Liquen plano

Liquen planoEl liquen plano es una dermatitis relativamente frecuente caracterizada por la aparición de pápulas (elevaciones, bultos) pequeñas, violáceas y poligonales que pueden agruparse formando placas (cuando varias pápulas se juntan dando un área mayor), habitualmente acompañado de intenso prurito (picor).

La evolución es crónica y recidivante (se repite cada cierto tiempo). Se presenta a cualquier edad aunque es más frecuente entre los 30-60 años, y está distribuida por todo el mundo, sin predominio racial ni sexual.

Causas del liquen plano

Es totalmente desconocido, aunque existen una serie de factores asociados:

  • Factores genéticos: se ha visto asociación familiar.
  • Factores psicológicos: traumas psíquicos, fuertes emociones, fallecimiento de familiares. Se han relacionado con el comienzo y la cronificación.
  • Traumatismos físicos: podrían actuar como factor desencadenante.
  • Factores infecciosos: según esta teoría, un virus en estado latente podría activarse y producir la enfermedad por la acción de medicamentos o alteraciones psíquicas, pero no está claramente demostrado.
  • Factores inmunológicos: se ha visto asociación con algunas enfermedades autoinmunes como el Lupus eritematoso, cirrosis biliar primaria, miastemia gravis, etc.
  • Factores tóxicos: en los fumadores se ha visto mayor incidencia de lesiones en placa. El masticar tabaco se ha relacionado con el liquen plano oral.
  • El sol induce una forma de liquen plano en el que pueden aparecer lesiones en la mucosa oral.

El mecanismo por el que estos factores producen esta enfermedad no está claro.

Síntomas del liquen plano

La lesión elemental es una elevación en la piel (pápula) aplanada, poligonal, rosada, que brilla con los cambios de la luz. Según pasa el tiempo se vuelve de color gris. Al final desaparece sin dejar cicatriz. Es pequeña, no más de 6-8 mm, pero con frecuencia se juntan dando una lesión de mayor tamaño (placas). Se acompañan de picor (prurito) intenso.

Es característica la presencia de un dibujo blanquecino brillante, con aspecto de red, en la superficie de las pápulas, que se ven más claramente humedeciéndolas con alcohol.

Las localizaciones más frecuentes son las muñecas y antebrazos, zona lumbar inferior, parte lateral del abdomen, manos y pies. Frecuentemente quedan afectados también el cuero cabelludo, las uñas y las mucosas oral y genital.

Afectación cutánea

El número de lesiones es muy variable, pueden aparecer pocas y aisladas o en mayor número, que terminan juntándose. En las piernas, palmas y plantas adoptan un aspecto más elevado y seco.

Afectación de las uñas

Aparece en un 10% de los casos. Hay un engrosamiento de la uña con surcos longitudinales; aparecen quebradizas y en ocasiones se atrofian pudiendo llegar a desaparecer.

Afectación del cuero cabelludo

Se produce una destrucción progresiva del folículo piloso por las lesiones, dejando una alopecia cicatricial irreversible.

Afectación de las mucosas

Quedan afectadas, en un 60% de los casos, la mucosa oral o genital; asociado a la manifestación cutánea o de forma aislada.

  • Mucosa oral: aparece principalmente en la mucosa de las encías, apareciendo estrías blanquecinas, brillantes, que se van extendiendo desde atrás hacia delante. Son muy crónicas y no dan síntomas. Hay que vigilarlas por la posible malignización. Cuando se afecta la lengua aparecen lesiones blanquecinas en dorso y caras laterales que se juntan dando otras de mayor tamaño. En los labios, generalmente el inferior, aparecen pequeñas pápulas como de porcelana muy características. En ocasiones pueden dar lugar a lesiones sangrantes que se cubren de costras.
  • Mucosa genital: en el varón adoptan forma anular alrededor del pene. En la mujer se localizan en la cara interna de los labios mayores.
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La evolución es imprevisible. Hay formas de rápida aparición, generalizadas con una evolución crónica y con picor (prurito) muy intenso. Otras evolucionan de forma lenta y progresiva, sin prurito, apareciendo lesiones nuevas mientras otras desaparecen de forma espontánea. Entre estos dos tipos extremos existen múltiples variaciones.

Formas clínicas

El liquen plano es una de las dermatosis con más variedades clínicas, algunas de muy difícil diagnóstico.

  • Liquen plano ampolloso. Presenta una clínica muy aguda, con lesiones generalizadas e intenso prurito; pueden aparecer ampollas a tensión sobre las pápulas del liquen. Al romperse dejan una superficie sangrante con evolución lenta y complicada. En la mucosa oral dejan ulceraciones importantes.
  • Liquen plano atrófico. Se caracteriza porque en las lesiones típicas, el centro se atrofia y aplana adoptando un color blanco.
  • Liquen córneo hipertrófico o liquen verrugoso. Es muy crónico y pruriginoso (con picor) con lesiones en piernas y tobillos, de aspecto verrugoso y áspero, dejando como secuela la zona hiperpigmentada (muy coloreada).
  • Liquen plano pilar o folicular. Las lesiones se localizan en los folículos pilosos, que aparecen ásperas al tacto. Se localizan en brazos, espalda, cuero cabelludo y cara, y dejan como secuela alopecia cicatricial por destrucción del folículo. Se denomina síndrome de Lasuer Graham Aittle a la forma más extensa, con alopecia definitiva en cuero cabelludo, axilas y pubis.
  • Liquen plano actínico. Sólo brota en las zonas de piel expuestas al sol.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se realiza fundamentalmente mediante la observación visual de las lesiones típicas.

En algunos casos será necesario hacer un estudio anatomopatológico en el que se observarán los cambios específicos en la estructura y comportamiento celular cutáneo, que nos dará el diagnóstico de certeza.

Tratamiento del liquen plano

El tratamiento en general es difícil y muchas veces decepcionante. Se han utilizado diversos metales, antibióticos, vacunas, vitaminas, etc., con resultados muy variables.

  • Como primera medida habrá que suprimir los supuestos agentes causales.
  • Para el prurito: antihistamínicos y sedantes.
  • Si hay sólo lesiones en una zona cutánea, puede ser útil la aplicación de corticoides potentes en esa zona.
  • Los corticoides por vía oral en pequeñas dosis y por tiempo limitado, son útiles para disminuir el prurito y acortar el brote, pero, dado que la mayoría tienen una evolución crónica, hay que tener especial cuidado por los efectos secundarios de los corticoides en tratamientos prolongados.
  • Las hidrázidas del ácido isonicotínico: se ha recomendado por varios autores por su acción antiinflamatoria.
  • Metotrexate: en las formas muy severas y generalizadas, con gran repercusión general.
  • Otros tratamientos: fotoquimioterapia (PUVA), griseofulvina, ciclosporina.

¿Cómo se puede evitar?

Al ser de causa desconocida es muy difícil poder prevenir su aparición, únicamente intentando suprimir los factores etiológicos, aunque la mayoría no están claros o no son evitables.

Es importante evitar en lo posible el rascado de las lesiones una vez que han aparecido, ya que ello puede dar lugar, por sí solo, a complicaciones que alargarían el proceso de curación.

Se debe acudir al dermatólogo ante la aparición de lesiones pruriginosas como las descritas con anterioridad.

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