Pseudociencias: qué son, características y ejemplos

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Pseudociencias: qué son, características y ejemplos
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Las pseudociencias se presentan como disciplinas que buscan imitar a las ciencias. Sin embargo, se consideran engañosas ya que sus afirmaciones no pueden comprobarse a través del método científico. Como consecuencia, no forman parte de la comunidad científica reconocida, ya que resulta imposible verificar la validez de sus postulados con las herramientas de la investigación rigurosa.

Aun así, algunas prácticas que históricamente se han considerado pseudocientíficas han sido objeto de estudio por parte de la ciencia, y en ciertos casos se han podido evidenciar algunos beneficios parciales o efectos específicos. La medicina ha investigado las técnicas de algunas de estas prácticas para evaluar su posible uso como tratamientos complementarios, aunque con resultados variables y frecuentemente insuficientes para su validación científica.

¿Qué son las pseudociencias?

La palabra pseudociencia deriva de dos términos: pseudo, del griego pseudos, que significa falso o engañoso; y ciencia, del latín scientia, que se refiere a conocimientos comprobables obtenidos a través de la observación, la experimentación y el método científico. Así, pseudociencia se traduce literalmente como ciencia falsa.

Se habla de pseudociencia para referirse a cualquier disciplina, práctica o conjunto de creencias que afirma fundamentarse en principios científicos sin verificar sus postulados a través del método científico. A pesar de que busca imitar la apariencia de las ciencias, no es aceptada ni reconocida por la comunidad científica internacional.

Pseudociencias

Al no poder comprobar las explicaciones que ofrecen para determinados fenómenos mediante el método científico, la forma de abordaje de las pseudociencias se basa en emitir creencias y juicios presentados como verdades irrefutables. Para ello, utilizan frecuentemente un lenguaje con terminología confusa, técnica en apariencia, y desde un punto de vista místico o dogmático que impide que sus argumentos puedan ser sometidos a la falsabilidad.

En general, se presentan como un tipo de ciencia que asegura poseer evidencia sustentable que valida sus postulados, creencias o prácticas. Debido a esto, han permanecido muy arraigadas en la sociedad, siendo muy difícil erradicarlas. Aunque a menudo parecen corrientes inofensivas, pueden llegar a representar un riesgo real para la salud pública.

Se considera que pueden derivar en desinformación, esparciendo información no contrastada con facilidad. En muchos casos, esto es contraproducente, sobre todo cuando se trata del área de la salud, ya que pueden llevar a personas enfermas a rechazar tratamientos médicos de eficacia demostrada en favor de prácticas sin aval científico.

El problema de la demarcación científica

Uno de los grandes debates en la filosofía de la ciencia es el llamado problema de la demarcación: establecer criterios claros para distinguir lo que es ciencia de lo que no lo es. A lo largo de la historia, diferentes filósofos han propuesto criterios:

  • Karl Popper (1902-1994): propuso el principio de falsabilidad como criterio de demarcación. Según Popper, una teoría es científica si puede formularse de tal manera que sea posible diseñar un experimento que la refute. Las pseudociencias, en cambio, formulan sus afirmaciones de manera que ningún resultado pueda contradecirlas.
  • Thomas Kuhn (1922-1996): señaló que la ciencia avanza mediante paradigmas y revoluciones científicas. Las pseudociencias, a diferencia de las ciencias legítimas, no participan en este proceso de evolución y revisión constante.
  • Mario Bunge (1919-2020): el filósofo argentino propuso una lista detallada de criterios para identificar pseudociencias, incluyendo la falta de comunidad investigadora crítica, la ausencia de un cuerpo de conocimiento en evolución y la resistencia a la autocorrección.

Estos criterios, aunque no son perfectos, proporcionan herramientas útiles para identificar prácticas pseudocientíficas.

Tipos de pseudociencias

Se reconoce que no existe una clasificación formal de las pseudociencias. Estas disciplinas no se han dedicado a establecer categorías rigurosas, y con frecuencia se contradicen entre sí.

Sin embargo, es posible agruparlas según la lógica de sus creencias:

  • Conspiratorias: parten de la premisa de que existe información oculta que poderosos grupos intentan censurar. Sus seguidores afirman poseer secretos o conocimientos que revelan verdades suprimidas.
  • Historicistas: interpretan hechos o eventos históricos desde una perspectiva sesgada que permite validar sus postulados o creencias, presentando estas interpretaciones como evidencia veraz.
  • Metafísicas: ofrecen explicaciones alternativas para fenómenos que ya han sido explicados por la ciencia, o proponen teorías para fenómenos que la ciencia aún no ha explicado completamente, rellenando los vacíos de conocimiento con especulaciones no verificables.
  • Terapéuticas: proponen tratamientos y prácticas de salud cuya eficacia no ha sido demostrada mediante ensayos clínicos controlados, y que en algunos casos pueden ser perjudiciales.
  • Adivinatorias: afirman la capacidad de predecir el futuro o conocer información oculta mediante métodos que carecen de base científica.

Características de las pseudociencias

Se reconoce que las pseudociencias no poseen sustento científico verificable, por lo que resulta imposible comprobar sus creencias o postulados con el rigor que exige la investigación. Las principales características que las identifican son:

  • Pretenden ser infalibles: plantean afirmaciones que resultan muy difícil de refutar porque ofrecen información vaga y poco precisa. Cuando los resultados no respaldan sus afirmaciones, atribuyen el fracaso a factores externos como la falta de fe, energías negativas o la interferencia de escépticos.
  • La evidencia se basa en anécdotas y testimonios: consideran las experiencias personales como evidencia sólida. No se aplica ningún método científico para comparar distintos casos ni se emplean grupos de control. Solo se toman en cuenta los testimonios que avalan las creencias de la pseudociencia, ignorando los casos en que no funciona (sesgo de confirmación).
  • Seleccionan la evidencia: se sustentan a través del sesgo de la información, conocido como cherry-picking. Seleccionan individuos, pruebas y supuestos expertos que respalden sus conclusiones, descartando toda evidencia contraria.

Características de las pseudociencias

  • Utilizan un lenguaje pseudotécnico: simulan un lenguaje científico, creando sus propios términos o usando términos científicos reales fuera de contexto (como “energía”, “cuántico”, “vibración” o “toxinas”). Esta jerga genera una falsa apariencia de rigor y credibilidad ante personas no especializadas.
  • No pueden explicar su mecanismo de acción: no ofrecen una explicación plausible, coherente con las leyes de la física, la química o la biología, sobre cómo funcionan sus métodos. Tampoco producen predicciones verificables.
  • Se resisten al cambio: a diferencia de la ciencia, que evoluciona y se autocorrige constantemente, las pseudociencias mantienen sus métodos y dogmas estáticos durante siglos, sin incorporar nuevos hallazgos ni admitir errores.
  • Realizan afirmaciones extraordinarias sin evidencia extraordinaria: las declaraciones con que sustentan sus prácticas suelen ser grandiosas o milagrosas. Estos mensajes están diseñados para captar la atención de personas vulnerables que buscan soluciones desesperadamente.
  • Apelan a la tradición o la antigüedad: argumentan que una práctica es válida porque se ha utilizado “durante miles de años”, como si la antigüedad de una creencia demostrase su veracidad (falacia de la antigüedad).
  • Rechazan el escrutinio externo: evitan someterse a evaluaciones independientes o a la revisión por pares, y desconfían de las instituciones científicas.

Pseudociencias y salud: riesgos principales

En el ámbito de la salud, las pseudociencias representan un problema especialmente grave por varias razones:

  • Retraso en el diagnóstico: personas que recurren a pseudoterapias pueden retrasar la consulta médica y el diagnóstico de enfermedades graves.
  • Abandono de tratamientos efectivos: algunos pacientes abandonan tratamientos médicos de eficacia demostrada (como quimioterapia, insulina o antirretrovirales) para seguir pseudoterapias, con consecuencias potencialmente mortales.
  • Toxicidad directa: ciertos productos promovidos por pseudociencias (como el MMS o dióxido de cloro) son directamente tóxicos y han causado intoxicaciones graves y muertes.
  • Explotación económica: muchas pseudoterapias implican costes elevados para los pacientes, sin ofrecer beneficio alguno.
  • Daño psicológico: el fracaso de las pseudoterapias puede generar sentimientos de culpabilidad en el paciente, que a menudo es responsabilizado (“no pusiste suficiente fe” o “no seguiste correctamente el método”).

En España, el Ministerio de Sanidad publicó en 2019 un informe que identificaba 73 técnicas consideradas pseudoterapias sin aval científico, con el objetivo de proteger a los ciudadanos y regular la publicidad de estas prácticas.

Ejemplos de pseudociencias

Desde hace siglos, las pseudociencias han logrado ocupar un lugar importante dentro de la sociedad debido a la facilidad con que se difunde la información y a la confianza con que se expresan sus seguidores. Entre las más reconocidas se encuentran:

Astrología

Se basa en la afirmación de que la posición de los astros en el momento del nacimiento de un individuo influye sobre su carácter, personalidad y destino. Los astrólogos elaboran horóscopos que pretenden predecir acontecimientos futuros basándose en las posiciones de los planetas y las constelaciones. No debe confundirse con la astronomía, que sí es una ciencia rigurosa que estudia los cuerpos celestes.

Homeopatía

Fundada por Samuel Hahnemann en el siglo XVIII, se basa en dos principios: el de “lo semejante cura lo semejante” (similia similibus curantur) y el de las diluciones extremas. Los preparados homeopáticos se diluyen tantas veces que, en la mayoría de los casos, no contienen ni una sola molécula de la sustancia original. Múltiples revisiones sistemáticas y metaanálisis han concluido que sus efectos no superan al placebo.

Magnetoterapia (biomagnetismo)

Se presenta como una pseudoterapia que relaciona las enfermedades con un supuesto desequilibrio del campo magnético y la energía del individuo. Afirma que la aplicación de imanes sobre el cuerpo permite restablecer este equilibrio. No debe confundirse con la estimulación magnética transcraneal, que sí es una técnica médica con aplicaciones demostradas en neurología y psiquiatría.

Criptozoología

Estudia animales cuya existencia no ha sido reconocida por la zoología convencional o que se consideran extintos. Basa sus afirmaciones en evidencias como huesos, huellas, fotografías de dudosa procedencia, testigos oculares o narrativas populares. Un ejemplo clásico es el Monstruo del Lago Ness.

Feng Shui

Es una disciplina de origen chino que explica que la disposición de los elementos en un espacio tiene incidencia sobre el flujo energético dentro del mismo. En el Feng Shui también adquieren importancia factores como la orientación, el aire y la luz para lograr la armonía. Aunque puede tener aspectos relacionados con el bienestar psicológico derivado de un entorno ordenado y agradable, sus fundamentos energéticos carecen de base científica.

Ejemplos de pseudociencias

Frenología

Desarrollada por Franz Joseph Gall a finales del siglo XVIII, aseguraba que existía una relación entre la forma y las protuberancias del cráneo y los rasgos de personalidad de la persona. Aunque fue muy popular en el siglo XIX, fue completamente desacreditada por la neurociencia moderna.

Numerología

Disciplina que utiliza los números para practicar la adivinación y establece relaciones místicas entre los números, los seres vivos y las fuerzas espirituales. Asegura que los números asociados a una persona (fecha de nacimiento, nombre convertido a cifras) determinan aspectos de su vida. No tiene ninguna relación con las matemáticas como ciencia.

Parapsicología

Se dedica al estudio de presuntos fenómenos extrasensoriales o paranormales como la telepatía, la telequinesis, la precognición o la comunicación con los fallecidos. Sus postulados contradicen las leyes establecidas de la física. A pesar de décadas de investigación, no se ha podido demostrar de forma reproducible la existencia de ninguno de estos fenómenos.

Ufología

Afirma la existencia de seres extraterrestres inteligentes que han visitado la Tierra. Busca divulgar información y evidencia de supuestos contactos y presencia de ovnis. Relaciona fenómenos inexplicados con presencia alienígena y vincula construcciones históricas como las pirámides con intervención extraterrestre.

Otras pseudociencias y pseudoterapias destacadas

  • Iridología: pretende diagnosticar enfermedades observando el iris del ojo.
  • Reflexología: asegura que zonas específicas de los pies y las manos corresponden a órganos internos, y que su masaje produce efectos terapéuticos.
  • Flores de Bach: sistema de 38 esencias florales desarrollado por Edward Bach que pretende tratar estados emocionales. No ha demostrado eficacia superior al placebo.
  • Quiromancia: pretende leer el carácter y predecir el futuro a través de las líneas de la mano.
  • Grafología como herramienta diagnóstica: utilizada para inferir rasgos de personalidad a partir de la escritura, carece de validez científica como herramienta diagnóstica.

Cómo identificar una pseudociencia

Para protegerse de las pseudociencias, es útil aplicar algunas preguntas críticas:

  • ¿La práctica tiene estudios publicados en revistas científicas con revisión por pares?
  • ¿La teoría es falsable, es decir, puede diseñarse un experimento que la refute?
  • ¿Los promotores están dispuestos a aceptar resultados negativos?
  • ¿El tratamiento o la práctica es compatible con las leyes conocidas de la física, la química y la biología?
  • ¿Se utilizan testimonios personales como principal evidencia?
  • ¿Se apela a conspiraciones para explicar por qué la ciencia oficial no la reconoce?
  • ¿Los promotores tienen formación acreditada en el campo que afirman dominar?

Si la respuesta a varias de estas preguntas es desfavorable, es muy probable que se trate de una pseudociencia.

Diferencia entre pseudociencia, protociencia y ciencia alternativa

Es importante distinguir entre estos conceptos:

  • Pseudociencia: se presenta como ciencia sin seguir el método científico y no se somete a verificación ni autocorrección.
  • Protociencia: campo de estudio emergente que aún no ha alcanzado el rigor metodológico pleno, pero que muestra disposición a someterse al método científico. Con el tiempo, puede convertirse en ciencia o ser descartada.
  • Ciencia alternativa: propuestas que cuestionan paradigmas establecidos pero que sí utilizan el método científico y se someten a revisión por pares.

Referencias

  1. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social de España. (2019). Plan para la protección de la salud frente a las pseudoterapias. Ministerio de Sanidad
  2. Bunge, M. (2011). Las pseudociencias ¡vaya timo!. Laetoli.
  3. Popper, K. (1963). Conjectures and Refutations: The Growth of Scientific Knowledge. Routledge.
  4. Ernst, E. (2008). Trick or Treatment: Alternative Medicine on Trial. Bantam Press.
  5. National Science Foundation (NSF). Science and Engineering Indicators. NSF
  6. Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP). APETP
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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