¿Cómo quitar las verrugas?
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son las verrugas?
- 2.Tipos de verrugas
- Verrugas comunes
- Verrugas plantares
- Verrugas planas
- Verrugas genitales
- 3.¿Cómo eliminar verrugas?
- Precaución con los remedios caseros
- 4.Mejores tratamientos para eliminar verrugas
- Ácido salicílico
- Crioterapia
- Cantaridina
- Láser
- Cirugía
- 5.¿Es posible utilizar tratamientos sin receta?
- 6.¿Cómo saber qué tipo de verruga tengo?
- 7.Prevención del contagio
- 8.Referencias
Las verrugas son lesiones cutáneas benignas causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Aunque muchas de ellas desaparecen de forma espontánea con el tiempo, su presencia puede resultar molesta tanto desde el punto de vista estético como funcional, e incluso puede afectar a la autoestima de quien las padece. Esto lleva a muchas personas a buscar tratamientos eficaces para quitar verrugas de forma segura.
En la actualidad existen diversos métodos para su eliminación, tanto médicos como farmacológicos. Si estás buscando información sobre cómo eliminar una verruga, en este artículo te explicamos los principales tratamientos disponibles para que puedas acudir a tu dermatólogo con la información necesaria.
¿Qué son las verrugas?
Las verrugas son pequeñas lesiones o bultos que crecen sobre la superficie de la piel. En la mayoría de los casos no causan dolor ni molestias significativas. Su aparición se debe a la infección por el virus del papiloma humano (VPH), del que se han identificado más de 200 tipos distintos, siendo algunos de ellos los responsables de la formación de verrugas en diferentes zonas del cuerpo.
Para que aparezcan, es necesario que la persona haya entrado en contacto con el virus, ya sea por contacto directo con una verruga o a través de superficies contaminadas. El periodo de incubación puede ser de semanas o incluso meses, por lo que las verrugas pueden manifestarse mucho tiempo después del contagio.

Es importante destacar que muchas verrugas desaparecen por sí solas sin necesidad de tratamiento, especialmente en personas con un sistema inmunitario competente. Según diversos estudios, aproximadamente dos tercios de las verrugas comunes se resuelven de forma espontánea en un plazo de dos años. No obstante, algunas pueden persistir, multiplicarse o causar molestias, y en esos casos conviene consultar a un profesional sanitario.
Esta es la razón principal por la que se recomienda acudir a un médico para obtener un diagnóstico certero que determine el tipo de verruga y descarte otras posibles lesiones cutáneas. El especialista podrá indicar el tratamiento más adecuado y seguro para cada situación.
Tipos de verrugas
Las verrugas presentan aspectos y características diferentes según su localización y el tipo de VPH que las cause. En su mayoría no representan un riesgo grave para la salud. Se pueden clasificar en los siguientes tipos:
Verrugas comunes
Son bultos de apariencia redondeada que generalmente no causan dolor. Pueden presentar una superficie irregular, rugosa y de textura áspera. Su color suele ser similar al de la piel circundante, aunque en ocasiones son algo más oscuras.
Aparecen con mayor frecuencia en el dorso y las palmas de las manos, los dedos, las piernas y el rostro. También pueden observarse en zonas como el cuello y el cuero cabelludo. Se trata del tipo más frecuente y pueden contagiarse por contacto directo, aunque no suponen un riesgo significativo para la salud.
Verrugas plantares
Estas verrugas crecen en la planta de los pies y en ocasiones presentan pequeños puntos oscuros en su interior, que corresponden a capilares trombosados. El contagio del VPH que las provoca está asociado a ambientes húmedos, siendo frecuente contraer el virus en piscinas, duchas o vestuarios públicos.
Aunque no suelen ser peligrosas, sí pueden generar dolor o molestias al caminar o correr, debido a la presión que soporta la zona. Por este motivo, es habitual que se recomiende tratamiento para su eliminación, si bien también es posible esperar a que desaparezcan por sí solas.

Verrugas planas
Son verrugas de tamaño pequeño y superficie lisa, ligeramente elevadas respecto a la piel. Tienden a multiplicarse con facilidad, por lo que es habitual que aparezcan en grupos. Su aspecto es blanquecino o del mismo tono que la piel.
Aunque al principio no causan molestias, cuando aumentan en número pueden provocar picor. Son especialmente frecuentes en niños y adolescentes, y suelen localizarse en la cara, las manos y las piernas.
Verrugas genitales
Se trata de un tipo de verruga de fácil propagación, ya que su contagio se produce a través del contacto con la mucosa urogenital, un tejido delicado que se erosiona con facilidad y permite la entrada del virus. Por este motivo, se consideran una enfermedad de transmisión sexual. Aparecen en zonas como el pene, la vulva, las ingles y alrededor del ano.
Los tipos de VPH que causan verrugas genitales (principalmente los tipos 6 y 11) son distintos de los tipos de alto riesgo oncogénico (como el 16 y el 18), que se asocian al cáncer de cuello de útero. No obstante, es posible estar infectado simultáneamente por varios tipos de VPH, por lo que la vigilancia ginecológica es fundamental.
Las verrugas genitales tienen una textura blanda, su aspecto se asemeja al de una coliflor y pueden variar entre planas y protuberantes. Pueden causar picor o molestias.
¿Cómo eliminar verrugas?
La estrategia de eliminación depende del tipo de verruga, su localización, el número de lesiones y las características del paciente. Es necesario que un médico realice el diagnóstico para establecer las pautas a seguir. En primer lugar, se deberá descartar que la lesión sea de naturaleza maligna.
Existen numerosos tratamientos disponibles, pero no todos son adecuados para cada caso. Solo un profesional sanitario podrá indicar cuál es la mejor opción teniendo en cuenta factores como el tipo de piel del paciente, la localización de la verruga y los tratamientos previos.
Si bien en muchos casos es posible optar por una actitud expectante (esperar a que desaparezcan por sí solas), existen algunas lesiones que requieren atención médica prioritaria. Tal es el caso de los condilomas que aparecen en el área genital. Debido a las implicaciones que pueden tener para la salud, es imprescindible acudir a consulta lo antes posible.
Precaución con los remedios caseros
Conviene tener precaución con los supuestos remedios caseros para eliminar verrugas que circulan por internet. Muchos de ellos carecen de evidencia científica que respalde su eficacia y algunos pueden provocar irritaciones, quemaduras o infecciones. La recomendación más prudente es consultar siempre con un dermatólogo antes de aplicar cualquier producto sobre una verruga.
Mejores tratamientos para eliminar verrugas
Algunos productos para tratar verrugas se pueden adquirir sin receta en farmacias. Aun así, al no contar con la valoración de un médico, es posible que su aplicación no sea adecuada o incluso que empeore la situación. Por este motivo, se recomienda acudir a un dermatólogo para obtener un diagnóstico y un tratamiento personalizado.
Entre los tratamientos con mayor respaldo científico se encuentran:
Ácido salicílico
Es un compuesto queratolítico utilizado para el tratamiento de diversas afecciones cutáneas, incluido el acné. Se ha demostrado eficaz en el tratamiento de verrugas comunes, ya que su acción permite ir eliminando las capas de la verruga de forma progresiva.
Está disponible en diversas presentaciones, como parches, soluciones líquidas y apósitos. Para obtener resultados, es necesario aplicarlo de forma constante durante varias semanas. Una revisión Cochrane concluyó que el ácido salicílico es significativamente más eficaz que el placebo para la eliminación de verrugas.
Crioterapia
En este procedimiento se utiliza nitrógeno líquido para congelar la verruga, destruyendo el tejido afectado. Se somete la lesión a ciclos de congelación y descongelación. No se trata de un método casero, sino que debe ser aplicado por un profesional sanitario.
Se considera uno de los tratamientos más eficaces y habitualmente se emplean entre dos y cuatro sesiones, espaciadas cada dos o tres semanas. Es especialmente adecuado para verrugas comunes y plantares.

Cantaridina
Es otro procedimiento que debe ser realizado por un especialista en dermatología. La cantaridina es una sustancia vesicante que provoca la formación de una ampolla debajo de la verruga, lo que facilita su desprendimiento.
Se aplica el compuesto sobre la verruga y se cubre con un vendaje durante un periodo determinado (generalmente entre 4 y 24 horas, según la indicación del especialista). Posteriormente, se retira la verruga desprendida.
Láser
Se trata de un procedimiento de cauterización que se aplica sobre la verruga para destruir el tejido y los vasos sanguíneos que la alimentan. Tras el tratamiento, la verruga se seca y se elimina. Si bien es efectivo, puede causar cierto dolor y, en ocasiones, dejar una pequeña cicatriz.
Se suele reservar para verrugas que no han respondido a otros tratamientos.
Cirugía
Se considera como una opción cuando otros tratamientos no han sido eficaces. Mediante un bisturí eléctrico o curetaje se procede a la extirpación de la verruga. Se valora como último recurso, ya que se trata de un procedimiento invasivo que puede dejar cicatrices.
¿Es posible utilizar tratamientos sin receta?
Para quienes prefieren tratar las verrugas por su cuenta, existen medicamentos de venta libre que pueden aplicarse en el hogar, como soluciones con ácido salicílico o productos de crioterapia domiciliaria. Sin embargo, los resultados suelen tardar varias semanas en apreciarse y requieren constancia en la aplicación.
Es importante tener en cuenta que, al no contar con un diagnóstico profesional, existe el riesgo de tratar una lesión que no sea realmente una verruga, o de aplicar un producto inadecuado para el tipo de verruga en cuestión.
Estos tratamientos nunca deben aplicarse en verrugas genitales, ya que estas requieren valoración y tratamiento por parte de un médico.
¿Cómo saber qué tipo de verruga tengo?
Para poder identificar el tipo de verruga que ha aparecido en la piel, es necesario obtener la valoración de un profesional en dermatología. Para establecer un diagnóstico certero, el especialista realizará una exploración visual de la lesión. En algunos casos, puede ser necesario raspar ligeramente la superficie para observar determinados signos clínicos.
Si persisten dudas diagnósticas, el dermatólogo podrá solicitar pruebas complementarias, como una biopsia, para confirmar la naturaleza de la lesión y determinar el tratamiento más adecuado.
Prevención del contagio
Dado que las verrugas son causadas por el VPH, adoptar ciertas medidas preventivas puede reducir el riesgo de contagio:
- Evitar el contacto directo con verrugas de otras personas.
- Usar calzado adecuado en piscinas, duchas y vestuarios públicos.
- No compartir toallas, calcetines ni calzado con personas que tengan verrugas.
- No rascarse ni manipular las verrugas propias para evitar la autoinoculación.
- Mantener la piel sana e hidratada, ya que las heridas y grietas en la piel facilitan la entrada del virus.
- En el caso de las verrugas genitales, el uso del preservativo reduce significativamente el riesgo de contagio, aunque no lo elimina por completo. Además, existe una vacuna contra el VPH que protege frente a los tipos más frecuentes del virus.
Referencias
- Sterling, J. C., Gibbs, S., Haque Hussain, S. S., Mohd Mustapa, M. F., & Handfield-Jones, S. E. (2014). British Association of Dermatologists’ guidelines for the management of cutaneous warts 2014. British Journal of Dermatology, 171(4), 696–712. https://doi.org/10.1111/bjd.13310
- Kwok, C. S., Gibbs, S., Bennett, C., Holland, R., & Abbott, R. (2012). Topical treatments for cutaneous warts. Cochrane Database of Systematic Reviews, (9). https://doi.org/10.1002/14651858.CD001781.pub3
- Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC). Condilomas acuminados. https://www.aepcc.org/condilomas/
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Virus del papiloma humano (VPH) y cáncer cervicouterino. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/human-papillomavirus-(hpv)-and-cervical-cancer
- Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Verrugas víricas. https://aedv.es/

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.