Reiki: qué es y cuándo aplicarlo
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el reiki?
- Principios del reiki
- Los niveles de formación en reiki
- 2.¿Qué dice la ciencia sobre el reiki?
- 3.Beneficios que refieren los usuarios
- 4.Contextos de aplicación
- 5.¿Cómo es una sesión de reiki?
- ¿Qué se siente durante una sesión?
- 6.Precauciones y limitaciones
- 7.Cuándo consultar al médico
- 8.Referencias
El reiki es una práctica de origen japonés que se enmarca dentro de las terapias complementarias y que se basa en la canalización de la energía a través de las manos del terapeuta. Sus practicantes sostienen que esta técnica promueve la relajación profunda y favorece el bienestar general de la persona.
Es importante señalar desde el inicio que el reiki no es un tratamiento médico y no debe utilizarse como sustituto de la medicina convencional. Si bien algunas personas refieren beneficios subjetivos, la evidencia científica sobre su eficacia es limitada. No obstante, al ser una práctica segura y no invasiva, puede utilizarse como complemento al tratamiento médico siempre que no lo sustituya.
¿Qué es el reiki?
El reiki es una práctica de origen japonés que se basa en la imposición de manos con el objetivo de canalizar la energía hacia el cuerpo del receptor para promover la relajación y el bienestar. Es una técnica donde rei significa “espíritu universal” y ki “energía vital”. De esta manera, la palabra se puede traducir como “energía vital universal”.
El monje budista Mikao Usui sistematizó esta práctica terapéutica a principios del siglo XX en Japón, creando lo que hoy se conoce como el sistema Usui de curación natural. Desde entonces, se ha expandido por todo el mundo y han surgido diversas escuelas y variantes.

Se trata de una práctica que se debe utilizar siempre como complemento a los tratamientos médicos convencionales, nunca como sustituto. Se basa en la premisa de que existe un flujo de energía a través del cuerpo que, cuando se altera o bloquea, puede afectar al estado de salud y bienestar de la persona.
El emisor o terapeuta canaliza la energía y la transmite al receptor a través de las manos. Es posible hacerlo mediante distintas posiciones sin tocar a la otra persona, o mediante un contacto suave. También es posible que el propio practicante se aplique la técnica a sí mismo (autotratamiento).
Principios del reiki
El sistema Usui se fundamenta en cinco principios que constituyen una guía ética y filosófica para la vida cotidiana:
- Solo por hoy, no te enfades.
- Solo por hoy, no te preocupes.
- Solo por hoy, sé agradecido.
- Solo por hoy, trabaja con dedicación.
- Solo por hoy, sé amable con los demás.
Estos principios buscan promover una actitud positiva y consciente ante la vida, lo que contribuye al bienestar emocional independientemente de la creencia en la “energía universal”.
Los niveles de formación en reiki
El sistema Usui establece tres niveles de formación:
- Nivel 1 (Shoden): el alumno aprende la historia del reiki, las posiciones de manos básicas y recibe una “sintonización” o iniciación. Puede practicar autotratamiento y tratar a familiares y amigos.
- Nivel 2 (Okuden): se aprenden los símbolos del reiki y las técnicas de tratamiento a distancia. El practicante puede comenzar a ofrecer tratamientos de forma profesional.
- Nivel 3 o maestría (Shinpiden): el practicante puede enseñar y realizar iniciaciones a otros alumnos.

¿Qué dice la ciencia sobre el reiki?
Es importante abordar este tema con transparencia. La evidencia científica sobre el reiki es limitada y no concluyente:
- Revisiones sistemáticas: varias revisiones de la literatura científica (como la publicada en el Journal of Alternative and Complementary Medicine) han concluido que la evidencia disponible es insuficiente para afirmar que el reiki sea eficaz para el tratamiento de enfermedades específicas. La mayoría de los estudios disponibles presentan limitaciones metodológicas significativas (muestras pequeñas, falta de grupo control, ausencia de cegamiento).
- Efecto placebo y relajación: los beneficios que refieren algunos pacientes podrían explicarse por el efecto placebo, por la relajación profunda que produce la sesión (ambiente tranquilo, atención personalizada, contacto suave) o por la relación terapéutica en sí misma.
- Seguridad: lo que sí está demostrado es que el reiki es una práctica segura que no produce efectos adversos significativos, siempre que no se utilice como sustituto del tratamiento médico convencional.
- Uso en hospitales: algunas instituciones sanitarias de Estados Unidos y Europa han incorporado el reiki como terapia complementaria, principalmente en unidades de cuidados paliativos y oncología, como ayuda para la gestión del estrés y el confort del paciente.
Es fundamental entender que el reiki NO:
- Cura enfermedades como el cáncer, las infecciones o los trastornos mentales graves.
- Sustituye a los tratamientos médicos, la medicación o la cirugía.
- Tiene base científica demostrada en cuanto a la existencia de “energía universal” canalizable.
Beneficios que refieren los usuarios
A pesar de las limitaciones en la evidencia científica, muchas personas que practican o reciben reiki refieren beneficios subjetivos que podrían atribuirse a la relajación profunda y la atención personalizada:
- Reducción del estrés y la ansiedad: la relajación profunda inducida durante las sesiones puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Algunos estudios piloto han encontrado reducciones en los niveles de cortisol tras sesiones de reiki.
- Mejora de la calidad del sueño: la relajación puede beneficiar a personas con dificultades para conciliar el sueño o con insomnio leve.
- Alivio del dolor: algunos pacientes refieren alivio del dolor tras las sesiones, aunque no se ha podido establecer un mecanismo fisiológico para este efecto más allá del placebo y la relajación.
- Bienestar emocional: la atención personalizada y el ambiente de calma pueden mejorar temporalmente el estado de ánimo.
- Sensación de calma y relajación profunda: este es quizás el beneficio más consistentemente reportado.
- Mejora del bienestar general en pacientes con enfermedades crónicas, como complemento al tratamiento médico.
Contextos de aplicación
El reiki se ha utilizado como terapia complementaria en diversos contextos:

- Cuidados paliativos: para mejorar el confort y la calidad de vida de pacientes con enfermedades terminales, ayudando a gestionar el dolor, la ansiedad y el estrés emocional.
- Oncología: como complemento durante los tratamientos de quimioterapia y radioterapia, con el objetivo de reducir la ansiedad y mejorar el bienestar subjetivo del paciente. Es importante recalcar que el reiki no trata el cáncer ni sustituye la quimioterapia.
- Manejo del estrés y la ansiedad: para personas que buscan técnicas de relajación complementarias.
- Dolor crónico: como complemento a las terapias convencionales de manejo del dolor.
- Recuperación postoperatoria: algunas instituciones lo ofrecen para favorecer la relajación y el bienestar del paciente durante la convalecencia.
¿Cómo es una sesión de reiki?
Una sesión típica de reiki sigue estos pasos:
- Entrevista inicial: se mantiene una conversación con el terapeuta para conocer el estado de la persona, sus necesidades y expectativas. Esto permite personalizar la sesión.
- Preparación: se deben retirar los zapatos y accesorios metálicos (pendientes, relojes, cinturón). El paciente se recuesta sobre una camilla en un ambiente tranquilo, con luz tenue y música suave opcional.
- Tratamiento: el terapeuta posiciona las manos sobre distintas zonas del cuerpo, ya sea haciendo contacto ligero o manteniéndolas a unos centímetros de distancia. Cada posición se mantiene entre 3 y 5 minutos aproximadamente, cubriendo la cabeza, el torso y las extremidades.
- Finalización: al terminar, se permite que el paciente descanse unos minutos antes de incorporarse.
- Duración: una sesión completa dura entre 45 y 90 minutos, dependiendo del terapeuta y las necesidades del paciente.
¿Qué se siente durante una sesión?
Las experiencias son muy variables y subjetivas. Algunas personas refieren sensaciones de calor o frío en las zonas donde el terapeuta coloca las manos, hormigueo, pesadez o ligereza corporal, y una profunda relajación que puede llevar a quedarse dormido. Otras personas no perciben ninguna sensación especial más allá de la relajación.
Precauciones y limitaciones
Si bien el reiki es considerado una práctica segura, existen precauciones importantes que deben tenerse en cuenta:
- No es un sustituto de la medicina: nunca debe abandonarse un tratamiento médico prescrito en favor del reiki. Es un complemento, no una alternativa.
- Cuidado con las afirmaciones excesivas: desconfía de terapeutas que afirmen poder curar enfermedades graves como el cáncer, la diabetes o las infecciones. Estas afirmaciones no tienen respaldo científico y pueden ser peligrosas si llevan al paciente a abandonar su tratamiento médico.
- Elección del terapeuta: aunque no existe una regulación oficial del reiki en España, es conveniente buscar terapeutas con formación acreditada por escuelas reconocidas y que actúen de forma ética, reconociendo las limitaciones de la práctica.
- Situaciones especiales: personas con trastornos psiquiátricos graves deben consultar con su profesional de salud mental antes de iniciar sesiones de reiki, ya que en algunos casos la experiencia podría generar desestabilización emocional.
- No retrasar diagnósticos: ante síntomas físicos o psicológicos, acude siempre al médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. El reiki no sustituye los exámenes médicos ni las pruebas diagnósticas.
Cuándo consultar al médico
El reiki no debe ser la primera opción ante ningún problema de salud. Consulta siempre con un profesional sanitario si presentas:
- Dolor persistente o que empeora.
- Síntomas de depresión o ansiedad intensa.
- Fiebre, infecciones u otros síntomas agudos.
- Cualquier síntoma nuevo o preocupante.
El reiki puede utilizarse como complemento a la atención médica, pero nunca como sustituto.
Referencias
- Lee, M. S., Pittler, M. H., & Ernst, E. (2008). Effects of reiki in clinical practice: a systematic review of randomised clinical trials. International Journal of Clinical Practice, 62(6), 947-954.
- Thrane, S., & Cohen, S. M. (2014). Effect of Reiki therapy on pain and anxiety in adults: an in-depth literature review of randomized trials with effect size calculations. Pain Management Nursing, 15(4), 897-908.
- National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Reiki. https://www.nccih.nih.gov/health/reiki
- McManus, D. E. (2017). Reiki is better than placebo and has broad potential as a complementary health therapy. Journal of Evidence-Based Complementary & Alternative Medicine, 22(4), 1051-1057.
- Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Análisis de situación de las terapias naturales. Madrid, 2011.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023. https://www.who.int

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.