Transferrina baja en sangre: causas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la transferrina y cuál es su función?
- Relación entre transferrina, ferritina e índice de saturación
- 2.Valores normales de transferrina
- ¿Cómo se mide la transferrina?
- 3.¿Qué significa tener la transferrina baja?
- 4.Causas de la transferrina baja
- 5.Síntomas de la transferrina baja
- 6.Transferrina baja y sobrecarga de hierro
- 7.¿Cómo subir los niveles de transferrina?
- Alimentos recomendados para mejorar los niveles de transferrina
- 8.Diferencia entre transferrina baja y transferrina alta
- 9.Cuándo acudir al médico
- 10.Preguntas frecuentes
- ¿La transferrina baja siempre indica una enfermedad grave?
- ¿Se puede tener transferrina baja y anemia al mismo tiempo?
- ¿Cada cuánto tiempo se deben controlar los niveles de transferrina?
- ¿El ejercicio físico influye en los niveles de transferrina?
- 11.Referencias
Las causas por las que se detecta transferrina baja en sangre son multifactoriales. Esta proteína se relaciona con el transporte de hierro a todo el organismo. Si su concentración disminuye puede interferir en ciertas reacciones metabólicas así como en el funcionamiento del sistema inmune.
En muchos casos puede ocurrir que exista una alta reserva de hierro en el organismo, lo cual también puede favorecer la disminución de esta proteína. Lo cual hace necesario regular el consumo de alimentos ricos en hierro así como evitar los suplementos que contengan este mineral. Comprender los niveles de transferrina y su relación con el metabolismo del hierro es fundamental para interpretar correctamente un análisis de sangre y actuar en consecuencia.
¿Qué es la transferrina y cuál es su función?
La transferrina, también conocida como siderofilina, es una proteína presente en sangre que se encarga de fijar y transportar el hierro, siendo conocida también como proteína fijadora de hierro. Este último es esencial para la producción de hemoglobina, otra proteína que se puede encontrar en los glóbulos rojos. La misma permite la fijación del oxígeno a estas células, permitiendo que sea transportado a todos los tejidos del organismo.
Si bien ha sido bastante reconocida por su relación con el hierro, también funciona como transporte para otros tipos de metales como el cobre, el titanio, el manganeso y el galio. Desde el punto de vista bioquímico, la transferrina es una glucoproteína formada por una cadena polipeptídica de aproximadamente 679 aminoácidos con un peso molecular cercano a los 80 kDa. Cada molécula posee dos sitios de unión para el hierro férrico (Fe3+), lo que le permite captar el hierro procedente tanto de la dieta como del reciclaje de eritrocitos envejecidos.
La transferrina se produce en el hígado, pudiendo tener un ciclo de vida que varía entre los 8 a 10 días. Es capaz de captar no solo el hierro que se absorbe a través del intestino, sino también obtenerlo de glóbulos rojos destruidos. Además, esta proteína se puede clasificar según la cantidad de átomos de hierro que puede transportar:
- Transferrina monoférrica: cuenta con un solo átomo de hierro.
- Transferrina diférrica: cuenta con dos átomos de hierro, permitiendo transportar una mayor cantidad de este mineral.
- Transferrina apoférrica o apotransferrina: no contiene hierro.
Por lo general, el cuerpo utiliza solo un tercio de la transferrina que produce. La mayoría del hierro que transporta es utilizado por la médula ósea para producir hemoglobina, siendo utilizado el resto en la producción de enzimas y participando en distintas reacciones metabólicas.
Relación entre transferrina, ferritina e índice de saturación
Para entender correctamente los niveles de transferrina es importante conocer cómo se relaciona con otros parámetros del metabolismo del hierro:
- Ferritina: es la proteína encargada de almacenar el hierro en los tejidos, principalmente en el hígado, el bazo y la médula ósea. Niveles bajos de ferritina indican reservas agotadas de hierro.
- Hierro sérico: refleja la cantidad de hierro circulante en la sangre en un momento dado.
- Índice de saturación de transferrina (IST): indica el porcentaje de transferrina que se encuentra unida al hierro. Se calcula dividiendo el hierro sérico entre la capacidad total de fijación de hierro (CTFH) y multiplicando por 100. Los valores normales se sitúan entre el 20 % y el 50 %. Un IST inferior al 20 % sugiere déficit funcional de hierro, mientras que valores superiores al 50 % pueden indicar sobrecarga de hierro.
La interpretación conjunta de estos parámetros permite al médico diferenciar entre distintos tipos de anemia y trastornos del metabolismo del hierro con mayor precisión.
Valores normales de transferrina
Para determinar si existen valores de transferrina baja, alta o normal, es necesario realizar un examen de laboratorio donde se estudia la cantidad de hierro circulante. Se consideran como valores normales aquellos que oscilan entre 170 a 370 mg/dl. Sin embargo, estos rangos pueden variar según la población en estudio:
- Hombres: 215 a 360 mg/dl.
- Mujeres: 245 a 370 mg/dl.
- Niños menores de un año: 125 a 270 mg/dl.
- Niños mayores de un año: 200 a 350 mg/dl.
Hay que tener en cuenta que esto puede variar según el laboratorio donde se realice el examen. Y solo son válidos en caso de que se realice un estudio de transferrina de forma directa. En caso de utilizar el método de capacidad total de fijación de hierro (CTFH), entonces los niveles deben variar entre 250 y 350 mg/dl.
¿Cómo se mide la transferrina?
La determinación de la transferrina se realiza mediante un análisis de sangre venosa en ayunas. Existen varios métodos de laboratorio para cuantificarla:
- Inmunonefelometría e inmunoturbidimetría: son las técnicas más utilizadas. Miden la dispersión o absorción de la luz provocada por complejos antígeno-anticuerpo formados con la transferrina presente en la muestra.
- Capacidad total de fijación de hierro (CTFH): es un método indirecto que mide la cantidad máxima de hierro que la transferrina puede transportar. A partir de este dato se puede calcular la concentración aproximada de transferrina.
Es recomendable acudir al laboratorio en ayunas de al menos 8 horas y comunicar al médico cualquier medicamento que se esté tomando, ya que ciertos fármacos pueden alterar los resultados.
¿Qué significa tener la transferrina baja?
La presencia de niveles elevados de hierro en sangre se asocia a una disminución de la proteína transferrina. Al ser producida por el hígado, si se encuentra en baja concentración quiere decir que la producción de la misma ha disminuido.
En general son muchas las causas por las cuales se produce este cuadro. Es posible que sea causado por infecciones, procesos inflamatorios, daños en el hígado o en los riñones o ciertos tipos de cáncer. También se observa cuando existe anemia o esta sea un síntoma de una enfermedad subyacente.
Se considera transferrina baja cuando se mantienen valores entre los siguientes rangos:
- Ligeramente bajos (150 a 215 mg/dl en hombres y 150 a 245 mg/dl en mujeres): suele estar relacionado con procesos infecciosos o inflamatorios en curso. Se recomienda realizar estudios de hierro sérico y ferritina para determinar si es un evento puntual o existe algún problema con el funcionamiento del hierro. En caso de que se muestren valores normales, suele asociarse a la administración de ciertos medicamentos.
- Excesivamente bajos (10 a 150 mg/dl en adultos): se produce un fallo en el transporte de hierro a todo el organismo. En muchos casos se relaciona con un fallo en el funcionamiento del hígado o los riñones. Al existir transferrina baja es posible que se produzca una acumulación de hierro, lo cual puede derivar en un problema cardíaco.
- Muy por debajo de lo normal (menos de 10 mg/dl): existe dificultad para que el hierro sea transportado. La causa suele estar asociada a un desorden genético conocido como atransferrinemia, donde se produce una deficiencia de transferrina. Es necesario realizar transfusiones de esta proteína.
Causas de la transferrina baja
La presencia de niveles bajos de transferrina puede ser causada por una variedad de factores. En su mayoría suele deberse a:
- Hemorragias: la pérdida de grandes cantidades de sangre, ya sea por una lesión, cirugías o algún trastorno asociado a problemas de coagulación puede causar disminución de la transferrina.
- Enfermedades del hígado: cualquier patología o lesión que afecte el funcionamiento de este órgano puede afectar la producción de la transferrina. Esto se debe a que el hígado es el encargado de producir esta proteína. Enfermedades como la cirrosis, la hepatitis crónica o la esteatosis hepática pueden reducir significativamente su síntesis.
- Hemocromatosis: esta enfermedad provoca una absorción excesiva de hierro intestinal, lo que genera sobrecarga férrica. Como respuesta, el organismo reduce la producción de transferrina.
- Anemia de enfermedad crónica: también llamada anemia inflamatoria, se produce cuando procesos inflamatorios prolongados alteran el metabolismo del hierro. La hepcidina, una hormona reguladora producida por el hígado, aumenta durante la inflamación y reduce tanto la absorción de hierro como la producción de transferrina.
- Síndrome nefrótico: la pérdida de proteínas a través de la orina, característica de esta enfermedad renal, puede incluir la transferrina, reduciendo sus niveles en sangre.
- Desnutrición: un déficit de nutrientes puede causar disminución, sobre todo cuando se consume poco hierro, cobre o pocas proteínas. Trastornos como la anorexia nerviosa o síndromes de malabsorción también pueden contribuir.
- Enfermedades crónicas: ciertos padecimientos como el cáncer, enfermedades inflamatorias, lupus o la artritis reumatoide pueden provocar transferrina baja.
- Embarazo: durante la gestación, el cuerpo de la madre cubre las necesidades del feto, lo cual puede producir una disminución de la transferrina, siendo considerado como normal.
- Medicamentos: fármacos de la familia de los esteroides, los analgésicos y algunos antiinflamatorios no esteroideos pueden producir una disminución de esta proteína.
- Quemaduras extensas: las lesiones graves por quemaduras provocan pérdida de proteínas plasmáticas, incluida la transferrina.
Además, se ha comprobado que el consumo excesivo de hierro, ya sea en la dieta o por administración de suplementos, puede favorecer la disminución de la transferrina.
Síntomas de la transferrina baja
En general, la transferrina baja no presenta ningún tipo de sintomatología en la mayoría de los casos. Esto suele ocurrir porque la persona mantiene buenas reservas de hierro en el organismo, lo cual evita que se produzca anemia. Además, la causa de su disminución suele estar asociada a una enfermedad y puede no presentar síntomas propios.

En el caso de que sí se presenten signos, es posible que la persona padezca de:
- Fatiga: al producirse una deficiencia de hierro, entonces es posible que aparezca anemia. Esto puede provocar sensación de debilidad o cansancio.
- Pérdida del apetito: cuando las reservas de hierro disminuyen puede ocurrir que se produzca un cambio en el sabor de los alimentos, lo cual favorece que disminuya el interés por la comida.
- Problemas para respirar: suele estar asociado a la anemia, siendo más evidente cuando se hace esfuerzo físico.
- Palpitaciones: en cuadros de anemia existen problemas en el transporte de oxígeno, lo cual puede provocar la aparición de palpitaciones.
- Palidez: al disminuir la hemoglobina por la deficiencia de hierro, la piel adquiere un tono más pálido.
- Uñas quebradizas: la disminución del hierro puede provocar debilidad en las uñas.
- Caída del cabello: al existir una disminución de los nutrientes esenciales para el crecimiento del cabello, este suele caerse.
- Mareos y dolor de cabeza: la falta de oxigenación adecuada puede generar episodios de vértigo y cefaleas, especialmente al ponerse de pie.
- Piel seca y grietas en las comisuras de los labios: la deficiencia de hierro puede manifestarse también en cambios dermatológicos visibles.
Transferrina baja y sobrecarga de hierro
Cuando la transferrina se encuentra baja y existe un exceso de hierro circulante, el organismo puede acumular este mineral en distintos órganos. Esta situación se conoce como sobrecarga de hierro y puede provocar daños importantes si no se trata a tiempo:
- Hígado: el depósito excesivo de hierro puede causar fibrosis hepática y, a largo plazo, cirrosis.
- Corazón: la acumulación de hierro en el miocardio puede provocar arritmias, insuficiencia cardíaca y miocardiopatía.
- Páncreas: el depósito de hierro en este órgano puede alterar la producción de insulina y favorecer la aparición de diabetes mellitus.
- Articulaciones: la sobrecarga férrica se ha asociado con artropatías y dolor articular crónico.
- Piel: puede observarse una coloración bronceada o grisácea de la piel, especialmente en zonas expuestas al sol.
La detección temprana de la sobrecarga de hierro mediante análisis periódicos es fundamental para prevenir estas complicaciones.
¿Cómo subir los niveles de transferrina?
Para aumentar los niveles de transferrina es necesario determinar qué está causando su disminución. En los casos donde se esté ante la presencia de una enfermedad subyacente, es necesario aplicar un tratamiento ante la misma para normalizar la concentración de esta proteína. Cuando se trate de pérdida de sangre, dependiendo de la causa del sangrado se debe recurrir a medicamentos que favorezcan la coagulación de la sangre o cirugía para detener el sangrado.

Si se está ante un caso de déficit nutricional, se debe ajustar a una dieta rica en proteínas y hierro. Además, se debe acompañar de un consumo moderado de vitamina C, nutriente que favorece la absorción del hierro. También se recomienda disminuir el consumo de bebidas como el café y el té ya que interfieren en la absorción de este mineral.
Alimentos recomendados para mejorar los niveles de transferrina
Cuando la causa de la transferrina baja está relacionada con la alimentación, incluir ciertos alimentos puede ayudar:
- Carnes magras: ternera, pollo y pavo aportan hierro hemo, que se absorbe con mayor eficacia que el hierro de origen vegetal.
- Pescado y marisco: las almejas, los berberechos y los mejillones son especialmente ricos en hierro.
- Legumbres: lentejas, garbanzos y judías aportan hierro no hemo, además de proteínas vegetales.
- Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas y brócoli contienen hierro y ácido fólico.
- Frutos secos: los pistachos, las almendras y las nueces aportan hierro y otros minerales.
- Cereales integrales y alimentos enriquecidos: contribuyen a la ingesta diaria de hierro.
Es importante combinar estos alimentos con fuentes de vitamina C (cítricos, pimiento, tomate) para mejorar la absorción del hierro no hemo. Se recomienda evitar el consumo de lácteos, café o té durante las comidas principales, ya que el calcio y los taninos pueden reducir la absorción de hierro.
Diferencia entre transferrina baja y transferrina alta
Mientras que la transferrina baja suele indicar sobrecarga de hierro, inflamación o enfermedad hepática, la transferrina alta generalmente refleja una deficiencia de hierro en el organismo. Cuando las reservas de hierro disminuyen, el hígado aumenta la producción de transferrina como mecanismo compensatorio para captar la mayor cantidad posible de hierro disponible.
Las causas más frecuentes de transferrina alta incluyen:
- Anemia ferropénica.
- Embarazo (por el aumento de las necesidades de hierro).
- Uso de anticonceptivos orales.
- Déficit nutricional de hierro.
Esta distinción es importante porque el tratamiento es completamente diferente en cada caso: mientras que la transferrina baja puede requerir tratar la enfermedad de base y evitar el exceso de hierro, la transferrina alta generalmente se aborda con suplementación de hierro y ajustes en la dieta.
Cuándo acudir al médico
Es recomendable consultar con un profesional de la salud en las siguientes situaciones:
- Cuando un análisis de sangre revela niveles de transferrina fuera del rango normal.
- Si se experimentan síntomas persistentes como fatiga extrema, palidez, mareos o dificultad respiratoria sin causa aparente.
- Si se tienen antecedentes familiares de hemocromatosis u otras enfermedades relacionadas con el metabolismo del hierro.
- Cuando se padece una enfermedad hepática o renal crónica y se detectan cambios en los parámetros del hierro.
- Si se está recibiendo tratamiento con suplementos de hierro y los valores no mejoran tras varias semanas.
El médico podrá solicitar análisis complementarios como ferritina, hierro sérico, índice de saturación de transferrina y un hemograma completo para establecer un diagnóstico preciso y determinar el tratamiento más adecuado.
Preguntas frecuentes
¿La transferrina baja siempre indica una enfermedad grave?
No necesariamente. La transferrina puede encontrarse ligeramente baja en situaciones transitorias como infecciones agudas, procesos inflamatorios puntuales o el uso de ciertos medicamentos. Sin embargo, valores muy bajos o persistentes sí requieren una evaluación médica exhaustiva para descartar enfermedades de mayor importancia.
¿Se puede tener transferrina baja y anemia al mismo tiempo?
Sí, es posible. En la anemia de enfermedad crónica, por ejemplo, tanto la transferrina como el hierro disponible pueden estar disminuidos. En estos casos, la causa suele ser un proceso inflamatorio crónico que altera el metabolismo del hierro. Es importante realizar un estudio completo del perfil férrico para distinguir este tipo de anemia de otras formas como la anemia ferropénica.
¿Cada cuánto tiempo se deben controlar los niveles de transferrina?
La frecuencia de los controles depende de la causa subyacente y del criterio médico. En personas con enfermedades crónicas del hígado o del riñón, los controles pueden realizarse cada 3 a 6 meses. En pacientes en tratamiento por déficit de hierro, se suelen repetir los análisis entre 4 y 8 semanas después de iniciar el tratamiento para valorar la respuesta.
¿El ejercicio físico influye en los niveles de transferrina?
El ejercicio intenso y prolongado puede provocar una disminución transitoria de la transferrina debido a la respuesta inflamatoria que genera en el organismo. Sin embargo, la actividad física moderada y regular no suele producir cambios significativos en esta proteína.
Referencias
- MedlinePlus. Examen de transferrina. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003490.htm
- Organización Europea de Enfermedades Raras (Orphanet). Atransferrinemia congénita. Disponible en: https://www.orpha.net/consor/cgi-bin/OC_Exp.php?Expert=1195&lng=ES
- Wish, J. B. (2006). Assessing iron status: beyond serum ferritin and transferrin saturation. Clinical Journal of the American Society of Nephrology, 1(Suppl 1), S4-S8.
- Camaschella, C. (2015). Iron-deficiency anemia. New England Journal of Medicine, 372(19), 1832-1843.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.