Síndrome de fatiga crónica
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el síndrome de fatiga crónica?
- 2.Causas
- Infección
- Sistema inmunitario alterado
- Estrés y factores neuroendocrinos
- Factores genéticos
- Disfunción mitocondrial
- 3.Síntomas del síndrome de fatiga crónica
- Fatiga debilitante
- Malestar post-esfuerzo
- Sueño no reparador
- Alteraciones cognitivas («niebla mental»)
- Intolerancia ortostática
- Otros síntomas frecuentes
- 4.Diagnóstico
- Criterios diagnósticos
- Proceso diagnóstico
- 5.Tratamiento del síndrome de fatiga crónica
- Gestión de la actividad (pacing)
- Tratamiento farmacológico
- Apoyo psicológico
- Alimentación
- 6.Complicaciones
- 7.Investigación actual
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad real?
- ¿Se puede curar el síndrome de fatiga crónica?
- ¿Es lo mismo fatiga crónica que estar siempre cansado?
- ¿COVID persistente y SFC son la misma enfermedad?
- 9.Referencias
El síndrome de fatiga crónica (SFC), también conocido como encefalomielitis miálgica (EM) o EM/SFC, es una enfermedad compleja y debilitante caracterizada por un estado de cansancio profundo que se prolonga durante al menos seis meses, y que en ningún caso mejora con el descanso. La sensación de fatiga extrema habitualmente interfiere de forma negativa con las actividades cotidianas, como el trabajo o las relaciones sociales.
Los síntomas propios de esta enfermedad en un alto porcentaje de casos se vinculan a otros trastornos, razón por la cual el 90 % de los casos de síndrome de fatiga crónica que se dan a nivel global no han sido diagnosticados. Los estudios señalan que se trata de una enfermedad que afecta a entre 15 y 30 millones de personas en todo el mundo, la gran mayoría mujeres.
¿Qué es el síndrome de fatiga crónica?
Se conoce como síndrome de fatiga crónica a un trastorno grave y de largo recorrido que afecta en gran medida a distintas funciones del organismo, pudiendo incluso impedir que la persona realice sus actividades cotidianas. La Organización Mundial de la Salud lo clasifica como una enfermedad neurológica (CIE-11: 8E49).
El principal síntoma que caracteriza a este trastorno es la fatiga y el cansancio extremos, los cuales no se alivian con periodos prolongados de descanso. Un rasgo distintivo del SFC es el llamado malestar post-esfuerzo (MPE): un empeoramiento desproporcionado de los síntomas tras una actividad física o mental mínima, que puede durar horas, días o incluso semanas. En un alto porcentaje de casos dichos indicios se acompañan de otros como dificultad tanto de atención como de concentración (denominada «niebla mental»), náuseas y mareos.
Se trata de una enfermedad que puede afectar a todo el mundo, incluidos los niños y adolescentes. No obstante, es más frecuente en personas de entre 40 y 60 años, afectando especialmente a mujeres en una proporción aproximada de 2-4 mujeres por cada hombre.
Causas
A pesar de las numerosas investigaciones realizadas, todavía no se conocen con certeza las causas del síndrome de fatiga crónica. Se considera una enfermedad de origen multifactorial, donde varios factores pueden interactuar en personas genéticamente predispuestas.
Infección
Determinadas infecciones se han asociado con el inicio del SFC. El virus de Epstein-Barr (responsable de la mononucleosis infecciosa) es el más estudiado, pero también se han implicado otros como el virus del herpes humano tipo 6 (HHV-6), los enterovirus, el parvovirus B19, el virus de la hepatitis C y la bacteria Coxiella burnetii. Más recientemente, se ha observado un aumento de casos de fatiga crónica post-COVID-19, lo que ha impulsado la investigación en este campo.
No se ha demostrado que un único agente infeccioso sea el causante, sino que la infección parece actuar como desencadenante en personas susceptibles.
Sistema inmunitario alterado
Se han detectado diversas anomalías inmunológicas en pacientes con SFC, incluyendo niveles alterados de citoquinas (moléculas inflamatorias), disfunción de las células NK (natural killer) y activación inmunitaria crónica. Esto sugiere que el sistema inmunitario no funciona correctamente, aunque no está claro si se trata de una causa o una consecuencia de la enfermedad.
Estrés y factores neuroendocrinos
El estrés crónico puede alterar el funcionamiento del eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenal (HHS), que regula la respuesta al estrés. En pacientes con SFC se han detectado niveles reducidos de cortisol y alteraciones en la regulación del sistema nervioso autónomo, lo que puede contribuir a los síntomas de fatiga, intolerancia al ejercicio y mareos.
Factores genéticos
Estudios en familias y gemelos sugieren que existe una predisposición genética al SFC, aunque no se han identificado genes específicos responsables. Es probable que múltiples variantes genéticas contribuyan al riesgo de desarrollar la enfermedad.
Disfunción mitocondrial
Investigaciones recientes apuntan a que las mitocondrias (las estructuras celulares encargadas de producir energía) no funcionan de manera óptima en los pacientes con SFC. Esto podría explicar la incapacidad del organismo para generar la energía necesaria durante la actividad física o mental.
Síntomas del síndrome de fatiga crónica

El cuadro clínico del SFC es amplio y variable. Los síntomas principales incluyen:
Fatiga debilitante
Es el síntoma central. Se trata de una fatiga intensa y persistente que no es proporcional a la actividad realizada, no se alivia con el descanso y reduce significativamente la capacidad funcional del paciente. La sensación de agotamiento es extrema, e incluso en algunos casos llega a tal punto que la persona es incapaz de levantarse de la cama por las mañanas.
Malestar post-esfuerzo
Es el síntoma más característico del SFC. Tras una actividad física o mental (a veces mínima, como darse una ducha o mantener una conversación), los síntomas empeoran de forma desproporcionada. Este empeoramiento puede aparecer horas o incluso días después del esfuerzo y durar desde días hasta semanas. Es lo que distingue al SFC de la fatiga común.
Sueño no reparador
A pesar de dormir las horas recomendadas, el paciente se despierta sintiéndose tan cansado como al acostarse. Pueden existir alteraciones del sueño como insomnio, hipersomnia o sueño fragmentado.
Alteraciones cognitivas («niebla mental»)
Dificultad de concentración, pérdida de memoria a corto plazo, lentitud en el procesamiento de la información y dificultad para encontrar las palabras adecuadas. Estos síntomas cognitivos pueden ser tan incapacitantes como la fatiga física.
Intolerancia ortostática
Muchos pacientes experimentan mareos, visión borrosa, taquicardia o sensación de desvanecimiento al incorporarse o permanecer de pie. Esto se debe a una disfunción del sistema nervioso autónomo que dificulta la regulación de la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
Otros síntomas frecuentes
- Inflamación de los ganglios linfáticos del cuello o las axilas.
- Dolor articular y muscular generalizado, sin inflamación visible.
- Dolor de cabeza de nueva aparición o con características diferentes a las habituales.
- Dolor de garganta recurrente.
- Sensibilidad a la luz, al ruido y a ciertos alimentos.
- Síntomas gastrointestinales: náuseas, síndrome del intestino irritable.
- Cambios de temperatura corporal: escalofríos, sudoración nocturna.
Un conjunto de síntomas que, si bien es cierto que no suelen revestir gravedad vital, sí perjudican de forma notable la vida personal, profesional y social de quien padece este trastorno. En los casos más graves, el paciente puede quedar confinado en cama o en su domicilio durante meses o años.
Diagnóstico
El diagnóstico del SFC es exclusivamente clínico, ya que no existe ninguna prueba de laboratorio o de imagen que lo confirme de forma definitiva. Esto hace que sea uno de los trastornos más difíciles de diagnosticar.
Criterios diagnósticos
Los criterios más utilizados actualmente son los del Instituto de Medicina de Estados Unidos (IOM, 2015), que requieren:
- Reducción sustancial de la capacidad para realizar actividades que se tenían antes de la enfermedad, durante más de 6 meses, acompañada de fatiga profunda no causada por esfuerzo excesivo y que no se alivia con el descanso.
- Malestar post-esfuerzo.
- Sueño no reparador.
- Al menos uno de los siguientes: alteraciones cognitivas o intolerancia ortostática.
Proceso diagnóstico
El médico elabora la historia clínica del paciente, teniendo en cuenta los síntomas y su evolución. Además, valora otros factores como la presencia de cualquier enfermedad que pueda dar lugar a fatiga extrema (hipotiroidismo, anemia, diabetes, hepatitis, apnea del sueño, trastornos autoinmunes, etc.), la administración de medicamentos que puedan causar cansancio y la presencia de trastornos mentales como la depresión.
Se realizan análisis de sangre y orina completos para descartar otras causas de fatiga. Aunque no son diagnósticos del SFC en sí, son imprescindibles para el diagnóstico diferencial.
Tratamiento del síndrome de fatiga crónica

Hasta el momento no existe ningún tratamiento curativo para el SFC. El abordaje es multidisciplinar y sintomático, centrado en mejorar la calidad de vida del paciente.
Gestión de la actividad (pacing)
Es la estrategia más importante. Consiste en aprender a gestionar la energía disponible, alternando periodos de actividad con descanso y evitando el malestar post-esfuerzo. El paciente debe identificar sus límites energéticos y no sobrepasarlos. No se trata de inactividad total, sino de un equilibrio entre actividad y descanso.
Es importante destacar que la terapia de ejercicio graduado (GET) ha sido objeto de controversia. Organizaciones como el NICE (National Institute for Health and Care Excellence) del Reino Unido ya no la recomiendan como tratamiento general, ya que puede empeorar los síntomas en muchos pacientes.
Tratamiento farmacológico
No existe un fármaco específico para el SFC, pero se pueden utilizar medicamentos para aliviar síntomas concretos:
- Analgésicos: para el dolor muscular, articular y de cabeza.
- Fármacos para el sueño: melatonina, dosis bajas de antidepresivos tricíclicos u otros hipnóticos.
- Tratamiento de la intolerancia ortostática: aumento de la ingesta de sal y líquidos, medias de compresión, fludrocortisona o midodrina en casos más graves.
- Antidepresivos: si coexiste depresión, aunque no tratan el SFC en sí.
Apoyo psicológico
La terapia cognitivo-conductual puede ser útil como herramienta de apoyo para ayudar al paciente a gestionar el impacto emocional de la enfermedad, desarrollar estrategias de afrontamiento y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, no debe considerarse como un tratamiento curativo del SFC.
Alimentación
Aunque no existe una dieta específica para el SFC, se recomienda una alimentación equilibrada y rica en nutrientes. Algunos pacientes refieren mejoría al reducir los alimentos procesados, el alcohol y la cafeína. Es importante evitar las comidas demasiado abundantes y mantener una buena hidratación.
Complicaciones
Existen una serie de complicaciones vinculadas al síndrome de fatiga crónica:
- Depresión y ansiedad: la conciencia de la situación y sus limitaciones, unida a la incomprensión del entorno, pueden derivar en trastornos del estado de ánimo.
- Aislamiento social: la incapacidad para participar en actividades sociales y laborales puede llevar a un aislamiento progresivo.
- Pérdida laboral: en los casos más graves, el paciente puede verse incapacitado para trabajar.
- Deterioro de las relaciones personales: la falta de comprensión sobre la enfermedad por parte del entorno puede generar conflictos familiares y sociales.
- Desacondicionamiento físico: la inactividad prolongada puede provocar pérdida de masa muscular y empeoramiento de la capacidad funcional.
Investigación actual
La investigación sobre el SFC ha cobrado impulso en los últimos años, especialmente tras la pandemia de COVID-19, ya que muchos pacientes con COVID persistente presentan síntomas similares a los del SFC.
Las líneas de investigación más prometedoras incluyen:
- Biomarcadores: búsqueda de análisis de sangre que permitan diagnosticar objetivamente la enfermedad.
- Tratamientos inmunomoduladores: ensayos con fármacos que modulan el sistema inmunitario.
- Microbioma intestinal: estudio de la relación entre la microbiota intestinal y el SFC.
- Neuroimagen funcional: técnicas que permiten detectar las alteraciones cerebrales asociadas a la enfermedad.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad real?
Sí. El SFC es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud, clasificada como trastorno neurológico. No es una enfermedad imaginaria ni un trastorno exclusivamente psicológico. Investigaciones recientes han identificado alteraciones biológicas objetivas en los pacientes.
¿Se puede curar el síndrome de fatiga crónica?
Actualmente no existe una cura. Sin embargo, muchos pacientes experimentan mejorías significativas con un manejo adecuado de los síntomas. Algunos pacientes se recuperan parcial o totalmente con el tiempo, especialmente aquellos diagnosticados y tratados de forma temprana.
¿Es lo mismo fatiga crónica que estar siempre cansado?
No. El cansancio habitual se alivia con descanso y sueño. En el SFC, la fatiga es desproporcionada, no mejora con el reposo y se acompaña de malestar post-esfuerzo y otros síntomas sistémicos. Es un trastorno mucho más incapacitante que el cansancio común.
¿COVID persistente y SFC son la misma enfermedad?
No exactamente, aunque comparten muchos síntomas (fatiga, niebla mental, malestar post-esfuerzo). Un porcentaje de pacientes con COVID persistente cumple los criterios diagnósticos del SFC, lo que sugiere que la infección por SARS-CoV-2 puede actuar como desencadenante, como ocurre con otros virus.
Referencias
- Institute of Medicine (2015). Beyond Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome: Redefining an Illness. National Academies Press. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25695122/
- NICE (2021). Myalgic encephalomyelitis (or encephalopathy)/chronic fatigue syndrome: diagnosis and management. NG206. https://www.nice.org.uk/guidance/ng206
- Nacul, L. et al. (2021). European Network on ME/CFS (EUROMENE): Expert Consensus on the Diagnosis, Service Provision, and Care of People with ME/CFS in Europe. Medicina, 57(5), 510. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34069603/
- MedlinePlus. Síndrome de fatiga crónica. https://medlineplus.gov/spanish/chronicfatiguesyndrome.html

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.