Signos vitales
Tabla de contenidos
- 1.¿Cuáles son los signos vitales de una persona?
- 2.Temperatura corporal
- ¿Cómo se mide la temperatura corporal?
- Temperatura corporal alta (fiebre)
- Temperatura corporal baja (hipotermia)
- 3.Pulso (frecuencia cardíaca)
- Valores normales de la frecuencia cardíaca
- Tomar el pulso en la muñeca (pulso radial)
- Tomar el pulso en el cuello (pulso carotídeo)
- Taquicardia y bradicardia
- 4.Ritmo respiratorio (frecuencia respiratoria)
- Valores normales
- Alteraciones de la frecuencia respiratoria
- 5.Presión arterial
- Clasificación de la presión arterial en adultos
- ¿Cómo medir la presión arterial?
- Hipertensión
- Hipotensión
- 6.Saturación de oxígeno
- Valores normales
- 7.Cuándo consultar con un médico
- 8.Referencias
Se conocen como signos vitales a las distintas mediciones que se encargan de la evaluación de las funciones básicas del organismo. Son de gran utilidad a la hora de detectar determinados problemas de salud y monitorizar el estado general de una persona.
Es importante destacar que los signos vitales se pueden medir tanto en un centro médico como en el hogar, o incluso en cualquier momento y lugar durante una emergencia médica. Conocer los valores normales y saber interpretar las desviaciones puede resultar fundamental para detectar precozmente situaciones que requieran atención sanitaria.
¿Cuáles son los signos vitales de una persona?
Los signos vitales principales son cuatro: la temperatura corporal, el pulso (frecuencia cardíaca), el ritmo respiratorio (frecuencia respiratoria) y la presión arterial. Algunos profesionales sanitarios incluyen también la saturación de oxígeno como un quinto signo vital, especialmente desde la pandemia de COVID-19, y el nivel de dolor como sexto.
Estos parámetros proporcionan información esencial sobre el funcionamiento del corazón, los pulmones y la capacidad del organismo para mantener la homeostasis. Su medición es uno de los primeros pasos en cualquier evaluación médica.
Temperatura corporal

La temperatura corporal es uno de los signos vitales que con mayor frecuencia se evalúa tanto en adultos como en niños. Respondiendo a la pregunta de cuál es la temperatura normal del cuerpo humano, lo cierto es que no hay una respuesta exacta ya que depende de una gran selección de factores: tipo de alimentación, género, edad, hora del día, actividad física y lugar de medición. Por lo general, se considera una temperatura corporal normal a aquella que oscila entre los 36,1 °C y los 37,2 °C.
Es importante saber que la temperatura corporal sigue un ritmo circadiano: es más baja por la mañana temprano (alrededor de las 6:00 horas) y alcanza su valor máximo por la tarde (entre las 16:00 y las 18:00 horas), con una variación de hasta 0,5-1 °C.
¿Cómo se mide la temperatura corporal?
Existen distintos métodos para medir la temperatura corporal. Se recomienda realizar la medición en reposo y, preferiblemente, sin haber ingerido bebidas frías o calientes en los 15 minutos previos.
- En la boca (oral): el termómetro se coloca debajo de la lengua con la boca cerrada durante al menos 3 minutos. Es un método fiable en adultos y niños mayores de 5 años.
- En el recto (rectal): es el método más preciso y se considera el estándar de referencia, especialmente en lactantes y niños pequeños. La temperatura rectal suele ser 0,5-0,7 °C más alta que la oral.
- En la axila (axilar): es el método más frecuente en España para personas adultas. La temperatura axilar suele ser 0,3-0,6 °C más baja que la oral. Se recomienda mantener el termómetro durante al menos 5 minutos.
- En la oreja (timpánica): se utilizan termómetros de infrarrojos que miden en cuestión de segundos la temperatura del tímpano. Son rápidos y cómodos, pero pueden dar lecturas inexactas si hay cerumen o si no se posiciona bien el sensor.
- En la frente (temporal): una de las vías de medición más cómodas para bebés y niños pequeños, y también en cribados masivos. Basta con situar el termómetro sobre la piel de la frente. Es menos preciso que el rectal.
Temperatura corporal alta (fiebre)
Se considera febrícula cuando la temperatura axilar se encuentra entre 37,2 °C y 37,9 °C, y fiebre cuando supera los 38 °C. Por lo general, la fiebre se acompaña de otros síntomas tales como taquicardia, sudoración, dolor muscular, falta de apetito, escalofríos y malestar general.
En relación a las causas que pueden elevar la temperatura corporal:
- Infección: es la causa más frecuente. Se trata de una reacción del sistema inmune, el cual trata de combatir una sustancia extraña que está atacando el organismo.
- Medicamentos: determinados fármacos como los antibióticos, narcóticos, antihistamínicos y algunos anticonvulsivos pueden provocar fiebre.
- Enfermedades inflamatorias: artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, enfermedad inflamatoria intestinal.
- Neoplasias: algunos tumores pueden cursar con fiebre.
- Golpe de calor: exposición prolongada a temperaturas ambientales elevadas.
- Otras: hipertiroidismo, tromboembolismo pulmonar, reacciones transfusionales.
Cuándo consultar con urgencia: si la fiebre supera los 40 °C, si se acompaña de rigidez de nuca, si afecta a un lactante menor de 3 meses, o si el paciente presenta alteración del nivel de consciencia.
Temperatura corporal baja (hipotermia)
Los expertos coinciden en que la temperatura corporal es baja cuando es inferior a los 35 °C; es lo que se conoce como hipotermia (no hipertermia, que se refiere al aumento de temperatura). Se trata de una condición potencialmente mortal en determinados grupos de población, como ancianos y neonatos.
La hipotermia se clasifica en:
- Leve: 32-35 °C (temblores, confusión leve)
- Moderada: 28-32 °C (ausencia de temblores, somnolencia intensa, arritmias)
- Grave: inferior a 28 °C (riesgo de parada cardíaca)
Los síntomas incluyen temblores, palidez, dificultad para respirar, pulso débil, confusión, somnolencia y falta de coordinación muscular.
Las causas más frecuentes son la exposición a frío extremo sin protección adecuada, el consumo de drogas y alcohol, la diabetes, el hipotiroidismo y las enfermedades que afectan a la circulación sanguínea.
Pulso (frecuencia cardíaca)

El pulso es como se conoce a la medición de la frecuencia cardíaca, o lo que es lo mismo, el número de veces que el corazón late por minuto. Cuando el corazón impulsa la sangre a través de las arterias, estas se expanden y se contraen. Al medir el pulso, además de la frecuencia cardíaca también se evalúa el ritmo cardíaco (regular o irregular) y la fuerza del pulso (fuerte, débil o filiforme).
Valores normales de la frecuencia cardíaca
| Grupo de edad | Frecuencia cardíaca normal (lpm) |
|---|---|
| Recién nacidos | 120-160 |
| Lactantes (1-12 meses) | 80-140 |
| Niños (1-10 años) | 70-120 |
| Adolescentes y adultos | 60-100 |
| Deportistas entrenados | 40-60 |
Existen múltiples factores que pueden modificar la frecuencia cardíaca: el ejercicio físico, las emociones (estrés, ansiedad, miedo), la fiebre, ciertos medicamentos, la cafeína, el tabaco, la posición corporal y el nivel de condición física.
Tomar el pulso en la muñeca (pulso radial)
- Coloca los dedos índice y corazón en la parte interior de la muñeca, justo debajo del pulgar, sobre la arteria radial.
- No utilices el dedo pulgar, ya que tiene su propio pulso.
- Utilizando un cronómetro, cuenta las pulsaciones durante un lapso de 60 segundos. Alternativamente, puedes contar durante 15 segundos y multiplicar por 4.
- Anota el número de pulsaciones junto con la fecha y la hora para llevar un seguimiento.
Tomar el pulso en el cuello (pulso carotídeo)
- Coloca los dedos índice y corazón suavemente en uno de los lados del cuello, en el surco que se forma entre la tráquea y el músculo esternocleidomastoideo.
- Nunca presiones ambas carótidas a la vez, ya que puede provocar un descenso de la presión arterial y mareos.
- Cuenta las pulsaciones durante 60 segundos y anota los resultados.
Taquicardia y bradicardia
- Taquicardia: frecuencia cardíaca superior a 100 lpm en reposo. Puede ser fisiológica (ejercicio, estrés) o patológica (arritmias, hipertiroidismo, anemia, insuficiencia cardíaca).
- Bradicardia: frecuencia cardíaca inferior a 60 lpm en reposo. Puede ser normal en deportistas entrenados, o patológica si se acompaña de mareos, síncope o fatiga.
Ritmo respiratorio (frecuencia respiratoria)
El ritmo respiratorio, tal y como su propio nombre indica, es el número de respiraciones que una persona realiza durante un minuto. Por lo general, la medición se lleva a cabo cuando la persona está en reposo; consiste en contar la cantidad de respiraciones realizadas en un minuto, tomando para ello en cuenta las veces que se eleva el pecho. Se recomienda que la persona no sepa que le están contando las respiraciones, ya que inconscientemente puede alterar su patrón respiratorio.
Valores normales
| Grupo de edad | Frecuencia respiratoria normal (rpm) |
|---|---|
| Recién nacidos | 30-60 |
| Lactantes | 25-40 |
| Niños (1-5 años) | 20-30 |
| Niños (6-12 años) | 15-25 |
| Adultos | 12-20 |
Alteraciones de la frecuencia respiratoria
- Taquipnea: respiración demasiado acelerada (más de 20 rpm en adultos). Puede deberse a fiebre, ansiedad, neumonía, insuficiencia cardíaca, embolia pulmonar o acidosis metabólica.
- Bradipnea: respiración anormalmente lenta (menos de 12 rpm en adultos). Puede ser causada por depresión del sistema nervioso central (opiáceos, benzodiacepinas), lesiones cerebrales o hipotiroidismo grave.
- Disnea: sensación subjetiva de dificultad para respirar. No es exactamente un cambio en la frecuencia, sino en la percepción del esfuerzo respiratorio.
- Apnea: ausencia temporal de respiración. Es importante distinguir entre la apnea obstructiva del sueño y la apnea central.
Entre las causas más frecuentes de alteración respiratoria se encuentran:
- Asma: enfermedad del aparato respiratorio que se caracteriza por dificultad para respirar, tos aguda, sensación de ahogo y sibilancias.
- Insuficiencia cardíaca: el corazón no es capaz de bombear la sangre que el organismo necesita.
- Neumonía: inflamación de los pulmones por infección vírica o bacteriana.
- Ansiedad: un ataque de ansiedad puede provocar hiperventilación con respiración rápida y superficial.
- EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica): incluye la bronquitis crónica y el enfisema.
Presión arterial

La presión arterial se define como la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Cuando el corazón late, bombea sangre hacia las arterias, produciendo una presión sanguínea más elevada durante la contracción del músculo cardíaco.
Al medir la presión arterial se registran dos valores:
- Presión sistólica (el número más alto): es la presión ejercida en el interior de la arteria cuando el corazón se contrae y bombea sangre hacia todo el cuerpo.
- Presión diastólica (el número más bajo): es la presión dentro de la arteria cuando el corazón se encuentra en reposo entre latido y latido.
Ambos valores se miden en mmHg (milímetros de mercurio).
Clasificación de la presión arterial en adultos
| Categoría | Sistólica (mmHg) | Diastólica (mmHg) |
|---|---|---|
| Óptima | < 120 | < 80 |
| Normal | 120-129 | 80-84 |
| Normal-alta | 130-139 | 85-89 |
| Hipertensión grado 1 | 140-159 | 90-99 |
| Hipertensión grado 2 | 160-179 | 100-109 |
| Hipertensión grado 3 | ≥ 180 | ≥ 110 |
Fuente: Sociedad Europea de Cardiología (ESC/ESH, 2023)
¿Cómo medir la presión arterial?
Para que las cifras no estén alteradas, hay una serie de medidas a tomar:
- No haber fumado ni consumido cafeína en los 30 minutos previos.
- Vaciar la vejiga antes de la medición.
- Descansar sentado al menos 5 minutos antes de medir.
- No hablar durante la medición.
- Evitar cruzar las piernas.
Pasos para medir la presión arterial en casa:
- Sentarse con la espalda apoyada en el respaldo y las piernas en paralelo, sin cruzar.
- Apoyar el brazo sobre una mesa, de manera que quede a la altura del corazón.
- Colocar el manguito del tensiómetro entre dos y tres centímetros por encima del pliegue del codo, ajustado pero sin apretar.
- Mantener la palma de la mano hacia arriba, con el codo ligeramente flexionado.
- Realizar dos mediciones separadas por al menos un minuto y anotar la media de ambas.
- Es recomendable medir siempre a la misma hora y en las mismas condiciones.
Hipertensión
Hipertensión es el trastorno caracterizado por una presión arterial persistentemente alta. La sangre ejerce tal presión contra las paredes arteriales que, a medio y largo plazo, puede dar lugar a enfermedades cardiovasculares como infarto de miocardio, ictus, insuficiencia renal y retinopatía.
Se le conoce como “el asesino silencioso” porque un alto porcentaje de pacientes no presenta ningún síntoma. Cuando aparecen, los más frecuentes son cefalea (especialmente matutina), mareos, acúfenos, visión borrosa o sangrado nasal.
Factores de riesgo: edad avanzada, antecedentes familiares, obesidad, sedentarismo, exceso de sal en la dieta, consumo de alcohol, tabaco, estrés crónico y ciertas enfermedades (diabetes, enfermedad renal).
Hipotensión
La hipotensión se define como una presión arterial inferior a 90/60 mmHg. Puede ser:
- Hipotensión ortostática: descenso de la presión al ponerse de pie, que causa mareos y, en ocasiones, síncope.
- Hipotensión postprandial: descenso tras las comidas, frecuente en ancianos.
- Hipotensión por shock: descenso grave asociado a hemorragia, infección grave o reacción alérgica severa.
Los síntomas más habituales son: visión borrosa, vértigo, mareos, somnolencia, debilidad, confusión y, en casos graves, pérdida de conocimiento.
Para prevenir la hipotensión, es importante mantenerse bien hidratado, evitar permanecer de pie en la misma posición durante largos periodos de tiempo, incorporarse de manera gradual al levantarse, y consultar con el médico si los episodios son frecuentes.
Saturación de oxígeno
Aunque no se incluye entre los cuatro signos vitales clásicos, la saturación de oxígeno (SpO2) ha cobrado una relevancia especial en los últimos años. Se mide con un pulsioxímetro, un pequeño dispositivo que se coloca en el dedo y que proporciona la lectura en pocos segundos.
Valores normales
- Normal: 95-100 %
- Hipoxemia leve: 90-94 %
- Hipoxemia grave: inferior al 90 % (requiere atención médica urgente)
La saturación de oxígeno puede verse afectada por enfermedades pulmonares (EPOC, neumonía, COVID-19), insuficiencia cardíaca, anemia grave, y la altitud (a mayor altitud, menor presión parcial de oxígeno).
Cuándo consultar con un médico
Se debe buscar atención médica cuando los signos vitales se encuentren fuera de los rangos normales, especialmente si:
- La fiebre supera los 39,5 °C o no responde a antitérmicos.
- La frecuencia cardíaca en reposo supera los 120 lpm o baja de 40 lpm con síntomas.
- La frecuencia respiratoria supera las 24 rpm o baja de 10 rpm.
- La presión arterial supera los 180/110 mmHg.
- La saturación de oxígeno es inferior al 92 %.
- Se presenta pérdida de consciencia, dolor torácico o dificultad respiratoria intensa.
Referencias
- MedlinePlus. Signos vitales. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/vitalsigns.html
- Williams, B., et al. (2018). 2018 ESC/ESH Guidelines for the management of arterial hypertension. European Heart Journal, 39(33), 3021-3104. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30165516/
- American Heart Association. Understanding Blood Pressure Readings. https://www.heart.org/en/health-topics/high-blood-pressure
- Sociedad Española de Cardiología. Hipertensión arterial. https://secardiologia.es/
- Mower, W. R., et al. (2017). Vital signs. En: Rosen’s Emergency Medicine. Elsevier.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.