La familia
Tabla de contenidos
- 1.Definiendo la familia
- 2.La importancia de la familia en el psicoanálisis
- 3.La familia según autores
- 4.La familia como institución
- 5.Funciones de la familia
- Función socializadora
- Función afectiva
- Función protectora y de cuidado
- Función educativa
- Función económica
- Función reproductiva
- 6.La familia y la salud mental
- 7.La familia en la sociedad contemporánea
- 8.Referencias
Las concepciones acerca de lo que se ha dado en llamar familia abundan por doquier. Algunas resultarán más accesibles, otras por su especificidad terminológica generarán mayor complejidad en su entendimiento, hecho reforzado por los diferentes tipos de familia que existen. Complejidad que trataremos de desglosar en las siguientes palabras.
Definiendo la familia
¿Qué es la familia? La familia es el modelo natural por excelencia de relación social, produce modelos de relacionamientos sociales que se naturalizan y se extienden mucho más allá de ella.
También puede definirse como un grupo de personas afiliadas por una relación específica.Básicamente, la familia es una unidad fundamental de organización social con la que nos identificamos más íntimamente. Cada familia influye directamente en el desarrollo personal, emocional, intelectual y social de un individuo.
Podemos distinguir diferentes tipos de familia, entre ellos: la familia nuclear o tradicional, familia monoparental, familia extendida, familia sin hijos, segunda familia o familia ensamblada, familia de abuelos acogedores y familia homoparental.
Las familias pueden ser consanguíneas (comparten la misma sangre) o de corresidencia (vínculo generado por la convivencia). Por ejemplo: en una casa podemos tener una familia tradicional, constituida por padre, madre y hermanos; dentro de esta familia tradicional existen dos tipos de vínculos: el vínculo consanguíneo -visto en la relación padre-hijos, madre-hijos y hermano/a - hermano/a-, y el vínculo de corresidencia -visto en la relación entre padre y madre-
La importancia de la familia en el psicoanálisis
La familia es un tema muy tratado en el campo psicológico, dado que para la mayoría de las corrientes psicológicas la familia es un componente indispensable para la formación de un individuo, su personalidad y su psique.
Una de las corrientes psicológicas que aborda el tema de la familia y la infancia con mayor relevancia es el psicoanálisis. Para Freud -creador de la teoría psicoanalítica y fundador del psicoanálisis- todo modificación de la psique que ocurre en el sujeto, en la adolescencia o edad adulta proviene de la infancia; de la familia, el entorno, y los valores y saberes brindados por la misma.
Freud propuso en su segunda tópica, que cuando nacemos nos encontramos regidos por el control del “ello”, pero a medida que vamos creciendo, nos vamos vinculando y aprendemos a relacionarnos con nuestro entorno familiar -principalmente-, el “yo” se comienza a desarrollar, de acuerdo a las normas y el funcionamiento familiar.
La familia según autores

Autores como Elizabeth Jelin nos dice: “La familia es la institución social que regula, canaliza y confiere significado social y cultural a estas dos necesidades” (Jelin: 1988), haciendo referencia a la sexualidad y la procreación, y continúa… “incluye también la convivencia cotidiana, expresada en la idea del hogar y del techo: una economía compartida, una domesticidad colectiva, el sustento cotidiano, que van unidos a la sexualidad `legítima` y la procreación” (Jelin: 1988).
Desde la perspectiva de Jelin cada sociedad con sus estructuras productivas diversas y organizaciones sociopolíticas han producido organizaciones familiares variadas.
La heterogeneidad de estas estructuras de parentescos tienen algo en común: se trata siempre de cómo se organizan la convivencia, la sexualidad y la procreación. Dicho de otra manera, el animal humano partiendo de distintos escenarios sociopolíticos y productivos ha ido conformado organizaciones familiares variadas, sin embargo, siempre en función de la organización de la convivencia, la procreación y las prácticas relacionadas con goces sexuales, decir de Foucault, M.
Por otra parte Filgueira, C. intenta establecer las diferencias entre las instituciones formales y la institución familiar, aludiendo a que en las primeras se establecen relaciones entre posiciones y diferentes individuos son sustituibles. Mientras que en la institución familiar, las relaciones se establecen entre personas y sus miembros no son sustituibles. Sin embargo, según algunos autores, Filgueira no habla de la familiar como institución sino que refiere al grupo familiar, niveles que se hace imprescindible discriminar.
Pichón Riviére, por otra parte la define como “una estructura social básica que se configura por el interjuego de roles diferenciados (padre, madre, hijo), y enunciado en los niveles o dimensiones comprometidos en su análisis, podemos afirmar que la familia es el modelo natural de la situación de interacción grupal” (Pichón Riviere: 1983). La definición dada por este autor refiere a un modelo de organización familiar propio de la Modernidad que alude a una familia nuclear en tanto forma concreta que adopta la institución familiar.
La familia como institución
El cambio es lo que define a la familia como institución. En tanto puede considerarse así como un campo de fuerzas destinado a instituir ciertos comportamientos, sistemas de creencias y lógicas de sentido, desde dos dimensiones: por un lado, desde la organización social de la cotidianidad (formas de posicionarse y actuar en la vida cotidiana) y por otro, desde la organización doméstica.
Algunas corrientes proponen pensar la familia como una institución que produce lógicas, normas explícitas e implícitas, determinando prescripciones y proscripciones y regulando así el comportamiento de sus integrantes. Encontrándose en las familias un componente visible (referente a lo instituido) vinculado a la organización jurídica del matrimonio, que determina derechos y obligaciones, normalizando tareas y funciones tales como la reproducción, la seguridad, la educación y la fidelidad. Y un componente no visible, aunque también instituido, que refiere a las formaciones imaginarias que sustentan y convalidan un modelo de familia, un cierto “ideal” de la misma.
La familia como institución es entonces encargada de procurar la reproducción ideológica y material, así como de la reproducción de ciertas formas de subjetividad que garanticen la reproducción de las formaciones sociales instituidas. La familia produce así sujetos, costumbres, prácticas domésticas, modos de subjetividad.
La institución familiar persiste y se va haciendo, sus formas pueden cambiar, metamorfosearse pero en tanto institución se mantiene. Por ser una institción acción de instituir, refiere a un dinamismo, movimiento. La institución se define además como campo de fuerzas en el sentido físico del término, y si hay fuerzas, hay oposición, hay lucha, batalla, hay encuentro de contrarios que buscan imponer su dominio sobre el otro. Juego entre instituídos (principios como la supervivencia, la sexualidad, la procreación, la regulación de afectos) e instituyentes, que buscan imponerse sobre los primeros (relaciones de poder, proceso de institucionalización o de disolución de ciertos instituyentes que no logran instituírse).
En el uso cotidiano suelen confundirse dos niveles: familia institución y grupo familiar. Incluso en la práctica de psicólogos y otros profesionales no se tiene en cuenta a la familia como atravesada por un nivel institucional que se hace presente en las prácticas más ínfimas de la vida cotidiana.
En los diferentes momentos históricos, las formas grupales e institucionales en relación a la familia producen expresiones fenoménicas empíricas distintas. Por esta razón consideramos que las diferentes relaciones y roles son también una expresión fenoménica de lo que se juega en cada cultura en un momento determinado de la historia. Pero a pesar de las diferentes formas que va tomando, sigue subsistiendo a lo largo de los siglos. En la vida cotidiana las relaciones aparecen condicionadas por fenómenos familiares que emergen de lo social histórico.
La importancia del grupo humano como tal imprime en estas lecturas que hacemos de lo real. Detrás de la forma que adquiere cada grupo humano, existe un ordenamiento de cómo debe organizarse cada grupo para ser considerado un grupo familiar, como expresión de esa institución social hay elementos religiosos, jurídicos y económicos. Familia entonces como producción social es posible encontrarla a lo largo de la historia con diversas modalidades grupales y organizativas de la misma.
Funciones de la familia
Independientemente de su estructura, la familia cumple una serie de funciones esenciales para el desarrollo de sus miembros y para la sociedad:
Función socializadora
La familia es el primer agente de socialización del individuo. Es en su seno donde se transmiten valores, normas, costumbres, creencias y pautas de comportamiento que permiten la integración en la sociedad. El niño aprende a relacionarse con los demás, a gestionar sus emociones y a comprender las reglas básicas de la convivencia social.
Función afectiva
La familia proporciona el sustento emocional necesario para el desarrollo psicológico saludable. El apego seguro, la expresión de afecto y el sentimiento de pertenencia son fundamentales para la formación de la autoestima, la seguridad y la capacidad de establecer relaciones interpersonales satisfactorias en la vida adulta.
Función protectora y de cuidado
La familia se encarga de la protección física y emocional de sus miembros, especialmente de los más vulnerables (niños, ancianos, personas con discapacidad). Incluye la provisión de alimento, vivienda, vestimenta, cuidados de salud y seguridad.
Función educativa
Junto con la escuela, la familia desempeña un papel fundamental en la educación de los menores. La transmisión de hábitos de estudio, la estimulación cognitiva, la curiosidad intelectual y la disciplina se forjan en gran medida en el entorno familiar.
Función económica
La familia constituye una unidad económica que organiza la producción, la distribución y el consumo de bienes y servicios entre sus miembros. Históricamente, esta función ha sido central, aunque sus formas han variado enormemente.
Función reproductiva
La familia regula la sexualidad y la procreación, asegurando la continuidad biológica y social de la especie. Sin embargo, en las sociedades contemporáneas, la función reproductiva ya no se considera la única o principal razón de ser de la familia.
La familia y la salud mental
La dinámica familiar tiene un impacto profundo en la salud mental de todos sus miembros:
- Estilos de apego: la relación temprana con los cuidadores principales determina el estilo de apego (seguro, ansioso, evitativo o desorganizado), que influirá en todas las relaciones interpersonales futuras.
- Comunicación familiar: las familias con patrones de comunicación abiertos y respetuosos favorecen el bienestar emocional de sus miembros.
- Conflictos familiares: la exposición crónica a conflictos, violencia o negligencia aumenta significativamente el riesgo de trastornos psicológicos.
- Resiliencia familiar: las familias que funcionan como equipo, que comparten actividades y que se apoyan mutuamente ante las adversidades desarrollan una mayor capacidad de resiliencia.
La familia en la sociedad contemporánea
Las transformaciones sociales de las últimas décadas han modificado profundamente la estructura y dinámica familiar:
- Diversificación de los modelos familiares: familias monoparentales, reconstituidas, homoparentales, coparentales, familias sin hijos por elección.
- Incorporación de la mujer al mercado laboral: ha transformado los roles de género y la organización doméstica.
- Reducción del tamaño familiar: menor número de hijos y mayor espaciamiento entre nacimientos.
- Aumento de la esperanza de vida: las familias multigeneracionales son cada vez más comunes.
- Nuevas tecnologías: influyen en la comunicación familiar y en los procesos de socialización.
- Globalización y migración: familias transnacionales que mantienen vínculos afectivos a distancia.
Estos cambios no implican una crisis de la familia como institución, sino una adaptación a los nuevos contextos socioculturales.
Referencias
- Jelin, E. (1988). Pan y afectos: la transformación de las familias. Fondo de Cultura Económica.
- Pichon-Rivière, E. (1983). El proceso grupal. Nueva Visión.
- Bowlby, J. (1969). Attachment and Loss (Vol. 1). Basic Books.
- Minuchin, S. (1974). Familias y terapia familiar. Gedisa.
- Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental. Familia y salud mental. Recuperado de https://www.sepsm.org
- Organización Mundial de la Salud. (2014). Salud mental: un estado de bienestar. Recuperado de https://www.who.int

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.