Varicela en niños

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Varicela en niños
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La varicela es una enfermedad muy contagiosa que la mayoría de las veces aparece en la infancia; el 87% de los casos de varicela se dan en menores de 15 años. Está causada por un virus conocido como varicela-zóster (VVZ) y provoca pequeñas lesiones en forma de ampollas en la piel. Aunque en la mayoría de los niños sanos la varicela cursa de forma benigna, es fundamental conocer bien sus síntomas, cuidados y posibles complicaciones para actuar correctamente.

El virus varicela-zóster pertenece a la familia de los herpesvirus y, una vez superada la infección, permanece latente en los ganglios nerviosos. Esto significa que puede reactivarse años o décadas después en forma de herpes zóster, especialmente cuando el sistema inmunitario se debilita. En España, antes de la introducción de la vacuna en el calendario oficial, se registraban aproximadamente 350.000 casos anuales de varicela.

Síntomas de la varicela en niños

La varicela es casi con total seguridad una de las enfermedades más fáciles de reconocer en los más pequeños. Se caracteriza por la aparición de pequeños granitos de color rojo, los cuales son muy molestos para los niños porque causan una gran picazón.

Generalmente, estos granitos aparecen primero en la cabeza y en la espalda, y poco a poco se van propagando por todo el cuerpo. En algunos casos incluso pueden darse en zonas sensibles como la garganta o los genitales.

Los primeros granitos tienen un color rojizo y son de pequeño tamaño. A medida que la afección avanza se convierten en vesículas y finalmente se recubren de costra.

Fases de la erupción cutánea

La erupción de la varicela sigue un patrón característico que se desarrolla en tres etapas bien diferenciadas:

  1. Máculas y pápulas: aparecen pequeñas manchas rojas elevadas que se extienden por el cuerpo durante varios días.
  2. Vesículas: las pápulas se transforman en ampollas llenas de líquido claro que se vuelve turbio al cabo de unas horas. Estas vesículas son muy frágiles y se rompen con facilidad.
  3. Costras: las vesículas se secan y forman costras que tardan entre 5 y 10 días en desprenderse.

Una característica distintiva de la varicela es que las tres fases coexisten simultáneamente, de modo que es habitual ver en el mismo paciente máculas, vesículas y costras al mismo tiempo. Un niño puede desarrollar entre 250 y 500 lesiones durante el curso de la enfermedad.

Otros síntomas asociados

Además de la erupción cutánea, la varicela puede presentar otros síntomas:

  • Fiebre moderada (37,5-39 °C), que suele aparecer uno o dos días antes de la erupción.
  • Malestar general y cansancio.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor abdominal leve en algunos casos.

Periodo de incubación y contagio

El periodo de incubación de la varicela oscila entre 10 y 21 días tras la exposición al virus, con una media de 14 a 16 días. El niño es contagioso desde aproximadamente dos días antes de la aparición de la erupción hasta que todas las lesiones se han convertido en costras, lo que suele ocurrir entre 5 y 7 días después de las primeras vesículas.

La varicela se transmite por vía aérea (gotículas respiratorias) y por contacto directo con el líquido de las vesículas. Su tasa de contagio entre convivientes susceptibles es superior al 90%, lo que la convierte en una de las enfermedades más contagiosas que existen.

¿Cuándo acudir al médico?

Hay determinadas señales de alerta a las que hay que prestar especial atención. Es esencial acudir de urgencia al médico si los más pequeños rechazan líquidos, padecen síntomas propios de la deshidratación, tienen cefalea y/o presentan una sensación de somnolencia; también pueden presentar dificultad para respirar y la zona de los granitos puede tener un aspecto enrojecido e inflamado.

Además, se debe consultar con el pediatra en las siguientes situaciones:

  • Fiebre superior a 39 °C que persiste más de cuatro días.
  • La erupción se extiende a los ojos.
  • Las lesiones presentan signos de infección bacteriana (pus, enrojecimiento intenso, calor local).
  • El niño muestra confusión, rigidez de nuca o vómitos persistentes.
  • El niño tiene menos de un año de edad.
  • Tiene una enfermedad inmunológica o está en tratamiento con corticoides o inmunosupresores.

Varicela infantil

¿Cómo cuidar a los niños con varicela?

Hay una serie de tips muy sencillos que merece la pena tener en cuenta cuando los más pequeños tienen varicela.

  • Aislamiento: la varicela se caracteriza por ser una enfermedad muy contagiosa; se transmite por el aire y a través de los objetos infectados. Así, es muy importante mantener al niño aislado, sobre todo cuando los granos sean de color rojo que es cuando existe un mayor riesgo de contagio.
  • Baños: el baño es uno de los momentos favoritos de los niños cuando tienen varicela porque alivia de forma notable la picazón. Es esencial utilizar jabón neutro, sin ningún tipo de componente químico ni perfume.
  • Prendas: a la hora de vestir a los más pequeños, evitar las prendas ajustadas; mejor la ropa holgada y de materiales naturales como el algodón.
  • Uñas: hay que prestar especial atención a las uñas. Aunque no sea lo más aconsejable, al final es inevitable que los niños se rasquen los granos cuando tienen varicela. Pues bien, es importante que tengan las uñas cortas para que no puedan hacerse herida al rascarse.
  • Fiebre: en el caso de que la afección provoque fiebre, lo más indicado es administrar paracetamol. La aspirina no es recomendable porque puede provocar el síndrome de Reye, una complicación grave que afecta al cerebro y al hígado. Tampoco es una buena opción el ibuprofeno porque puede desencadenar otras complicaciones como fascitis necrotizante.
  • Sol: por supuesto, mientras los más pequeños tengan varicela hay que evitar que estén expuestos al sol ya que el riesgo de infección es alto. No obstante, sí es bueno que pasen tiempo al aire libre porque así las ampollas cicatrizan antes.
  • Hidratación: es fundamental mantener una buena hidratación ofreciendo agua, zumos naturales y caldos con frecuencia. La fiebre y el malestar general pueden reducir la ingesta de líquidos, por lo que conviene insistir.
  • Alimentación blanda: si el niño tiene lesiones en la boca o la garganta, se recomienda ofrecer alimentos blandos y fríos, evitando los ácidos o salados que pueden irritar las lesiones.

Posibles complicaciones de la varicela

Aunque en la mayoría de los casos la varicela es benigna, pueden surgir complicaciones, especialmente en lactantes, adolescentes, adultos y personas inmunodeprimidas:

  • Sobreinfección bacteriana de las lesiones cutáneas: es la complicación más frecuente, causada habitualmente por Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes. Se manifiesta como enrojecimiento, hinchazón y pus en las vesículas.
  • Neumonía varicelosa: más frecuente en adultos que en niños, puede cursar con tos, dificultad respiratoria y fiebre alta.
  • Complicaciones neurológicas: incluyen encefalitis y ataxia cerebelosa, que se manifiesta con dificultad para caminar y mantener el equilibrio.
  • Síndrome de Reye: asociado al uso de aspirina durante la varicela, puede causar daño hepático grave y edema cerebral.
  • Cicatrices permanentes: el rascado excesivo de las lesiones puede dejar marcas en la piel que persisten durante años o de forma permanente.

Remedios caseros para la varicela

Hay una serie de remedios con los que, a pesar de que la enfermedad no se cura, sí alivian el picor que sienten los más pequeños. Aquí van algunos de ellos.

Compresas de agua fría

Uno de los remedios caseros más sencillos y al mismo tiempo más efectivos ya que alivia de forma considerable la picazón que causan los granos de varicela. Basta con empapar compresas en agua fría y aplicarlas directamente sobre la piel. El alivio es prácticamente inmediato. Una vez el agua se temple, retirar y volver a repetir.

Bicarbonato de sodio

A la venta en prácticamente todos los supermercados, tiene un gran poder para aliviar la picazón. Simplemente hay que mezclar media cucharada de bicarbonato de sodio en un vaso de agua. Luego, con una esponja, aplica la mezcla sobre el cuerpo del niño y deja que se seque por sí sola.

Baños de avena coloidal

La avena coloidal es uno de los remedios más recomendados por los dermatólogos para aliviar el picor. Se puede añadir una taza de avena finamente molida al agua del baño y dejar al niño en remojo durante 15-20 minutos. La avena forma una película protectora sobre la piel que calma la irritación y reduce la inflamación.

Varicela en niños

Guisantes verdes

Los guisantes verdes también son una buena opción para tratar la picazón de la varicela. Añade una taza de guisantes verdes a un cazo con agua hirviendo y cocina a fuego suave durante cinco minutos. Retira y, una vez la preparación esté templada, aplícala con una esponja sobre las partes del cuerpo del niño afectadas por las erupciones.

Miel

La miel es uno de los remedios más populares para tratar la irritación de las erupciones en niños con varicela. Simplemente tienes que cubrir las zonas afectadas con miel natural; el niño notará muchísima menos picazón. La miel posee propiedades antibacterianas que pueden ayudar a prevenir la sobreinfección de las lesiones. No obstante, no debe aplicarse en menores de un año por el riesgo de botulismo.

Aceite esencial de sándalo

Uno de los ingredientes naturales que mejor funcionan a la hora de aliviar la picazón de los granos en los más pequeños. Tiene grandes propiedades antivirales y antibacterianas, por lo que el aceite esencial de sándalo es estupendo para tratar la varicela, incluso si ésta provoca fiebre.

La aplicación es muy sencilla; basta con aplicar directamente el aceite sobre las zonas en las que el más pequeño tenga granos. Reduce de manera notable la inflamación y, además, protege al niño de cualquier tipo de infección provocada por rascarse los granos. Es importante diluirlo previamente en un aceite portador (como aceite de almendras) y realizar una prueba de alergia antes de su uso generalizado.

Loción de calamina

La loción de calamina es uno de los tratamientos tópicos más recomendados por los pediatras para aliviar el picor de la varicela. Se aplica directamente sobre las lesiones con un algodón, evitando las zonas cercanas a los ojos. Su efecto refrescante proporciona un alivio rápido y ayuda a secar las vesículas.

Sal

Aunque no es lo más frecuente, hay algunos niños que tienen granos de varicela en la zona de la boca, lo cual resulta muy incómodo. Pues bien, en estos casos es recomendable hacer gárgaras con sal.

Dentro de un vaso de agua tibia agrega una cucharadita de sal. Así, cada vez que sienta una sensación de picazón, sólo tiene que hacer unas gárgaras para limpiar la zona y aliviarla.

Vacunación contra la varicela

La vacunación es la medida preventiva más eficaz contra la varicela. En España, la vacuna de la varicela está incluida en el calendario oficial de vacunación y se administra en dos dosis:

  • Primera dosis: a los 15 meses de edad.
  • Segunda dosis: a los 3-4 años de edad.

La vacuna tiene una eficacia superior al 95% para prevenir la varicela grave y de aproximadamente un 85% para prevenir cualquier forma de la enfermedad. Los niños vacunados que desarrollan varicela suelen presentar un cuadro mucho más leve, con menos lesiones y sin complicaciones.

La vacuna está contraindicada en niños con inmunodeficiencias graves, en embarazadas y en personas con alergia conocida a alguno de los componentes de la vacuna.

Preguntas frecuentes

¿Puede un niño pasar la varicela dos veces?

Es muy infrecuente pero posible. Tras pasar la varicela, el organismo genera inmunidad que generalmente es de por vida. Sin embargo, en personas con un sistema inmunitario debilitado o en quienes la primera infección fue muy leve, existe una pequeña posibilidad de reinfección.

¿Cuánto tiempo debe quedarse el niño en casa?

El niño debe permanecer en casa y no acudir al colegio hasta que todas las lesiones se hayan convertido en costras, lo que suele ocurrir entre 5 y 7 días después de la aparición de las primeras vesículas. Solo en ese momento deja de ser contagioso.

¿Se puede bañar al niño con varicela?

Sí, de hecho el baño está recomendado. Los baños cortos con agua templada y jabón suave ayudan a mantener las lesiones limpias, previenen la sobreinfección bacteriana y alivian el picor. Se debe secar la piel con suaves toques, sin frotar.

¿Cuándo desaparecen las marcas de la varicela?

Las costras suelen caerse solas en un plazo de una a tres semanas, dejando manchas rosadas que se van atenuando con el tiempo. Las cicatrices profundas pueden tardar meses o años en mejorar, y en algunos casos pueden ser permanentes si hubo rascado intenso o sobreinfección.

En la gran mayoría de los casos la varicela no es una enfermedad que revista gravedad, pero hay que prestar la máxima atención a los síntomas. En caso de que los niños presenten algún signo fuera de lo normal, es importante acudir al médico con urgencia.

Referencias

Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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