La grasa no engorda

La grasa no engordaAtención debido a la falta de estudios que corroboren las incidencias negativas de los hidratos de carbono, nos reservamos la opinión de esalud.com y de la Doctora Marina. Por tanto el artículo solo recoge los resultados de los estudios aquí mencionados y las opiniones de los distintos doctores que las sostiene y también son citados. Sin embargo reconocemos que SÍ hay múltiples estudios que demuestran que la grasa no engorda o apenas lo hace.

No nos hemos vuelto locos, desmontemos el mito

La grasa no engorda. Seguramente se te habrán abierto los ojos de forma exagerada al ver este titular y probablemente creas que hay truco en tal afirmación, pero lo que os vamos a contar no solo es sabido por una buena parte de la comunidad científica sino por muchos de nuestros antepasados. Como siempre últimamente los grandes culpables vuelven a ser los hidratos de carbono.

Si una persona obesa te preguntase qué debería hacer para poder perder peso, seguramente le recomendarías dejar de comer grasa, o sino al menos limitar mucho el consumo de saturadas y prohibir la polisaturadas.

Según los estudios de los años 90 y en nuestro siglo actual, en realidad estaríamos haciendo una tontería. Ya que se ha demostrado que no existe relación apreciable entre el consumo de grasa y la grasa que se almacena. De hecho el país de Europa donde mayor consumo de grasas hay, Francia, disfruta de una de las mejores saludes del continente y la menor tasa de obesidad y enfermedades cardíacas de Europa.

 La grasa siempre estuvo ahí

De hecho la esperanza de vida en el paleolítico (período en el que comíamos carne a diaria) es un 60% superior a la era siguiente Neolítico, que es cuando empezamos a plantar y cultivar los otrora maravillosos hidratos.  La llegada de los hidratos a las dietas, supuso una disminución considerable en la calidad de vida de nuestros antepasados y la aparición de los primeros casos de cáncer documentados.

Según el Dr. Eades, Dr Gary Taubes y el Dr Robb Wolf los carbohidratos y el azúcar son en realidad el combustible del cáncer, y han publicado estudios en los que no solo se han conseguido disminuir significativamente los tumores sino que se han llegado a curar con una dieta muy restrictiva en hidratos.

La grasa apenas engorda, los hidratos de carbono sí

Pero volvamos al tema que nos ocupa, ¿Cómo es posible que la grasa no engorde pero los carbohidratos sí? Bien esto es tan sencillo como que una puerta se abre con una determinada llave, pero no con otra. Para abrir la llave de nuestras reservas de grasa e incrementar su almacenamiento se requiere “glicerol”, el cual viene del glicerol-3-fosfato y este a su vez deriva de metabolizar azúcar/glucosa. ¿Y de dónde proviene el azúcar y la insulina?: Los cabohidratos, permiten el azúcar en sangre y estimulan la insulina.

No nos debería de resultar tan extraño, pues todos conocemos esas famosas dietas en las que se prescinde completamente de los hidratos de carbono y comiendo la cantidad de grasa y proteínas que queramos se consigue adelgazar. (por supuesto grasas y proteínas con un índice glucémico bajo). Sobra decir que estas dietas tampoco son adecuadas pues aunque un exceso de carbohidratos sea malo un defecto del mismo también lo es.

Que la grasa engorda es un mito del pasado

El problema aquí y según el especialista Adolfo Lozano, las personas y desgraciadamente los profesionales se guían por mitos de los años 70 y 80, que posteriormente han sido desmitificados y sin embargo han quedado grabados en nuestra retina (lo negativo tiende a perdurar más) y todavía hoy se siguen utilizando como herramientas en las dietas auto impuestas o aconsejadas por algunos profesionales.

¿Te suenan estas portadas? Son de la prestigiosa revista TIME. La primera de 1984 cuando salieron todas las noticias sobre lo malo que era comer grasa y su incidencia en el colesterol. La segunda de 1999 como rectificación 15 años más tarde en la que reconocían su error, y la baja incidencia de las grasas y los productos con colesterol en los niveles de nuestra grasa y nuestro colesterol. El huevo fue uno de los grandes perjudicados de esa época y todavía hoy seriamente controlado en nuestra dieta. Aunque si es cierto que comer colesterol reporta algo de colesterol deberías saber que lo hace en un máximo de un 15% de incidencia, y que comer huevos a diario con su yema incluida no es algo que no solo no se considera negativo sino muy positivo debido a la calidad de su proteína y de sus vitaminas.

La sospecha se confirma, sí a las grasas

Toda esta información que iba llegando sobre la nueva bondad de la grasa y la nueva maldad de los carbohidratos, provocó un nuevo estudio en el 2002, pero esta vez no era observar las incidencias de las comidas con grasa en las personas sino reducir las cantidades grasa de la dieta de una determinada muestra pero sin alterar proteínas o carbohidratos. Los resultados volvieron a apuntar al mismo lugar, la reducción de grasas no tuvo ningún resultado significativo en los pacientes. El estudio fue publicado en el American Journal of Medicine de 2002

 Notas importantes

Hay ciertos hidratos que se libran de la quema y son aquellos que vienen en alimentos ricos en micro-nutrientes y donde el grano, o producto final no ha sido refinado.

Las frutas y verduras, si bien tienen azúcares o formas más complejas del mismo son extremadamente sanas para nuestro cuerpo (la fructosa no tiene mucha capacidad para elevar la insulina), limpian los distintos sistemas de filtros (hígado, riñones, pulmones, piel), nos dan los nutrientes y vitaminas que necesitamos para cada proceso. Procuren comer verduras en cada comida como; tomates, lechuga, zanahoria, pimientos, etc. Procuren también comer 3 o 4 piezas de fruta al día.

Si siguen estos estudios prescindan de los siguientes hidratos en la mayor medida de lo posible:

  • Pan blanco
  • Pasta
  • Arroz blanco
  • Harina blanca
  • Dulces
  • Galletas
  • Barritas energéticas
  • Azúcar
  • Zumoz envasados
  • Pizzas

Pueden comer los siguientes hidratos 1 o 2 veces al día en “raciones racionales” nunca más de lo que ocupa nuestro puño:

  • Lentejas
  • Garbanzos
  • Judías, etc (Legumbres en general)
  • Cereales de grano puro como arroz integral

En la nueva pirámide alimenticia los panes blancos, la pasta y este tipo de producto están situados en la parte más alta en aquello que deberíamos evitar comer y si lo hacemos una vez o dos veces al mes como máximo.

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