calorías vacías y ningún nutriente al organismo.

Así, determinados alimentos y bebidas se deben consumir de forma ocasional: bollería industrial, bebidas azucaradas, lácteos enteros, alimentos precocinados, alcohol… Tienen un alto contenido en grasas, azúcares y sal, perjudicando así a la salud general del organismo.

Reglas de la dieta de los colores

Reglas de la dieta de los colores

A continuación señalamos cuáles son las reglas a seguir en la dieta de los colores.

  • La distribución de los alimentos es diferente entre hombres y mujeres. Ellas deben seguir la conocida pauta 3 + 3 + 3; es decir, consumir tres alimentos del grupo rojo, tres del marrón y tres del amarillo. Ellos deben seguir la pauta 4 + 4 + 4, consumiendo así cuatro alimentos de los grupos anteriormente descritos.
  • Tal y como hemos señalado, los alimentos englobados el el grupo de color verde se pueden consumir de forma libre en cuanto a cantidades, tanto entre hombres como entre mujeres.
  • Tan importante es controlar los alimentos como la forma en que se consumen. A la hora de comer, es importante hacerlo con calma y masticando despacio y bien los alimentos. Además, los expertos aconsejan desconectar los aparatos electrónicos durante las comidas.
  • Por supuesto, la hidratación es fundamental para garantizar el correcto funcionamiento del organismo. Lo más recomendable es consumir dos litros de agua diarios, cantidad que puede incrementarse en personas con una gran actividad física.
  • A la hora de perder peso con la dieta de los colores, es importante acompañar una correcta alimentación con la práctica de ejercicio físico de forma frecuente. No es necesario que sean actividades de alto impacto; con caminar cada día media hora por ejemplo es más que suficiente.
  • Si en algún momento una persona se desvía de la pauta dietética porque por ejemplo tiene una celebración, es importante conocer la forma de compensar los excesos.

Beneficios de la dieta de los colores

Beneficios de la dieta de los colores

Esta dieta alimenticia tiene un amplio abanico de beneficios que garantizan el correcto funcionamiento del organismo. En los siguientes puntos explicamos cuáles son los principales beneficios de la dieta de los colores.

  • Antioxidante: seguir las pautas de alimentación indicadas tiene un efecto positivo en las células y en la piel, evitando su envejecimiento prematuro.
  • Salud cardiovascular: una dieta sana y equilibrada disminuye la presión arterial y el colesterol, de modo que ayuda a cuidar la salud cardiovascular.
  • Tejidos y salud ósea: la dieta de los colores también resulta beneficiosa en la formación de tejidos. Además, ayuda a mantener una estructura ósea saludable.
  • Sistema inmunológica: un plan de alimentación saludable como el que propone esta dieta fortalece de manera notable el sistema inmunológico, disminuyendo así el riesgo de sufrir determinadas enfermedades, como el resfriado o la gripe.

Propiedades de cada grupo de alimentos

  • El grupo de los alimentos azules o morados contiene grandes dosis de antioxidantes, que son los encargados de proteger a las células contra los radicales libres. Además, ayudan a mejorar el sistema circulatorio y previenen algunos tipos de cáncer.
  • En el grupo de alimentos rojos destacan los que contienen betacarotenos, que son muy beneficiosos para la salud de la piel y para depurar el organismo de toxinas y elementos de desecho.
  • El grupo de los verdes es ideal para prevenir y combatir el colesterol, para mejorar el tránsito intestinal y para evitar enfermedades circulatorias y cardiovasculares.
  • El grupo de alimentos de color blanco es bueno para mejorar el sistema inmunológico, ya que ayuda a aumentar las defensas para luchar contra elementos patógenos.
  • El de los amarillos o naranjas es perfecto para el bienestar de dientes y huesos, así como para tener una piel sana y una buena visión.

Menús basados en la dieta de los colores

Menús basados en la dieta de los colores

Lo ideal para seguir esta dieta es planificarse un menú semanal e ir introduciendo variantes del mismo para no aburrirnos.

Aquí proponemos un ejemplo de menú semanal siguiendo las pautas de esta dieta:

  1. Lunes
    Desayuno: zumo de naranja y leche con cereales.
    Almuerzo: tres ciruelas.
    Comida: pollo a la plancha con arroz y ensalada de lechuga y tomate.
    Merienda: batido de leche con plátano.
    Cena: pescado con berenjenas a la plancha y ensalada de zanahorias, apio, ajo y tomate.
  2. Martes
    Desayuno: un plátano y un zumo de naranja.
    Almuerzo: un puñado de moras.
    Comida: pescado al horno y ensalada de rúcula con tomates y nueces.
    Merienda: fresas.
    Cena: espinacas a la crema y patatas cocidas.
  3. Miércoles
    Desayuno: yogur con cerezas y sandía.
    Almuerzo: una manzana.
    Comida: coliflor salteada con puerros y arroz.
    Merienda: uvas pasas y nueces.
    Cena: tortilla de acelgas y melocotón.
  4. Jueves
    Desayuno: Leches con cereales y albaricoques.
    Almuerzo: uvas negras.
    Comida: pollo asado con ciruelas y cebolla.
    Merienda: queso fresco con arándanos.
    Cena: brócoli con patatas.
  5. Viernes
    Desayuno: batido de mango con leche.
    Almuerzo: queso fresco y frambuesas.
    Comida: arroz con verduras y ajo.
    Merienda: sandía.
    Cena: ensalada de hojas verdes con tomate, queso fresco, nueces y zanahoria.
  6. Sábado
    Desayuno: ensalada de frutas variadas y leche con cereales.
    Almuerzo: Manzana.
    Comida: filetes de pollo con ensalada de cuscús.
    Merienda: rodajas de naranja con canela.
    Cena: tortilla de calabacín y ensalada de tomate con apio.
  7. Domingo
    Desayuno: batido de frutas.
    Almuerzo: yogur.
    Comida: pasta integral con brócoli y queso.
    Merienda: pasas y nueces.
    Cena: ensalada multicolor.

Conclusión

En definitiva, la dieta de los colores tiene como principal objetivo que todo el mundo disfrute al máximo de la comida sin pasar hambre. De este modo, el riesgo de abandonar la dieta es muchísimo menor y, además, se evita el conocido “efecto rebote”. No se trata de eliminar alimentos, sino de adaptarse a una alimentación sana y equilibrada, que ayude a modificar el metabolismo sin que suponga un gran esfuerzo.

Es una dieta muy fácil de seguir. Todo el mundo hace cinco comidas diarias, y la dieta de los colores no impide en ningún caso continuar esa rutina. Tal y como hemos explicado, el menú se divide en cuatro colores principales (rojo, verde, amarillo y marrón); además, encontramos el azul para identificar las bebidas y los condimentos.

Por lo tanto, la dieta de los colores tiene como principal objetivo apostar por una alimentación sana y equilibrada, que vaya más allá de la simple pérdida de peso. Se trata de aprender a comer de una forma saludable.

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