Terapias alternativas antiinflamatorias: tratamientos para aliviar la inflamación

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Terapias alternativas antiinflamatorias: tratamientos para aliviar la inflamación
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Las terapias alternativas antiinflamatorias pertenecen a un grupo de prácticas que no suelen formar parte de la medicina convencional. Sin embargo, muchas de estas técnicas son avaladas por esta área de la salud. Son reconocidas por ser alternativas no farmacológicas que ayudan a aliviar la inflamación.

Sus beneficios son muy extendidos, incluso para tratar otros síntomas como el dolor. Y en su mayoría son aplicados como adyuvantes o coadyuvantes permitiendo complementar los tratamientos convencionales. Aunque suele considerarse como prácticas seguras, siempre se recomienda consultar con un médico para determinar si es adecuado implementar este tipo de tratamiento.

¿Qué son las terapias alternativas antiinflamatorias?

El término alternativa dentro del área de la salud hace referencia a un conjunto de tratamientos que están fuera de la medicina convencional. En este sentido, cuando se habla de terapias alternativas antiinflamatorias se hace alusión a una variedad de tratamientos enfocados en aliviar y mejorar cuadros inflamatorios y con dolor. Suele también funcionar como un tratamiento complementario o adyuvante permitiendo un abordaje más completo.

Si bien existe una gran gama de alternativas farmacológicas para tratar la inflamación, algunas pacientes no reaccionan adecuadamente a estas. En general suele estar asociado a pacientes que sufren enfermedades crónicas, lo cual afecta considerablemente su calidad de vida. Al mismo tiempo, al mantener un tratamiento a largo plazo, se puede observar un sin número de efectos adversos que también pueden llegar a afectar otros tejidos. Incluso se habla del desarrollo de resistencia hacia el efecto de los medicamentos.

Terapias alternativas antiinflamatorias

Por todas estas razones es que en la actualidad los médicos recomiendan complementar el tratamiento convencional con estas terapias alternativas para lograr controlar estos síntomas, y así desistir de usar de forma prolongada los fármacos antiinflamatorios. De la misma forma se piensa en un tratamiento integral. Esto quiere decir que el tratamiento no solo está dirigido al cuerpo sino también a la mente. Se asegura el bienestar general al ayudar a modular las emociones y el impacto psicológico que puede generar el malestar.

Se sabe que estas terapias tienen un enfoque empírico, por lo que se desconfía en muchos casos de su efectividad. Al ser de esta manera, muchos pacientes suelen omitir información a su médico cuando se aplican terapias de este tipo. Aun así, en la actualidad tienen mucha aceptación. Sin embargo, para aplicarla es necesario un diagnóstico para determinar el tipo de tratamiento más adecuado así como la frecuencia y duración del mismo.

Terapias alternativas antiinflamatorias

Alrededor del mundo se han reconocido un gran número de terapias alternativas antiinflamatorias. Algunas son técnicas milenarias que forman parte de ciertas culturas, como la medicina tradicional china, y que se han globalizado debido a que se han comprobado algunos de sus beneficios sobre la salud humana. En la actualidad han aumentado la cantidad de investigaciones en torno a estos tratamientos, aunque se considera que no pueden sustituir a la medicina convencional.

Entre las terapias alternativas que se recomiendan como adyuvante o coadyuvante en el tratamiento de cuadros inflamatorios se encuentran:

Terapia mente-cuerpo

Este tipo de terapia se basa en el uso de la mente para influir en el cuerpo. De esta forma, se asegura que nuestro estado psicológico puede afectar la salud y el funcionamiento del organismo. Muchas de estas se apoyan en la meditación, técnicas de relajación, imágenes guiadas, hipnosis, entre otros.

Si bien muchos de estos tratamientos están enfocados en el alivio de dolor debido a que favorecen la liberación de endorfinas, una sustancia que también tiene un efecto antiinflamatorio. Cuando se produce un bloqueo del dolor esto ocasiona que se reduzca la inflamación.

Debido a que dolor e inflamación se encuentran estrechamente relacionados, siempre se busca bloquear el primero para aliviar el segundo. Uno de los métodos más recomendados es la visualización. En primera instancia se debe crear una imagen del dolor, recreándolo en tu mente según lo que sientes. Luego debes transformarla en una imagen más agradable al mismo tiempo que reduces su tamaño.

También se ha comprobado la efectividad de la meditación y el yoga en estos casos. En primera instancia se habla de que ayuda a aliviar el estrés. Este sentimiento puede debilitar el sistema inmune cuando es un cuadro crónico, lo que puede derivar en inflamación. Si se realizan estas prácticas de forma regular es posible liberar tensiones y mantener la mente y el cuerpo en calma, solucionando todas las molestias del cuerpo, incluso la inflamación.

Acupuntura

A lo largo de los años, la acupuntura ha ganado reconocimiento dentro de la medicina. Si bien es considerado una terapia alternativa, muchos médicos lo utilizan como un tratamiento complementario ante ciertas afecciones. Se habla de un método que busca equilibrar la energía del cuerpo para tratar las dolencias que aquejan a una persona. Y es que se basa en la premisa de que las enfermedades son producto de un desequilibrio de energía.

Se insertan agujas en puntos específicos de la piel. Cada uno de estos son canales a través de los que fluye la energía y que, cuando son estimulados, favorecen el estado de la salud de la persona permitiendo tratar dolencias o enfermedades. Incluso algunos practicantes aseguran que a través de estos puntos se pueden estimular órganos, nervios, músculos y otros tejidos.

Las endorfinas son clave en esta técnica para aliviar el dolor y la inflamación. Teniendo en cuenta esto, se insertan agujas en puntos cercanos a nervios para poder enviar una señal al sistema nervioso central para que libere esta sustancia. Aunque en su mayoría forma parte de un tratamiento complementario, en otros casos se contempla como un tratamiento alternativo a dolencias específicas.

Tratamiento contra la inflamación

Quiropraxia o quiropráctica

Este tipo de terapia figura dentro de la medicina alternativa. Es una técnica que se basa en la manipulación del cuerpo para tratar alteraciones del sistema músculo-esquelético, sobre todo el dolor y la inflamación. Se hace mención de que para tratar cualquier trastorno es necesario corregir desajustes de las vértebras de la columna y de las articulaciones. Aunque los tradicionalistas dicen que está basado en equilibrar el flujo de energía, otros especialistas aseguran que el tratamiento está dirigido a mantener el funcionamiento adecuado de todas las estructuras del cuerpo teniendo en cuenta la integridad del sistema músculo-esquelético.

Masajes

Los masajes incluso son aplicados en sesiones de quiropráctica. En primera instancia, ayudan a mejorar el flujo de sangre lo que a su vez reduce la hinchazón. Es altamente efectivo en aquellos casos donde también se aplica calor. Al mismo tiempo, permite drenar aquellas sustancias que favorecen el dolor y la inflamación. Es un tratamiento de gran ayuda para la inflamación de los pies y las piernas.

Es una de las terapias alternativas antiinflamatorias que ha mantenido su popularidad y cada día gana más auge. Si bien no es reconocido por muchos médicos, las experiencias de los pacientes han permitido evidenciar su eficacia.

Reiki

Pertenece a la medicina alternativa. Es una terapia enfocada en el correcto flujo de energía a través del cuerpo. A través de toques específicos con las manos sobre el cuerpo es posible desbloquear chakras para que la energía fluya libremente. También permite redirigir el flujo según lo que se considere adecuado. De esta forma, permite que se reduzca el dolor y la inflamación, al mismo tiempo que funciona para tratar una variedad de enfermedades al equilibrar la energía del cuerpo. Incluso aporta bienestar psicológico.

De esta misma forma se aplica el toque terapéutico. Sin embargo, el terapeuta no coloca las manos directamente sobre la piel aunque le permite manipular la energía del cuerpo.

Dietas antiinflamatorias

Es un enfoque dietético que declara que existen alimentos que poseen propiedades antiinflamatorias. De esta forma es posible reducir y tratar cuadros inflamatorios, así como prevenir que estos se produzcan en determinados casos. Es ideal en aquellos pacientes que padecen enfermedades crónicas.

Se ha considerado que la dieta vegetariana es la más adecuada en estos casos, sobre todo si los alimentos son de origen orgánico. Además, es necesario reducir el consumo de grasas y aquellos alimentos inflamatorios como distintos tipos de azúcar, alcohol, lácteos y carnes rojas. Las personas que son celíacas o sufren de intolerancia al gluten no deben consumirlo ya que pueden desarrollar inflamación.

Terapias antiinflamatorias

Terapia de frío

Aplicar frío sobre un área inflamada, sobre todo en casos de lesiones o tras una cirugía, permite que la hinchazón se reduzca. Incluso ofrece un efecto anestésico lo que ayuda a aliviar el dolor. Siempre se considera ideal aplicarlo al poco tiempo de que se produzca la inflamación para evitar que se complique la lesión. Se debe aplicar directamente sobre la piel con una bolsa de hielo o una compresa fría.

Contraindicaciones

Si bien las terapias alternativas antiinflamatorias mencionadas anteriormente son recomendadas por muchos médicos, existen otras prácticas que se desaconsejan. No se recomienda el uso de hierbas para tratar cuadros inflamatorios. Estas sustancias pueden reducir el efecto de ciertos medicamentos o interactuar con estos.

Además, al existir poca información acerca de la efectividad de otras terapias, es posible que no sea adecuada su aplicación. Si bien puede presentar alivio al momento, existe un gran riesgo de que las molestias vuelvan a aparecer o complicarse el cuadro.

Es importante recordar que ninguna terapia alternativa debe sustituir el tratamiento médico convencional, especialmente en enfermedades inflamatorias graves como la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal o las vasculitis. Siempre se debe consultar con el médico antes de incorporar cualquiera de estas terapias.

¿Qué dice la evidencia científica?

El nivel de evidencia varía considerablemente según la terapia:

  • Terapia de frío (crioterapia): existe evidencia sólida de su eficacia para reducir la inflamación aguda postraumática y postquirúrgica. Las guías clínicas de traumatología la recomiendan como parte del protocolo RICE (reposo, hielo, compresión, elevación).
  • Acupuntura: varios metaanálisis (Vickers et al., 2018) respaldan su eficacia en el dolor crónico, aunque la evidencia específica sobre su efecto antiinflamatorio directo es más limitada. La OMS la reconoce como tratamiento para más de 40 condiciones.
  • Yoga y meditación: estudios publicados en revistas como Psychoneuroendocrinology (Bower et al., 2014) han demostrado que estas prácticas pueden reducir marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva (PCR) y la interleucina-6 (IL-6).
  • Masajes terapéuticos: estudios clínicos muestran beneficios en la reducción del edema y la mejora de la circulación local, aunque los mecanismos antiinflamatorios directos no están completamente establecidos.
  • Reiki y toque terapéutico: la evidencia científica de calidad es escasa. La mayoría de los estudios tienen muestras pequeñas y limitaciones metodológicas importantes.
  • Dietas antiinflamatorias: existe evidencia creciente de que patrones dietéticos como la dieta mediterránea reducen los marcadores inflamatorios sistémicos. Estudios como el PREDIMED han demostrado beneficios cardiovasculares significativos.
  • Quiropraxia: la evidencia es moderada para el dolor lumbar agudo, pero limitada para otras condiciones inflamatorias.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar mi medicación antiinflamatoria si uso estas terapias?

Nunca se debe abandonar un tratamiento farmacológico sin la supervisión del médico. Las terapias alternativas deben considerarse un complemento, no un sustituto. La retirada abrupta de medicamentos antiinflamatorios puede provocar un rebote de los síntomas.

¿Son seguras las terapias alternativas antiinflamatorias?

En general, la mayoría son seguras cuando las aplican profesionales cualificados. Sin embargo, cada terapia tiene sus propias contraindicaciones. Es esencial informar al médico de todas las terapias que se estén utilizando para evitar interacciones.

¿Qué terapia alternativa es más efectiva para la artritis?

No existe una respuesta universal. La acupuntura, el yoga suave y las dietas antiinflamatorias cuentan con mayor respaldo científico para el manejo del dolor articular. La elección debe hacerse de forma individualizada y en coordinación con el reumatólogo.

¿Las terapias alternativas tienen efectos secundarios?

Algunas pueden tenerlos. Por ejemplo, la acupuntura puede causar hematomas leves; los masajes intensos están contraindicados en zonas con trombosis; y ciertos suplementos dietéticos pueden interactuar con medicamentos.

Referencias

  • Vickers AJ, Vertosick EA, Lewith G, et al. Acupuncture for Chronic Pain: Update of an Individual Patient Data Meta-Analysis. The Journal of Pain. 2018;19(5):455-474.
  • Bower JE, Irwin MR. Mind-body therapies and control of inflammatory biology: A descriptive review. Brain, Behavior, and Immunity. 2016;51:1-11.
  • Estruch R, Ros E, Salas-Salvadó J, et al. Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts. New England Journal of Medicine. 2018;378(25):e34.
  • National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Complementary, Alternative, or Integrative Health: What’s In a Name? https://www.nccih.nih.gov
  • Organización Mundial de la Salud (OMS). Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023. Ginebra: WHO; 2013.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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