¿Qué es el chi y cómo influye en nuestro organismo?
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el chi?
- Chi y feng shui
- 2.Poderes del chi
- 3.Principales fuentes de chi
- 4.Tipos de chi
- 5.Funciones del chi
- 6.Los meridianos: los canales del chi
- 7.Prácticas para cultivar y equilibrar el chi
- Tai chi (taijiquan)
- Qigong (chi kung)
- Acupuntura
- Alimentación según la medicina tradicional china
- Meditación y respiración
- 8.El chi y la ciencia occidental
- 9.Referencias
El chi se ha reconocido como una energía esencial para el ser vivo. Se considera que es la encargada de dar vida por lo que, cuando desaparece, llega la muerte. De esta manera, se afirma que es necesario que fluya de forma equilibrada a través de todo el cuerpo para asegurar nuestra salud física, emocional y espiritual.
Este es un concepto que se ha manejado desde la antigüedad dentro de la medicina tradicional china. Y aunque en el occidente lo han asociado mucho al ying y el yang o al feng shui, tiene implicaciones mucho más amplias, influyendo de forma importante dentro de la calidad de vida de la persona y en su entorno.
¿Qué es el chi?
El chi o Qi es una palabra de origen chino que se traduce de forma literal como aliento o viento. Es una palabra que se utiliza para definir la fuerza vital que fluye a través del cuerpo de una persona. Es un elemento intangible que se mueve a través de las cosas, proporcionándole actividad y movimiento a todo. Aunque no se pueda tocar, resulta esencial para la vida, considerando que si se aglutina da a lugar a la formación del cuerpo, mientras que si se dispersa se habla de la muerte.
La energía chi está dentro de nosotros y alrededor de todo lo que nos rodea, por lo que está presente también en la naturaleza y los animales. Considerándose de esta manera que es un elemento encargado de dar vida y de grandes beneficios a nivel físico, psicológico, emocional y espiritual.

Es un término que forma parte de la medicina tradicional china, la cual el chi fluye a través del cuerpo por canales específicos. Su flujo normal asegura la salud y el bienestar del ser. Si por alguna razón ocurre un bloqueo, se considera como la causa de la aparición de enfermedades, trastornos y otros problemas. Este cambio, bien sea por obstrucción o un flujo más lento, tiene un origen multifactorial. Muchos expertos lo han asociado a:
- Estilo de vida: hace referencia a la alimentación, alteraciones del sueño, estrés, consumo de alcohol y otras sustancias, entre otros.
- Fuerzas internas: estado mental y emocional.
- Fuerzas externas: el frío, el calor, el viento, entre otros.
También se considera esencial la interacción entre el chi y las fuerzas de la naturaleza, observándose una influencia de estas últimas sobre el cuerpo. Aquí figuran el ciclo solar, lunar y circadiano. Por lo que es necesario mantenerse en consonancia con estas fuerzas para lograr el equilibrio.
Chi y feng shui
El feng shui es una práctica china a través de la que se busca el equilibrio de la energía chi en un entorno. Para esto es necesario que todos los elementos de un espacio se encuentren organizados, permitiendo que la energía fluya adecuadamente. Aquí se incluye el hecho de que las habitaciones tengan un buen flujo de aire y de luz, así como colores adecuados. Crear esta armonía se relaciona con una buena salud, la felicidad y una vida exitosa, tanto del hogar como del trabajo.
Poderes del chi
El chi es una energía del universo, por lo que habita en distintos espacios, organismos y todos los elementos que lo componen. Y las fuerzas provienen de distintos poderes, reconociéndose:
- Chi celeste o del cielo: se le denomina Tian qi y tiene su origen en los elementos del cielo. Se dice que la fuerza es emanada por los cuerpos celestes destacando la luz solar, la gravedad, las radiaciones cósmicas, entre otros. En la antigüedad se consideraba que todo lo relacionado con el clima estaba condicionado por el chi del cielo. Por lo que, si el flujo de energía se ve alterado en el cielo, entonces ocurrirán fenómenos para lograr recuperarlo. Es la razón de que se produzca viento, lluvia, tormentas, rayos y otros.
- Chi terrestre o de la tierra: se le conoce como Di qi. Se ve influenciado por el chi del cielo. Esto quiere decir que un desequilibrio en el cielo puede incidir sobre la tierra, aunque también emana su propia fuerza. Por lo que si llueve pueden ocurrir inundaciones o si deja de llover entonces habrá sequía. Este chi se define por patrones de energía que en desequilibrio puede provocar terremotos, mientras que equilibrado ayuda a dar paso a la vida.
- Chi de los seres vivos: a partir de este se establece que cada ser vivo que habita la tierra posee su propia energía, la cual debe mantener un flujo adecuado en el ser para lograr su equilibrio. Si esto no ocurre entonces el ser vivo se enfermará o morirá. Sin embargo, cumplirá un ciclo ya que su cuerpo se descompone y vuelve al universo.
Principales fuentes de chi
Si bien cada ser vivo tiene un campo de energía, también debe obtenerla de otras fuentes. Dependiendo de su origen, estas pueden clasificarse en:
- Chi del aire: se obtiene a través de la respiración, considerándose uno de los chi más esenciales ya que sin el aire no hay vida. Este se ve condicionado según la calidad del aire, siendo negativo la presencia de químicos o la contaminación, y que la respiración sea adecuada y regulada. Estos factores ayudan a controlar la energía.
- Chi de los alimentos: hace referencia a los alimentos que deben ingerir los seres vivos para sobrevivir. No solo debemos enfocarnos en la calidad de los mismos, sino como el cuerpo los asimila. Además, el tipo de alimentación puede favorecer o entorpecer el flujo de energía y esto se relaciona con un exceso en el consumo de ciertos alimentos. Por lo que debe enfocarse en una ingesta de alimentos sanos y variados para lograr el equilibrio.
- Chi pre-cósmico: es el chi que se hereda de los padres y se origina desde el momento de la concepción para poder llevar a cabo la formación de los órganos y sistemas de nuestro cuerpo.

Tipos de chi
Los tipos de chi se relacionan directamente con la forma en que fluye y se almacena la energía dentro de nuestro cuerpo. Cada uno de estos hace referencia a los canales energéticos del organismo, logrando destacar cinco:
- Chi original: el yuan qi parte del chi heredado y se almacena en los riñones. Es considerado como el origen del ying y el yang, y muere con el cuerpo.
- Chi aglutinador: el zong qi se forma a partir del chi original y hace referencia a la zona del pecho. La energía se obtiene a través de los animales y de los alimentos, aunque es muy susceptible a las alteraciones emocionales.
- Chi normal: conocido como zeng qi, es la energía que fluye a través de todo nuestro cuerpo. Se forma a partir del yuan qi y el zong qi, y se adapta a las características de los órganos por los que fluye, pasando a conocerse como chi de los órganos. Mantiene este mismo patrón cuando fluye a través de los canales energéticos o meridianos, denominándose chi de los meridianos.
- Chi nutritivo: el ying qi es una de las formas en que actúa el zeng qi. Está relacionado con el chi de los alimentos, haciendo referencia a la energía obtenida por los alimentos y que permite nutrir a cada uno de los tejidos del cuerpo.
- Chi defensivo: una de las adaptaciones del zeng qi, y trabaja de dos formas. De día circula por el exterior permitiendo proteger al cuerpo de cualquier agente externo que pueda afectar. De noche fluye en el interior por los órganos yin.

Funciones del chi
El chi cumple un papel fundamental dentro de la vida de los seres vivos. El flujo equilibrado de esta energía asegura un buen estado de salud. Por lo que se han asociado las siguientes funciones a esta fuerza:
- Se encarga de activar y mantener en movimiento al cuerpo.
- Calienta al cuerpo.
- Actúa como una protección al evitar que el cuerpo se vea influenciado por el frío, el calor, la humedad, entre otros factores.
- Ayuda a transformar los alimentos y el aire para que puedan ser aprovechados por el organismo.
- Mejora el transporte de fluidos así como la retención de líquidos vitales como la sangre dentro de los vasos sanguíneos.
Los meridianos: los canales del chi
Según la medicina tradicional china, el chi fluye por el cuerpo a través de una red de canales o meridianos (jing luo). Se reconocen 12 meridianos principales, cada uno asociado a un órgano o función:
- Meridiano del pulmón
- Meridiano del intestino grueso
- Meridiano del estómago
- Meridiano del bazo
- Meridiano del corazón
- Meridiano del intestino delgado
- Meridiano de la vejiga
- Meridiano del riñón
- Meridiano del pericardio
- Meridiano del triple calentador (san jiao)
- Meridiano de la vesícula biliar
- Meridiano del hígado
Además, existen 8 meridianos extraordinarios que actúan como reservorios de energía. A lo largo de estos canales se localizan los puntos de acupuntura (más de 360 puntos reconocidos), donde, según la tradición, se puede regular el flujo de chi mediante la inserción de agujas, la presión digital (acupresión) o la aplicación de calor (moxibustión).
Prácticas para cultivar y equilibrar el chi
En la tradición china existen diversas prácticas diseñadas para mejorar el flujo del chi en el organismo:
Tai chi (taijiquan)
El tai chi es un arte marcial interno que combina movimientos lentos y fluidos con respiración profunda y meditación en movimiento. Se practica ampliamente como ejercicio para la salud, y diversas investigaciones han sugerido beneficios en el equilibrio, la prevención de caídas en personas mayores, la reducción del estrés y la mejora de la función cardiovascular.
Qigong (chi kung)
El qigong es una práctica que integra posturas corporales, técnicas de respiración y concentración mental con el objetivo de cultivar y equilibrar la energía vital. Existen cientos de estilos de qigong, desde formas suaves y meditativas hasta variantes más dinámicas. Se utiliza como complemento en la rehabilitación de diversas afecciones.
Acupuntura
La acupuntura busca restablecer el flujo equilibrado del chi mediante la inserción de agujas finas en puntos específicos de los meridianos. Es una de las prácticas de la medicina tradicional china que mayor interés ha suscitado en la investigación biomédica occidental. La Organización Mundial de la Salud reconoce la acupuntura como tratamiento complementario para diversas afecciones, incluyendo el dolor crónico, las cefaleas y las náuseas.
Alimentación según la medicina tradicional china
En esta tradición, los alimentos se clasifican según su naturaleza térmica (fríos, frescos, neutros, templados y calientes) y su sabor (ácido, amargo, dulce, picante y salado). Una dieta equilibrada según estos principios busca armonizar el chi de los distintos órganos.
Meditación y respiración
Las técnicas de respiración consciente y la meditación son consideradas prácticas esenciales para cultivar el chi. La respiración abdominal profunda (respiración diafragmática) es la base de muchas de estas prácticas.
El chi y la ciencia occidental
Es importante señalar que el concepto de chi no tiene un equivalente directo en la ciencia biomédica occidental. No se ha identificado una “energía vital” mensurable con los instrumentos científicos actuales. Sin embargo, algunas de las prácticas asociadas al cultivo del chi (tai chi, qigong, acupuntura, meditación) han sido objeto de investigación científica creciente, y se han encontrado efectos beneficiosos en diversas condiciones de salud:
- Tai chi y qigong: revisiones sistemáticas han encontrado beneficios en el equilibrio, la presión arterial, la calidad de vida y la reducción del estrés (Jahnke et al., 2010; American Journal of Health Promotion).
- Acupuntura: existe evidencia moderada de su eficacia en el dolor crónico (Vickers et al., 2018; JAMA Internal Medicine), aunque los mecanismos de acción se atribuyen a la estimulación nerviosa y la liberación de endorfinas más que al concepto de chi.
- Meditación y respiración: abundante evidencia de beneficios sobre el estrés, la ansiedad y la función cardiovascular.
Desde una perspectiva integradora, estas prácticas pueden complementar la medicina convencional, pero no deben sustituir los tratamientos médicos basados en la evidencia para enfermedades graves.
Referencias
- Maciocia, G. (2015). The Foundations of Chinese Medicine: A Comprehensive Text (3.ª ed.). Elsevier.
- Organización Mundial de la Salud. (2019). WHO global report on traditional and complementary medicine 2019. Recuperado de https://www.who.int
- Jahnke, R., et al. (2010). A Comprehensive Review of Health Benefits of Qigong and Tai Chi. American Journal of Health Promotion, 24(6), e1-e25.
- Vickers, A. J., et al. (2018). Acupuncture for Chronic Pain: Update of an Individual Patient Data Meta-Analysis. The Journal of Pain, 19(5), 455-474.
- National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). (2023). Tai Chi and Qi Gong: In Depth. Recuperado de https://www.nccih.nih.gov
- MedlinePlus. (2023). Medicina china tradicional. Recuperado de https://medlineplus.gov/spanish/chinesemedicine.html

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.