Harpagófito

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Harpagófito
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El uso de plantas para tratar problemas de salud es una de las actividades más antiguas, y se mantiene en la actualidad, debido a que se ha demostrado que puede ofrecer grandes beneficios a las personas. En este caso, el harpagófito es una de las plantas más valoradas en fitoterapia, ya que tiene una extensa variedad de usos y se emplea como coadyuvante en el manejo de problemas osteoarticulares, gastrointestinales y lesiones cutáneas.

Todo lo que debes saber sobre el harpagófito

El harpagófito, también conocido por su nombre científico como Harpagophytum procumbens, o comúnmente llamado garra del diablo, es una planta que pertenece a la familia de las pedaliáceas, originaria del sur de África.

Esta planta tiene una gran importancia en el ámbito de la fitoterapia, esto debido a la gran cantidad de usos que posee, pues no solo se emplea como coadyuvante en molestias gastrointestinales, sino que también tiene utilidad en el alivio de dolores articulares, musculares y lesiones en la piel.

La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Comisión E alemana reconocen el uso tradicional del harpagófito como coadyuvante para el alivio de dolores articulares leves y molestias digestivas.

Aspecto físico

El harpagófito es una planta bastante fácil de identificar, gracias a lo peculiar de su forma. Cuenta con una raíz primaria, alargada y que da origen a raíces secundarias tuberosas que son las que poseen propiedades medicinales. Asimismo, posee hojas pecioladas que pueden llegar a medir hasta 6,5 centímetros de longitud y 4 centímetros de anchura.

El color de la planta tiende a ser una combinación de verde y gris, debido a las glándulas de mucílago. Además, tiene la capacidad de brotar flores, las cuales pueden variar su tonalidad del rojo al morado. Por otro lado, la fruta del harpagófito tiene el aspecto de una cápsula leñosa y está protegida por un grupo de espinas curvadas que la rodean, lo que le da su nombre popular de “garra del diablo”.

Aspecto físico de harpagófito

¿Dónde es posible encontrar harpagófito?

Esta planta es fácil de encontrar en lugares áridos y desérticos, es por ello que se da con frecuencia en ciertas regiones africanas, como en el desierto de Namibia y Kalahari, así como en zonas de Sudáfrica, Botsuana y Mozambique. Su comercialización ha sido tal que es posible encontrarla en forma de suplemento en herbolarios y farmacias de todo el mundo.

Debido a la creciente demanda, existen preocupaciones sobre la sostenibilidad de la recolección silvestre, por lo que se han iniciado programas de cultivo controlado en algunas regiones africanas.

Componentes del harpagófito

La utilidad de esta planta se debe en gran medida a los componentes químicos que la constituyen, por lo que es importante conocerlos. Entre los distintos elementos químicos y orgánicos que componen al harpagófito se deben mencionar los siguientes:

  • Glucósidos iridoides: son los principales principios activos de la planta. Entre ellos destacan el harpagósido, el harpágido y el procúmbido. El harpagósido es el componente más estudiado y al que se atribuye la mayor parte de las propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
  • Flavonoides: se encargan de aportar actividad antioxidante, lo cual puede contribuir a la protección celular frente al daño oxidativo.
  • Fitosteroles: pueden contribuir a mantener niveles de colesterol dentro de rangos normales.
  • Aceites esenciales: presentes en menor proporción.
  • Ácidos fenólicos: como el ácido cafeico, el ácido cinámico y el ácido clorogénico, que aportan propiedades antioxidantes adicionales.
  • Otros componentes: entre ellos se encuentran la estaquiosa, azúcares, ácidos triterpénicos y procumbósido.

Propiedades y beneficios del harpagófito

Como bien se ha mencionado, el harpagófito cuenta con una cantidad considerable de propiedades que han sido objeto de diversos estudios científicos. Entre las propiedades de esta planta es necesario destacar las siguientes:

Propiedades antiinflamatorias y analgésicas

Las propiedades antiinflamatorias y analgésicas del harpagófito son las más conocidas y estudiadas. Los glucósidos iridoides, especialmente el harpagósido, han demostrado en estudios in vitro e in vivo la capacidad de inhibir mediadores proinflamatorios como las prostaglandinas, las citoquinas y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α).

Varios ensayos clínicos han evaluado la eficacia del harpagófito en el alivio del dolor articular y lumbar. Un estudio publicado en Phytomedicine demostró que extractos estandarizados de harpagófito (con al menos 50 mg de harpagósido diarios) podían reducir significativamente el dolor lumbar en comparación con placebo. Es por ello que se recomienda su uso como coadyuvante para aliviar molestias asociadas a lesiones y problemas articulares.

Apoyo a la salud articular

El harpagófito se ha convertido en uno de los suplementos fitoterapéuticos más empleados en el ámbito de la salud articular. Se utiliza de forma coadyuvante en el manejo de la artrosis, la artritis y otros problemas osteoarticulares. Su mecanismo de acción parece implicar la inhibición de enzimas que degradan el cartílago, aunque se necesitan más estudios para confirmar estos efectos a largo plazo.

Excelente antiinflamatorio natural

De la misma manera, otra de las cualidades más significativas de esta planta es su capacidad como antiinflamatorio, razón por la que se recomienda su uso y consumo para aliviar síntomas relacionados con lesiones musculoesqueléticas, inflamación articular y molestias de espalda.

Efectos sobre el sistema digestivo

Otra de las propiedades de esta planta es su capacidad para favorecer la función digestiva. Las sustancias amargas presentes en el harpagófito estimulan la producción de jugos gástricos, lo cual puede ayudar a tratar la dispepsia (indigestión), la falta de apetito y la sensación de hinchazón.

Cabe mencionar que esta planta puede ayudar a modular la producción de bilis, contribuyendo así a mejorar la digestión de las grasas. Esta propiedad colagoga ha sido reconocida por la Comisión E alemana.

Actividad antioxidante

Gracias a su contenido en flavonoides y ácidos fenólicos, el harpagófito posee actividad antioxidante que puede contribuir a neutralizar los radicales libres y proteger las células frente al estrés oxidativo.

Propiedades del harpagófito

Depurador natural

Otra de las cualidades que se deben destacar de esta planta es que actúa en el organismo como un depurador natural, por lo que al consumirlo es posible favorecer la eliminación de sustancias de desecho, especialmente a través de la función renal.

¿Para qué problemas de salud se utiliza el harpagófito?

Son diversos los problemas de salud en los que el harpagófito puede servir como coadyuvante, siempre como complemento al tratamiento médico convencional y nunca como sustituto:

  • Artrosis y dolor articular: su uso más extendido y con mayor evidencia científica. Varios metaanálisis han respaldado su utilidad para reducir el dolor y mejorar la movilidad en pacientes con artrosis de rodilla y cadera.
  • Dolor lumbar: estudios clínicos han mostrado resultados positivos en la reducción del dolor lumbar crónico con extractos estandarizados.
  • Molestias digestivas: reconocido por la Comisión E alemana para la pérdida de apetito y la dispepsia.
  • Tendinitis y molestias musculares: su uso tópico en forma de pomada o gel puede aliviar las molestias de origen muscular y tendinoso.
  • Lesiones cutáneas menores: en aplicación tópica, puede favorecer la cicatrización de heridas superficiales.

Es fundamental subrayar que el harpagófito no es un sustituto del tratamiento médico para enfermedades graves. Ante cualquier problema de salud significativo, debe consultarse siempre con un profesional sanitario.

Beneficios de tomar harpagófito

Usos del harpagófito: ¿dónde se utiliza?

Conocer cuáles son los usos del harpagófito puede ser de gran utilidad, ya que así es posible aprovechar al máximo la capacidad funcional de esta planta. Entre las aplicaciones del harpagófito se destacan:

Medicina veterinaria

El uso veterinario de esta planta ha ido aumentando en los últimos años. La Agencia Europea de Medicamentos ha emitido monografías que reconocen su uso en medicina veterinaria para tratar algunas afecciones en animales, especialmente en caballos con problemas articulares.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que no se recomienda administrar medicamentos a base de harpagófito (ni la planta) a animales sin autorización veterinaria, ya que dependiendo del caso podría empeorar la situación.

Fitoterapia y medicina convencional

Como bien se ha mencionado, el harpagófito se utiliza principalmente como coadyuvante en el manejo de problemas osteoarticulares y digestivos, tanto en la fitoterapia como en la medicina convencional. Numerosos preparados farmacéuticos contienen extractos estandarizados de esta planta.

No obstante, se debe considerar que, a pesar de que el harpagófito puede ser un complemento útil en el tratamiento de ciertas dolencias, no debe utilizarse sin supervisión profesional, ya que su uso inadecuado podría resultar contraproducente.

¿Cómo utilizar el harpagófito?

Para obtener los beneficios que puede brindar esta planta es necesario conocer cómo puede utilizarse. En el ámbito de la fitoterapia tiene varias formas de aprovecharse:

  • Infusión: se prepara con la raíz desecada de la planta. Se añade aproximadamente 1 gramo de raíz en 300 ml de agua hirviendo. La infusión debe dejarse reposar durante 8 horas a temperatura ambiente, pasado ese tiempo se retiran los residuos con un colador y se procede a consumir. Es una preparación de sabor amargo.
  • Extracto seco en cápsulas o comprimidos: es la forma de consumo más habitual y cómoda. Los preparados estandarizados suelen garantizar un contenido mínimo de harpagósido, lo que permite una dosificación más precisa.
  • Pomadas y geles: pueden comprarse en farmacias y herbolarios. El uso de estas cremas o pomadas es tópico, por lo que se recomienda recurrir a este medio para tratar molestias articulares y musculares superficiales.
  • Tintura: extracto hidroalcohólico de la raíz que se administra en gotas diluidas en agua.

Cómo usar el harpagófito

Dosificación del harpagófito

La dosificación de harpagófito varía según la presentación que se utilice y la indicación. Las dosis más habituales recomendadas en la literatura científica son:

  • Extracto seco estandarizado (cápsulas): la dosis más estudiada en ensayos clínicos es de 600-1.200 mg al día de extracto seco, repartidos en dos o tres tomas, con un contenido de al menos 50-100 mg de harpagósido diarios.
  • Infusión: se recomienda tomar una taza 30 minutos antes de las comidas principales, como máximo dos o tres veces al día.
  • Pomada o gel: se aplica sobre la zona afectada dos o tres veces al día, realizando un ligero masaje hasta su absorción.
  • Tintura: según las indicaciones del fabricante, generalmente 1-3 ml tres veces al día.

Es imprescindible seguir las indicaciones del fabricante o del profesional sanitario y no superar las dosis recomendadas.

¿Se puede combinar el harpagófito con otras plantas?

La combinación de esta planta es algo bastante común, tanto en la preparación de pomadas como en la de infusiones. Las combinaciones más habituales incluyen harpagófito con bardana, sauce blanco, ulmaria o cúrcuma, potenciando así los efectos antiinflamatorios y analgésicos. Sin embargo, toda combinación debe realizarse bajo asesoramiento profesional.

Efectos secundarios del harpagófito

El uso o consumo inadecuado de esta planta puede ocasionar efectos adversos, generalmente leves y relacionados con el sistema digestivo. Los más frecuentes son:

  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Dolor abdominal.
  • Reacciones alérgicas cutáneas (poco frecuentes).

En general, los estudios clínicos han demostrado que el harpagófito es bien tolerado a las dosis recomendadas, con una incidencia de efectos adversos similar al placebo. No obstante, los efectos pueden variar de una persona a otra.

Contraindicaciones del harpagófito

A pesar de que esta planta puede ser muy útil, existen situaciones en las que se debe evitar su consumo:

  • Mujeres embarazadas: debido a que algunos estudios en modelos animales sugieren un posible efecto oxitócico, no se recomienda su consumo durante el embarazo.
  • Mujeres en periodo de lactancia: no existen datos suficientes sobre su seguridad durante la lactancia, por lo que se desaconseja su uso.
  • Personas con úlcera gástrica o duodenal activa: dado que el harpagófito estimula la secreción de jugos gástricos, podría empeorar los síntomas en personas con úlceras activas.
  • Cálculos biliares: debido a su efecto colagogo (estimulador de la producción de bilis), debe usarse con precaución en personas con cálculos biliares.
  • Personas con tratamiento anticoagulante: existe evidencia preliminar de que el harpagófito puede interferir con medicamentos anticoagulantes como la warfarina. Se debe consultar al médico antes de su uso.
  • Personas con diabetes o en tratamiento hipoglucemiante: el harpagófito puede influir en los niveles de glucosa, por lo que se requiere supervisión médica.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares: algunos estudios sugieren que puede afectar a la frecuencia cardíaca y la presión arterial, por lo que se recomienda precaución.

Interacciones farmacológicas

El harpagófito puede interaccionar con diversos medicamentos, por lo que es fundamental informar al médico o farmacéutico de su consumo:

  • Anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios (warfarina, clopidogrel): puede aumentar el riesgo de sangrado.
  • Antidiabéticos: puede potenciar el efecto hipoglucemiante.
  • Antihipertensivos: puede modificar la presión arterial.
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): el uso combinado puede potenciar efectos gastrointestinales adversos.
  • Inhibidores de la bomba de protones: el harpagófito estimula la secreción ácida, lo que podría contrarrestar el efecto de estos fármacos.

¿Dónde comprar harpagófito?

Comprar harpagófito en cualquiera de sus presentaciones es posible en farmacias, herbolarios, parafarmacias y tiendas especializadas en productos naturales, así como en establecimientos en línea de confianza. Es recomendable elegir preparados estandarizados que garanticen un contenido mínimo de harpagósido, ya que esto asegura una mayor eficacia y seguridad.

Cultivar harpagófito

Cultivar la planta de harpagófito Para cultivar esta planta es necesario contar con un espacio que tenga las características necesarias para su desarrollo. Teniendo en cuenta que se da mejor en lugares áridos y con abundante sol, debe plantarse en un espacio soleado con suelo arenoso y bien drenado.

Por su parte, los cuidados que requiere esta planta son pocos, ya que no es necesario podarla ni regarla con mucha frecuencia, al tratarse de una especie adaptada a ambientes secos.

Cuándo consultar al médico

Aunque el harpagófito es una planta con un buen perfil de seguridad, se recomienda consultar al médico:

  • Antes de iniciar su uso si se padece alguna enfermedad crónica.
  • Si se están tomando otros medicamentos, especialmente anticoagulantes, antidiabéticos o antiinflamatorios.
  • Si se experimentan efectos adversos durante su consumo.
  • Si los síntomas no mejoran tras cuatro semanas de uso.
  • Si se está embarazada, se planea estarlo o se está en periodo de lactancia.

Referencias

  1. Mncwangi N, Chen W, Vermaak I, et al. Devil’s Claw – A review of the ethnobotany, phytochemistry and biological activity of Harpagophytum procumbens. J Ethnopharmacol. 2012;143(3):755-771.
  2. Gagnier JJ, Chrubasik S, Manheimer E. Harpgophytum procumbens for osteoarthritis and low back pain: a systematic review. BMC Complement Altern Med. 2004;4:13.
  3. European Medicines Agency (EMA). Community herbal monograph on Harpagophytum procumbens DC. and/or Harpagophytum zeyheri Decne., radix. EMA/HMPC/627057/2015.
  4. Chrubasik S, Conradt C, Roufogalis BD. Effectiveness of Harpagophytum extracts and clinical efficacy. Phytother Res. 2004;18(2):187-189.
  5. Comisión E alemana. Monografía: Harpagophyti radix.
  6. Vademécum de Fitoterapia. Harpagofito. https://www.fitoterapia.net/
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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