¿Qué comer con diarrea para aliviar los síntomas?
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la diarrea?
- Clasificación según la duración
- Tipos de diarrea según su causa
- 2.Síntomas de la diarrea
- 3.Causas de la diarrea
- 4.¿Qué comer con diarrea?
- Principios generales de la dieta astringente
- Arroz blanco
- Manzana sin cáscara
- Patata
- Plátano
- Zanahoria cocida
- Pescado blanco
- Pollo y pavo sin piel
- Pera sin cáscara
- Guayaba sin cáscara
- Melocotón sin cáscara
- Otros alimentos recomendados
- 5.¿Qué no comer con diarrea?
- 6.Hidratación durante la diarrea
- Sales de rehidratación oral (SRO)
- Preparación casera de suero oral
- Otros líquidos recomendados
- 7.Cuándo consultar al médico
- 8.Referencias
La diarrea no se trata de una patología en sí misma, sino de un síntoma de que existe un problema en el funcionamiento del sistema digestivo. No solo provoca malestar a nivel abdominal, sino que puede presentarse de manera generalizada con deshidratación y pérdida de electrolitos. Es necesario reducir las evacuaciones para mejorar el cuadro, por lo que se debe conocer qué comer con diarrea.
No se puede consumir cualquier alimento. Algunos pueden empeorar esta afección, llegando a derivar en complicaciones que ponen en riesgo la salud de la persona. Es la razón de que se recomiende evitar el consumo de grasas y fibras insolubles y optar por una dieta astringente que ayude a mejorar la consistencia de las heces.
¿Qué es la diarrea?
La diarrea es una afección donde existe un aumento en la cantidad de deposiciones diarias (generalmente 3 o más) o un aumento significativo en el volumen fecal (más de 200 g/día). Se acompaña de un cambio en su consistencia, notando heces más blandas o líquidas. También puede observarse restos de sangre en las heces, moco, pus o hasta restos de comida por digestión deficiente.
Dependiendo de la causa así como del organismo afectado, es posible que la diarrea desaparezca de manera rápida o tenga una mayor duración. Para este último caso será necesario mantener un buen consumo de líquidos para evitar la deshidratación, aumentando la ingesta de agua. Además, hay que tener en cuenta qué comer con diarrea para mejorar el cuadro.

Clasificación según la duración
- Diarrea aguda: dura menos de 14 días. Es la forma más frecuente y generalmente se resuelve de forma espontánea.
- Diarrea persistente: se extiende de 14 a 30 días.
- Diarrea crónica: dura más de 30 días y suele indicar una patología subyacente que requiere estudio médico.
Tipos de diarrea según su causa
Existen distintos tipos de diarrea dependiendo de su causa:
- Diarrea por intoxicación alimentaria: suele presentarse en casos donde se ha ingerido algún alimento o bebida que no se encuentran en buen estado. Se acompaña de otros síntomas como malestar estomacal, náuseas y vómitos. Las bacterias más frecuentes son Salmonella, Campylobacter, E. coli y Staphylococcus aureus.
- Diarrea vírica (gastroenteritis viral): su agente causante es una infección por algún virus. El más común es el rotavirus en niños y el norovirus en adultos. Suele considerarse de mayor gravedad en bebés, niños pequeños y personas mayores por el riesgo de deshidratación. Para prevenir la diarrea por rotavirus, se debe vacunar al bebé con la vacuna correspondiente, que consta de dos o tres dosis según la presentación.
- Diarrea del viajero: se trata de casos de diarrea producto del consumo de agua y alimentos insalubres cuando la persona viaja a lugares que no cuentan con adecuadas medidas de higiene. Se recomienda beber agua embotellada y utilizarla para cepillarse los dientes o lavar alimentos. Tampoco se debe consumir alimentos poco cocinados o de dudosa preparación.
- Diarrea por medicamentos: ciertos fármacos, especialmente los antibióticos, pueden alterar la flora intestinal y causar diarrea. Los antiácidos con magnesio, los laxantes, la metformina y algunos quimioterápicos también son causas frecuentes.
- Diarrea osmótica: producida por sustancias no absorbidas en el intestino que atraen agua hacia la luz intestinal (sorbitol, lactosa en intolerantes, fructosa en exceso).
Síntomas de la diarrea
Cuando se habla de diarrea es común pensar en una mayor cantidad de deposiciones donde su consistencia es más blanda o líquida. Estos dos detalles destacan como los principales síntomas de esta afección gastrointestinal. Sin embargo, la sintomatología puede ser más amplia dependiendo de cada caso:
- Aumento de la frecuencia de las deposiciones (3 o más al día).
- Heces líquidas o semilíquidas.
- Dolor y distensión abdominal, así como calambres (retortijones).
- Urgencia defecatoria (necesidad imperiosa de ir al baño).
- Náuseas y vómitos.
- Fiebre (sugiere causa infecciosa).
- Sangre, moco o pus en las heces (en infecciones bacterianas, enfermedad inflamatoria intestinal u otras causas).
- Signos de deshidratación: sed intensa, boca seca, disminución de la orina, orina oscura, fatiga, mareo.
Cuando la diarrea es excesiva o persiste mucho tiempo, existe un mayor riesgo de deshidratación, lo cual es especialmente peligroso en niños pequeños, personas mayores y pacientes inmunodeprimidos. También pueden aparecer complicaciones como trastornos electrolíticos (hipopotasemia, hiponatremia) o, en casos graves, insuficiencia renal.
Causas de la diarrea
Las razones por las que se produce la diarrea son bastante variadas. En primer lugar aparecen las causas infecciosas, tanto víricas como bacterianas y parasitarias. Las gastroenteritis víricas son la causa más frecuente en países desarrollados.
En segundo lugar se ubican las intoxicaciones alimentarias. La incorrecta manipulación de alimentos propicia la proliferación de bacterias que pueden causar una infección en el organismo tras su ingesta.

Por último, se puede producir diarrea asociada a una patología en curso. Ciertas enfermedades pueden causar alteración en el funcionamiento del sistema digestivo, siendo más frecuentes:
- Enfermedades inflamatorias del intestino: enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
- Síndrome del intestino irritable (SII): causa frecuente de diarrea crónica funcional.
- Intolerancias alimentarias: intolerancia a la lactosa, celiaquía (intolerancia al gluten), intolerancia a la fructosa.
- Trastornos endocrinos: hipertiroidismo, diabetes.
- Factores emocionales: la ansiedad o el estrés pueden provocar cambios en el tránsito intestinal, favoreciendo la aparición de diarrea.
¿Qué comer con diarrea?
Con la aparición de este malestar, es posible que se dificulte la ingesta de alimentos, siendo necesario determinar qué comer con diarrea. No se puede ingerir cualquier cosa ya que puede agravar el cuadro. La dieta debe estar dirigida a disminuir los síntomas, siendo necesario consumir alimentos astringentes. Esto ayudará a regular el tránsito intestinal haciéndolo más lento, siendo indispensable reducir la ingesta de fibra insoluble.
Principios generales de la dieta astringente
Antes de detallar los alimentos recomendados, conviene tener presentes algunos principios:
- Comer poco y con frecuencia: realizar 5-6 comidas pequeñas al día en lugar de 2-3 grandes.
- Masticar bien los alimentos para facilitar la digestión.
- Cocinar de forma sencilla: hervido, a la plancha, al horno o al vapor. Evitar frituras y guisos con mucha grasa.
- Introducir alimentos progresivamente: comenzar con los más suaves y añadir variedad a medida que mejoren los síntomas.
- Servir los alimentos a temperatura templada: ni muy calientes ni muy fríos, ya que las temperaturas extremas estimulan el peristaltismo intestinal.
Se recomienda consumir:
Arroz blanco
Un alimento bajo en fibra pero de fácil digestión, además de que no provoca irritación. Se considera esencial su consumo en la dieta durante el curso de una diarrea. Al ser rico en almidón permite que las heces se puedan endurecer, logrando así una mejor consistencia. El agua de cocción del arroz también es un excelente remedio casero.
Manzana sin cáscara
La eliminación de la cáscara es esencial ya que es la parte de la fruta que contiene mayor cantidad de fibra insoluble. La manzana puede consumirse cruda, rallada o cocida (asada o en compota). Contiene pectina, una fibra soluble con efecto astringente que permite ralentizar los movimientos intestinales y absorber agua en el intestino.
Patata
Se considera un alimento bajo en fibra pero que se digiere fácilmente. Debe pelarse para lograr el efecto deseado. Y debe ser consumida en una preparación sin grasas, por lo que es mejor cocinarla en forma de puré, hervida o asada. Aporta potasio, un electrolito que se pierde con la diarrea.
Plátano
El plátano resulta una fruta excelente durante la diarrea. Cuando no está excesivamente maduro tiene un mayor efecto astringente. Además, es un alimento rico en potasio, mineral esencial que debe reponerse cuando se han perdido muchos electrolitos durante el cuadro. También aporta pectina, que ayuda a espesar las heces.
Zanahoria cocida
Cuando se hierve la zanahoria sin cáscara, se reduce considerablemente el contenido de fibra insoluble. Uno de sus beneficios está asociado a la presencia de pectina, que si bien se trata de una fibra, ayuda a ralentizar la digestión, lo cual puede reducir el número de evacuaciones y mejorar la consistencia de las heces. Además, aporta betacarotenos que contribuyen a la recuperación de la mucosa intestinal.
Pescado blanco
Se debe hacer énfasis en que solo debe consumirse pescado blanco cuando se tiene diarrea, ya que posee un menor contenido de grasa (merluza, lenguado, bacalao, rape). No solo se considera un gran aporte nutritivo, sino que también ayuda a fortalecer el sistema inmune y prevenir la pérdida de masa muscular. Debe cocinarse al vapor, hervido o a la plancha.
Pollo y pavo sin piel
Las carnes magras cocidas o a la plancha son una excelente fuente de proteínas de fácil digestión. Es importante retirar la piel y la grasa visible antes de cocinarlas.
Pera sin cáscara
Se puede consumir de manera cruda o cocida, pero siempre eliminando la cáscara previamente. Se trata de una fruta rica en fibra soluble, sustancia que ayuda en la regulación de los movimientos intestinales. Esto favorece que el tránsito intestinal sea más lento, permitiendo el endurecimiento de las heces. Además, tiene un alto contenido en agua, lo que ayuda a la hidratación.
Guayaba sin cáscara
Al igual que la manzana, se debe pelar para no consumir la cáscara ya que es rica en fibra insoluble, lo que agravaría el cuadro de diarrea. La guayaba favorece la regulación de los movimientos intestinales, lo cual se traduce en una digestión más lenta y efectiva.

Melocotón sin cáscara
Al igual que otras frutas, es necesario eliminar la cáscara para disminuir su contenido en fibra insoluble y lograr una digestión más lenta.
Otros alimentos recomendados
- Pan tostado o biscotes: más fáciles de digerir que el pan fresco.
- Pasta blanca: sin salsas grasas, aliñada con un poco de aceite de oliva.
- Yogur natural: los probióticos que contiene pueden ayudar a restaurar la flora intestinal. Estudios han demostrado que ciertas cepas probióticas (Lactobacillus y Saccharomyces boulardii) pueden acortar la duración de la diarrea.
- Membrillo: rico en taninos con efecto astringente.
- Caldo de pollo o verduras: aporta líquidos, electrolitos y es reconfortante.
- Huevo cocido o en tortilla francesa: con poco aceite.
¿Qué no comer con diarrea?
Es igual de importante saber qué alimentos deben evitarse:
- Leche y derivados enteros: salvo el yogur, los lácteos pueden empeorar la diarrea, especialmente si hay intolerancia transitoria a la lactosa (frecuente tras gastroenteritis).
- Alimentos ricos en fibra insoluble: verduras crudas, frutas con piel, cereales integrales, legumbres enteras.
- Alimentos grasos: fritos, embutidos, carnes grasas, salsas, mantequilla.
- Bebidas con cafeína: café, té negro fuerte, bebidas energéticas. La cafeína estimula el peristaltismo.
- Alcohol: irrita la mucosa intestinal y favorece la deshidratación.
- Bebidas con gas: pueden aumentar la distensión abdominal.
- Alimentos muy condimentados o picantes.
- Dulces y azúcares concentrados: zumos industriales, golosinas, bollería. Los azúcares en exceso pueden empeorar la diarrea osmótica.
- Edulcorantes artificiales: sorbitol, manitol y xilitol tienen efecto laxante.
Hidratación durante la diarrea
La rehidratación es el aspecto más importante del manejo de la diarrea. La pérdida de agua y electrolitos puede ser peligrosa, especialmente en niños y ancianos.
Sales de rehidratación oral (SRO)
La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de sales de rehidratación oral como tratamiento fundamental de la diarrea aguda. Se pueden adquirir en farmacias y se preparan disolviendo el sobre en la cantidad de agua indicada.
Preparación casera de suero oral
Si no se dispone de SRO comerciales, se puede preparar un suero oral casero:
- 1 litro de agua mineral o hervida
- 2 cucharadas soperas de azúcar
- Media cucharadita de sal
- Media cucharadita de bicarbonato sódico
- El zumo de medio limón
Otros líquidos recomendados
- Agua: beber a pequeños sorbos de forma continuada.
- Agua de coco: ayuda a reponer electrolitos como el sodio y el potasio.
- Caldos suaves: de pollo, verduras o arroz.
- Infusiones suaves: manzanilla, menta, hinojo (sin azúcar o con poca).
- Agua de arroz: el agua de cocción del arroz tiene propiedades astringentes.
Cuándo consultar al médico
La diarrea aguda suele resolverse por sí sola en 2-3 días. Sin embargo, es necesario acudir al médico en los siguientes casos:
- Diarrea que dura más de 48-72 horas sin mejoría.
- Fiebre elevada (superior a 38,5 °C).
- Sangre o pus en las heces.
- Signos de deshidratación: boca muy seca, ojos hundidos, escasa producción de orina, mareo al levantarse.
- Dolor abdominal intenso que no mejora tras la deposición.
- Diarrea en niños pequeños, personas mayores o inmunodeprimidos: estos grupos tienen mayor riesgo de complicaciones.
- Diarrea tras un viaje a zonas tropicales.
- Si se sospecha intoxicación alimentaria colectiva (varias personas afectadas tras consumir el mismo alimento).
Referencias
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- Riddle, M. S., et al. (2016). ACG Clinical Guideline: Diagnosis, Treatment, and Prevention of Acute Diarrheal Infections in Adults. American Journal of Gastroenterology, 111(5), 602-622.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.