Rotavirus

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El rotavirus es un virus que causa lo que se conoce como gastroenteritis y representa actualmente la principal causa de diarrea de carácter grave en niños menores de cinco años en todo el mundo. Existen ocho grupos de rotavirus: A, B, C, D, E, F, G y H. El tipo A es el más común de todos, causante de cerca del 90 % de las infecciones que se dan tanto en personas como en animales.

Se trata de un virus muy contagioso, que se transmite en la gran mayoría de casos por vía fecal-oral; infecta las células que recubren el intestino delgado, dañándolas en profundidad y causando gastroenteritis.

Según la Organización Mundial de la Salud, antes de la introducción generalizada de las vacunas, cada año morían en torno a 200.000-400.000 niños en todo el mundo a causa del rotavirus, especialmente en países de renta baja. La vacunación ha reducido drásticamente estas cifras en los países que la han incorporado a sus calendarios vacunales.

La manera más eficaz de prevención que existe a día de hoy es la vacunación. No obstante, en países con bajos recursos y en vías de desarrollo, la administración de esta vacuna no siempre es accesible; este hecho, sumado a las deficientes medidas de higiene y sanidad pública, hace que el rotavirus siga siendo un problema de salud pública de primer orden.

¿Qué es el rotavirus?

El rotavirus es un virus de ARN bicatenario perteneciente a la familia Reoviridae. Su nombre deriva del latín rota (rueda), ya que al observarlo al microscopio electrónico presenta una forma esférica que recuerda a una rueda con radios.

Es una enfermedad de carácter infeccioso que da lugar a trastornos digestivos como la gastroenteritis o la infección intestinal. Aunque puede darse en personas de todas las edades, resulta muchísimo más frecuente y grave en bebés y niños, sobre todo en los lactantes de entre 6 meses y 2 años de edad.

Hay dos características que definen al rotavirus. Por un lado, es una enfermedad extremadamente contagiosa; se considera un problema de salud pública entre los niños, sobre todo en países pobres. Y, por otro lado, se trata de una infección que no responde a los antibióticos (al ser un virus), de modo que el tratamiento se centra en el manejo de los síntomas y la prevención de la deshidratación.

Características del virus

  • Resistencia ambiental: el rotavirus es extraordinariamente resistente fuera del organismo. Puede sobrevivir durante horas en las manos y durante días e incluso semanas en superficies inertes como juguetes, mesas y pañales.
  • Resistencia a desinfectantes: es relativamente resistente al jabón común y a muchos desinfectantes convencionales, aunque es sensible al alcohol etílico al 70 %, a la lejía diluida y a la desinfección con soluciones yodadas.
  • Estacionalidad: en climas templados como el de España, las infecciones por rotavirus tienen un patrón estacional con un pico de incidencia durante los meses de invierno (noviembre-abril). En climas tropicales, la infección puede darse durante todo el año.

¿Cómo se transmite el rotavirus?

¿Cómo se transmite el rotavirus?

En la gran mayoría de ocasiones, el rotavirus se transmite a través de la vía fecal-oral; no obstante, una persona también puede resultar contagiada por el contacto con objetos o superficies contaminadas (transmisión por fómites). El contagio a través del sistema respiratorio también es posible, aunque resulta menos frecuente.

Las heces de una persona infectada pueden contener más de 10 billones de partículas infecciosas por cada gramo; así, es suficiente con tan solo 10-100 de dichas partículas para que otra persona se contagie. Es por ello que se trata de una de las infecciones más contagiosas que existen.

Principales vías de contagio

  • Contacto directo: al cambiar pañales, al tocar superficies contaminadas (juguetes, pomos de puertas, cambiadores) y llevarse las manos a la boca.
  • Alimentos y agua contaminados: menos frecuente pero posible, especialmente en entornos con deficientes medidas de saneamiento.
  • Transmisión persona a persona: especialmente en guarderías, escuelas infantiles y hospitales.
  • Periodo de contagiosidad: el paciente es más contagioso desde los 2 días previos al inicio de los síntomas hasta aproximadamente 10 días después de su aparición.

Causas y factores de riesgo

La gran mayoría de pacientes se contagian del rotavirus por el contacto con las heces de una persona infectada de manera oral. Este virus puede sobrevivir incluso varias horas en las manos, así como en otras superficies como los pañales, la ropa o las sábanas.

Existen diferentes serotipos de rotavirus, los cuales pueden darse en diferentes épocas del año. Así, una vez que una persona ha superado satisfactoriamente una infección, es inmune a dicho serotipo. No obstante, la inmunidad no es completa ya que existe el riesgo de contagio e infección del resto de serotipos del virus, aunque las reinfecciones suelen ser más leves.

Factores de riesgo

  • Edad: los niños entre 6 meses y 2 años son el grupo más vulnerable. Los lactantes menores de 3 meses suelen estar protegidos por los anticuerpos maternos.
  • Asistencia a guarderías: el contacto estrecho con otros niños favorece la transmisión.
  • Época del año: mayor incidencia en otoño-invierno en climas templados.
  • Inmunodeficiencia: los niños con inmunodeficiencias congénitas o adquiridas tienen mayor riesgo de infecciones graves y prolongadas.
  • Falta de vacunación: los niños no vacunados tienen mayor riesgo de sufrir gastroenteritis grave.
  • Condiciones socioeconómicas desfavorables: hacinamiento, falta de acceso a agua potable y saneamiento deficiente.

Síntomas del rotavirus

Los síntomas propios del rotavirus son muy similares a los de la gastroenteritis. Los signos de alerta más frecuentes son vómitos, diarrea acuosa y fiebre. El periodo de incubación desde el momento de contagio es de 1-3 días antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Evolución típica

  1. Inicio: suele comenzar con fiebre (38-39 °C) y vómitos, que pueden ser muy intensos durante las primeras 24-48 horas.
  2. Fase diarreica: a los vómitos les sigue una diarrea acuosa, abundante y sin sangre, que dura entre 3 y 8 días. Las deposiciones pueden ser muy frecuentes (5-20 al día).
  3. Resolución: los vómitos suelen remitir en 1-2 días, mientras que la diarrea puede prolongarse hasta una semana.

Síntomas principales

  • Diarrea acuosa abundante, de color amarillo o verdoso, sin moco ni sangre.
  • Vómitos intensos, que pueden dificultar la rehidratación oral.
  • Fiebre moderada (38-39 °C).
  • Dolor abdominal y calambres.
  • Irritabilidad y decaimiento en bebés.
  • Inapetencia y rechazo del alimento.

En algunos casos también se dan síntomas propios del sistema respiratorio, tales como congestión nasal, tos leve o dolor de garganta.

Signos de alarma: deshidratación

El riesgo más grave del rotavirus es la deshidratación, que puede poner en peligro la vida del niño. Los signos de alerta son:

  • Sequedad de boca y labios.
  • Llanto sin lágrimas.
  • Ojos hundidos.
  • Fontanela hundida en los lactantes.
  • Disminución de la orina (menos de 3-4 pañales mojados al día en lactantes, o ausencia de orina durante más de 6-8 horas).
  • Piel seca con pérdida de elasticidad (el pliegue cutáneo tarda en recuperarse al pellizcar suavemente la piel del abdomen).
  • Somnolencia excesiva o irritabilidad extrema.
  • Extremidades frías y moteadas.

Existen diferencias significativas en cuanto a la presentación de los síntomas en función de la edad. La infección por rotavirus en bebés de menos de tres meses de vida es habitualmente asintomática o muy leve (gracias a los anticuerpos maternos), mientras que los síntomas más graves se dan en bebés de entre seis meses y dos años de edad.

Diagnóstico del rotavirus

El diagnóstico del rotavirus se establece a través de varias vías. La presencia de síntomas como diarrea acuosa, vómitos y fiebre en un niño pequeño, especialmente durante los meses de invierno, puede orientar al personal médico hacia esta enfermedad. La existencia de casos de rotavirus en el entorno (guardería, familia) refuerza la sospecha.

Para confirmar el diagnóstico, la prueba indicada es un análisis de heces (test de antígenos rotavíricos), que detecta la presencia de antígenos del rotavirus mediante inmunoensayo. Es una prueba rápida, con resultados disponibles en minutos, y con alta sensibilidad y especificidad.

En la práctica clínica, no siempre es necesario confirmar el diagnóstico etiológico si el cuadro clínico es típico, ya que el tratamiento es el mismo independientemente del virus causante de la gastroenteritis.

Tratamiento del rotavirus

Tratamiento del rotavirus

Una vez confirmado el diagnóstico, el tratamiento del rotavirus es sintomático y de soporte, ya que no existe un fármaco antiviral específico contra este virus. Los antibióticos no están indicados al tratarse de una infección vírica.

Rehidratación oral

La rehidratación es el pilar fundamental del tratamiento. Se utilizan soluciones de rehidratación oral (SRO) de venta en farmacias, que contienen la proporción adecuada de sales minerales y glucosa para compensar las pérdidas por la diarrea y los vómitos.

Pautas de administración:

  • Ofrecer pequeñas cantidades de SRO de forma frecuente (5-10 ml cada 5-10 minutos con jeringa o cucharita).
  • No forzar grandes volúmenes de golpe, ya que pueden provocar vómitos.
  • Si el niño vomita, esperar 10-15 minutos y volver a ofrecer.
  • No sustituir las SRO por refrescos, zumos ni bebidas deportivas, que no tienen la composición adecuada y pueden empeorar la diarrea (por su alto contenido en azúcar).

Alimentación durante la infección

  • Lactancia materna: no debe interrumpirse en ningún caso. La leche materna tiene propiedades protectoras y favorece la recuperación.
  • Lactancia artificial: no es necesario diluir la fórmula habitual ni cambiar a fórmulas sin lactosa en la mayoría de los casos, aunque si la diarrea es muy prolongada, el pediatra puede valorar una fórmula sin lactosa temporalmente.
  • Alimentación complementaria: no es necesario hacer ayuno prolongado. Una vez controlados los vómitos (generalmente a las 4-6 horas), se puede reintroducir la alimentación habitual del niño de forma progresiva, ofreciendo alimentos suaves y fáciles de digerir.

Tratamiento hospitalario

En determinados casos puede ser necesario el ingreso hospitalario, especialmente si:

  • El niño presenta deshidratación moderada-grave.
  • Los vómitos impiden la rehidratación oral.
  • Existe un empeoramiento progresivo a pesar del tratamiento domiciliario.
  • El niño es menor de 3 meses o tiene factores de riesgo (inmunodeficiencia, prematuridad, enfermedad crónica).

En el hospital, se administra rehidratación por vía intravenosa hasta que el niño pueda tolerar la vía oral.

Medicamentos

  • Probióticos: algunos estudios han demostrado que ciertas cepas de probióticos (Lactobacillus rhamnosus GG, Saccharomyces boulardii) pueden reducir la duración y la intensidad de la diarrea por rotavirus en 1-2 días.
  • Antieméticos: el ondansetrón oral puede utilizarse para controlar los vómitos intensos y facilitar la rehidratación oral, bajo supervisión médica.
  • Antidiarreicos: están contraindicados en niños (loperamida y otros). Pueden producir efectos secundarios graves.
  • Zinc: la OMS recomienda la suplementación con zinc durante 10-14 días en niños con diarrea, ya que reduce la duración y la gravedad del episodio y previene futuros episodios en los 2-3 meses siguientes.

Rotavirus en adultos

Tal y como hemos señalado, esta infección es muchísimo más habitual en niños que en adultos. No obstante, los adultos también pueden contagiarse.

Su cuadro clínico es más leve; los adultos suelen superar el rotavirus sin complicaciones y, en ocasiones, prácticamente sin ningún síntoma. Es por ello que resulta sencillo que transmitan el virus a sus familiares, y especialmente a niños pequeños, de forma inadvertida.

Los adultos infectados por rotavirus generalmente no requieren tratamiento específico, ya que su sistema inmunitario es capaz de controlar la infección por sí mismo. La rehidratación es esencial, para lo cual resulta aconsejable tomar agua mineral, caldos e infusiones sin azúcar.

Respecto a la alimentación, lo más adecuado es seguir una dieta blanda como tratamiento de la gastroenteritis en adultos. No es necesario hacer un ayuno prolongado; se pueden ir introduciendo alimentos suaves y de fácil digestión (arroz hervido, pollo a la plancha, manzana, zanahoria cocida) a medida que la tolerancia lo permita.

Prevención del rotavirus

Vacunación

La vacunación es la medida preventiva más eficaz contra el rotavirus. Existen dos vacunas comercializadas:

  • RotaTeq (RV5, Merck): vacuna pentavalente (humano-bovina) que se administra en 3 dosis orales a los 2, 4 y 6 meses de edad.
  • Rotarix (RV1, GSK): vacuna monovalente (humana atenuada) que se administra en 2 dosis orales a los 2 y 4 meses de edad.

Ambas vacunas son de administración oral (no inyectable), son seguras y eficaces, y han demostrado reducir las hospitalizaciones por gastroenteritis por rotavirus en más de un 80-90 % en países de renta alta.

En España, la vacuna frente al rotavirus ha sido incluida en el calendario vacunal financiado por el Sistema Nacional de Salud desde 2023, lo que ha supuesto un avance significativo. Anteriormente era una vacuna recomendada pero no financiada.

Medidas de higiene

Además de la vacunación, las medidas higiénicas fundamentales para prevenir la transmisión incluyen:

  • Lavado de manos frecuente con agua y jabón, especialmente después de cambiar pañales, ir al baño y antes de preparar alimentos.
  • Desinfección de superficies y objetos en contacto con el niño enfermo con soluciones de lejía diluida.
  • Manipulación cuidadosa de pañales y eliminación higiénica de los mismos.
  • Evitar la asistencia a guarderías durante la fase aguda de la enfermedad (al menos hasta 48 horas después de la última deposición diarreica).
  • No compartir utensilios de alimentación, toallas ni juguetes durante la fase infecciosa.

Incidencia del rotavirus

La infección por rotavirus es la causa más frecuente de diarrea grave en niños pequeños a nivel mundial. Antes de la introducción de las vacunas, se estimaba que prácticamente todos los niños sufrían al menos un episodio de gastroenteritis por rotavirus antes de los 5 años de edad.

En los países en desarrollo, una infección de este tipo puede ser potencialmente mortal, sobre todo en bebés, debido al acceso limitado a tratamiento de rehidratación. En los países desarrollados, la muerte por rotavirus es excepcional, pero la enfermedad genera una importante carga sanitaria en forma de consultas médicas, visitas a urgencias y hospitalizaciones.

En el caso de España, el rotavirus representaba aproximadamente un 25-30 % de todos los casos de gastroenteritis en niños antes de la inclusión de la vacuna en el calendario oficial; de todos ellos, en torno a un 20 % requerían hospitalización. La incorporación de la vacuna al calendario financiado está reduciendo progresivamente estas cifras.

Preguntas frecuentes

¿Un niño puede infectarse más de una vez?

Sí, es posible, ya que existen múltiples serotipos de rotavirus. Sin embargo, las reinfecciones suelen ser más leves que el primer episodio, y la gravedad disminuye con cada infección sucesiva gracias a la inmunidad adquirida.

¿La vacuna del rotavirus tiene efectos secundarios?

Las vacunas frente al rotavirus son en general muy bien toleradas. Los efectos secundarios más frecuentes son irritabilidad, diarrea leve y vómitos pasajeros. Se ha descrito un riesgo muy bajo de invaginación intestinal (aproximadamente 1-5 casos adicionales por cada 100.000 niños vacunados), por lo que se debe consultar si el bebé presenta llanto inconsolable, vómitos persistentes o heces con sangre tras la vacunación.

¿A partir de qué edad ya no se puede vacunar?

La primera dosis debe administrarse antes de las 12 semanas de vida, y la pauta completa debe estar finalizada antes de las 24 semanas (Rotarix) o 32 semanas (RotaTeq) de vida. No se recomienda iniciar ni completar la vacunación fuera de estos plazos.

Cuándo acudir a urgencias

Lleva a tu hijo al servicio de urgencias si presenta:

  • Signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, ojos hundidos, fontanela hundida, ausencia de orina).
  • Vómitos incoercibles que impiden la rehidratación oral durante más de 4-6 horas.
  • Fiebre alta (superior a 39 °C) que no responde a antitérmicos.
  • Sangre en las heces o heces de aspecto negro.
  • Somnolencia excesiva, decaimiento marcado o irritabilidad extrema.
  • Convulsiones.
  • Si el niño es menor de 3 meses.

Referencias

  • World Health Organization (WHO). “Rotavirus vaccines: WHO position paper.” Weekly Epidemiological Record, 2021. Disponible en: WHO
  • Asociación Española de Pediatría (AEP). “Rotavirus.” Comité Asesor de Vacunas. Disponible en: AEP
  • MedlinePlus. “Infecciones por rotavirus.” Disponible en: MedlinePlus
  • Guarino, A. et al. “European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition/European Society for Paediatric Infectious Diseases evidence-based guidelines for the management of acute gastroenteritis in children in Europe.” JPGN, 2014. Disponible en: PubMed
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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