Acné

El acné es una inflamación crónica del folículo pilosebáceo que afecta a un 80% de la población adolescente, con mayor frecuencia entre los 10 y 18 años. Su expresividad clínica es variable, generalmente con afectación más precoz en el sexo femenino y de mayor gravedad en el masculino, precediendo o acompañando a las primeras menstruaciones.

Las formas clínicas más severas pueden producir alteraciones estéticas importantes.

¿Por qué se produce?

La inflamación se lleva a cabo por varios mecanismos:

  • Mayor secreción de sebo.
  • Descamación excesiva de las células que revisten el folículo piloso.
  • Crecimiento de microorganismos.
  • Factores hereditarios.
  • Respuesta anormal del folículo a los andrógenos.

La alteración inicial, que da lugar a la lesión llamada comedón, ocurre en la parte más profunda del folículo pilosebáceo y consiste en :

  • Un aumento de la fabricación de queratina.
  • Un aumento en la secreción lipídica de la glándula pilosebácea. Al mezclarse la queratina con los lípidos se forma una masa difícil de drenar por el folículo, que termina por obstruirse.
  • Hay un mayor recambio celular en los comedones influido por el estímulo androgénico, que produce un aumento de queratina.
  • Crecimiento de microorganismos: desde los primeros instantes de la vida el canal pilosebáceo está colonizado por bacterias y levaduras específicas. Con la pubertad estos microorganismos aumentan en número, y están constituidos por:

– Propionibactrium acnes: necesita condiciones bajas de oxígeno para vivir, se encuentra cuantitativamente relacionado con la cantidad de sebo de los diferentes lugares de la piel.
– Staphylococcus epidermidis: es más frecuente en las lesiones pustulosas del acné.
– Pityrosporum ovale: es la levadura más frecuentemente encontrada en la superficie cutánea. De las tres especies, el P. acnes es el de mayor influencia en la patogenia del acné. Libera enzimas que fraccionan el sebo en ácidos grasos libres provocando inflamación, además de liberar otras sustancias que atraen a los factores de la inflamación a ese lugar.

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Síntomas del acné

El acné se localiza en las denominadas zonas seborreicas: región frontal, mejillas, dorso de la nariz, mentón, tercio superior del tórax y hombros. Se localiza sobre folículos con glándulas sebáceas hiperfuncionantes.

La lesión elemental es el comedón que puede manifestarse de dos formas:

  1. Comedón cerrado: es una pequeña elevación de color rosa pálido y dura.
  2. Comedón abierto: un pequeño orificio rasposo al tacto y de color negro debido a su contenido en melanina, y que si se exprime drena su contenido.

El acné puede estar constituido sólo por comedones o evolucionar hacia pápulas y de forma espontánea o por su manipulación hacia pústulas, nódulos o quistes, que evolucionan lentamente y que al resolverse pueden dejar cicatrices hiperpigmentadas.

Formas clínicas especiales

Acné neonatorum: debido al paso de andrógenos maternos al feto durante el embarazo. Remite de forma espontánea entre los cuatro y los seis meses de vida.
Acné escoriado: puede afectar a cualquier edad, pero afecta principalmente a jóvenes adolescentes de sexo femenino, por la manipulación de las lesiones del acné, dejando como secuela cicatrices. Con frecuencia existe una base neurótica.
Acné inducido por fármacos: los fármacos pueden inducir erupciones similares al acné o agravar acnés preexistentes. Adoptan una distribución más difusa, que no se centra en las zonas seborreicas y con formas iniciales más evolucionadas. Producido entre otros por : corticoides, andrógenos, anticonceptivos orales que contengan progestágenos de acción androgénica, vitamina B12, fenobarbital…
Acné cosmético: se presenta en forma de comedones y papulopústulas, en mejillas y mentón de mujeres adultas, como consecuencia de la utilización de productos cosméticos con alto contenido en grasas y en cuya fórmula figuran filtros antisolares principalmente.
Acné ocupacional: condicionado por el uso de productos industriales como hidrocarburos clorados, aceites de corte, alquitrán de hulla…, produciendo un gran componente inflamatorio en las zonas de contacto de la piel con estos productos.
Acné estival: aparece en personas que toman el sol de forma brusca y mantenida. Afecta con mayor frecuencia a mujeres entre los 20 y 30 años con pápulas en cuello, hombros, brazos y tronco. No suele haber comedones.
Acné premenstrual: aparece de forma brusca una semana antes del inicio de la menstruación; un empeoramiento del acné, en pacientes que ya lo padecen.
Acné conglobata: es la forma más severa de acné, afecta con mayor frecuencia a varones adolescentes, prolongándose hasta la edad adulta. Es del tipo nódulo-quístico apareciendo en espalda, gluteos, cuello, hombros, y en ocasiones cara, brazos y muslos. Suelen dejar cicatrices como secuela.
Acné fulminans: afecta casi siempre a varones entre 10 y 20 años, con un comienzo brusco como placas, nódulos y abscesos que rápidamente supuran, se ulceran y se cubren de costras. Principalmente en el tronco, respetando el cuello y la cara. Se acompaña de fiebre y dolores articulares.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se lleva a cabo mediante la visualización de las lesiones típicas polimorfas con comedones, localizadas en las zonas seborreicas de la piel.

Hay que descartar posibles factores desencadenantes o agravantes como fármacos, cosméticos, luz solar, etc., así como conocer tratamientos previos.

Tratamientos para el acné

Como norma general la duración del tratamiento no debe ser menor de 3 a 6 meses. La mayor parte de los fracasos se deben a un incumplimiento o a un tratamiento mal realizado.

Predominio de comedones

Se suele comenzar con comedolíticos:

  • Exfoliantes: ácido salicílico.
  • Bacteriostáticos: peróxido de benzoilo al 5 y 10%.
  • Reductores de la queratinización: ácido retinoico.

Con la utilización de estos productos se debe evitar la luz del sol, la piel debe estar seca, y al principio puede notar que empeora para luego comenzar a mejorar.

Predominio de inflamación

De entrada, no se deben utilizar los productos anteriores, aunque luego podamos asociarlos a estos otros:

  • Antibióticos tópicos: clindamicina, eritromicina.
  • Antibióticos sistémicos: tetraciclinas, minociclina, eritromicina, clindamicina.
  • Hormonas: estrógenos, antiandrógenos.
  • Isotetrinoina.

Otros tratamientos

Cirugía: drenaje de los quistes , reparación de cicatrices.
Rayos ultravioletas.

¿Cómo evitar el acné?

Evitando los factores relacionados con el desarrollo de los distintos tipos de acné, aunque en muchos casos dependerá de factores no modificables como la predisposición genética.

No se ha demostrado que ningún alimento desencadene o empeore el acné.

La limpieza excesiva puede agravar las lesiones. Se aconseja jabón neutro. No se recomienda el uso de antisépticos ya que pueden producir dermatitis de contacto. No manipular las lesiones, ya que facilitaría la aparición de complicaciones y cicatrices. Algunos cosméticos pueden agravarlo.

Ante la aparición de lesiones importantes o que no evolucionen de forma adecuada con las medidas higiénicas mencionadas, debe iniciarse un tratamiento médico que deberá ser supervisado y valorado de forma individualizada, ya que será un tratamiento largo.


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