Kinesiología

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Kinesiología
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La kinesiología es una disciplina que estudia el movimiento del cuerpo humano y aplica diversas técnicas con el objetivo de prevenir y tratar problemas relacionados con el sistema neuromuscular esquelético. Se trata de un campo amplio que abarca desde la kinesiología aplicada, considerada terapia complementaria, hasta la kinesiología como ciencia del movimiento reconocida en el ámbito académico y sanitario.

Conviene distinguir entre la kinesiología como disciplina científica (estudio del movimiento humano, con titulación universitaria en muchos países) y la kinesiología aplicada, una práctica complementaria que utiliza el test muscular manual como herramienta de evaluación. En este artículo abordamos ambas vertientes para ofrecer una visión completa.

¿Qué es la kinesiología?

La kinesiología, en su sentido más amplio, es la ciencia que estudia el movimiento del cuerpo humano desde perspectivas biomecánicas, fisiológicas y psicológicas. En países como Argentina, Chile o Australia, los kinesiólogos son profesionales sanitarios con formación universitaria equivalente a fisioterapeutas.

Por otro lado, la kinesiología aplicada es una práctica complementaria cuya base principal es que el cuerpo y la mente guardan una correlación. Se basa en la premisa de que cuidar uno de ambos aspectos supone un beneficio para el otro, y se enmarca en el campo de la interacción cuerpo-mente.

Ante una situación de estrés, la reacción que más habitualmente toman los músculos y articulaciones del cuerpo es la de tensarse, lo cual a medio y largo plazo provoca un debilitamiento de los mismos. La kinesiología aplicada busca devolver el equilibrio a esos músculos, identificando el factor que ha desencadenado la situación de estrés.

Para ello se hace uso de lo que se conoce como test muscular, el cual permite explorar cuál es la causa que da lugar a esa situación de estrés, ya sea física, química, emocional o mental. Se establece así una relación entre terapeuta y paciente. El sistema del paciente, a nivel tanto energético como físico, reacciona ante las preguntas que realiza el terapeuta para dar con la causa del bloqueo.

Una vez localizada la causa que ha generado el estado de estrés, se trabaja con ella desde tres perspectivas: cómo lo ve, cómo lo siente y cómo actúa ante ese factor. Para ello se llevan a cabo una gran selección de ejercicios a nivel mental y emocional: gimnasia cerebral, ejercicios de integración de los dos hemisferios, activación de puntos de acupresión, entre otros. Son ejercicios que buscan identificar la causa del desequilibrio y favorecer su resolución.

Historia

El origen de la kinesiología aplicada se remonta a la década de los 60. Fue entonces cuando el Dr. George Goodheart, quiropráctico estadounidense, observó la relación entre la fuerza de determinados músculos y el estado funcional de órganos y meridianos energéticos de la medicina tradicional china. Goodheart desarrolló el test muscular manual como herramienta de evaluación, sentando las bases de lo que hoy se conoce como kinesiología aplicada.

Posteriormente, el Dr. John Thie popularizó estas técnicas con su sistema Touch for Health (Toque para la Salud) en 1973, haciéndolas accesibles al público general. Desde entonces han surgido múltiples ramas y escuelas, como la kinesiología educativa (Brain Gym), la kinesiología holística y la kinesiología del comportamiento.

En cuanto a la kinesiología como ciencia del movimiento, su desarrollo académico ha sido progresivo. Universidades de todo el mundo ofrecen titulaciones en kinesiología, y en países como Argentina la profesión está regulada por ley desde mediados del siglo XX.

Evidencia científica

Es importante señalar que la evidencia científica sobre la kinesiología aplicada es limitada. Revisiones sistemáticas publicadas en revistas como Chiropractic & Osteopathy han concluido que el test muscular manual, tal como se utiliza en la kinesiología aplicada, no ha demostrado ser una herramienta diagnóstica fiable en estudios controlados. Organizaciones como el Consejo Nacional contra el Fraude en Salud de Estados Unidos han cuestionado su validez diagnóstica.

No obstante, la kinesiología como ciencia del movimiento (equivalente a la fisioterapia y ciencias del deporte) sí cuenta con un sólido respaldo científico en la rehabilitación, la prevención de lesiones y la mejora del rendimiento físico.

Tipos de kinesiología

Tipos de kinesiologia

La kinesiología se puede clasificar atendiendo a distintos criterios. Desde el punto de vista del objetivo terapéutico, se divide en dos grandes grupos:

  • Preventiva: ayuda al paciente a evitar una determinada dolencia y, en caso de que esta se presente, a que los síntomas sean lo más leves posible. Incluye programas de ejercicio, corrección postural y educación en hábitos saludables.
  • Curativa o rehabilitadora: aquella que busca reducir los síntomas de una dolencia existente y restaurar la funcionalidad del paciente.

Según la vertiente o enfoque, también se diferencia en:

  • Holística: trabaja de forma integral todo el cuerpo, tratando el organismo en su conjunto y considerando factores emocionales, nutricionales y estructurales.
  • Específica: se centra en zonas concretas del cuerpo, como un músculo dolorido o una articulación con movilidad reducida.
  • Aplicada: es la vertiente más extendida en el ámbito de las terapias complementarias; funciona mediante la aplicación de pruebas musculares manuales para evaluar desequilibrios.
  • Educativa (Brain Gym): desarrollada por Paul y Gail Dennison, utiliza ejercicios de movimiento para mejorar el aprendizaje, la concentración y la coordinación.

Según el papel del paciente, se pueden diferenciar dos tipos de aplicación:

  • Activa: el paciente toma un papel activo en la sesión y se encarga de realizar los movimientos de los diferentes grupos musculares. El terapeuta puede emplear diferentes equipos para facilitar y guiar el movimiento.
  • Pasiva: es el propio terapeuta quien se encarga de realizar los movimientos sobre los músculos del paciente, sin que este ejerza esfuerzo voluntario.

Beneficios de la kinesiología

Beneficios de la kinesiología

La kinesiología ofrece diversos beneficios tanto a nivel físico como mental, aunque conviene diferenciar entre los beneficios con respaldo científico (propios de la kinesiología como ciencia del movimiento) y los que se atribuyen a la kinesiología aplicada, cuya evidencia es más limitada.

Beneficios con evidencia científica sólida

  • Rehabilitación musculoesquelética: permite una evaluación detallada del estado funcional de los músculos y articulaciones, identificando desequilibrios y diseñando programas de recuperación personalizados.
  • Alivio del dolor: las técnicas de movimiento terapéutico, ejercicio controlado y terapia manual ayudan a reducir el dolor asociado a lesiones musculares, tendinitis, contracturas y otras afecciones del aparato locomotor.
  • Mejora de la motricidad y la coordinación: mediante ejercicios específicos se logra una notable mejora de la postura corporal, la coordinación y el equilibrio, minimizando el riesgo de problemas de espalda, cadera o caídas en personas mayores.
  • Recuperación deportiva: los protocolos kinesiológicos aceleran la recuperación muscular tras el entrenamiento intenso y facilitan la vuelta a la actividad tras una lesión.
  • Prevención de lesiones: los programas de ejercicio preventivo, corrección postural y fortalecimiento muscular reducen la incidencia de lesiones tanto en deportistas como en la población general.

Beneficios atribuidos a la kinesiología aplicada

  • Evaluación del estado energético y funcional del organismo a través del test muscular.
  • Reducción de los estados de estrés y ansiedad según refieren muchos usuarios, aunque la evidencia científica al respecto es anecdótica.
  • Apoyo al desarrollo y crecimiento personal, favoreciendo la autoconciencia corporal.
  • Identificación de posibles intolerancias alimentarias, si bien esta aplicación no está validada por la comunidad científica.

¿A quién está dirigida?

La kinesiología está dirigida a todo el mundo. No obstante, hay una serie de grupos de población para los que esta terapia es especialmente recomendable.

  • Problemas de aprendizaje: en las sesiones el terapeuta trabaja con el paciente para tratar sus dificultades de aprendizaje, las cuales en muchas ocasiones surgen a raíz de la falta de concentración y la memoria.
  • Estados de estrés y ansiedad: uno de los principales beneficios que ofrece esta terapia es el de rebajar los niveles de nerviosismo. Por lo tanto, la kinesiología está dirigida a aquellas personas que sufran de estrés en cualquier ámbito de su vida.
  • Problemas musculares: trabajando con el movimiento, esta terapia mejora de forma notable el tono muscular y favorece la coordinación y la oxigenación. De esta forma, proporciona una gran sensación de bienestar tanto a nivel físico como mental ya que el sistema muscular es esencial para un buen estado de salud.
  • Recuperación de entrenamientos deportivos: cada vez son más los deportistas que optan por la kinesiología ya que ayuda considerablemente a la recuperación de los músculos tras un entrenamiento de alta intensidad. También resulta una terapia muy interesante para acelerar el proceso de curación tras una lesión muscular.
  • Trastornos psicosomáticos: tal y como hemos señalado, la base de esta terapia es la correlación que existe entre el cuerpo y la mente. Así, busca tratar dolencias que el paciente siente en el cuerpo, pero cuya causa se encuentra en un desequilibrio o bloqueo mental.
  • Relaciones interpersonales: la kinesiología ayuda a determinar cuáles son los bloqueos que impiden las relaciones interpersonales del paciente. Así, una vez identificados, busca la forma de mejorar el comportamiento del paciente con las personas de su entorno, así como con él mismo.
  • Cansancio: personas con niveles altos de cansancio tanto a nivel físico como mental también pueden encontrar en la kinesiología una respuesta a todos sus problemas.

¿En qué consiste una sesión de kinesiología?

¿En qué consiste una sesión de kinesiología?

Para dar comienzo a una sesión de kinesiología, se somete al paciente al test muscular para tomar en consideración su estado de salud en relación al estado de su sistema muscular. Para ello realiza una serie de pruebas musculares que analizan y comprueban el estado en el que se encuentran los músculos, y cuál es su capacidad de respuesta.

De este modo el terapeuta puede relacionar aquellos aspectos emocionales, mentales y energéticos del paciente para enfocar la sesión de la manera correcta.

En función de los resultados del test muscular, el terapeuta determina las mejores técnicas a realizar durante la sesión; puede combinar herramientas propias de la kinesiología con terapias como la acupuntura, los ultrasonidos, o la electroestimulación.

En líneas generales, cada sesión de kinesiología tiene una duración aproximada de una hora.

Técnicas aplicadas por el terapeuta

Es importante destacar que cada sesión de kinesiología es única y diferente, en función de cuáles sean las necesidades concretas de cada paciente. De este modo, aunque dos pacientes tengan la misma dolencia, la sesión de cada uno de ellos será completamente diferente.

A continuación señalamos cuáles son algunas de las técnicas más habituales que el terapeuta lleva a cabo en las sesiones de esta terapia natural.

Acupuntura

La acupuntura es una terapia natural que engloba una serie de procedimientos que buscan estimular determinados puntos de la anatomía. El terapeuta inserta una serie de finas agujas en la piel, en puntos estratégicos del cuerpo para aliviar una gran selección de dolencias: dolores de cabeza, dolores lumbares, osteoartritis, calambres menstruales, contracturas…

Ultrasonidos

La terapia por ultrasonidos consiste en la aplicación de ondas mecánicas de gran frecuencia que propagan y transmiten energía gracias a la vibración que producen dichas ondas. Así, con la vibración se da un movimiento celular que tiene múltiples beneficios, como la cicatrización, la mejora de la circulación sanguínea o la disminución de la rigidez articular.

Electroestimulación

La electroestimulación es una de las técnicas más utilizadas en la actualidad. Consiste en el uso de una serie de aparatos que, a través de impulsos eléctricos, provocan la contracción de los músculos. Permite así aumentar el tono muscular y mejorar de forma notable la flacidez de los músculos, aumentando su fuerza, volumen y resistencia.

Ejercicio terapéutico

El ejercicio terapéutico es una de las herramientas fundamentales de la kinesiología como ciencia del movimiento. Incluye programas de fortalecimiento muscular, estiramientos, ejercicios de propiocepción y reeducación postural. Estos programas se diseñan de forma individualizada según las necesidades de cada paciente y están respaldados por abundante evidencia científica.

Terapia manual

La terapia manual abarca técnicas como movilizaciones articulares, masaje terapéutico y liberación miofascial. El terapeuta utiliza sus manos para evaluar y tratar disfunciones del sistema musculoesquelético, mejorando la movilidad y reduciendo el dolor.

Contraindicaciones de la kinesiología

La kinesiología es generalmente segura cuando la realiza un profesional con formación y experiencia acreditada. Sin embargo, existen algunas contraindicaciones y precauciones que deben tenerse en cuenta:

  • Infecciones agudas: durante procesos infecciosos activos se recomienda posponer las sesiones.
  • Cardiopatías descompensadas: los pacientes con insuficiencia cardíaca grave o arritmias no controladas deben evitar técnicas que impliquen esfuerzo físico.
  • Procesos oncológicos activos: en pacientes con cáncer, cualquier intervención debe ser supervisada por el equipo oncológico.
  • Embarazo: algunas técnicas pueden estar contraindicadas durante la gestación, por lo que se debe consultar con el ginecólogo.
  • Fracturas recientes o lesiones agudas: las técnicas de movimiento deben adaptarse o posponerse según la fase de recuperación.
  • Osteoporosis severa: las técnicas de manipulación deben realizarse con especial precaución.

Es fundamental que la kinesiología aplicada no se utilice como sustituto del diagnóstico médico convencional. Si se experimenta dolor persistente, pérdida de fuerza o cualquier síntoma neurológico, debe consultarse con un médico antes de iniciar cualquier tratamiento kinesiológico.

Kinesiología y fisioterapia: diferencias y similitudes

Es frecuente que surjan dudas sobre la diferencia entre kinesiología y fisioterapia. Aunque ambas disciplinas comparten el interés por el movimiento y la rehabilitación, presentan diferencias notables:

  • Fisioterapia: profesión sanitaria regulada en España y en la mayoría de países europeos, con formación universitaria de grado. Utiliza técnicas basadas en la evidencia científica para la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de patologías.
  • Kinesiología (ciencia del movimiento): en países como Argentina, Chile o Australia equivale a la fisioterapia y también es una profesión sanitaria regulada.
  • Kinesiología aplicada: práctica complementaria no regulada en la mayoría de países europeos, basada en el test muscular manual. No debe confundirse con la kinesiología como ciencia del movimiento.

En España, la práctica de la kinesiología aplicada no está regulada como profesión sanitaria, por lo que conviene asegurarse de que el profesional cuente con formación acreditada.

Preguntas frecuentes sobre kinesiología

¿Cuántas sesiones son necesarias?

El número de sesiones depende del motivo de consulta y de la respuesta individual de cada persona. En el ámbito de la rehabilitación, los programas suelen oscilar entre 10 y 20 sesiones. En kinesiología aplicada, algunos terapeutas refieren mejoras en 3 a 5 sesiones, aunque esto varía considerablemente.

¿La kinesiología tiene efectos secundarios?

Cuando la realiza un profesional cualificado, los efectos secundarios son poco frecuentes. Algunas personas pueden experimentar cansancio, ligeras molestias musculares o cambios emocionales después de una sesión, que generalmente se resuelven en 24-48 horas.

¿Es compatible con otros tratamientos médicos?

La kinesiología como ciencia del movimiento forma parte habitual de los programas de rehabilitación junto con otros tratamientos. La kinesiología aplicada puede utilizarse de forma complementaria, pero nunca debe sustituir el tratamiento médico prescrito.

¿A partir de qué edad se puede practicar?

La kinesiología es apta para todas las edades, desde bebés (en el ámbito de la fisioterapia pediátrica) hasta personas mayores. Las técnicas se adaptan a las necesidades y capacidades de cada grupo de edad.

Conclusión

La kinesiología es un campo amplio que abarca desde una profesión sanitaria con sólida base científica hasta prácticas complementarias cuya evidencia es más limitada. Como ciencia del movimiento, desempeña un papel fundamental en la rehabilitación, la prevención de lesiones y la mejora de la calidad de vida. En su vertiente de kinesiología aplicada, ofrece un enfoque complementario que muchas personas encuentran beneficioso, aunque es importante mantener expectativas realistas y no sustituir la atención médica convencional.

En determinados países como Argentina, Australia o Nueva Zelanda, la kinesiología ya se considera una profesión sanitaria con un gran peso en la sociedad. En España, aunque la kinesiología aplicada no está regulada, la fisioterapia (su equivalente como ciencia del movimiento) es una profesión sanitaria plenamente reconocida.

Referencias

Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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