Leucocitos altos
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué significa tener los leucocitos altos?
- 2.¿Qué son los leucocitos?
- Existen cinco tipos de glóbulos blancos
- 3.Valores normales de leucocitos en sangre
- 4.¿Qué es la leucocitosis?
- 5.Causas de los leucocitos altos
- Causas infecciosas
- Causas no infecciosas
- Leucocitosis extrema o reacción leucemoide
- 6.Síntomas de los leucocitos altos
- 7.Diagnóstico de la leucocitosis
- 8.Qué hacer si tienes los leucocitos altos
- 9.Tratamiento de los leucocitos altos
- 10.Leucocitos altos en situaciones especiales
- Leucocitos altos en el embarazo
- Leucocitos altos en niños
- Leucocitos altos en personas mayores
- 11.Cuándo acudir al médico
- 12.Preguntas frecuentes
- ¿Los leucocitos altos siempre significan algo grave?
- ¿Se pueden prevenir los leucocitos altos?
- ¿Cuánto tardan los leucocitos en volver a la normalidad?
- ¿Es lo mismo leucocitosis que leucemia?
- 13.Referencias
La sangre está compuesta por distintas células y cada una de ellas cumple una función diferente y vital para el organismo. En la sangre encontramos los glóbulos rojos, que son las células responsables de transportar el oxígeno a todo el cuerpo humano, también hallamos las plaquetas, que intervienen en el proceso de coagulación de la sangre para detener una hemorragia, y por último, los glóbulos blancos, mejor conocidos en medicina como leucocitos.
¿Qué significa tener los leucocitos altos?
Cuando nos realizamos una analítica sanguínea podemos conocer la concentración de estas células en la sangre. Cualquier valor por encima o por debajo de lo normal representa una irregularidad que debe ser estudiada por un médico para conocer su causa y, sobre todo, para atender a tiempo la condición que la produzca y evitar complicaciones.

Los leucocitos altos no son una enfermedad, son una consecuencia de algún proceso que está ocurriendo en el cuerpo humano. Si deseas saber más sobre leucocitos abundantes, qué significa, qué riesgos suponen, te invitamos a seguir leyendo este artículo.
¿Qué son los leucocitos?
Los glóbulos blancos o leucocitos son células sanguíneas que se producen en la médula ósea y el tejido linfático y se pueden hallar en la sangre, las amígdalas, el bazo, las adenoides, los ganglios y demás partes del sistema inmune. La función principal de los glóbulos blancos es prevenir las enfermedades, ayudando al organismo a combatir gérmenes y bacterias que puedan causar procesos virales o infecciones importantes.
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Es probable que hayas escuchado hablar de las defensas del cuerpo y lo importante que son para no atrapar una gripe, por ejemplo; esas famosas defensas son los glóbulos blancos, razón por la cual es vital mantener una concentración equilibrada de estas células en el organismo para prevenir cualquier tipo de afección.
Existen cinco tipos de glóbulos blancos
- Linfocitos: son los leucocitos de menor tamaño y son los más importantes para que el sistema inmune pueda reaccionar ante cualquier agente extraño. Se dividen en linfocitos T (que destruyen células infectadas) y linfocitos B (que producen anticuerpos específicos contra los patógenos).
- Monocitos: son los glóbulos blancos más grandes y viajan a través de la sangre hasta órganos como los pulmones, el hígado, bazo y huesos para eliminar distintos microorganismos o restos de células. Una vez que llegan a los tejidos, se transforman en macrófagos.
- Neutrófilos: son los que más abundan en la sangre (representan entre el 55 % y el 70 % de todos los leucocitos) y su principal función es eliminar hongos y bacterias mediante fagocitosis. Tienen poca duración, solo alcanzan a vivir algunas horas o un día.
- Eosinófilos: intervienen en las reacciones alérgicas y en la destrucción de parásitos. Suelen durar entre 4 y 5 días y representan entre el 1 % y el 4 % de los leucocitos totales.
- Basófilos: son los menos abundantes (menos del 1 % del total) y se alteran cuando el organismo está atravesando y combatiendo cualquier proceso alérgico. Liberan histamina y heparina como parte de la respuesta inflamatoria.
Valores normales de leucocitos en sangre
Para interpretar correctamente una analítica, conviene conocer los rangos de referencia de cada tipo de glóbulo blanco:
| Tipo de leucocito | Valor absoluto (por µL) | Porcentaje del total |
|---|---|---|
| Leucocitos totales | 4.000 – 11.000 | 100 % |
| Neutrófilos | 2.000 – 7.500 | 55 – 70 % |
| Linfocitos | 1.000 – 4.500 | 20 – 40 % |
| Monocitos | 200 – 800 | 2 – 8 % |
| Eosinófilos | 40 – 400 | 1 – 4 % |
| Basófilos | 10 – 100 | < 1 % |
Estos valores pueden variar ligeramente según el laboratorio, la edad del paciente y otras circunstancias como el embarazo o el ejercicio físico intenso.
¿Qué es la leucocitosis?
La leucocitosis es el término médico que define un recuento de leucocitos por encima de 11.000 por cada microlitro de sangre. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un hallazgo analítico que indica que algo está ocurriendo en el organismo. Según el tipo de glóbulo blanco que predomine, se puede clasificar en:
- Neutrofilia: aumento de neutrófilos, habitualmente asociado a infecciones bacterianas, inflamación aguda o estrés fisiológico.
- Linfocitosis: elevación de linfocitos, frecuente en infecciones virales crónicas (mononucleosis, hepatitis) y algunos trastornos linfoproliferativos.
- Monocitosis: aumento de monocitos, que puede observarse en infecciones crónicas como la tuberculosis, enfermedades autoinmunes y algunos tipos de leucemia.
- Eosinofilia: incremento de eosinófilos, característico de alergias, parasitosis y determinadas enfermedades autoinmunes.
- Basofilia: elevación de basófilos, menos frecuente, pero que puede asociarse a síndromes mieloproliferativos y reacciones de hipersensibilidad.
Causas de los leucocitos altos

Los valores normales de una analítica sanguínea deben demostrar que una persona tiene en cada microlitro de sangre entre 4.000 y hasta 11.000 glóbulos blancos, aunque dichas cifras pueden variar dependiendo del laboratorio clínico que realice el examen.
Cuando una persona presenta valores superiores a 11.000 por cada microlitro de sangre, se considera que tiene leucocitosis o leucocitos altos.
Por lo general, esta condición puede ser causada tanto por procesos naturales, por ejemplo tener los leucocitos altos en el embarazo, o porque nuestro cuerpo está intentando desechar algún virus o bacteria del organismo. En cualquiera de los casos es necesario conocer la causa de los leucocitos altos para poder hallar el tratamiento ideal y revertir dicha afección. Las causas más comunes de los glóbulos blancos altos en sangre son:
Causas infecciosas
- Infecciones bacterianas: neumonía, amigdalitis, infecciones urinarias, apendicitis y otras infecciones bacterianas son la causa más habitual de leucocitosis con predominio de neutrófilos.
- Infecciones virales: gripe, mononucleosis, hepatitis y otras viriasis pueden elevar los leucocitos, especialmente los linfocitos.
- Infecciones por hongos y parásitos: las micosis y las parasitosis suelen provocar un aumento de eosinófilos.
Causas no infecciosas
- Problemas en la médula ósea: los leucocitos altos en sangre pueden estar indicando que la médula ósea está produciendo excesivamente este tipo de células de manera descontrolada debido a afecciones como la leucemia o un tumor mieloproliferativo.
- Enfermedades inflamatorias: cualquier proceso inflamatorio que se presente en el organismo, como la artritis reumatoide, la enfermedad inflamatoria intestinal o la vasculitis, puede desencadenar un aumento de los leucocitos en la sangre.
- Lesiones en la piel y traumatismos: cuando sufrimos algún tipo de afección cutánea que lastima el tejido, como una quemadura, o un traumatismo importante, el cuerpo incrementa los niveles de glóbulos blancos como mecanismo de defensa para prevenir complicaciones como una infección.
- Leucocitosis medicamentosa: algunas veces los leucocitos altos son una consecuencia del consumo de determinados medicamentos como los corticosteroides, la adrenalina, el litio, los factores estimulantes de colonias (G-CSF) y algunos fármacos utilizados para tratar el cáncer y las enfermedades respiratorias como el asma.
- Alergias: las personas que sufren de rinitis o son alérgicas a factores externos como los ácaros del polvo suelen tener niveles elevados de leucocitos (en particular eosinófilos) en sangre.
- Estrés físico o emocional: cualquier cambio súbito en la vida como tener un nuevo empleo, mayor carga laboral, preocupaciones, miedos y ansiedad puede causar un estado de estrés importante que eleve los niveles de leucocitos en sangre. El ejercicio físico extenuante y las situaciones de dolor agudo también pueden producir leucocitosis transitoria.
- Tabaquismo crónico: fumar de forma habitual provoca un estado de inflamación sostenida que puede elevar los leucocitos de manera persistente.
- Embarazo: durante la gestación, especialmente en el tercer trimestre y el parto, es habitual encontrar leucocitosis fisiológica que puede alcanzar los 15.000-16.000 leucocitos/µL sin que ello represente un problema.
- Cirugía reciente o postoperatorio: tras una intervención quirúrgica, el organismo responde con una leucocitosis reactiva como parte del proceso de cicatrización y defensa.
Leucocitosis extrema o reacción leucemoide
Cuando los leucocitos superan los 50.000/µL se habla de reacción leucemoide. Este hallazgo puede deberse a infecciones graves (sepsis, tuberculosis diseminada), neoplasias o enfermedades hematológicas, y requiere una evaluación urgente para descartar leucemia aguda.
Síntomas de los leucocitos altos
Por lo general, tener elevados los glóbulos blancos no suele desencadenar ningún síntoma en el organismo por sí mismo, ya que la leucocitosis es un signo analítico y no una enfermedad. Sin embargo, algunas veces y dependiendo de la causa primaria de esta situación la persona puede llegar a experimentar las siguientes manifestaciones:
- Formación de moretones en la piel sin causa aparente.
- Pérdida del hambre.
- Mareos, náuseas y sudoración excesiva.
- Debilidad y fatiga corporal.
- Sensación de hormigueos en brazos, abdomen y piernas.
- Visión borrosa, desmayos y dificultad para respirar.
- Fiebre o febrícula persistente.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Dolor óseo o articular (especialmente en trastornos mieloproliferativos).
- Infecciones recurrentes o que tardan en resolverse.
Es importante tener en cuenta que estos síntomas suelen corresponder a la enfermedad subyacente que está provocando la leucocitosis, no a la elevación de leucocitos en sí misma.
Diagnóstico de la leucocitosis
El primer paso para diagnosticar una leucocitosis es la realización de un hemograma completo o conteo sanguíneo completo (CSC). Este análisis de sangre proporciona:
- El recuento total de leucocitos.
- La fórmula leucocitaria o recuento diferencial, que indica el porcentaje y número absoluto de cada tipo de glóbulo blanco.
- Otros parámetros como hemoglobina, hematocrito y plaquetas.
Si la leucocitosis es significativa o persistente, el médico puede solicitar pruebas complementarias:
- Frotis de sangre periférica: permite observar al microscopio la morfología de los leucocitos y detectar células inmaduras o anormales.
- Velocidad de sedimentación globular (VSG) y proteína C reactiva (PCR): marcadores de inflamación que ayudan a orientar la causa.
- Bioquímica sanguínea: función hepática, renal, ácido úrico, lactato deshidrogenasa (LDH).
- Cultivos: hemocultivo, urocultivo u otros según la sospecha clínica.
- Pruebas de imagen: radiografía de tórax, ecografía abdominal o TAC según los síntomas.
- Biopsia de médula ósea: se reserva para casos en los que se sospecha una enfermedad hematológica como leucemia o síndrome mieloproliferativo.
Qué hacer si tienes los leucocitos altos

Lo primero que debes tener en cuenta es que si acabas de salir de una gripe, infección o proceso viral es totalmente normal que tus glóbulos blancos estén elevados en la sangre y al cabo de unas semanas todo volverá a la normalidad. Si este no es tu caso, entonces te recomendamos que acudas a tu médico de cabecera para que pueda determinar cuál es la causa de esta condición.
Es posible que tu médico quiera descartar cualquier malignidad de la médula ósea, razón por la cual sugiera que acudas a un hematólogo, el médico encargado de atender cualquier desorden relacionado con la sangre. Es probable que el hematólogo desee descartar cualquier malignidad en la médula ósea realizando una punción de médula y otra serie de exámenes sanguíneos.
Si todo sale bien y aún no encuentran la causa de los leucocitos altos entonces es muy probable que tu médico sugiera que acudas a un alergólogo para que realice las pruebas pertinentes y descarte cualquier proceso alérgico nuevo y repentino.
Tratamiento de los leucocitos altos
El tratamiento de la leucocitosis depende directamente de su causa subyacente:
- Infecciones: se tratan con antibióticos, antivirales o antifúngicos según el agente causal identificado. Una vez resuelta la infección, los leucocitos vuelven a valores normales.
- Inflamación crónica: se emplean antiinflamatorios, corticosteroides o inmunosupresores según la enfermedad de base (artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, etc.).
- Alergias: antihistamínicos, corticosteroides tópicos o inhalados, e inmunoterapia en casos seleccionados.
- Leucocitosis medicamentosa: el médico valorará la posibilidad de ajustar la dosis o sustituir el fármaco causante.
- Enfermedades hematológicas: en caso de leucemia u otros trastornos mieloproliferativos, el tratamiento puede incluir quimioterapia, terapias dirigidas, inmunoterapia o trasplante de médula ósea, según el tipo y la fase de la enfermedad.
- Estrés: técnicas de relajación, actividad física moderada, mejora de los hábitos de sueño y, si es necesario, apoyo psicológico.
Leucocitos altos en situaciones especiales
Leucocitos altos en el embarazo
Durante el embarazo, es normal que los leucocitos se eleven progresivamente, pudiendo alcanzar cifras de 12.000 a 15.000/µL en el segundo y tercer trimestre. Durante el parto, los valores pueden llegar hasta 25.000-30.000/µL. Esta leucocitosis fisiológica se debe a cambios hormonales e inmunológicos propios de la gestación y generalmente no requiere tratamiento. Sin embargo, es importante que el obstetra descarte infecciones si la leucocitosis es muy marcada o se acompaña de fiebre.
Leucocitos altos en niños
Los recién nacidos pueden presentar cifras de leucocitos más elevadas que los adultos (hasta 30.000/µL en los primeros días de vida), que van disminuyendo progresivamente con la edad. En la infancia, los valores de referencia son ligeramente superiores a los del adulto, por lo que es fundamental que el pediatra interprete los resultados según tablas de referencia específicas por edad.
Leucocitos altos en personas mayores
En las personas mayores, la respuesta leucocitaria puede estar atenuada, de modo que una leucocitosis, aunque sea moderada, puede indicar una infección más grave de lo esperado. La sepsis en ancianos, por ejemplo, puede presentarse con leucocitosis leve o incluso con leucocitos normales.
Cuándo acudir al médico
Se recomienda consultar a un profesional sanitario en las siguientes situaciones:
- Leucocitos por encima de 11.000/µL en una analítica de rutina sin causa aparente.
- Leucocitosis acompañada de fiebre persistente, pérdida de peso o sudoración nocturna.
- Presencia de ganglios inflamados, cansancio extremo o sangrados espontáneos.
- Leucocitos superiores a 30.000/µL, que requieren evaluación urgente.
- Si la leucocitosis se repite en analíticas sucesivas sin identificarse la causa.
Preguntas frecuentes
¿Los leucocitos altos siempre significan algo grave?
No. En la mayoría de los casos, la leucocitosis se debe a infecciones comunes (gripe, infección urinaria) o a situaciones fisiológicas (estrés, ejercicio, embarazo) que se resuelven por sí solas. Solo un pequeño porcentaje de casos corresponde a enfermedades graves como leucemia.
¿Se pueden prevenir los leucocitos altos?
No se pueden prevenir de forma directa, ya que la leucocitosis es una respuesta del organismo. Sin embargo, mantener un estilo de vida saludable, con una dieta equilibrada, ejercicio moderado, control del estrés y vacunación al día, reduce el riesgo de infecciones que son la principal causa de leucocitosis.
¿Cuánto tardan los leucocitos en volver a la normalidad?
Depende de la causa. Tras una infección leve, pueden normalizarse en 1-2 semanas. En caso de leucocitosis por estrés o ejercicio, la normalización ocurre en horas. Si la causa es una enfermedad crónica, los leucocitos se mantendrán altos hasta que se controle la patología de base.
¿Es lo mismo leucocitosis que leucemia?
No. La leucocitosis es simplemente un recuento elevado de glóbulos blancos y puede deberse a múltiples causas benignas. La leucemia es un tipo de cáncer de la sangre que puede cursar con leucocitosis, pero también con leucocitos normales o incluso bajos. Solo mediante pruebas específicas (frotis, biopsia de médula) se puede confirmar o descartar una leucemia.
Referencias
- MedlinePlus. Conteo de glóbulos blancos. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003643.htm
- Mayo Clinic. High white blood cell count. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/symptoms/high-white-blood-cell-count/basics/causes/sym-20050611
- Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). Leucocitosis: estudio diagnóstico. Disponible en: https://www.sehh.es
- Riley, L. K., & Rupert, J. (2015). Evaluation of Patients with Leukocytosis. American Family Physician, 92(11), 1004-1011.
- George, T. I. (2012). Malignant or benign leukocytosis. Hematology Am Soc Hematol Educ Program, 2012, 475-484.

Escrito por
Daniela InneccoPeriodista de salud
Graduada en Ciencias de la Comunicación
Periodista especializada en salud y bienestar. Graduada en Ciencias de la Comunicación y con experiencia en medios de comunicación internacionales. Se centra en temas de nutrición, vida saludable y remedios naturales con un enfoque divulgativo y accesible.