Qué es un osteópata y en qué puede ayudarte
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué hace un osteópata?
- 2.Principios fundamentales de la osteopatía
- Tipos de osteopatía
- 3.Técnicas más utilizadas en osteopatía
- ¿Cuándo se debe ir a una consulta con el osteópata?
- 4.¿Cómo es una sesión de osteopatía?
- 5.Beneficios de la osteopatía
- 6.Evidencia científica de la osteopatía
- 7.Contraindicaciones y precauciones
- 8.Osteopatía: diferencias con fisioterapia
- 9.Cómo elegir un buen osteópata
- 10.Preguntas frecuentes
- ¿La osteopatía duele?
- ¿Cuántas sesiones de osteopatía necesito?
- ¿La osteopatía está cubierta por la seguridad social?
- 11.Referencias
En la búsqueda de terapias que ayuden a rehabilitar afecciones físicas del cuerpo, muchas personas prueban con medicina alternativa y otras técnicas de eficacia probada. Una de las opciones para tratar dolores de espalda y otros problemas de tipo musculoesquelético es acudir a un osteópata, el profesional que aplica la osteopatía.
Aunque en España la osteopatía no es una práctica terapéutica reconocida como profesión sanitaria independiente, algunas universidades la imparten como asignaturas de diferentes estudios de grado. También desde 1993 existe el Registro de los Osteópatas de España (ROE) para reconocerla como profesión. En otros países como Reino Unido, Francia o Australia, la osteopatía sí está regulada oficialmente. En este artículo te explicamos qué es un osteópata y en qué puede ayudarte.
¿Qué hace un osteópata?
La osteopatía es una terapia manual con un enfoque holístico de la salud cuyo objetivo es tratar los trastornos musculoesqueléticos mediante técnicas manuales de manipulación corporal. Se basa en el principio de que el cuerpo posee mecanismos de autorregulación y autocuración, y que la estructura y la función del organismo están interrelacionadas.
Un osteópata es el profesional que recibe formación específica en ese campo y aplica técnicas manuales para tratar diversas dolencias físicas. Está capacitado para detectar, tratar y prevenir problemas de salud al estirar o masajear los músculos, articulaciones y tejidos conjuntivos del paciente.
Usa técnicas y tratamientos no invasivos para que los huesos, músculos y ligamentos trabajen en conjunto. Para ello, se vale únicamente de sus manos como herramienta de trabajo. Por otro lado, el osteópata utiliza un enfoque general, pues considera varios aspectos de la salud del paciente, como el estilo de vida, la dieta y el estrés acumulado.
Un osteópata emplea la manipulación física para aumentar la movilidad de las articulaciones, aliviar la tensión muscular y mejorar el suministro de sangre a los tejidos. El objetivo del tratamiento es mejorar la salud general de todos los sistemas del cuerpo mediante la manipulación y el fortalecimiento de la estructura musculoesquelética.
La osteopatía es una especialidad semejante a la fisioterapia, solo que esta última utiliza además elementos como el frío, calor, agua, luz o electricidad para tratar el dolor. Para tratar las disfunciones de movilidad en los tejidos corporales, el osteópata tiene que recibir una formación de más de 1500 horas teniendo una profesión sanitaria previa.
Principios fundamentales de la osteopatía
La osteopatía fue fundada en 1874 por el médico estadounidense Andrew Taylor Still, quien estableció cuatro principios básicos que siguen siendo la base de esta disciplina:
- El cuerpo es una unidad funcional: todos los sistemas del organismo (musculoesquelético, nervioso, circulatorio, linfático, visceral) están interconectados y se influyen mutuamente. Un problema en una zona puede manifestarse en otra.
- La estructura gobierna la función: cuando la estructura corporal (huesos, músculos, fascias, articulaciones) se encuentra en equilibrio, los órganos y sistemas funcionan de forma óptima. Cualquier alteración estructural puede repercutir en la función.
- La autocuración: el cuerpo posee mecanismos naturales de defensa y reparación. El papel del osteópata es facilitar y potenciar estos mecanismos, eliminando las barreras que impiden la recuperación.
- La ley de la arteria: una correcta vascularización e irrigación sanguínea de los tejidos es esencial para la salud. Cuando el flujo sanguíneo o linfático se ve comprometido, pueden aparecer disfunciones y enfermedades.
Tipos de osteopatía
- Osteopatía estructural: es la más común y se orienta a restablecer las disfunciones en los músculos, esqueleto y postura, centrándose en la columna vertebral y traumatismos.
- Osteopatía visceral: su objetivo es favorecer el buen funcionamiento de las vísceras y otros órganos vitales como el páncreas, el estómago o el aparato reproductor. Se trabaja sobre la movilidad y motilidad de los órganos internos.
- Osteopatía craneal: es el tipo de osteopatía que favorece la movilidad del líquido cefalorraquídeo; estas correcciones restauran el ritmo regular usando el tacto. Es una modalidad muy suave, frecuentemente utilizada en bebés y niños.

Técnicas más utilizadas en osteopatía
El osteópata dispone de un amplio repertorio de técnicas manuales que selecciona en función del paciente y la patología a tratar:
- Manipulación articular (thrust): consiste en un movimiento rápido y preciso aplicado sobre una articulación con restricción de movilidad. Suele producir un sonido de «chasquido» (cavitación). Es la técnica más conocida de la osteopatía estructural.
- Técnicas de energía muscular: el paciente contrae activamente un músculo contra la resistencia del osteópata durante unos segundos y después relaja. Esto permite ganar amplitud articular y reducir la tensión muscular.
- Técnicas miofasciales: se aplican presiones sostenidas sobre la fascia (tejido conectivo que envuelve los músculos y órganos) para liberar restricciones y mejorar la movilidad tisular.
- Técnicas funcionales: consisten en llevar la articulación o el tejido hacia la posición de máximo confort y mantenerla hasta que se produce una liberación espontánea de la tensión.
- Técnicas craneosacrales: se aplican presiones muy suaves sobre el cráneo y el sacro para influir en el ritmo del líquido cefalorraquídeo y el sistema nervioso central.
- Movilización articular: movimientos pasivos y rítmicos aplicados sobre una articulación para recuperar su rango de movimiento sin recurrir al thrust.
¿Cuándo se debe ir a una consulta con el osteópata?
Algunas de las razones por las que una persona puede decidir ir a chequearse con un osteópata son las siguientes:
- Dolor articular y muscular: se puede ir a una terapia con un osteópata si se sufre de dolor de espalda, cuello, articular o muscular.
- Lesiones deportivas o por accidentes: los deportistas pueden recuperarse más rápido de una lesión y prevenir otras con la ayuda de la osteopatía, lo mismo si es por un accidente.
- Problemas de postura: el profesional puede ayudar a mejorar la postura y evitar futuros dolores debidos a malas posturas.
- Dolores crónicos: quienes sufren de artritis, fibromialgia o migrañas pueden beneficiarse de la ayuda de un osteópata y encontrar alivio.
- Por cirugía ortopédica: después de una cirugía ortopédica, junto con la fisioterapia, la osteopatía puede ayudar a recuperar la flexibilidad y fuerza.
- Cefaleas tensionales y migrañas: muchos pacientes encuentran alivio de las cefaleas de origen tensional mediante la osteopatía craneal y cervical.
- Molestias digestivas funcionales: la osteopatía visceral puede ser útil como complemento en trastornos como el estreñimiento funcional, la hinchazón abdominal o el síndrome del intestino irritable.
- Problemas durante el embarazo: dolor lumbar, ciática o molestias pélvicas asociadas al embarazo pueden tratarse con técnicas osteopáticas adaptadas.
¿Cómo es una sesión de osteopatía?
Una sesión de osteopatía suele durar entre 45 y 60 minutos y se estructura de la siguiente manera:
- Anamnesis: el osteópata realiza una entrevista detallada sobre el motivo de consulta, antecedentes médicos, hábitos de vida, tipo de trabajo y actividad física.
- Exploración física: se evalúa la postura, la movilidad articular, la tensión muscular y la presencia de zonas dolorosas. En algunos casos, el osteópata pedirá ver pruebas de imagen previas (radiografías, resonancias magnéticas).
- Diagnóstico osteopático: basándose en la exploración, el profesional identifica las disfunciones somáticas (restricciones de movilidad) y establece un plan de tratamiento.
- Tratamiento manual: se aplican las técnicas seleccionadas sobre las zonas afectadas.
- Recomendaciones: al finalizar, el osteópata puede prescribir ejercicios de estiramiento o fortalecimiento, dar consejos posturales y sugerir cambios en hábitos que puedan estar contribuyendo al problema.
El número de sesiones necesarias varía según la patología y la respuesta del paciente. Muchos problemas agudos mejoran significativamente en dos o tres sesiones, mientras que las patologías crónicas pueden requerir un seguimiento más prolongado.
Beneficios de la osteopatía

Quienes prefieren un enfoque natural y personalizado del tratamiento que ayude a conseguir una mejora de la salud pueden considerar visitar un osteópata. Esta disciplina terapéutica integral ofrece una amplia variedad de beneficios a quienes sufren de dolores y lesiones musculoesqueléticas, para aliviar el dolor y mejorar la movilidad.
- Equilibrio estructural: al manipular las articulaciones y los tejidos, los osteópatas procuran corregir cualquier desequilibrio o disfunción estructural del cuerpo. Esto incide en el bienestar general del organismo.
- Alivio del dolor: la osteopatía es un tratamiento utilizado para varios tipos de dolores, incluyendo el de espalda, cuello, lesiones deportivas y otras del sistema musculoesquelético. Diversas revisiones sistemáticas han encontrado evidencia moderada de su eficacia en el dolor lumbar crónico.
- Mejora de la movilidad: como los osteópatas trabajan para mejorar la movilidad de las articulaciones y los tejidos blandos, se restaura el movimiento de los mismos y disminuye la rigidez.
- Mejora general de la salud: no solo trata el dolor y las lesiones; la osteopatía permite prevenir y promover la salud corporal en general. Los osteópatas brindan al paciente sugerencias sobre su estilo de vida, la postura y los ejercicios que puede hacer para mantener el cuerpo en óptimas condiciones.
- Reducción del estrés: las técnicas manuales suaves tienen un efecto relajante sobre el sistema nervioso, lo que puede contribuir a reducir la tensión y el estrés acumulado.
- Complemento a otros tratamientos: la osteopatía puede funcionar como tratamiento complementario a la fisioterapia, la rehabilitación postquirúrgica o incluso la atención farmacológica, siempre bajo coordinación con el médico responsable.
Evidencia científica de la osteopatía
Es importante señalar que la evidencia científica sobre la eficacia de la osteopatía varía según la patología tratada:
- Dolor lumbar crónico: es el área donde existe más evidencia favorable. Diversas revisiones sistemáticas, incluidas las publicadas en el British Medical Journal y la Cochrane Library, han encontrado que la manipulación osteopática puede ser beneficiosa para el dolor lumbar inespecífico.
- Dolor cervical: existe evidencia moderada de mejora a corto plazo con técnicas de manipulación cervical, aunque se recomienda precaución y una evaluación previa rigurosa.
- Cefaleas: algunos estudios sugieren que la osteopatía puede reducir la frecuencia y la intensidad de las cefaleas tensionales.
- Osteopatía craneal y visceral: la evidencia científica en estas áreas es más limitada y los resultados son menos concluyentes. Se necesitan más estudios de calidad para establecer conclusiones firmes.
Contraindicaciones y precauciones
La osteopatía no está indicada en todas las situaciones. Existen contraindicaciones absolutas y relativas que el osteópata debe valorar antes de aplicar cualquier técnica:
Contraindicaciones absolutas (no se debe aplicar manipulación):
- Fracturas óseas recientes.
- Tumores óseos o metástasis.
- Infecciones activas de huesos o articulaciones (osteomielitis, artritis séptica).
- Enfermedades vasculares graves (aneurisma aórtico, trombosis venosa profunda).
- Síndrome de la cola de caballo u otras emergencias neurológicas.
Contraindicaciones relativas (requieren especial precaución):
- Osteoporosis severa.
- Artritis reumatoide activa.
- Uso prolongado de anticoagulantes.
- Hernias discales agudas con compromiso neurológico.
- Embarazo (se deben adaptar las técnicas).
Es fundamental que el osteópata realice una historia clínica completa y una exploración exhaustiva antes de iniciar el tratamiento, y que derive al paciente a un médico cuando sea necesario.
Osteopatía: diferencias con fisioterapia
Para empezar, la fisioterapia es una disciplina de la salud reconocida oficialmente que ofrece tratamiento y rehabilitación física para diagnosticar, prevenir o tratar síntomas de varias patologías. Para lograrlo se vale de ejercicios terapéuticos y medios físicos tales como la electricidad, calor, frío, agua, ultrasonido, láser y técnicas como tracciones, estiramientos y masoterapia.
Por su parte, la osteopatía se considera una terapia manual enfocada en la idea de que la salud se relaciona con la estructura y función corporal. Los osteópatas se valen de técnicas manuales como las manipulaciones y estiramientos, para tratar varias patologías, sin aplicar medios físicos. Se centra en la interconexión de los sistemas musculoesquelético, nervioso y circulatorio.
Entonces, al hablar de osteopatía, las principales diferencias con fisioterapia son el tipo de tratamiento, pues la última usa elementos físicos además de los ejercicios. La osteopatía únicamente se vale de las manos para las terapias físicas de manipulación del cuerpo con el fin de mejorar la movilidad y calmar los dolores. Otras diferencias son las siguientes:
- Fundamentos de la terapia: la fisioterapia se basa en evidencia científica corroborada por investigaciones y aprobada, enfocada en la rehabilitación y alivio del dolor. La osteopatía se basa más en una filosofía holística, que estima que la interconexión de todos los sistemas del cuerpo es un factor fundamental para la salud.
- Área de especialización: los fisioterapeutas intervienen en una gran variedad de trastornos, incluyendo lesiones deportivas, problemas ortopédicos, neurológicos y respiratorios. Los osteópatas se concentran más en disfunciones musculoesqueléticas, así como en la relación entre estructura y función corporal.
- Regulación profesional: en España, la fisioterapia es una profesión sanitaria regulada con titulación universitaria oficial (Grado en Fisioterapia). La osteopatía, en cambio, no cuenta con una regulación específica, aunque muchos osteópatas son fisioterapeutas con formación adicional.
Cómo elegir un buen osteópata
Dado que la osteopatía no está regulada de forma uniforme en todos los países, es importante tomar precauciones a la hora de elegir un profesional:
- Verificar la formación: buscar profesionales que tengan una formación mínima de 1500 horas en osteopatía y, preferiblemente, una titulación sanitaria previa (fisioterapia, medicina, enfermería).
- Comprobar la colegiación: en España, muchos osteópatas están colegiados como fisioterapeutas en su colegio profesional correspondiente.
- Consultar el Registro de Osteópatas de España (ROE): es una entidad que certifica la formación y competencia de los osteópatas.
- Pedir referencias: las recomendaciones de otros pacientes o de profesionales sanitarios pueden ser un buen indicador de calidad.
Preguntas frecuentes
¿La osteopatía duele?
En general, la osteopatía no es dolorosa. Algunas técnicas como el thrust pueden generar una leve molestia momentánea, pero la mayoría de las maniobras son suaves y bien toleradas. Es posible sentir algo de rigidez o molestia leve en las horas posteriores al tratamiento, similar a lo que ocurre después de hacer ejercicio.
¿Cuántas sesiones de osteopatía necesito?
Depende de la patología. Los problemas agudos pueden mejorar en una a tres sesiones. Las patologías crónicas suelen requerir entre cuatro y ocho sesiones, con revisiones periódicas de mantenimiento.
¿La osteopatía está cubierta por la seguridad social?
En España, la osteopatía no está incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, algunas aseguradoras privadas cubren un número limitado de sesiones dentro de sus pólizas.
Referencias
- Licciardone JC, Brimhall AK, King LN. Osteopathic manipulative treatment for low back pain: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. BMC Musculoskelet Disord. 2005;6:43.
- Franke H, Franke JD, Fryer G. Osteopathic manipulative treatment for nonspecific low back pain: a systematic review and meta-analysis. BMC Musculoskelet Disord. 2014;15:286.
- Registro de los Osteópatas de España (ROE). Disponible en: https://www.osteopatas.org
- National Health Service (NHS). Osteopathy. Disponible en: https://www.nhs.uk/conditions/osteopathy/
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Benchmarks for Training in Osteopathy. 2010. Disponible en: https://www.who.int/publications
- Cerritelli F, Ruffini N, Lacorte E, et al. Osteopathic manipulative treatment in neurological diseases: systematic review of the literature. J Neurol Sci. 2016;369:333-341.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.