Kéfir: propiedades y beneficios

En el artículo de hoy, vamos a hablar del kéfir, un alimento típico de los países del Cáucaso y que, en los últimos tiempos, se está poniendo muy de moda en nuestro país. Y, dadas sus características… no debería resultarnos sorprendente.

¿Qué es el kéfir?

El kéfir es un producto originario del Cáucaso, con una apariencia muy similar al yogur. Sin embargo, el kéfir tiene propiedades muy interesantes, más allá de las que podría tener el yogur. De hecho, Turquía dio a este producto su nombre, que proviene de la palabra “keyif” que significa, literalmente, sentirse bien. Puedes imaginar la estima que le tenían en la región a este alimento.

Gracias al kéfir, se pueden tratar una buena cantidad de problemas digestivos, mejorar la salud de los huevos y combatir un gran número de infecciones bacterianas de forma natural, sin tener que acudir a medicinas sintéticas. Por otro lado, también hay que señalar que es una buena opción para personas con intolerancia a la lactosa a la hora de conseguir calcio para su organismo.

Un punto importante a tener en cuenta al hablar del kéfir: La palabra “kéfir” se utiliza para designar tanto al alimento en sí mismo, como a la bebida elaborada a partir de dicho alimento y, también, a los organismos que permiten fabricar el kéfir. Por lo tanto, es una palabra un tanto polisémica que sirve para referirse a diferentes elementos muy relacionados entre sí.

Los granos del kéfir tienen un color blanco de aspecto similar al de la coliflor, y se forman en los cultivos de levadura con bacterias lácticas. Es algo que sucedía tradicionalmente en la región del Cáucaso, y los habitantes del lugar supieron aprovecharlo.

Granos de kéfir
Granos de kéfir

Cuando se añaden los granos de kéfir a la leche de vaca o de cabra, estos microorganismos empiezan a actuar, fermentando los azúcares que contiene la leche, y dando lugar a la bebida de kéfir.

El tiempo estimado de fermentación es de unas 24 horas, y, una vez terminado el proceso, se pueden retirar los granos de kéfir para utilizarlos de nuevo con más leche, y conseguir una mayor cantidad de bebida de kéfir. Con ello, se consigue una bebida con un sabor parecido al yogur, pero con una consistencia más líquida. Sin embargo, hay que señalar que el kéfir se puede elaborar con agua o té, no solamente con leche.

Valores nutricionales del kéfir

Ahora bien, ¿por qué es tan popular el kéfir? ¿Qué tiene de especial? Pues, sin duda, sus excelentes propiedades nutricionales. Vamos a ver qué propiedades tiene 175 ml (un vaso) de kéfir de leche:

  • Compuestos bioactivos: Ácidos orgánicos y péptidos que mejoran el funcionamiento de tu organismo.
  • Calorías: Tan solo 100 calorías.
  • Vitamina D
  • Grasas: Entre 3 y 6 gramos (dependiendo del tipo de leche que se haya utilizado en la elaboración).
  • Proteínas: 6 gramos.
  • Hidratos de carbono: 7.8 gramos.
  • Magnesio: 5% de la Cantidad Diaria Recomendada.
  • Vitamina B12: 14% de la Cantidad Diaria Recomendada.
  • Vitamina B2: 19% de la Cantidad Diaria Recomendada.
  • Fósforo: 20% de la Cantidad Diaria Recomendada.
  • Calcio: 20% de la Cantidad Diaria Recomendada.

Por lo tanto, como ves, el kéfir es un alimento excelente, que te permitirá tener una mayor calidad de vida a través de una mejor alimentación. Tomando un par de vasos al día, podrás conseguir buena parte de la Cantidad Diaria Recomendada de varios elementos imprescindibles para el cuerpo humano.

Conviene señalar que esto se ha comprobado en repetidas ocasiones por científicos de muy variado tipo, y siempre se ha llegado a la misma conclusión: el kéfir es uno de los alimentos más saludables y completos que hay.

¿Cuáles son los beneficios del kéfir?

Vamos a hablar, ahora, de los beneficios que tiene el kéfir, que son muchos y variados, como podrás comprobar:

Alto valor nutricional

En primer lugar, como ya hemos visto, un beneficio incomparable del kéfir es su alto valor nutricional. Con solo dos vasos al día, habrás cubierto una muy buena parte de aspectos tales como el calcio, el fósforo o varias vitaminas.

Además, y esto es importante, hay que señalar que apenas tiene calorías y grasas, por lo que estarás obteniendo una muy buena cantidad de nutrientes y valores positivos para tu organismo, pero sin un extra de calorías que no deberías tener en tu organismo.

Y, de forma adicional, el kéfir cuenta con diferentes enzimas y microorganismos que operan en el estómago, mejorando la fauna intestinal y haciendo que muchos problemas estomacales desaparezcan.

Por lo tanto, queda claro, el primero de los beneficios que hay que tener en cuenta a la hora de hablar del kéfir, es que cuenta con una enorme cantidad de valores nutricionales que harán que estés mucho más sano.

Gusta a los niños

El kéfir gusta a los niños

Otro elemento muy importante que conviene tener en cuenta al hablar de los beneficios del kéfir, es que gusta mucho a los niños. Como es una especie de yogur líquido, con un sabor muy interesante, los niños lo adoran.

Y, como los niños tienen que tener la mejor nutrición posible, porque están en etapa de crecimiento, el kéfir es una opción muy interesante, especialmente si a tus hijos no les gusta la leche u otros alimentos que son necesarios durante el crecimiento.

También es importante mencionar que hay niños que, ya desde pequeño, demuestran intolerancia a la lactosa. Por lo tanto, si tus hijos tienen este problema, el kéfir es una forma fantástica de sustituir ese alimento, tan rico en calcio.

Fácil de producir

Una tercera razón por la que es muy recomendable consumir kéfir, es que es muy fácil de producir. Huelga decir que, si lo deseas, puedes comprar kéfir ya elaborado, pero también es posible que prefieras hacerlo tú mismo.

Al final de esta pequeña guía sobre el kéfir, explicamos cómo se puede hacer kéfir en casa, por lo que, si estás interesado en disfrutar de este magnífico producto, podrás elaborarlo tú mismo en tu hogar.

Barato

Al hilo de lo anterior, el kéfir es un producto muy asequible. El kéfir ya producido, se puede comprar en diferentes cantidades y envases, que pueden ir desde los 5€ a los 20€, dependiendo del tamaño y de la calidad del mismo.

Sin embargo, también puedes comprar el hongo de kéfir y producir tú mismo tu kéfir en casa, con lo que, con apenas 20€, podrás tener una buena cantidad de litros de esta nutritiva bebida.

De hecho, piensa que este es el típico alimento que consumía el pueblo llano de las poblaciones tradicionales de países bastante pobres, por lo que te puedes hacer a la idea de lo asequible que resultaba un alimento de este tipo.

Válido para cualquier persona

Otra razón relevante por la que consumir kéfir, es que es válido para cualquier persona. Mientras que la leche, por ejemplo, hay personas que no pueden tomarla, porque existe la intolerancia a la lactosa, el kéfir no tiene ese problema.

De hecho, muchos médicos recomiendan el consumo de kéfir por encima del de la leche, porque el cuerpo humano está mucho mejor capacitado para extraer las propiedades del kéfir que de la leche.

Esto no significa que, si te gusta la leche y la toleras bien, tengas que dejar de tomarla. Solo indica que, si la complementas con el kéfir, notarás cómo tu cuerpo responde muy positivamente, porque extraerá más cantidad de nutrientes.

Útil en el tratamiento de varios problemas de salud

Por último, hay que mencionar que el kéfir es muy positivo para una buena cantidad de problemas y enfermedades. En el siguiente apartado, te mencionamos varias de estas enfermedades que pueden verse tratadas o paliadas con el kéfir.

Como tantos otros alimentos tradicionales de diferentes regiones del mundo, el kéfir, en el Cáucaso, se ha considerado, tradicionalmente, un alimento muy nutritivo, pero, además, indicado para tratar una buena cantidad de dolencias y enfermedades.

Hidratación y deshidratación del Kéfir

Otra de las ventajas del kéfir respecto a otros alimentos es las grandes posibilidades que ofrece en cuanto a conservación. Mediante la deshidratación de los granos de kéfir, podremos conservarlo manteniendo todas sus propiedades durante aproximadamente 3 meses.

Para deshidratarlo, pondremos los granos sobre papel de cocina y los dejaremos secar. Cada 5-6 horas moveremos los granos para que se vayan secando por todos los lados y repetiremos el proceso durante 3 días. Los granos más grandes pueden necesitar 1 o 2 días más.

Para rehidratarlo, basta con introducir los granos en leche (idóneamente leche fresca entera) durante un periodo de 2 semanas en las que habrá que renovar la leche cada día al principio del proceso de hidratación y posteriormente cada dos días.

¿Para qué personas está indicado?

Vistos los beneficios del kéfir, vamos a ver para qué personas está indicado. Como verás, empezamos por hablar de cualquiera, pero, después, entramos en casos concretos, para los que está especialmente indicado:

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Todo el mundo

Antes de pasar a hablar de casos concretos, es importante mencionar que el kéfir es recomendable y está indicado para todo el mundo. Ya hemos mencionado que cuenta con diferentes enzimas y microorganismos que mejoran la flora intestinal, y esto es válido para todo el mundo.

Si consumes kéfir sin tener ningún tipo de enfermedad, notarás cómo tu organismo trabaja mucho mejor, está mejor alimentado y, en consecuencia, te sentirás con más fuerza, más activo y con mayor vitalidad.

Y, en la medida en que el incremento de grasas y calorías es mínimo al consumir kéfir, cualquier persona debería valorar la posibilidad de incluir el kéfir en su dieta.

Cáncer

Ahora, pasando a los casos más concretos, podemos hablar de los beneficios que tiene el kéfir para las personas que padecen cáncer. Eso sí, hay que señalar que el kéfir no sustituye los tratamientos especializados. El kéfir es un apoyo, nada más.

Existen estudios científicos que han demostrado que el kéfir puede inhibir el crecimiento de las células cancerosas. Los probióticos que hay en el kéfir, reducen la formación de compuestos carcinógenos e inhiben, así, el crecimiento de los tumores.

En otro estudio, el extracto de kéfir permitió reducir en un 56% el número de células cancerosas de mama, mientras que le extracto de yogur solo permitió hacerlo en un 14% (precisamente, por la mayor cantidad de probióticos que hay en el kéfir).

Por supuesto, todavía hay que seguir investigando en este campo, y hacer estudios en mayor profundidad, por lo que a nadie en su sano juicio se le ocurriría consumir kéfir exclusivamente para tratar el cáncer.

No obstante, sabiendo que el kéfir es bueno para la salud, y que tiene posibilidades de reducir la proliferación de células cancerosas, ¿por qué no complementar tu tratamiento contra el cáncer con el consumo de este valioso producto?

Intolerancia a la lactosa

Otro grupo de personas que están de suerte gracias a la existencia del kéfir son los intolerantes a la lactosa.

Como bien sabes, las personas con intolerancia a la lactosa son incapaces de descomponer y digerir la lactosa que hay en la leche, y eso les impide consumir ese nutritivo alimento.

Sin embargo, el kéfir contiene bacterias del ácido láctico, que se encargan de transformar la lactosa de la leche en ácido láctico. Y el ácido láctico sí es tolerado, descompuesto y digerido por las personas con intolerancia a la lactosa.

Hay que mencionar que, en algunos casos, sí puede haber personas que encuentren problemas con el kéfir, además de con la leche. Son casos muy marginales, pero existen, por lo tanto, lo más recomendable es que lo pruebes con cuidado la primera vez, y compruebes que no estás en ese grupo desafortunado.

No obstante, incluso si estás en ese caso, puedes seguir consumiendo kéfir que no se haya elaborado con leche. Puedes fabricar kéfir con zumo de fruta, té o agua, por ejemplo, de forma que no haya lactosa (aunque, entonces, también será menos nutritivo, claro).

Asma y alergia

Las personas que sufran asma, o que tengan alergias fuertes, también harán bien en tomar kéfir habitualmente. En ambos casos, el problema está en las respuestas inflamatorias que produce el cuerpo frente a sustancias medioambientales que, en principio, son inofensivas.

En varios experimentos hechos con animales, el kéfir demostró ser capaz de eliminar o reducir la respuesta inflamatoria del organismo ante estas sustancias medioambientales, con lo cual se mejoraba los síntomas de la alergia y del asma.

Sin embargo, como en el caso del cáncer, todavía hay que seguir investigando en este ámbito, puesto que los experimentos no se hicieron con seres humanos.

En cualquier caso, como en el caso del cáncer, el kéfir no te va a hacer ningún daño, y, si existe la posibilidad de que reduzca tus problemas de asma o alergia, ¿qué pierdes por consumirlo?

Infecciones bacterianas

Los elementos probióticos del kéfir también pueden ayudarte a protegerte frente a las infecciones provocadas por algunas bacterias, además de mejorar notablemente todos los procesos estomacales y digestivos.

Además, el kéfir contiene un probiótico único que solo se encuentra en este alimento, que es el Lactobacillus kefiri, que es capaz de impedir el crecimiento de las bacterias dañinas H. Pylori, Salmonella o E. coli.

Por último, también contiene kefiran, que es un hidrato de carbono reconocido por sus propiedades antibacterianas.

Osteoporosis y otros problemas óseos

La oesteoporosis es una enfermedad bastante extendida en los países occidentales, y se caracteriza por deteriorar los tejidos óseos. El mayor grupo de riesgo es el de las mujeres mayores.

El kéfir, siempre y cuando esté elaborado con leche rica en grasa, es una muy buena fuente de calcio y de vitamina K2, que son nutrientes esenciales para mantener en óptimas condiciones la salud ósea y retrasar la aparición y el desarrollo de la osteoporosis.

Además, se han realizado varios estudios y experimentos con animales que han demostrado que el kéfir aumenta la absorción de calcio de las células de los huesos, aumentando la densidad ósea y contribuyendo a prevenir las fracturas.

Problemas digestivos

Por último, el kéfir también es un alimento muy indicado para personas que padecen problemas digestivos. Ya hemos ido mencionando a lo largo del artículo que el kéfir tiene microorganismos que se alojan en el intestino y en el estómago y mantienen el equilibrio en la flora intestinal.

Normalmente, se recomienda el consumo de yogur para conseguir una flora intestinal más completa. Sin embargo, el kéfir tiene todavía más probióticos, con cerca de treinta microorganismos diferentes.

Por ello, el kéfir es útil para combatir problemas digestivos como la diarrea, el síndrome del colon irritable, las infecciones estomacales provocadas por diferentes tipos d bacterias, etc.

¿Cómo se produce el kéfir?

Visto lo anterior, es el momento de plantearse cómo se produce el kéfir casero, puesto que, con toda probabilidad, después de ver el excelente alimento que es, querrás poder disfrutarlo y hacerlo en tu propio hogar:

Elaborar kéfir en casa

Aprende cómo preparar Kéfir

Para elaborar el kéfir en casa, necesitarás una o dos cucharas de granos de kéfir (puedes comprarlo en herbolarios, supermercados o a través de internet), un recipiente con tapa, y dos tazas de leche (cuanto más natural, mejor).

Ten en cuenta que, aquí, vamos a explicar cómo hacer kéfir con leche, que es el kéfir más nutritivo. No obstante, si quieres hacerlo con otro alimento, como té o zumo, también puedes hacerlo. El proceso es el mismo.

Para hacer el kéfir, tendrás que:

  • Poner los granos de kéfir en el recipiente y añadir la leche. Deja dos o tres centímetros libres, para que pueda fermentar bien. Después, tapa el recipiente.
  • Si quieres un kéfir más espeso y no tan líquido como la leche, puedes añadir un poco de alguna crema, o, incluso, nata.
  • Déjalo reposar durante 24 horas a temperatura ambiente.
  • Cuando veas que tiene una consistencia grumosa, puedes colar el líquido y separar los granos de kéfir de la bebida.
  • Ese líquido ya es kéfir listo para consumir, y puedes guardarlo en la nevera. Los grumos que han quedado en el colador, es kéfir que puedes utilizar una segunda vez con más leche.

Consejos útiles

Por último, vamos a ver algunos consejos útiles que hay que tener en cuenta, tanto en la elaboración como en el consumo del kéfir. ¡Vamos allá!

Consejos útiles al producir kéfir

Aquí te menciono algunas claves para producir mejor tu kéfir casero:

  • El kéfir debe elaborarse con leche entera, y no desnatada o semidesnatada. Existen casos en los que el kéfir se ha desarrollado en leches desnatadas, pero es poco habitual.
  • Se puede preparar la cantidad de kéfir deseada, siempre que se deje en el recipiente un tercio de aire. Durante la fermentación se generan algunos gases, por lo que conviene que haya espacio libre.
  • No utilices utensilios de aluminio, porque es un material que no se comporta bien en medios ácidos (como el kéfir), y podría transmitirle partículas nocivas. En su lugar, utiliza herramientas de madera.

Consejos útiles al consumir kéfir

Aquí te señalo algunos consejos para consumir mejor el kéfir:

  1. Puedes consumir el kéfir en forma de líquido, crema o, incluso, helado. Existen multitud de recetas por internet para sacar el máximo partido a este nutritivo alimento.
  2. También puedes utilizar el kéfir en diferentes recetas. Al igual que en el caso anterior, hay una buena cantidad de recetas por internet.
  3. Si quieres notar una mejora sustancial en tu salud y energía, es recomendable que tomes un vaso de kéfir líquido cada mañana, en ayunas. Esto mejorará sustancialmente tu flora intestinal.

Como puedes ver, el kéfir es un alimento excelente, con el que se pueden conseguir sustanciales mejoras en tu salud. Por lo tanto, recomendamos encarecidamente su consumo, y esperamos que esta guía te haya resultado útil.

Kéfir: propiedades y beneficios
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